]> bible(ES) Mona Diab Modified ECI tags of bible to conform to CES Added or modified some sub-paragraph level tagging. Release for bible annotation paper book of 2000 tongues Philip Resnik UMCP Currently available for restricted use only June 4, 1999 modern http://www.mit.edu/afs/athena.mit.edu/activity/c/csa/www/documents/Spanish/ USA This version of the bible is encoded conformant to level 1 specifications of the Corpus Encoding Standard. The English is to serve as the base for the parallel corpus, which will include aligned versions of the text in different languages. Corpus Encoding Standard, Version 2.0 Marked up to the level of chapter and verse. ES ISO Latin-1 character set for Western European languages
En el principio Creó Dios los cielos y la tierra. Y la tierra estaba sin orden y Vacía. Había tinieblas sobre la faz del océano, y el Espíritu de Dios se Movía sobre la faz de las aguas. Entonces dijo Dios: "Sea la luz", y fue la luz. Dios vio que la luz era buena, y Separó Dios la luz de las tinieblas. Dios Llamó a la luz Día, y a las tinieblas Llamó Noche. Y fue la tarde y fue la mañana del primer Día. Entonces dijo Dios: "Haya una Bóveda en medio de las aguas, para que separe las aguas de las aguas." E hizo Dios la Bóveda, y Separó las aguas que Están debajo de la Bóveda, de las aguas que Están sobre la Bóveda. Y fue Así. Dios Llamó a la Bóveda Cielos. Y fue la tarde y fue la mañana del segundo Día. Entonces dijo Dios: "Reúnanse las aguas que Están debajo del cielo en un solo lugar, de modo que aparezca la parte seca." Y fue Así. Llamó Dios a la parte seca Tierra, y a la Reunión de las aguas Llamó Mares; y vio Dios que esto era bueno. Después dijo Dios: "Produzca la tierra hierba, plantas que den semilla y árboles frutales que den fruto, Según su especie, cuya semilla esté en él, sobre la tierra." Y fue Así. La tierra produjo hierba, plantas que dan semilla Según su especie, árboles frutales cuya semilla Está en su fruto, Según su especie. Y vio Dios que esto era bueno. Y fue la tarde y fue la mañana del tercer Día. Entonces dijo Dios: "Haya lumbreras en la Bóveda del cielo para distinguir el Día de la noche, para servir de señales, para las estaciones y para los Días y los años. Así sirvan de lumbreras para que alumbren la tierra desde la Bóveda del cielo." Y fue Así. E hizo Dios las dos grandes lumbreras: la lumbrera mayor para dominar en el Día, y la lumbrera menor para dominar en la noche. Hizo también las estrellas. Dios las puso en la Bóveda del cielo para alumbrar sobre la tierra, para dominar en el Día y en la noche, y para separar la luz de las tinieblas. Y vio Dios que esto era bueno. Y fue la tarde y fue la mañana del cuarto Día. Entonces dijo Dios: "Produzcan las aguas innumerables seres vivientes, y haya aves que vuelen sobre la tierra, en la Bóveda del cielo." Y Creó Dios los grandes animales Acuáticos, todos los seres vivientes que se desplazan y que las aguas produjeron, Según su especie, y toda ave alada Según su especie. Vio Dios que esto era bueno, y los bendijo Dios diciendo: "Sed fecundos y multiplicaos. Llenad las aguas de los mares; y Multiplíquense las aves en la tierra." Y fue la tarde y fue la mañana del quinto Día. Entonces dijo Dios: "Produzca la tierra seres vivientes Según su especie: ganado, reptiles y animales de la tierra, Según su especie." Y fue Así. Hizo Dios los animales de la tierra Según su especie, el ganado Según su especie y los reptiles de la tierra Según su especie. Y vio Dios que esto era bueno. Entonces dijo Dios: "Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza, y tenga dominio sobre los peces del mar, las aves del cielo, el ganado, y en toda la tierra, y sobre todo animal que se desplaza sobre la tierra." Creó, pues, Dios al hombre a su imagen; a imagen de Dios lo Creó; hombre y mujer los Creó. Dios los bendijo y les dijo: "Sed fecundos y multiplicaos. Llenad la tierra; sojuzgadla y tened dominio sobre los peces del mar, las aves del cielo y todos los animales que se desplazan sobre la tierra." Dios dijo Además: "He Aquí que os he dado toda planta que da semilla que Está sobre la superficie de toda la tierra, y todo árbol cuyo fruto lleva semilla; ellos os Servirán de alimento. Y a todo animal de la tierra, a toda ave del cielo, y a todo animal que se desplaza sobre la tierra, en que hay vida, toda planta les Servirá de alimento." Y fue Así. Dios vio todo lo que Había hecho, y he Aquí que era muy bueno. Y fue la tarde y fue la mañana del sexto Día.
Así fueron terminados los cielos y la tierra y todos sus ocupantes. El séptimo Día Dios Había terminado la obra que hizo, y Reposó en el séptimo Día de toda la obra que Había hecho. Por eso Dios bendijo y Santificó el séptimo Día, porque en él Reposó de toda su obra de Creación que Dios Había hecho. Estos son los Orígenes de los cielos y de la tierra, cuando fueron creados. Cuando Jehovah Dios hizo la tierra y los cielos, Aún no Había en la tierra Ningún arbusto del campo, ni Había germinado ninguna planta del campo, porque Jehovah Dios no Había hecho llover sobre la tierra, ni Había hombre para cultivarla. Pero Subía de la tierra un vapor que regaba toda la superficie de la tierra. Entonces Jehovah Dios Formó al hombre del polvo de la tierra. Sopló en su nariz aliento de vida, y el hombre Llegó a ser un ser viviente. Y Plantó Jehovah Dios un Jardín en Edén, en el oriente, y puso Allí al hombre que Había formado. Jehovah Dios hizo brotar de la tierra toda clase de árboles atractivos a la vista y buenos para comer; también en medio del Jardín, el árbol de la vida y el árbol del conocimiento del bien y del mal. Un Río Salía de Edén para regar el Jardín, y de Allí se Dividía en cuatro brazos. El nombre del primero era Pisón. Este rodeaba toda la tierra de Havila, donde hay oro. Y el oro de aquella tierra es bueno. También hay Allí ámbar y ónice. El nombre del segundo Río era Guijón. Este rodeaba toda la tierra de Etiopía. El nombre del tercer Río era Tigris, que corre al oriente de Asiria. Y el cuarto Río era el Eufrates. Tomó, pues, Jehovah Dios al hombre y lo puso en el Jardín de Edén, para que lo cultivase y lo guardase. Y Jehovah Dios Mandó al hombre diciendo: "Puedes comer de todos los árboles del Jardín; pero del árbol del conocimiento del bien y del mal no Comerás, porque el Día que comas de él, ciertamente Morirás." Dijo Además Jehovah Dios: "No es bueno que el hombre esté solo; le haré una ayuda Idónea." Jehovah Dios, pues, Formó de la tierra todos los animales del campo y todas las aves del cielo, y los trajo al hombre para ver Cómo los Llamaría. Lo que el hombre Llamó a los animales, ése es su nombre. El hombre puso nombres a todo el ganado, a las aves del cielo y a todos los animales del campo. Pero para Adán no Halló ayuda que le fuera Idónea. Entonces Jehovah Dios hizo que sobre el hombre cayera un sueño profundo; y mientras Dormía, Tomó una de sus costillas y Cerró la carne en su lugar. Y de la costilla que Jehovah Dios Tomó del hombre, hizo una mujer y la trajo al hombre. Entonces dijo el hombre: "Ahora, ésta es hueso de mis huesos y carne de mi carne. Esta Será llamada Mujer, porque fue tomada del hombre." Por tanto, el hombre Dejará a su padre y a su madre, y se Unirá a su mujer, y Serán una sola carne. Estaban ambos desnudos, el hombre y su mujer, y no se avergonzaban.
Entonces la serpiente, que era el Más astuto de todos los animales del campo que Jehovah Dios Había hecho, dijo a la mujer: --¿De veras Dios os ha dicho: "No Comáis de Ningún árbol del Jardín"? La mujer Respondió a la serpiente: --Podemos comer del fruto de los árboles del Jardín. Pero del fruto del árbol que Está en medio del Jardín ha dicho Dios: "No Comáis de él, ni lo toquéis, no sea que Muráis." Entonces la serpiente dijo a la mujer: --Ciertamente no moriréis. Es que Dios sabe que el Día que Comáis de él, vuestros ojos Serán abiertos, y seréis como Dios, conociendo el bien y el mal. Entonces la mujer vio que el árbol era bueno para comer, que era atractivo a la vista y que era árbol codiciable para alcanzar Sabiduría. Tomó, pues, de su fruto y Comió. Y también dio a su marido que estaba con ella, y él Comió. Y fueron abiertos los ojos de ambos, y se dieron cuenta de que estaban desnudos. Entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron ceñidores. Cuando oyeron la voz de Jehovah Dios que se paseaba en el Jardín en el fresco del Día, el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de Jehovah Dios entre los árboles del Jardín. Pero Jehovah Dios Llamó al hombre y le Preguntó: --¿Dónde Estás Tú? El Respondió: --Oí tu voz en el Jardín y tuve miedo, porque estaba desnudo. Por eso me Escondí. Le Preguntó Dios: --¿Quién te dijo que estabas desnudo? ¿Acaso has comido del árbol del que te mandé que no comieses? El hombre Respondió: --La mujer que me diste por compañera, ella me dio del árbol, y yo Comí. Entonces Jehovah Dios dijo a la mujer: --¿Por qué has hecho esto? La mujer dijo: --La serpiente me Engañó, y Comí. Entonces Jehovah Dios dijo a la serpiente: --Porque hiciste esto, Serás maldita entre todos los animales domésticos y entre todos los animales del campo. Te Arrastrarás sobre tu vientre y Comerás polvo todos los Días de tu vida. Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu descendencia y su descendencia; ésta te Herirá en la cabeza, y Tú le Herirás en el Talón. A la mujer dijo: --Aumentaré mucho tu sufrimiento en el embarazo; con dolor Darás a luz a los hijos. Tu deseo te Llevará a tu marido, y él se Enseñoreará de ti. Y al hombre dijo: --Porque obedeciste la voz de tu mujer y comiste del árbol del que te mandé diciendo: "No comas de él", sea maldita la tierra por tu causa. Con dolor Comerás de ella todos los Días de tu vida; espinos y cardos te Producirá, y Comerás plantas del campo. Con el sudor de tu frente Comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, pues de ella fuiste tomado. Porque polvo eres y al polvo Volverás. El hombre Llamó el nombre de su mujer Eva, porque ella Sería la madre de todos los vivientes. Luego Jehovah Dios hizo vestidos de piel para Adán y para su mujer, y los Vistió. Y Jehovah Dios dijo: --He Aquí que el hombre ha llegado a ser como uno de nosotros, conociendo el bien y el mal. Ahora pues, que no extienda su mano, tome también del árbol de la vida, y coma y viva para siempre. Y Jehovah Dios lo Arrojó del Jardín de Edén, para que labrase la tierra de la que fue tomado. Expulsó, pues, al hombre y puso querubines al oriente del Jardín de Edén, y una espada incandescente que se Movía en toda Dirección, para guardar el camino al árbol de la vida.
El hombre Conoció a Eva su mujer, la cual Concibió y dio a luz a Caín. Entonces ella dijo: "¡He adquirido un Varón de parte de Jehovah!" Después dio a luz a su hermano Abel. Y Abel fue pastor de ovejas, y Caín labrador de la tierra. Aconteció después de un tiempo que Caín trajo, del fruto de la tierra, una ofrenda a Jehovah. Abel también trajo una ofrenda de los primerizos de sus ovejas, lo mejor de ellas. Y Jehovah Miró con agrado a Abel y su ofrenda, pero no Miró con agrado a Caín ni su ofrenda. Por eso Caín se Enfureció mucho, y Decayó su semblante. Entonces Jehovah dijo a Caín: --¿Por qué te has enfurecido? ¿Por qué ha Decaído tu semblante? Si haces lo bueno, ¿no Serás enaltecido? Pero si no haces lo bueno, el pecado Está a la puerta y te Seducirá; pero Tú debes enseñorearte de él. Caín Habló con su hermano Abel. Y Sucedió que estando juntos en el campo, Caín se Levantó contra su hermano Abel y lo Mató. Entonces Jehovah Preguntó a Caín: --¿Dónde Está tu hermano Abel? Y Respondió: --No sé. ¿Soy yo acaso el guarda de mi hermano? Le Preguntó: --¿Qué has hecho? La voz de la sangre de tu hermano clama a Mí desde la tierra. Ahora pues, maldito seas Tú, lejos de la tierra que Abrió su boca para recibir de tu mano la sangre de tu hermano. Cuando trabajes la tierra, ella no te Volverá a dar su fuerza. Y Serás errante y fugitivo en la tierra. Caín dijo a Jehovah: --¡Grande es mi castigo para ser soportado! He Aquí que me echas hoy de la faz de la tierra, y me esconderé de tu presencia. Seré errante y fugitivo en la tierra, y Sucederá que cualquiera que me halle me Matará. Jehovah le Respondió: --No Será Así. Cualquiera que mate a Caín Será castigado siete veces. Entonces Jehovah puso una señal sobre Caín, para que no lo matase cualquiera que lo hallase. Así Partió Caín de delante de Jehovah, y Habitó en la tierra de Nod, al oriente de Edén. Caín Conoció a su mujer, y ella Concibió y dio a luz a Enoc. Caín Edificó una ciudad a la cual Llamó Según el nombre de su hijo Enoc. A Enoc le Nació Irad. E Irad Engendró a Mejuyael. Mejuyael Engendró a Metusael. Y Metusael Engendró a Lamec. Lamec Tomó para Sí dos mujeres. El nombre de la una fue Ada; y el nombre de la otra, Zila. Ada dio a luz a Jabal, quien Llegó a ser el padre de los que habitan en tiendas y Crían ganado. El nombre de su hermano fue Jubal, quien Llegó a ser padre de todos los que tocan el arpa y la flauta. Zila también dio a luz a Tubal-Caín, maestro de todos los que trabajan el bronce y el hierro. Y la hermana de Tubal-Caín fue Naama. Entonces Lamec dijo a sus mujeres: "Ada y Zila, Oíd mi voz. Oh mujeres de Lamec, escuchad mi dicho: Yo maté a un hombre, porque me Hirió; maté a un muchacho, porque me Golpeó. Si Caín ha de ser vengado siete veces, Lamec lo Será setenta y siete veces." Adán Conoció de nuevo a su mujer, y ella dio a luz un hijo y Llamó su nombre Set, diciendo: "Porque Dios me ha sustituido otro hijo en lugar de Abel, a quien Mató Caín." A Set también le Nació un hijo, y Llamó su nombre Enós. Entonces se Comenzó a invocar el nombre de Jehovah.
Este es el libro de los descendientes de Adán: Cuando Dios Creó al hombre, lo hizo a semejanza de Dios. Hombre y mujer los Creó, y los bendijo. Y el Día que fueron creados, Llamó el nombre de ellos Hombre. Cuando Adán Tenía 130 años, Engendró un hijo a su semejanza, conforme a su imagen, y Llamó su nombre Set. Los años que Vivió Adán después de engendrar a Set fueron 800, y Engendró hijos e hijas. Todos los años que Vivió Adán fueron 930, y Murió. Cuando Set Tenía 105 años, Engendró a Enós. Set Vivió después de engendrar a Enós 807 años, y Engendró hijos e hijas. Todos los años de Set fueron 912, y Murió. Cuando Enós Tenía 90 años, Engendró a Cainán. Enós Vivió después de engendrar a Cainán 815 años, y Engendró hijos e hijas. Todos los años de Enós fueron 905, y Murió. Cuando Cainán Tenía 70 años, Engendró a Mahalaleel. Cainán Vivió después de engendrar a Mahalaleel 840 años, y Engendró hijos e hijas. Todos los años de Cainán fueron 910, y Murió. Cuando Mahalaleel Tenía 65 años, Engendró a Jared. Mahalaleel Vivió después de engendrar a Jared 830 años, y Engendró hijos e hijas. Todos los años de Mahalaleel fueron 895, y Murió. Cuando Jared Tenía 162 años, Engendró a Enoc. Jared Vivió después de engendrar a Enoc 800 años, y Engendró hijos e hijas. Todos los años de Jared fueron 962, y Murió. Cuando Enoc Tenía 65 años, Engendró a Matusalén. Enoc Caminó con Dios 300 años después de engendrar a Matusalén, y Engendró hijos e hijas. Todos los años de Enoc fueron 365 años. Caminó, pues, Enoc con Dios y Desapareció, porque Dios lo Llevó consigo. Cuando Matusalén Tenía 187 años, Engendró a Lamec. Matusalén Vivió después de engendrar a Lamec 782 años, y Engendró hijos e hijas. Todos los años de Matusalén fueron 969, y Murió. Cuando Lamec Tenía 182 años, Engendró un hijo, y Llamó su nombre Noé diciendo: "Este nos Aliviará de nuestras obras y de la penosa labor de nuestras manos, a causa de la tierra que Jehovah maldijo." Lamec Vivió después de engendrar a Noé 595 años, y Engendró hijos e hijas. Todos los años de Lamec fueron 777, y Murió. Cuando Noé Tenía 500 años, Engendró a Sem, a Cam y a Jafet.
Aconteció que cuando los hombres comenzaron a multiplicarse sobre la faz de la tierra, les nacieron hijas. Y viendo los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran bellas, tomaron para Sí mujeres, escogiendo entre todas. Entonces Jehovah dijo: "No Contenderá para siempre mi Espíritu con el hombre, por cuanto él es carne, y su vida Será de 120 años." En aquellos Días Había gigantes en la tierra, y aun después, cuando se unieron los hijos de Dios con las hijas de los hombres y les nacieron hijos. Ellos eran los héroes que desde la antigüedad fueron hombres de renombre. Jehovah vio que la maldad del hombre era mucha en la tierra, y que toda tendencia de los pensamientos de su Corazón era de continuo Sólo al mal. Entonces Jehovah Lamentó haber hecho al hombre en la tierra, y le Dolió en su Corazón. Y dijo Jehovah: "Arrasaré de la faz de la tierra los seres que he creado, desde el hombre hasta el ganado, los reptiles y las aves del cielo; porque lamento haberlos hecho." Pero Noé Halló gracia ante los ojos de Jehovah. Esta es la historia de Noé: Noé era un hombre justo y cabal en su Generación; Noé caminaba con Dios. Noé Engendró tres hijos: Sem, Cam y Jafet. La tierra estaba corrompida delante de Dios; estaba llena de violencia. Dios Miró la tierra, y he Aquí que estaba corrompida, porque toda carne Había corrompido su camino sobre la tierra. Entonces Dios dijo a Noé: "He decidido el final de toda carne, porque la tierra Está llena de violencia por culpa de ellos. He Aquí que los destruiré junto con la tierra. Hazte un arca de madera de árbol Conífero. Haz compartimentos al arca, y Cúbrela con brea por dentro y por fuera. Hazla de esta manera: de 300 codos de largo, 50 codos de ancho y 30 codos de alto. Hazle una claraboya y Termínala a un codo de la parte alta. La puerta del arca Estará a uno de sus lados. Construye también un piso bajo, uno intermedio y uno superior. Porque he Aquí, yo voy a traer un diluvio de aguas sobre la tierra, para destruir toda carne en la cual hay aliento de vida debajo del cielo. Todo lo que hay en la tierra Morirá. Pero estableceré mi pacto contigo. Entraréis en el arca Tú, tus hijos, tu mujer y las mujeres de tus hijos contigo. De todo ser viviente, de toda carne, Meterás en el arca dos de cada especie, para que sobrevivan contigo. Serán macho y hembra: de las aves Según su especie; del ganado Según su especie; de todo animal que se desplaza en la tierra, Según su especie. Dos de cada especie Vendrán a ti para sobrevivir. Toma contigo toda clase de alimentos para comer, y almacénalos para que te sirvan de comida a ti y a ellos." Y Noé hizo conforme a todo lo que Dios le Mandó; Así lo hizo.
Entonces Jehovah dijo a Noé: "Entra en el arca Tú, y toda tu familia, porque he visto que Tú eres justo delante de Mí en esta Generación. De todo animal limpio toma contigo siete parejas, el macho y su hembra; pero de los animales que no son limpios Sólo una pareja, el macho y su hembra. De las aves del cielo toma también siete parejas, macho y hembra, para preservar la especie sobre la faz de la tierra. Porque después de siete Días yo haré llover sobre la tierra durante cuarenta Días y cuarenta noches, y arrasaré de la faz de la tierra todo ser viviente que he hecho." Y Noé hizo conforme a todo lo que Jehovah le Mandó. Noé Tenía 600 años cuando vino el diluvio de aguas sobre la tierra. Noé Entró en el arca, y con él sus hijos, su mujer y las mujeres de sus hijos, por causa de las aguas del diluvio. De los animales limpios y de los animales no limpios, de las aves y de todo lo que se desplaza sobre la tierra, de dos en dos entraron en el arca con Noé, macho y hembra, como Dios Había mandado a Noé. Y Sucedió que a los siete Días vinieron sobre la tierra las aguas del diluvio. El Día 17 del mes segundo del año 600 de la vida de Noé, en este Día fueron rotas todas las fuentes del gran océano y fueron abiertas las ventanas de los cielos. Y hubo lluvia sobre la tierra durante cuarenta Días y cuarenta noches. En este mismo Día entraron en el arca Noé, sus hijos Sem, Cam y Jafet, la mujer de Noé y las tres mujeres de sus hijos con ellos. Entraron ellos y todos los animales Según su especie, todos los animales domésticos Según su especie, todos los animales que se desplazan sobre la tierra Según su especie, todas las aves Según su especie, y todo Pájaro, todo lo que tiene alas. Y vinieron al arca, a Noé, de dos en dos, de todos los seres que respiran. Vinieron macho y hembra de todo animal, como Dios le Había mandado. Y Jehovah le Cerró la puerta. El diluvio Duró cuarenta Días sobre la tierra. Las aguas crecieron y levantaron el arca, y se Elevó sobre la tierra. Las aguas crecieron y se incrementaron tanto sobre la tierra que el arca flotaba sobre la superficie de las aguas. Las aguas subieron tanto sobre la tierra que las montañas Más altas debajo de todos los cielos fueron cubiertas. Las montañas fueron cubiertas, y las aguas crecieron quince codos por encima. Y Murió todo ser que se desplaza sobre la tierra, tanto las aves como el ganado, las fieras, los animales que se desplazan sobre la tierra y todos los hombres. Murió todo cuanto Tenía aliento de vida en sus narices, todo lo que Había en la tierra seca. Así fue arrasado de la faz de la tierra todo ser viviente. Fueron arrasados de la tierra desde el hombre hasta el ganado, los reptiles y las aves del cielo. Sólo quedaron Noé y los que estaban con él en el arca. Y las aguas prevalecieron sobre la tierra durante 150 Días.
Dios se Acordó de Noé y de todos los animales y todo el ganado que estaban con él en el arca, e hizo soplar un viento sobre la tierra, y las aguas disminuyeron. Fueron cerradas las fuentes del océano y las ventanas de los cielos, y se detuvo la lluvia de los cielos. Las aguas Decrecían gradualmente sobre la tierra, y después de 150 Días las aguas Habían menguado. El Día 17 del mes séptimo se Asentó el arca sobre los montes de Ararat, y las aguas siguieron decreciendo hasta el mes décimo. El primer Día del mes décimo se hicieron visibles las cumbres de las montañas. Y Sucedió que cuarenta Días después Noé Abrió la ventana del arca que Había hecho, y Envió un cuervo que iba y Venía hasta que las aguas se secaron sobre la tierra. También Envió una paloma para ver si las aguas Habían disminuido sobre la superficie de la tierra. La paloma no Halló donde asentar la planta de su pie y Volvió a él, al arca, porque las aguas Todavía Cubrían la superficie de toda la tierra. Entonces él Extendió su mano, la Tomó y la hizo entrar consigo en el arca. Esperó Aún otros siete Días y Volvió a enviar la paloma fuera del arca. La paloma Volvió a él al atardecer, y he Aquí que Traía una hoja verde de olivo en el pico. Así Entendió Noé que las aguas Habían disminuido sobre la tierra. Esperó Aún otros siete Días y Envió la paloma, la cual no Volvió Más a él. Y Sucedió que el primer Día del mes primero del año 601 de Noé se secaron las aguas sobre la tierra. Noé Quitó la cubierta del arca y Miró, y he Aquí que la superficie de la tierra estaba seca. El Día 27 del mes segundo Quedó seca la tierra. Entonces dijo Dios a Noé: "Sal del arca Tú, tu mujer, tus hijos y las mujeres de tus hijos contigo. Saca todos los animales de toda clase que Están contigo: las aves, el ganado y los reptiles que se desplazan sobre la tierra. Que se esparzan por la tierra, que sean fecundos y que se multipliquen sobre la tierra." Entonces salieron del arca Noé, sus hijos, su mujer y las mujeres de sus hijos con él, y todos los animales, todos los reptiles, todas las aves y todo lo que se desplaza sobre la tierra, Según sus familias. Entonces Edificó Noé un altar a Jehovah, y tomando de todo Cuadrúpedo limpio y de toda ave limpia, Ofreció holocaustos sobre el altar. Jehovah Percibió el grato olor, y dijo Jehovah en su Corazón: "No volveré Jamás a maldecir la tierra por causa del hombre, porque el instinto del Corazón del hombre es malo desde su juventud. Tampoco volveré a destruir todo ser viviente, como he hecho. Mientras exista la tierra, no Cesarán la siembra y la siega, el Frío y el calor, el verano y el invierno, el Día y la noche."
Entonces Dios bendijo a Noé y a sus hijos, y les dijo: "Sed fecundos, multiplicaos y llenad la tierra. El temor y el miedo de vosotros Estará en todos los animales de la tierra, en todas las aves del cielo, en todo lo que se desplaza en la tierra y en todos los peces del mar. En vuestras manos son entregados. Todo lo que se desplaza y vive os Servirá de alimento. Del mismo modo que las plantas, os lo doy todo. Pero no comeréis carne con su vida, es decir, su sangre. Porque ciertamente por vuestra propia sangre pediré cuentas. Pediré cuentas a todo animal y al hombre. Yo pediré cuentas a cada uno por la vida del hombre. El que derrame sangre de hombre, su sangre Será derramada por hombre; porque a imagen de Dios él hizo al hombre. Sed vosotros fecundos y multiplicaos. Reproducíos en la tierra y multiplicaos en ella." Entonces Dios Habló a Noé y a sus hijos con él, diciendo: "He Aquí que yo establezco mi pacto con vosotros, con vuestros descendientes después de vosotros y con todo ser viviente que Está con vosotros: aves, ganado y todos los animales de la tierra que Están con vosotros; todos los que salieron del arca, todos los animales de la tierra. Yo establezco mi pacto con vosotros: Ninguna carne Volverá a ser exterminada Jamás por las aguas del diluvio, ni Habrá otra vez diluvio para destruir la tierra." Y dijo Dios: "Esta Será la señal del pacto que establezco entre yo y vosotros, y todo ser viviente que Está con vosotros, por generaciones, para siempre: Yo pongo mi arco en las nubes como señal del pacto que hago entre yo y la tierra. Y Sucederá que cuando yo haga aparecer nubes sobre la tierra, entonces el arco se Dejará ver en las nubes. Me acordaré de mi pacto que existe entre yo y vosotros, y todo ser viviente de toda clase, y las aguas no Serán Más un diluvio para destruir toda carne. Cuando el arco aparezca en las nubes, yo lo veré para acordarme del pacto perpetuo entre Dios y todo ser viviente de toda clase que Está sobre la tierra." Entonces Dios dijo a Noé: "Esta Será la señal del pacto que establezco entre yo y toda carne que Está sobre la tierra." Los hijos de Noé que salieron del arca fueron: Sem, Cam y Jafet. Cam fue el padre de Canaán. Estos tres fueron los hijos de Noé, y a partir de ellos fue poblada toda la tierra. Entonces Noé Comenzó a cultivar la tierra y Plantó una viña. Y bebiendo el vino, se Embriagó y Quedó desnudo en medio de su tienda. Cam, el padre de Canaán, vio la desnudez de su padre y lo Contó a sus dos hermanos que estaban fuera. Entonces Sem y Jafet tomaron un manto, lo pusieron sobre sus propios hombros, y yendo hacia Atrás, cubrieron la desnudez de su padre. Como Tenían vuelta la cara, ellos no vieron la desnudez de su padre. Cuando Noé se Despertó de su embriaguez y se Enteró de lo que le Había hecho su hijo menor, dijo: "Maldito sea Canaán. Sea el siervo de los siervos de sus hermanos." Dijo Además: "Bendito sea Jehovah, el Dios de Sem, y sea Canaán su siervo. Engrandezca Dios a Jafet y habite en las tiendas de Sem, y sea Canaán su siervo." Noé Vivió después del diluvio 350 años. Todos los años de Noé fueron 950, y Murió.
Estos son los descendientes de los hijos de Noé: Sem, Cam y Jafet, a quienes les nacieron hijos después del diluvio: Los hijos de Jafet fueron: Gomer, Magog, Madai, Javán, Tubal, Mesec y Tiras. Los hijos de Gomer fueron: Asquenaz, Rifat y Togarma. Los hijos de Javán fueron: Elisa, Tarsis, Quitim y Rodanim. A partir de éstos fueron pobladas las costas de las naciones, Según sus territorios, cada una Según su idioma, conforme a sus familias en sus naciones. Los hijos de Cam fueron: Cus, Mizraim, Fut y Canaán. Los hijos de Cus fueron: Seba, Havila, Sabta, Raama y Sabteca. Los hijos de Raama fueron Seba y Dedán. Cus Engendró a Nimrod, quien Comenzó a ser poderoso en la tierra. El fue un vigoroso cazador delante de Jehovah, por lo cual se suele decir: "Como Nimrod, el vigoroso cazador delante de Jehovah." Al principio, su reino abarcaba Babel, Erec, Acad y Calne, en la tierra de Sinar. De aquella tierra Salió para Asiria y Edificó Nínive, Ciudad Rejobot, Cálaj y Resén, entre Nínive y Cálaj. Esta es una gran ciudad. Mizraim Engendró a los ludeos, a los anameos, a los lehabitas, a los naftujitas, a los patruseos, a los caslujitas (de los cuales salieron los filisteos) y a los caftoreos. Canaán Engendró a Sidón su primogénito y a Het, al jebuseo, al amorreo, al gergeseo, al heveo, al araqueo, al sineo, al arvadeo, al zemareo y al hamateo. Después se dispersaron los clanes de los cananeos. La frontera de los cananeos abarcaba desde Sidón hasta Gaza en Dirección de Gerar; Seguía en Dirección de Sodoma, Gomorra, Adma y Zeboím, y continuaba hasta Lasa. Tales son los hijos de Cam, Según sus familias, Según sus idiomas, en sus territorios y en sus naciones. También le nacieron hijos a Sem, padre de todos los hijos de Heber y hermano mayor de Jafet. Los hijos de Sem fueron: Elam, Asur, Arfaxad, Lud y Aram. Los hijos de Aram fueron: Uz, Hul, Geter y Mas. Arfaxad Engendró a Sélaj, y Sélaj Engendró a Heber. A Heber le nacieron dos hijos: El nombre del primero fue Peleg, porque en sus Días fue dividida la tierra. El nombre de su hermano fue Joctán. Joctán Engendró a Almodad, a Selef, a Hazar-Mávet, a Jéraj, a Adoram, a Uzal, a Dicla, a Obal, a Abimael, a Seba, a Ofir, a Havila y a Jobab. Todos éstos fueron hijos de Joctán. El área que habitaron Abarcó desde Mesa hasta las inmediaciones de Sefar, en la Región montañosa al oriente. Estos fueron los hijos de Sem Según sus familias, Según sus idiomas, en sus territorios y en sus naciones. Estas fueron las familias de los hijos de Noé, Según sus descendientes y sus naciones. De éstos proceden las naciones de la tierra, después del diluvio.
Toda la tierra Tenía un solo idioma y las mismas palabras. Pero Aconteció que al emigrar del oriente, encontraron una llanura en la tierra de Sinar y se establecieron Allí. Entonces se dijeron unos a otros: "Venid, hagamos adobes y quemémoslos con fuego." Así empezaron a usar ladrillo en lugar de piedra, y brea en lugar de mortero. Y dijeron: "Venid, edifiquémonos una ciudad y una torre cuya Cúspide llegue al cielo. Hagámonos un nombre, no sea que nos dispersemos sobre la faz de toda la tierra." Jehovah Descendió para ver la ciudad y la torre que edificaban los hombres. Entonces dijo Jehovah: "He Aquí que este pueblo Está unido, y todos hablan el mismo idioma. Esto es lo que han comenzado a hacer, y ahora nada les Impedirá hacer lo que se proponen. Vamos, pues, descendamos y confundamos Allí su lenguaje, para que nadie entienda lo que dice su compañero." Así los Dispersó Jehovah de Allí sobre la faz de toda la tierra, y dejaron de edificar la ciudad. Por tanto, el nombre de dicha ciudad fue Babel, porque Jehovah Confundió Allí el lenguaje de toda la tierra, y desde Allí los Dispersó sobre la faz de toda la tierra. Estos son los descendientes de Sem: Cuando Sem Tenía 100 años, Engendró a Arfaxad, dos años después del diluvio. Sem Vivió después que Engendró a Arfaxad 500 años, y Engendró hijos e hijas. Cuando Arfaxad Tenía 35 años, Engendró a Sélaj. Arfaxad Vivió después que Engendró a Sélaj 403 años, y Engendró hijos e hijas. Cuando Sélaj Tenía 30 años, Engendró a Heber. Sélaj Vivió después que Engendró a Heber 403 años, y Engendró hijos e hijas. Cuando Heber Tenía 34 años, Engendró a Peleg. Heber Vivió después que Engendró a Peleg 430 años, y Engendró hijos e hijas. Cuando Peleg Tenía 30 años, Engendró a Reu. Peleg Vivió después que Engendró a Reu 209 años, y Engendró hijos e hijas. Cuando Reu Tenía 32 años, Engendró a Serug. Reu Vivió después que Engendró a Serug 207 años, y Engendró hijos e hijas. Cuando Serug Tenía 30 años, Engendró a Nacor. Serug Vivió después que Engendró a Nacor 200 años, y Engendró hijos e hijas. Cuando Nacor Tenía 29 años, Engendró a Taré. Nacor Vivió después que Engendró a Taré 119 años, y Engendró hijos e hijas. Cuando Taré Tenía 70 años, Engendró a Abram, a Nacor y a Harán. Estos son los descendientes de Taré: Taré Engendró a Abram, a Nacor y a Harán; y Harán Engendró a Lot. Harán Murió antes que su padre Taré, en el lugar donde Había nacido, en Ur de los caldeos. Abram y Nacor tomaron mujeres para Sí. El nombre de la mujer de Abram fue Sarai; y el nombre de la mujer de Nacor fue Milca, hija de Harán, padre de Milca y de Isca. Y Sarai era estéril y no Tenía hijos. Taré Tomó a su hijo Abram, a su nieto Lot hijo de Harán, a Sarai su nuera, mujer de su hijo Abram, y Partió con ellos de Ur de los caldeos para ir a la tierra de Canaán. Y fueron hasta Harán y se establecieron Allí. Taré Vivió 205 años, y Murió Taré en Harán.
Entonces Jehovah dijo a Abram: "Vete de tu tierra, de tu parentela y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. Yo haré de ti una gran Nación. Te bendeciré y engrandeceré tu nombre, y Serás Bendición. Bendeciré a los que te bendigan, y a los que te maldigan maldeciré. Y en ti Serán benditas todas las familias de la tierra." Abram se fue, como Jehovah le Había dicho, y Lot fue con él. Abram Tenía 75 años cuando Salió de Harán. Abram Tomó a Sarai su mujer, a Lot su sobrino y todos los bienes que Habían acumulado y a las personas que Habían adquirido en Harán; y partieron hacia la tierra de Canaán. Después llegaron a la tierra de Canaán, y Abram Atravesó aquella tierra hasta la encina de Moré, en las inmediaciones de Siquem. Los cananeos estaban entonces en la tierra. Y se Apareció Jehovah a Abram y le dijo: "A tu descendencia daré esta tierra." Y él Edificó Allí un altar a Jehovah, quien se le Había aparecido. Después se Trasladó a la Región montañosa al oriente de Betel y Extendió Allí su tienda, entre Betel al oeste y Hai al este. Allí Edificó un altar a Jehovah e Invocó el nombre de Jehovah. Después Partió de Allí y se Dirigió progresivamente hacia el Néguev. Hubo hambre en la tierra, y Abram Descendió a Egipto para residir Allí, pues el hambre era grande en la tierra. Y Aconteció que cuando estaba por llegar a Egipto, dijo a Sarai su mujer: "He Aquí, reconozco que Tú eres una mujer bella. Y puede suceder que al verte, los egipcios digan: 'Es su mujer', y me maten a Mí, y a ti te conserven la vida. Di, por favor, que eres mi hermana, para que me vaya bien por tu causa y mi vida sea conservada por causa de ti." Y Aconteció que cuando Abram Entró en Egipto, los egipcios vieron que la mujer era muy bella. También la vieron los ministros del Faraón, y la alabaron ante él. Y la mujer fue llevada al palacio del Faraón, quien Favoreció a Abram por causa de ella. Este obtuvo ovejas, vacas, asnos, siervos, siervas, asnas y camellos. Entonces Jehovah Afligió al Faraón y a su familia con grandes plagas por causa de Sarai, mujer de Abram. Y el Faraón Llamó a Abram y le dijo: "¿Por qué me has hecho esto? ¿Por qué no me declaraste que era tu mujer? ¿Por qué dijiste: 'Es mi hermana', poniéndome en Ocasión de tomarla para Mí por mujer? Ahora pues, Aquí Está tu mujer. Tómala y vete." Entonces el Faraón dio órdenes a sus hombres con respecto a Abram. Y éstos lo enviaron a él con su mujer y con todo lo que Tenía.
Abram Subió de Egipto hacia el Néguev, él con su mujer y con todo lo que Tenía; y Lot iba con él. Abram era muy rico en ganado, en plata y en oro. Volvió a sus viajes desde el Néguev hacia Betel, hasta el lugar donde su tienda Había estado al comienzo, entre Betel y Hai, el lugar del altar que Había hecho Allí anteriormente. Y Abram Invocó Allí el nombre de Jehovah. También Lot, que iba con Abram, Tenía ovejas, vacas y tiendas. Pero la tierra no bastaba para que habitasen juntos. Sus posesiones eran muchas, y no Podían habitar juntos. Entonces Surgió una contienda entre los pastores del ganado de Abram y los pastores del ganado de Lot. En aquel entonces los cananeos y los ferezeos habitaban en la tierra. Entonces Abram dijo a Lot: "Por favor, no haya contiendas entre Tú y yo, ni entre mis pastores y tus pastores, porque somos parientes. ¿No Está delante de ti toda la tierra? Por favor, Sepárate de Mí. Si Tú vas a la izquierda, yo iré a la derecha; y si Tú vas a la derecha, yo iré a la izquierda." Lot Alzó los ojos y vio toda la llanura del Jordán, la cual era toda tierra de Regadío, como un Jardín de Jehovah, como la tierra de Egipto, como la entrada de Zoar, antes de que Jehovah destruyera Sodoma y Gomorra. Lot Eligió para Sí toda la llanura del Jordán, y Partió Lot hacia el oriente. Así se separaron el uno del otro. Abram Habitó en la tierra de Canaán, y Lot Habitó en las ciudades de la llanura y fue instalando sus tiendas hasta Sodoma. Los hombres de Sodoma eran malos y muy pecadores contra Jehovah. Jehovah dijo a Abram, después que Lot se Había separado de él: "Alza tus ojos y mira desde el lugar donde Estás, hacia el norte, el sur, el este y el oeste. Porque toda la tierra que ves te la daré a ti y a tu descendencia, para siempre. Yo haré que tu descendencia sea como el polvo de la tierra. Si alguien puede contar el polvo de la tierra, también tu descendencia Podrá ser contada. Levántate, anda a lo largo y a lo ancho de la tierra, porque a ti te la daré." Entonces Abram Trasladó su tienda, se fue y Moró en el encinar de Mamre, que Está en Hebrón, y Allí Edificó un altar a Jehovah.
Aconteció en los Días de Amrafel rey de Sinar, de Arioc rey de Elasar, de Quedarlaomer rey de Elam, y de Tidal rey de Goím, que éstos hicieron guerra contra Bera rey de Sodoma, Birsa rey de Gomorra, Sinab rey de Adma, Semeber rey de Zeboím, y el rey de Bela, la cual es Zoar. Todos éstos se reunieron en el valle de Sidim, es decir, el mar Salado. Doce años Habían servido a Quedarlaomer, pero en el año 13 se rebelaron. En el año 14 vinieron Quedarlaomer y los reyes que estaban con él, y derrotaron a los Refaítas en Astarot-carnaim, a los zuzitas en Ham, a los emitas en Save-quiriataim, y a los horeos en el monte Seír, hasta El-Parán, que Está junto al desierto. Luego regresaron, llegaron a En-mispat, que es Cades, y devastaron todo el campo de los amalequitas y de los amorreos que habitaban en Hazezón-tamar. Entonces salieron el rey de Sodoma, el rey de Gomorra, el rey de Adma, el rey de Zeboím y el rey de Bela, la cual es Zoar, y dispusieron la batalla contra ellos en el valle de Sidim; a saber, contra Quedarlaomer rey de Elam, Tidal rey de Goím, Amrafel rey de Sinar y Arioc rey de Elasar: cuatro reyes contra cinco. El valle de Sidim estaba lleno de pozos de brea. Y al huir los reyes de Sodoma y de Gomorra, cayeron en ellos, mientras que los Demás huyeron a las montañas. Los enemigos tomaron todos los bienes de Sodoma y de Gomorra, y todos sus alimentos, y se fueron. También llevaron consigo a Lot, el hijo del hermano de Abram, junto con sus posesiones (porque Lot habitaba en Sodoma), y se fueron. Pero uno de los que escaparon fue y lo Contó a Abram el hebreo, que habitaba en el encinar de Mamre el amorreo, hermano de Escol y hermano de Aner, quienes eran aliados de Abram. Cuando Abram Oyó que su sobrino Había sido tomado cautivo, Reclutó a sus 318 criados nacidos en su casa, y los Persiguió hasta Dan. Los Atacó de noche, él con sus siervos, los Derrotó y los Persiguió hasta Hoba, que Está al norte de Damasco. Así Recobró todos los bienes y también Recobró a su sobrino Lot, sus bienes, y también a las mujeres y a la gente. Cuando Abram Volvía de derrotar a Quedarlaomer y a los reyes que estaban con él, el rey de Sodoma Salió a su encuentro en el valle de Savé, que es el valle del Rey. También Melquisedec, rey de Salem, quien era sacerdote del Dios Altísimo, Sacó pan y vino y le bendijo diciendo: "Bendito sea Abram del Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra. Bendito sea el Dios Altísimo, que Entregó a tus enemigos en tus manos." Y Abram le dio a él el diezmo de todo. Entonces el rey de Sodoma dijo a Abram: --Dame las personas, y toma para ti los bienes. Abram Respondió al rey de Sodoma: --He hecho votos a Jehovah, el Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra, que no tomaré ni un hilo, ni la correa de un calzado, nada de todo lo que es tuyo, para que no digas después: "Yo Enriquecí a Abram." Yo no tomaré nada, excepto lo que han comido los Jóvenes y la parte de los hombres que fueron conmigo: Aner, Escol y Mamre. Ellos Sí Tomarán su parte.
Después de estas cosas vino la palabra de Jehovah a Abram en Visión, diciendo: --No temas, Abram. Yo soy tu escudo, y tu Galardón Será muy grande. Abram Respondió: --Oh Señor Jehovah, ¿qué me has de dar? Pues Continúo sin hijos, y el heredero de mi casa Será Eliezer, de Damasco. --Añadió Abram--: A Mí no me has dado descendencia, y he Aquí me Heredará un criado nacido en mi casa. Y he Aquí que la palabra de Jehovah vino a él diciendo: --No Será éste el que te herede, sino que alguien que salga de tus entrañas Será el que te herede. Entonces lo Llevó fuera y le dijo: --Mira, por favor, al cielo y cuenta las estrellas, si acaso las puedes contar. --Y Añadió--: Así Será tu descendencia. El Creyó a Jehovah, y le fue contado por justicia. Entonces le dijo: --Yo soy Jehovah, que te saqué de Ur de los caldeos, para darte esta tierra como Posesión. El Respondió: --Oh Señor Jehovah, ¿Cómo sabré que yo la he de poseer? Le Respondió: --Tráeme una vaquilla de tres años, una cabra de tres años, un carnero de tres años, una Tórtola y un Pichón. El Tomó todos estos animales, los Partió por la mitad y puso cada mitad una frente a otra. Pero no Partió las aves. Entonces descendieron unos buitres sobre los cuerpos muertos, y Abram los ahuyentaba. Pero cuando el sol estaba por ponerse, Cayó sobre Abram un sueño profundo, y he Aquí que se Apoderó de él el terror de una gran oscuridad. Entonces Dios dijo a Abram: --Ten por cierto que tus descendientes Serán extranjeros en una tierra que no Será suya, y los Esclavizarán y los Oprimirán 400 años. Pero yo también juzgaré a la Nación a la cual Servirán, y después de esto Saldrán con grandes riquezas. Pero Tú Irás a tus padres en paz y Serás sepultado en buena vejez. En la cuarta Generación Volverán Acá, pues hasta ahora no ha llegado al colmo la maldad de los amorreos. Y Sucedió una vez que el sol se puso y hubo oscuridad que he Aquí, Apareció un horno humeante, y una antorcha ardiendo Pasó por en medio de los animales divididos. Aquel Día Jehovah hizo un pacto con Abram diciendo: --A tus descendientes daré esta tierra, desde el arroyo de Egipto hasta el gran Río, el Río Eufrates; la tierra de los queneos, quenezeos, cadmoneos, heteos, ferezeos, Refaítas, amorreos, cananeos, gergeseos y jebuseos.
Sarai, mujer de Abram, no le daba hijos; pero ella Tenía una sierva egipcia que se llamaba Agar. Entonces Sarai dijo a Abram: --He Aquí que Jehovah me ha impedido concebir. Unete, por favor, a mi sierva; Quizás yo tenga hijos por medio de ella. Abram hizo caso de las palabras de Sarai. Y Sarai su mujer Tomó a Agar, su sierva egipcia, después de haber vivido diez años en la tierra de Canaán, y se la dio por mujer a Abram su marido. Abram se Unió a Agar, y ella Concibió. Pero al ver que Había concebido, Empezó a mirar con desprecio a su señora. Entonces Sarai dijo a Abram: --Mi agravio recaiga sobre ti. Yo puse a mi sierva en tu seno; y ella, viéndose encinta, me mira con desprecio. Jehovah juzgue entre Tú y yo. Abram Respondió a Sarai: --He Aquí, tu sierva Está en tus manos. Haz con ella como te parezca bien. Como Sarai la Afligía, ella Huyó de su presencia. Pero el ángel de Jehovah la Encontró en el desierto junto a un manantial de agua (el manantial que Está en el camino de Shur), y le dijo: --Agar, sierva de Sarai, ¿de Dónde vienes y a Dónde vas? Ella Respondió: --Huyo de la presencia de Sarai, mi señora. El ángel de Jehovah le dijo: --Vuelve a tu señora y sométete a su autoridad. --Le dijo también el ángel de Jehovah--: Multiplicaré tanto tus descendientes, que no Podrán ser contados a causa de su gran Número. --Le dijo Además el ángel de Jehovah--: He Aquí que has concebido y Darás a luz un hijo. Y Llamarás su nombre Ismael, porque Jehovah ha escuchado tu Aflicción. El Será como un asno montés, un hombre cuya mano Estará contra todos, y las manos de todos Estarán contra él. Y Habitará frente a todos sus hermanos. Ella Invocó el nombre de Jehovah, que hablaba con ella, y dijo: --Tú eres un Dios que me ve. Pues Pensó: "¿Acaso no he visto Aquí al que me ve?" Por eso Llamó al pozo Beer-lajai-Roí. He Aquí que Está entre Cades y Bered. Agar dio a luz un hijo a Abram, y Abram Llamó el nombre de su hijo que le dio Agar, Ismael. Abram Tenía 86 años cuando Agar le dio a luz a Ismael.
Abram Tenía 99 años cuando Jehovah se le Apareció y le dijo: --Yo soy el Dios Todopoderoso; camina delante de Mí y sé perfecto. Yo cumpliré mi pacto entre yo y Tú, y te multiplicaré en gran manera. Abram se Postró sobre su rostro, y Dios Habló con él diciendo: --He Aquí que mi pacto es contigo: Tú Serás padre de muchas naciones. Ya no se Llamará Más tu nombre Abram; tu nombre Será Abraham, pues te he constituido en padre de una multitud de naciones. Yo te haré muy fecundo; de ti haré naciones, y reyes Saldrán de ti. Yo establezco mi pacto como pacto perpetuo entre yo y Tú, y tu descendencia después de ti por sus generaciones, para ser tu Dios y el de tu descendencia después de ti. Yo te daré en Posesión perpetua, a ti y a tu descendencia después de ti, la tierra en que resides, toda la tierra de Canaán. Y yo seré su Dios. Dios dijo de nuevo a Abraham: --Pero Tú Guardarás mi pacto, Tú y tus descendientes después de ti, a través de sus generaciones. Este Será mi pacto entre yo y vosotros que guardaréis Tú y tus descendientes después de ti: Todo Varón de entre vosotros Será circuncidado. Circuncidaréis vuestros prepucios, y esto Será la señal del pacto entre yo y vosotros. A los ocho Días de nacido Será circuncidado todo Varón de entre vosotros, a través de vuestras generaciones; tanto el nacido en casa como el comprado con dinero a cualquier extranjero que no sea de tu descendencia. Deberá ser circuncidado el nacido en tu casa y el comprado con tu dinero. Así Estará mi pacto en vuestra carne como pacto perpetuo. El hombre incircunciso, que no haya circuncidado su prepucio, esa persona Será borrada de su pueblo, porque ha violado mi pacto. Dios dijo también a Abraham: --A Sarai tu mujer no la Llamarás Más Sarai; Sara Será su nombre. Yo la bendeciré y también te daré de ella un hijo. Sí, yo la bendeciré; ella Será madre de naciones, y de ella Procederán reyes de pueblos. Entonces Abraham se Postró sobre su rostro y se Rió diciendo en su Corazón: "¿A un hombre de 100 años le ha de nacer un hijo? ¿Y Sara, ya de 90 años, ha de dar a luz?" Luego Abraham dijo a Dios: --¡Ojalá Ismael viva delante de ti! Y Dios Respondió: --Ciertamente Sara tu mujer te Dará un hijo, y Llamarás su nombre Isaac. Yo confirmaré mi pacto con él como pacto perpetuo para su descendencia después de él. Y en cuanto a Ismael, también te he Oído: He Aquí que le bendeciré, le haré fecundo y le multiplicaré en gran manera. El Engendrará doce Príncipes, y yo le constituiré en una gran Nación. Pero yo estableceré mi pacto con Isaac, que Sara te Dará a luz por este tiempo, el Próximo año. Dios Acabó de hablar con él y Subió de donde estaba con Abraham. Entonces Abraham Tomó a Ismael su hijo, a todos los siervos nacidos en su casa y a todos los comprados con su dinero, a todo Varón de las personas de la casa de Abraham; y aquel mismo Día Circuncidó el prepucio de ellos, como Dios le Había dicho. Abraham Tenía 99 años cuando Circuncidó su prepucio. Su hijo Ismael Tenía 13 años cuando fue circuncidado su prepucio. En el mismo Día fueron circuncidados Abraham e Ismael su hijo. Fueron circuncidados con él todos los varones de su casa, tanto los siervos nacidos en su casa como los comprados con dinero a los extranjeros.
Jehovah se Apareció a Abraham en el encinar de Mamre, cuando él estaba sentado en la entrada de la tienda, en el pleno calor del Día. Alzó sus ojos y Miró, y he Aquí tres hombres que estaban de pie frente a él. Y al verlos, Corrió desde la entrada de la tienda para recibirlos, y se Postró a tierra. Y dijo: --Señor, si he hallado gracia ante tus ojos, por favor, no pases de largo a tu siervo. Que se traiga un poco de agua para que lavéis vuestros pies y os recostéis debajo del árbol. Yo traeré un pedazo de pan, y repondréis vuestras fuerzas y después proseguiréis; porque para esto habéis pasado cerca de vuestro siervo. Ellos dijeron: --Sí; haz Así como dices. Entonces Abraham fue de prisa a la tienda de Sara y le dijo: --Toma Rápidamente tres medidas de harina fina, Amásala y prepara unas tortas. Luego Corrió Abraham a donde estaban las vacas y Tomó un ternero tierno y bueno, y se lo dio al mozo; y éste se dio prisa para prepararlo. Después Tomó mantequilla, leche y el ternero que Había preparado, y lo puso delante de ellos. Y mientras Comían, él se Quedó de pie junto a ellos debajo del árbol. Ellos le preguntaron: --¿Dónde Está Sara tu mujer? El Respondió: --Adentro, en la tienda. Entonces dijo: --Ciertamente volveré a ti después del tiempo que dura el embarazo, y he Aquí que Sara tu mujer Tendrá un hijo. Sara escuchaba junto a la entrada de la tienda que estaba Detrás de él. Abraham y Sara eran ancianos, de edad avanzada. A Sara le Había cesado ya la regla de las mujeres. Y Sara se Reía dentro de Sí, diciendo: "Después que he envejecido, ¿tendré placer, siendo también anciano mi señor?" Entonces Jehovah dijo a Abraham: --¿Por qué se Ríe Sara, diciendo: "¿Realmente he de dar a luz siendo vieja?" ¿Acaso existe para Jehovah alguna cosa Difícil? Al tiempo señalado volveré a ti, después del tiempo que dura el embarazo, y Sara Habrá tenido un hijo. Entonces Sara, porque tuvo miedo, Negó diciendo: --No me he Reído. Pero él dijo: --No, sino que Sí te has Reído. Los hombres se levantaron de Allí y miraron hacia Sodoma. Abraham iba con ellos para despedirlos. Entonces Jehovah dijo: --¿He de encubrir a Abraham lo que voy a hacer, habiendo de ser Abraham una Nación grande y poderosa, y que en él han de ser benditas todas las naciones de la tierra? Porque yo le he escogido y sé que Mandará a sus hijos y a su casa después de él que guarden el camino de Jehovah, practicando la justicia y el derecho, para que Jehovah haga venir sobre Abraham lo que ha hablado acerca de él. --Además Jehovah dijo--: Ciertamente el clamor de Sodoma y de Gomorra es grande, y el pecado de ellos se ha agravado en extremo. Descenderé, pues, para ver si han consumado su maldad, Según el clamor que ha llegado hasta Mí; y si no, lo sabré. Los hombres partieron de Allí y se fueron a Sodoma. Pero Abraham Quedó Todavía delante de Jehovah. Entonces Abraham se Acercó y dijo: --¿Destruirás también al justo con el culpable? Quizás haya cincuenta justos dentro de la ciudad; ¿la Destruirás con todo y no Perdonarás el lugar por causa de los cincuenta justos que estén dentro de ella? Lejos esté de ti hacer tal cosa: hacer morir al justo con el culpable, y que el justo sea tratado como el culpable. ¡Lejos esté de ti! El Juez de toda la tierra, ¿no ha de hacer lo que es justo? Entonces Respondió Jehovah: --Si hallo en Sodoma cincuenta justos dentro de la ciudad, perdonaré todo el lugar en Consideración a ellos. Intervino Abraham y dijo: --He Aquí, ya que he comenzado a hablar con mi Señor, a pesar de que soy polvo y ceniza, Quizás falten cinco para ser cincuenta justos. ¿Destruirás por aquellos cinco toda la ciudad? Le Respondió: --No la destruiré, si encuentro Allí cuarenta y cinco. Volvió a hablarle diciendo: --Quizás se encuentren Allí cuarenta... Y Respondió: --No lo haré en Consideración a los cuarenta. Abraham le dijo: --Por favor, no se enoje mi Señor si hablo: Quizás se encuentren Allí treinta... Y Respondió: --No lo haré, si encuentro Allí treinta. Y dijo: --He Aquí, ya que he empezado a hablar a mi Señor, Quizás se encuentren Allí veinte... Y Respondió: --No la destruiré en Consideración a los veinte. Volvió a decir: --Por favor, no se enoje mi Señor, si hablo Sólo una vez Más: Quizás se encuentren Allí diez... Y Respondió: --No la destruiré en Consideración a los diez. Y Jehovah se fue luego que Acabó de hablar con Abraham. Y Abraham Regresó a su lugar.
Los dos ángeles llegaron a Sodoma al anochecer. Lot estaba sentado junto a la puerta de Sodoma, y al verlos se Levantó Lot para recibirlos Postrándose a tierra. Y les dijo: --He Aquí, señores Míos, venid, por favor, a la casa de vuestro siervo; pasad la noche y lavaos vuestros pies. Por la mañana os levantaréis temprano y seguiréis vuestro camino. Pero ellos respondieron: --No, sino que pasaremos la noche en la calle. Pero él les Insistió mucho; Así que fueron con él y entraron en su casa. El les Preparó un banquete; hizo panes sin levadura y comieron. Pero antes de que se acostasen, los hombres de la ciudad, los hombres de Sodoma, todo el pueblo junto, desde el Más joven hasta el Más viejo, rodearon la casa. Y llamaron a Lot y le dijeron: --¿Dónde Están los hombres que vinieron a ti esta noche? Sácanoslos, para que los conozcamos. Entonces Lot Salió a ellos a la puerta, Cerró la puerta Detrás de Sí y dijo: --¡Por favor, hermanos Míos, no Hagáis tal maldad! He Aquí tengo dos hijas que Todavía no han conocido Varón: Os las sacaré, pues, y haced con ellas como os parezca; Sólo que no Hagáis nada a estos hombres, porque para esto han venido a la sombra de mi techo. Ellos respondieron: --¡Quítate de Ahí! --Y añadieron--: Este vino Aquí para residir como forastero, ¿y ahora Habrá de erigirse como juez? Ahora te haremos a ti Más daño que a ellos. Forcejeaban mucho contra el hombre, contra Lot, y se acercaron para romper la puerta. Entonces los hombres extendieron las manos, metieron a Lot en la casa con ellos y cerraron la puerta. Y a los hombres que estaban junto a la puerta de la casa, los hirieron con ceguera, desde el menor hasta el mayor, de modo que se fatigaban por hallar la puerta. Aquellos hombres dijeron a Lot: --¿Tienes Aquí a alguien Más? Yernos, hijos, hijas; cualquiera que tengas en la ciudad, Sácalos de este lugar. Porque vamos a destruir este lugar, por cuanto el clamor de ellos ha llegado a ser grande delante de Jehovah. Por eso Jehovah nos ha enviado para destruirlo. Entonces Salió Lot y Habló a sus yernos, los que Habían de casarse con sus hijas, y les dijo: --¡Levantaos, salid de este lugar, porque Jehovah va a destruir la ciudad! Pero a sus yernos les Pareció que bromeaba. Y al rayar el alba, los ángeles apremiaban a Lot, diciéndole: --¡Levántate, toma a tu mujer y a tus dos hijas que Están Aquí, para que no seas destruido con el castigo de la ciudad! Cuando se Detenía, los hombres tomaron su mano, la mano de su mujer y las manos de sus dos hijas, por la misericordia de Jehovah para con él. Lo sacaron y lo pusieron fuera de la ciudad. Y después de haberlos sacado fuera, le dijeron: --¡Escapa por tu vida! No mires Atrás, ni te detengas en toda esta llanura. Escapa a la montaña, no sea que perezcas. Lot le dijo: --¡Por favor, no, señor Mío! He Aquí que tu siervo ha hallado gracia ante tus ojos y has engrandecido tu misericordia que has mostrado conmigo Dándome la vida. Pero yo no podré escapar a la montaña, no sea que me alcance el mal y muera. He Allí esa ciudad Está cerca para escapar Allá, y es pequeña. Deja que escape Allá y salve mi vida. ¿Acaso no es pequeña? Le Respondió: --He Aquí que también te he atendido con respecto a este asunto. No destruiré la ciudad de la cual has hablado. Date prisa y escapa Allá. Nada podré hacer hasta que hayas llegado Allí. Por eso fue llamado el nombre de la ciudad Zoar. El sol ya Había salido sobre la tierra cuando Lot Llegó a Zoar. Entonces Jehovah hizo llover desde los cielos azufre y fuego de parte de Jehovah sobre Sodoma y Gomorra. Y Trastornó aquellas ciudades, toda la llanura con todos los habitantes de las ciudades y las plantas de la tierra. Entonces la mujer de Lot Miró Atrás, a espaldas de él, y se Convirtió en una columna de sal. Abraham se Levantó muy de mañana, fue al lugar donde Había estado delante de Jehovah y Miró hacia Sodoma y Gomorra, y hacia toda la tierra de la llanura. Y al mirar, he Aquí que el humo Subía de la tierra como el humo de un horno. Y Sucedió que cuando Dios Destruyó las ciudades de la llanura, se Acordó Dios de Abraham y Sacó a Lot de en medio de la Destrucción, al trastornar las ciudades donde Lot Había estado. Lot tuvo miedo de permanecer en Zoar y se fue de Allí a la Región montañosa, junto con sus dos hijas. Y habitaba en una cueva con sus dos hijas. Entonces la mayor dijo a la menor: --Nuestro padre es viejo, y no queda Ningún hombre en la tierra que se una a nosotras, como es la costumbre en toda la tierra. Ven, demos de beber vino a nuestro padre, acostémonos con él y conservemos descendencia de nuestro padre. Aquella noche dieron de beber vino a su padre. Luego Entró la mayor y se Acostó con su padre, pero él no se dio cuenta cuando ella se Acostó ni cuando se Levantó. Y Aconteció que al Día siguiente la mayor dijo a la menor: --He Aquí yo me acosté anoche con mi padre. Démosle de beber vino también esta noche, y entra Tú y acuéstate con él, y conservemos descendencia de nuestro padre. También aquella noche dieron de beber vino a su padre. Luego fue la menor y se Acostó con él, pero él no se dio cuenta cuando ella se Acostó ni cuando se Levantó. Así concibieron de su padre las dos hijas de Lot. La mayor dio a luz un hijo y Llamó su nombre Moab, el cual es el padre de los moabitas, hasta hoy. La menor dio a luz un hijo y Llamó su nombre Ben-Amí, el cual es el padre de los amonitas, hasta hoy.
Abraham Partió de Allí hacia la tierra del Néguev. Acampó entre Cades y Shur y Residió en Gerar. Abraham dijo de Sara su mujer: "Ella es mi hermana." Y Abimelec, rey de Gerar, Mandó y Tomó a Sara. Pero Dios vino a Abimelec en sueños de noche y le dijo: --He Aquí que vas a morir por causa de la mujer que has tomado, la cual es casada. Abimelec, quien Todavía no se Había acercado a ella, dijo: --Señor, ¿acaso has de matar a la gente inocente? ¿Acaso no me dijo él: "Ella es mi hermana", y ella también dijo: "El es mi hermano"? Con integridad de mi Corazón y con limpieza de mis manos he hecho esto. Dios le dijo en sueños: --Yo también sé que con integridad de tu Corazón has hecho esto. Yo también te detuve de pecar contra Mí, y no te Permití que la tocases. Ahora pues, devuelve la mujer a su marido, porque él es profeta y Orará por ti, y Tú Vivirás. Y si no la devuelves, ten por cierto que Morirás irremisiblemente, Tú y todos los tuyos. Entonces Abimelec se Levantó muy de mañana, Llamó a todos sus servidores y dijo todas estas palabras a Oídos de ellos. Y los hombres temieron mucho. Después Abimelec Llamó a Abraham y le Preguntó: --¿Qué nos has hecho? ¿En qué te he ofendido para que hayas Traído sobre Mí y sobre mi reino un pecado tan grande? Has hecho conmigo cosas que no debiste hacer. --Dijo Además Abimelec a Abraham--: ¿Qué has visto, para que hicieras esto? Abraham Respondió: --Porque pensé: "Seguramente no hay temor de Dios en este lugar y me Matarán por causa de mi mujer." Y a la verdad, también es mi hermana. Ella es hija de mi padre, pero no de mi madre; Así que la tomé por mujer. Cuando Dios me hizo salir errante de la casa de mi padre, yo le dije a ella: "Este es el favor que Tú me Harás: En todos los lugares a los que lleguemos Dirás de Mí: 'El es mi hermano.'" Entonces Abimelec Tomó ovejas y vacas, siervos y siervas; se los dio a Abraham y le Devolvió a Sara su mujer. Y le dijo Abimelec: --He Aquí mi tierra Está delante de ti. Habita donde bien te parezca. A Sara le dijo: --He Aquí que he dado 1.000 piezas de plata a tu hermano. He Aquí que esto constituye para ti y para todos los que Están contigo una venda a los ojos. Así eres totalmente vindicada. Entonces Abraham Oró a Dios, y Dios Sanó a Abimelec y a su mujer y a sus siervas para que dieran a luz. Porque Jehovah Había cerrado por completo toda matriz en la casa de Abimelec a causa de Sara, mujer de Abraham.
Jehovah Favoreció a Sara, como Había dicho. Jehovah hizo con Sara como Había prometido, y ella Concibió y dio a luz un hijo a Abraham en su vejez, en el tiempo que Dios le Había indicado. Abraham Llamó el nombre de su hijo que le Había nacido, y que Sara le Había dado a luz, Isaac. Y Circuncidó Abraham a su hijo Isaac al octavo Día, como Dios le Había mandado. Abraham Tenía 100 años cuando le Nació su hijo Isaac. Entonces Sara dijo: --Dios me ha hecho Reír, y cualquiera que lo oiga se Reirá conmigo. --Y Añadió--: ¿Quién le hubiera dicho a Abraham que Sara Daría de mamar a hijos? Pues yo le he dado un hijo en su vejez. El niño Creció y fue destetado. Y Abraham hizo un gran banquete el Día que Isaac fue destetado. Sara vio al hijo de Agar la egipcia, que ésta le Había dado a luz a Abraham, que se burlaba. Por eso dijo a Abraham: --Echa a esta sierva y a su hijo, pues el hijo de esta sierva no ha de heredar junto con mi hijo, con Isaac. Estas palabras preocuparon Muchísimo a Abraham, por causa de su hijo. Entonces Dios dijo a Abraham: --No te parezca mal lo referente al muchacho ni lo referente a tu sierva. En todo lo que te diga Sara, hazle caso, porque a través de Isaac Será contada tu descendencia. Pero también del hijo de la sierva haré una Nación, porque es un descendiente tuyo. Abraham se Levantó muy de mañana, Tomó pan y un odre de agua, y se lo dio a Agar, poniéndolo sobre el hombro de ella. Luego le Entregó el muchacho y la Despidió. Ella Partió y Caminó errante por el desierto de Beerseba. Y cuando se Acabó el agua del odre, hizo recostar al muchacho debajo de un arbusto. Luego fue y se Sentó enfrente, Alejándose como a un tiro de arco, porque Pensó: "No quiero ver morir al muchacho." Ella se Sentó enfrente, y alzando su voz Lloró. Entonces Dios Escuchó la voz del muchacho, y el ángel de Dios Llamó a Agar desde el cielo y le dijo: --¿Qué tienes, Agar? No temas, porque Dios ha Oído la voz del muchacho, Allí donde Está. Levántate, alza al muchacho y Tómalo de la mano, porque de él haré una gran Nación. Entonces Dios Abrió los ojos de ella, y vio un pozo de agua. Ella fue, Llenó el odre de agua y dio de beber al muchacho. Dios estaba con el muchacho, el cual Creció y Habitó en el desierto, y Llegó a ser un tirador de arco. Habitó en el desierto de Parán, y su madre Tomó para él una mujer de la tierra de Egipto. Aconteció en aquel tiempo que Abimelec junto con Ficol, jefe de su ejército, Habló a Abraham diciendo: --Dios Está contigo en todo lo que haces. Ahora pues, Júrame Aquí por Dios que no me Engañarás ni a Mí, ni a mis hijos, ni a mis nietos; sino que conforme a la bondad que yo he hecho contigo Tú Harás conmigo y con la tierra en la que vienes residiendo. Abraham Respondió: --Sí, lo juro. Entonces Abraham se Quejó a Abimelec acerca de un pozo de agua que los siervos de Abimelec le Habían quitado. Abimelec Respondió: --No sé quién haya hecho esto. Tú no me lo hiciste saber, ni yo lo Había Oído hasta ahora. Entonces Abraham Tomó ovejas y vacas, y se las dio a Abimelec; e hicieron ambos una alianza. Luego Abraham Apartó del rebaño siete corderas. Y Abimelec Preguntó a Abraham: --¿Qué significan estas siete corderas que has puesto aparte? Y él Respondió: --Toma estas siete corderas de mi mano para que me sirvan de testimonio de que yo cavé este pozo. Por eso él Llamó a aquel lugar Beerseba, porque Allí juraron ambos. Así hicieron una alianza en Beerseba. Luego se levantaron Abimelec y Ficol, jefe de su ejército, y regresaron a la tierra de los filisteos. Abraham Plantó un árbol de tamarisco en Beerseba e Invocó Allí el nombre de Jehovah, el Dios eterno. Y Residió Abraham en la tierra de los filisteos por mucho tiempo.
Aconteció después de estas cosas que Dios Probó a Abraham, diciéndole: --Abraham. El Respondió: --Heme Aquí. Y le dijo: --Toma a tu hijo, a tu único, a Isaac a quien amas. Vé a la tierra de Moriah y ofrécelo Allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré. Abraham se Levantó muy de mañana. Enalbardó su asno, Tomó consigo a dos de sus siervos Jóvenes y a Isaac su hijo. Partió leña para el holocausto, y Levantándose, fue al lugar que Dios le dijo. Al tercer Día Abraham Alzó sus ojos y Divisó el lugar de lejos. Entonces Abraham dijo a sus siervos: --Esperad Aquí con el asno. Yo y el muchacho iremos hasta Allá, adoraremos y volveremos a vosotros. Abraham Tomó la leña del holocausto y la puso sobre Isaac su hijo. El Tomó en la mano el fuego y el cuchillo, y se fueron los dos juntos. Entonces Isaac dijo a Abraham su padre: --Padre Mío... Y él Respondió: --Heme Aquí, hijo Mío. Le dijo: --He Aquí el fuego y la leña, pero ¿Dónde Está el cordero para el holocausto? Abraham Respondió: --Dios mismo Proveerá el cordero para el holocausto, hijo Mío. E iban los dos juntos. Cuando llegaron al lugar que Dios le Había dicho, Abraham Edificó Allí un altar. Arregló la leña, Ató a Isaac su hijo y lo puso sobre el altar encima de la leña. Abraham Extendió su mano y Tomó el cuchillo para degollar a su hijo. Entonces el ángel de Jehovah Llamó desde el cielo diciendo: --¡Abraham! ¡Abraham! El Respondió: --Heme Aquí. Y le dijo: --No extiendas tu mano sobre el muchacho, ni le hagas nada, porque ahora conozco que temes a Dios, ya que no me has rehusado tu hijo, tu único. Entonces Abraham Alzó la vista y Miró, y he Aquí que Detrás de Sí estaba un carnero trabado por sus cuernos en un matorral. Abraham fue, Tomó el carnero y lo Ofreció en holocausto en lugar de su hijo. Abraham Llamó el nombre de aquel lugar Jehovah-yireh. Por eso se dice hasta hoy: "En el monte de Jehovah Será provisto." El ángel de Jehovah Llamó por segunda vez a Abraham desde el cielo, y le dijo: --He jurado por Mí mismo, dice Jehovah, que porque has hecho esto y no me has rehusado tu hijo, tu único, de cierto te bendeciré y en gran manera multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena que Está en la orilla del mar. Tu descendencia Poseerá las ciudades de sus enemigos. En tu descendencia Serán benditas todas las naciones de la tierra, por cuanto obedeciste mi voz. Abraham Regresó a sus siervos, y Levantándose se fueron juntos a Beerseba. Y Abraham Habitó en Beerseba. Aconteció después de estas cosas que le informaron a Abraham, diciendo: "He Aquí que también Milca le ha dado a luz hijos a Nacor tu hermano: Uz su primogénito, su hermano Buz, Quemuel padre de Aram, Quesed, Hazo, Pildas, Jidlaf y Betuel. (Betuel Engendró a Rebeca.)" Milca dio a luz estos ocho hijos a Nacor, hermano de Abraham. Y su concubina, que se llamaba Reúma, dio a luz también a Tébaj, a Gajam, a Tajas y a Maaca.
La vida de Sara fue de 127 años; éstos fueron los años de Sara. Sara Murió en Quiriat-arba, es decir, Hebrón, en la tierra de Canaán, y Abraham vino a hacer duelo por Sara y a llorarla. Abraham se Levantó de delante de su difunta y se fue para hablar con los hijos de Het. Y les dijo: --Yo soy forastero y advenedizo entre vosotros. Permitidme tener entre vosotros una propiedad para sepultura, y que sepulte Allí a mi difunta. Los hijos de Het respondieron a Abraham diciéndole: --Escúchanos, señor nuestro: Tú eres un Príncipe de Dios entre nosotros. Sepulta a tu difunta en el mejor de nuestros sepulcros. Ninguno de nosotros te Negará su sepulcro para que sepultes a tu difunta. Pero Abraham se Levantó, e Inclinándose ante el pueblo de aquella tierra, los hijos de Het, Habló con ellos diciendo: --Si tenéis a bien que yo sepulte Allí a mi difunta, escuchadme e interceded por Mí ante Efrón hijo de Zojar, para que me dé la cueva de Macpela que Está en el extremo de su campo. Que por su justo precio me la dé como propiedad para sepultura en medio de vosotros. Efrón estaba sentado entre los hijos de Het. Y Efrón el heteo Respondió a Abraham en presencia de los hijos de Het y de todos cuantos entraban por las puertas de la ciudad, diciendo: --No, señor Mío. Escúchame: Yo te doy el campo y te doy la cueva que hay en él. En presencia de los hijos de mi pueblo te lo doy; sepulta a tu difunta. Pero Abraham se Inclinó ante el pueblo de la tierra. Y Respondió a Efrón en presencia del pueblo de la tierra, diciendo: --Más bien, te ruego que me escuches: Yo te daré dinero por el campo. Tómamelo, y yo sepultaré Allí a mi difunta. Efrón Respondió a Abraham diciéndole: --Señor Mío, Escúchame: La tierra vale 400 siclos de plata. ¿Qué es esto entre Tú y yo? Sepulta, pues, a tu difunta. Entonces Abraham Escuchó a Efrón, y en presencia de los hijos de Het, Pesó para Efrón la plata que éste le dijo: 400 siclos de plata de buena ley entre mercaderes. Así el campo de Efrón que estaba en Macpela, frente a Mamre, tanto el campo como la cueva que Había en él, junto con todos los árboles que Había en el campo y en sus contornos, Pasó a ser propiedad de Abraham, en presencia de los hijos de Het, de todos los que entraban por las puertas de su ciudad. Después de esto, Abraham Sepultó a Sara su mujer en la cueva del campo en Macpela, frente a Mamre, es decir, Hebrón, en la tierra de Canaán. Así Abraham Adquirió de los hijos de Het el campo y la cueva que Había en él, como una propiedad para sepultura.
Abraham era ya anciano y muy avanzado en años, y Jehovah Había bendecido a Abraham en todo. Entonces Abraham dijo a un siervo suyo, el Más viejo de su casa y que administraba todo lo que Tenía: --Por favor, pon tu mano debajo de mi muslo, y te haré jurar por Jehovah, Dios de los cielos y Dios de la tierra, que no Tomarás para mi hijo una mujer de las hijas de los cananeos entre los cuales habito. Más bien, Irás a mi tierra, a mi parentela, y Tomarás mujer para mi hijo Isaac. Su siervo le Respondió: --Quizás la mujer no quiera venir conmigo a esta tierra. ¿He de hacer volver a tu hijo a la tierra de donde saliste? Abraham le dijo: --Guárdate, no sea que hagas volver a mi hijo Allá. Jehovah, Dios de los cielos, que me Tomó de la casa de mi padre y de la tierra de mi nacimiento, y que me Habló y me Juró diciendo: "A tu descendencia daré esta tierra", él Enviará su ángel delante de ti, y Tú Tomarás de Allí una mujer para mi hijo. Pero si la mujer no quiere venir contigo, Tú Quedarás libre de este juramento Mío. Solamente que no hagas volver Allá a mi hijo. Entonces el siervo puso su mano debajo del muslo de Abraham su señor, y le Juró sobre este asunto. Y el siervo Tomó diez de los camellos de su señor, y se fue llevando consigo toda clase de cosas preciadas de su señor. Partió y se fue a Siria Mesopotámica, a la ciudad de Nacor, e hizo arrodillar los camellos fuera de la ciudad, junto a un pozo de agua. Era la hora del atardecer, cuando las Jóvenes Salían para sacar agua. Y dijo: --Oh Jehovah, Dios de mi señor Abraham, por favor, haz que hoy ocurra algo en mi presencia. Muestra bondad para mi señor Abraham. He Aquí que yo estoy junto al manantial de agua, y las hijas de los hombres de la ciudad Vendrán para sacar agua. Sea, pues, que la joven a quien yo diga: "Por favor, baja tu Cántaro para que yo beba", y ella responda: "Bebe Tú, y también daré de beber a tus camellos"; sea ella la que Tú has destinado para tu siervo, para Isaac. En esto conoceré que has tenido misericordia de mi señor. Y Aconteció que cuando él Aún no Había acabado de hablar, he Aquí que con su Cántaro sobre el hombro, Venía Rebeca, que le Había nacido a Betuel, hijo de Milca, mujer de Nacor, hermano de Abraham. La joven era muy hermosa; era virgen, a quien Ningún hombre Había conocido. Ella Descendió al manantial, Llenó su Cántaro y Subía. Entonces el siervo Corrió hacia ella y le dijo: --Por favor, dame de beber un poco de agua de tu Cántaro. Y ella Respondió: --Bebe, señor Mío. Se Apresuró a bajar su Cántaro a su mano y le dio de beber. Cuando Acabó de darle de beber, Agregó: --También sacaré agua para tus camellos, hasta que acaben de beber. Se dio prisa, Vació su Cántaro en el abrevadero y Corrió otra vez al pozo para sacar agua. Y Sacó para todos sus camellos. El hombre la observaba en silencio para saber si Jehovah Había dado éxito a su viaje o no. Cuando los camellos acabaron de beber, el hombre le Obsequió un pendiente de oro que pesaba medio siclo y dos brazaletes de oro para sus brazos, que pesaban diez siclos. Y le Preguntó: --¿De quién eres hija? Dime, por favor, ¿Habrá lugar en la casa de tu padre donde podamos alojarnos? Ella Respondió: --Yo soy hija de Betuel, hijo de Milca, el cual ella dio a luz a Nacor. --Y Añadió--: También en nuestra casa hay paja y mucho forraje, y lugar para alojarse. Entonces el hombre se Inclinó y Adoró a Jehovah diciendo: --¡Bendito sea Jehovah, Dios de mi señor Abraham, que no Apartó de mi señor su misericordia y su verdad! En el camino Jehovah me Guió hacia la casa de los hermanos de mi señor. La joven Corrió y Contó estas cosas en la casa de su madre. Rebeca Tenía un hermano que se llamaba Labán, el cual Corrió afuera hacia el hombre, hacia el manantial. Sucedió que cuando vio el pendiente y los brazaletes en las manos de su hermana, y Oyó las palabras de su hermana Rebeca, que Decía: "Así me Habló aquel hombre", vino a él, y he Aquí que él estaba junto a los camellos, al lado del manantial. Y le dijo: --Ven, bendito de Jehovah. ¿Por qué Estás Ahí fuera? Yo he preparado la casa y el lugar para los camellos. Entonces el hombre fue a la casa. Labán Descargó los camellos y les dio paja y forraje. Luego trajo agua para lavar los pies de él y los pies de los hombres que Venían con él. También puso comida delante de él, pero él dijo: --No comeré hasta que haya dicho lo que tengo que decir. Labán le dijo: --Habla. Entonces dijo: --Yo soy siervo de Abraham. Jehovah ha bendecido mucho a mi señor, y él se ha enriquecido. Le ha dado ovejas, vacas, plata, oro, siervos, siervas, camellos y asnos. Y Sara, mujer de mi señor, dio a luz en su vejez un hijo a mi señor, quien le ha dado a él todo lo que tiene. Y mi señor me hizo jurar diciendo: "No Tomarás mujer para mi hijo de entre las hijas de los cananeos en cuya tierra habito. Más bien, Irás a la casa de mi padre, a mi parentela, y Tomarás mujer para mi hijo." Yo dije a mi señor: "Quizás la mujer no quiera venir conmigo." Entonces me Respondió: "Jehovah, en cuya presencia he caminado, Enviará su ángel contigo, y él Dará éxito a tu viaje. Tú Tomarás una mujer para mi hijo, de mi familia, de la casa de mi padre. Entonces, cuando hayas llegado a mi familia, Quedarás libre de mi juramento; y aunque no te la den, también Quedarás libre de mi juramento." Llegué, pues, hoy al manantial y dije: "Jehovah, Dios de mi señor Abraham, por favor, si has de dar éxito a mi viaje en el cual ando, he Aquí que yo estoy junto al manantial de agua. Que la joven que venga para sacar agua y a quien yo diga: 'Por favor, dame de beber un poco de agua de tu Cántaro', y ella me responda: 'Bebe Tú, y también sacaré agua para tus camellos', que sea ella la mujer que Jehovah ha destinado para el hijo de mi señor." Y antes que acabase de hablar en mi Corazón, he Aquí que Rebeca Venía con su Cántaro sobre su hombro. Luego Descendió al manantial y Sacó agua. Entonces le dije: "Por favor, dame de beber." Y ella Bajó Rápidamente su Cántaro de encima de su hombro y dijo: "Bebe Tú, y también daré de beber a tus camellos." Yo Bebí, y ella también dio de beber a mis camellos. Entonces le pregunté: "¿De quién eres hija?" Y ella Respondió: "Soy hija de Betuel hijo de Nacor, que le dio a luz Milca." Yo puse el pendiente en su nariz y los brazaletes en sus brazos. Y me incliné y adoré a Jehovah. Bendije a Jehovah, Dios de mi señor Abraham, que me Guió por el camino acertado para tomar la hija del hermano de mi señor, para su hijo. Ahora pues, si vosotros vais a mostrar misericordia y verdad para con mi señor, Declarádmelo. Si no, Declarádmelo también, y yo me iré a la derecha o a la izquierda. Entonces Labán y Betuel respondieron diciendo: --¡De Jehovah procede esto! No podemos decirte si es malo o si es bueno. He Aquí que Rebeca Está delante de ti; Tómala y vete. Sea ella la mujer del hijo de tu señor, como ha dicho Jehovah. Y Aconteció que cuando el siervo de Abraham Oyó sus palabras, se Postró a tierra delante de Jehovah. Luego Sacó objetos de plata, objetos de oro y vestidos, y se los dio a Rebeca. También dio obsequios preciosos a su hermano y a su madre. Después comieron y bebieron él y los hombres que Habían venido con él, y pasaron la noche. Y Levantándose de mañana, dijo: --Permitidme regresar a mi señor. Entonces respondieron su hermano y su madre: --Que la joven espere siquiera unos diez Días Más con nosotros, y después Irá. Pero él les dijo: --No me Hagáis demorar; ya que Jehovah ha dado éxito a mi viaje, dejadme ir para que vaya a mi señor. Ellos le respondieron: --Llamemos a la joven y preguntémosle lo que piensa. Llamaron a Rebeca y le preguntaron: --¿Irás Tú con este hombre? Ella les Respondió: --Sí, iré. Entonces dejaron ir a Rebeca su hermana, a su nodriza, al siervo de Abraham y a sus hombres. Y bendijeron a Rebeca diciéndole: --Tú eres nuestra hermana. Que seas madre de millares de decenas de millares. Que tus descendientes posean las ciudades de sus enemigos. Entonces se levantaron Rebeca y sus criadas, subieron a los camellos y siguieron al hombre. El siervo Tomó a Rebeca y se fue. Aconteció que Isaac Venía del pozo Beer-lajai-Roí, porque habitaba en el Néguev. Hacia el atardecer Isaac Había salido al campo para meditar, y alzando sus ojos Miró, y he Aquí unos camellos que Venían. También Rebeca Alzó sus ojos, vio a Isaac y Descendió del camello. Porque Había preguntado al siervo: "¿Quién es ese hombre que viene por el campo hacia nosotros?", y el siervo Había respondido: "El es mi señor." Entonces ella Tomó el velo y se Cubrió. El siervo Contó a Isaac todo lo que Había hecho. Luego Isaac la introdujo en la tienda de Sara, su madre, y Tomó a Rebeca, que vino a ser su mujer; y él la Amó. Así se Consoló Isaac después de la muerte de su madre.
Abraham Tomó otra mujer cuyo nombre era Quetura. Ella le dio a luz a Zimrán, a Jocsán, a Medán, a Madián, a Isbac y a Súaj. Jocsán Engendró a Seba y a Dedán. Los hijos de Dedán fueron los asureos, los letusitas y los leumitas. Los hijos de Madián fueron: Efa, Efer, Hanoc, Abida y Eldaa. Todos éstos fueron hijos de Quetura. Abraham dio a Isaac todo lo que Tenía, pero a los hijos de sus concubinas les dio obsequios. Y mientras él Vivía, los Apartó de su hijo Isaac, Enviándolos al este, a la tierra del oriente. Los años de la vida de Abraham fueron 175. Y Falleció Abraham en buena vejez, anciano y lleno de años, y fue reunido a su pueblo. Sus hijos Isaac e Ismael lo sepultaron en la cueva de Macpela, en el campo que perteneciera a Efrón hijo de Zojar el heteo, que Está frente a Mamre, campo que Abraham Había comprado a los hijos de Het. Allí fue sepultado Abraham con Sara su mujer. Sucedió después de la muerte de Abraham, que Dios bendijo a su hijo Isaac. Y habitaba Isaac junto al pozo de Beer-lajai-Roí. Estos son los descendientes de Ismael hijo de Abraham, que le dio a luz Agar la egipcia, sierva de Sara. Estos son los nombres de los hijos de Ismael, por sus nombres, Según sus descendientes: El primogénito de Ismael fue Nebayot. Después nacieron Quedar, Adbeel, Mibsam, Misma, Duma, Masá, Hadad, Tema, Jetur, Nafis y Quedema. Estos fueron los hijos de Ismael y sus nombres Según sus aldeas y campamentos: doce jefes Según sus naciones. Los años de la vida de Ismael fueron 137, y Falleció y fue reunido a su pueblo. Y sus descendientes habitaron desde Havila hasta Shur, que Está frente a Egipto, en Dirección de Asur. Se Estableció, pues, frente a todos sus hermanos. Esta es la historia de Isaac hijo de Abraham. Abraham Engendró a Isaac. Isaac Tenía 40 años cuando Tomó por mujer a Rebeca hija de Betuel el arameo, de Padan-aram, y hermana de Labán el arameo. Isaac Rogó a Jehovah por su mujer, que era estéril. Jehovah Accedió a su ruego, y Rebeca su mujer Concibió. Como los hijos se empujaban dentro de ella, dijo: --Si es Así, ¿para qué he de vivir? Ella fue a consultar a Jehovah, y Jehovah le dijo: --Dos naciones hay en tu vientre, y dos pueblos que Estarán separados desde tus entrañas. Un pueblo Será Más fuerte que el otro, y el mayor Servirá al menor. Cuando se Cumplió el tiempo de dar a luz, he Aquí que Había mellizos en su vientre. Y Salió el primero, rojizo y todo velludo como una Túnica de pieles, y llamaron su nombre Esaú. Después Salió su hermano, con su mano asida al Talón de Esaú, y llamaron su nombre Jacob. Isaac Tenía 60 años de edad cuando ella los dio a luz. Los niños crecieron, y Esaú Llegó a ser experto en la caza, hombre del campo. Jacob, por su lado, era hombre tranquilo y Solía permanecer en las tiendas. Isaac Prefería a Esaú, porque Comía de su caza; pero Rebeca Prefería a Jacob. Cierto Día Jacob Preparó un guisado. Y cuando Esaú Volvía del campo, cansado, dijo a Jacob: --Por favor, Invítame a comer de ese guiso rojo, pues estoy muy cansado. Por eso fue llamado su nombre Edom. Y Jacob Respondió: --Véndeme primero tu primogenitura. Entonces Esaú dijo: --He Aquí que yo me voy a morir; ¿de qué, pues, me Servirá la primogenitura? Dijo Jacob: --¡Júramelo ahora! El se lo Juró y Vendió a Jacob su primogenitura. Entonces Jacob dio a Esaú pan y guisado de lentejas. El Comió y Bebió, y Levantándose, se fue. Así Menospreció Esaú la primogenitura.
Hubo hambre en el País, Además de la primera que hubo en los Días de Abraham. E Isaac se Dirigió a Abimelec, rey de los filisteos, en Gerar. Y se le Apareció Jehovah y le dijo: --No desciendas a Egipto. Habita en la tierra que yo te diré. Reside en esta tierra. Yo estaré contigo y te bendeciré, porque a ti y a tus descendientes os daré todas estas tierras. Así cumpliré el juramento que hice a tu padre Abraham. Yo multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo, y daré a tu descendencia todas estas tierras. Y en tu descendencia Serán benditas todas las naciones de la tierra, porque Abraham Obedeció mi voz y Guardó mi ordenanza, mis mandamientos, mis estatutos y mis instrucciones. Habitó, pues, Isaac en Gerar. Y los hombres de aquel lugar le preguntaron acerca de su mujer. El Respondió: --Es mi hermana. Tuvo miedo de decir: "Es mi mujer", pues Pensó: "No sea que los hombres del lugar me maten a causa de Rebeca." Porque ella era hermosa. Sucedió después de estar Allí muchos Días, que Abimelec, rey de los filisteos, Miró por una ventana y vio a Isaac que acariciaba a Rebeca su mujer. Entonces Abimelec Llamó a Isaac y le dijo: --¡He Aquí, de veras ella es tu mujer! ¿Por qué, pues, dijiste: "Es mi hermana"? Isaac le Respondió: --Es que pensé que Quizás Moriría a causa de ella. Abimelec le dijo: --¿Por qué nos has hecho esto? Por poco pudiera haber dormido alguno del pueblo con tu mujer, y hubieras Traído sobre nosotros culpabilidad. Entonces Abimelec dio órdenes a todo el pueblo diciendo: --El que toque a este hombre o a su mujer, Morirá irremisiblemente. Isaac Sembró en aquella tierra, y aquel año obtuvo ciento por uno. Jehovah lo bendijo, y el hombre se Enriqueció y Continuó enriqueciéndose hasta llegar a ser muy rico. Tenía rebaños de ovejas, hatos de vacas y abundancia de siervos, de modo que los filisteos le Tenían envidia. Los filisteos cegaron y llenaron de tierra todos los pozos que Habían abierto los siervos de su padre Abraham, en sus Días. Entonces Abimelec dijo a Isaac: --Aléjate de nosotros, porque te has hecho Más poderoso que nosotros. Isaac se fue de Allí, Asentó sus tiendas junto al arroyo de Gerar y Habitó Allí. Isaac Volvió a abrir los pozos de agua que Habían abierto en los Días de Abraham su padre y que los filisteos Habían cegado después de la muerte de Abraham. Y él los Llamó con los mismos nombres con que su padre los Había llamado. Después los siervos de Isaac cavaron en el valle y descubrieron un pozo de aguas vivas. Y los pastores de Gerar contendieron con los pastores de Isaac, diciendo: --El agua es nuestra. Por eso Llamó al pozo Esec, porque Allí riñeron con él. Abrieron otro pozo, y también contendieron por él. Y Llamó su nombre Sitna. Se Alejó de Allí y Abrió otro pozo, y no contendieron por él. El Llamó su nombre Rejobot diciendo: --Porque ahora Jehovah nos ha hecho ensanchar, y seremos fecundos en la tierra. De Allí fue a Beerseba. Y aquella noche se le Apareció Jehovah y le dijo: --Yo soy el Dios de tu padre Abraham; no temas, porque yo estoy contigo. Yo te bendeciré y multiplicaré tu descendencia por amor de mi siervo Abraham. El Edificó Allí un altar, Invocó el nombre de Jehovah e Instaló Allí su tienda. También Allí los siervos de Isaac excavaron un pozo. Entonces fue a él Abimelec, desde Gerar, acompañado por Ajuzat, amigo suyo, y Ficol, jefe de su ejército. E Isaac les dijo: --¿Por qué Venís a Mí, vosotros que me habéis aborrecido y me habéis echado de en medio de vosotros? Ellos respondieron: --Claramente hemos visto que Jehovah Está contigo y dijimos: "Por favor, haya un juramento solemne entre nosotros, entre Tú y nosotros." Hagamos una alianza contigo de que no nos Harás daño, como nosotros no te hemos tocado y como Sólo te hemos hecho bien y te despedimos en paz. Tú eres ahora bendito de Jehovah. Entonces él les hizo un banquete, y comieron y bebieron. Después se levantaron temprano, e hicieron juramento el uno al otro. Luego Isaac los Despidió, y ellos se alejaron de él en paz. Aconteció que aquel mismo Día vinieron los siervos de Isaac y le dieron noticias acerca del pozo que Habían excavado. Y le dijeron: --¡Hemos hallado agua! El lo Llamó Seba. Por esta Razón el nombre de la ciudad es Beerseba hasta el Día de hoy. Cuando Esaú Tenía 40 años, Tomó por mujer a Judit hija de Beeri el heteo, y a Basemat hija de Elón el heteo. Estas fueron amargura de Espíritu para Isaac y Rebeca.
Aconteció que cuando Isaac Había envejecido, sus ojos se debilitaron, y no Podía ver. Entonces Llamó a Esaú, su hijo mayor, y le dijo: --Hijo Mío. El Respondió: --Heme Aquí. Le dijo: --He Aquí, yo ya soy viejo y no sé el Día de mi muerte. Toma, pues, ahora tu equipo, tu aljaba y tu arco, y vé al campo a cazar algo para Mí. Luego hazme un potaje como a Mí me gusta. Tráemelo para que coma, y yo te bendiga antes que muera. Rebeca estaba escuchando cuando Isaac hablaba a su hijo Esaú. Cuando Esaú fue al campo para cazar lo que Había de traer, Rebeca Habló a su hijo Jacob diciendo: --He Aquí, he Oído a tu padre que hablaba con tu hermano Esaú, diciendo: "Caza para Mí y hazme un potaje para que coma y te bendiga en presencia de Jehovah, antes de mi muerte." Ahora pues, hijo Mío, obedéceme en lo que te mando: Vé al rebaño y Tráeme de Allí dos buenos cabritos; y yo haré con ellos un potaje para tu padre, como a él le gusta. Tú se lo Llevarás a tu padre; y Comerá, para que te bendiga antes de su muerte. Jacob dijo a Rebeca su madre: --He Aquí que Esaú mi hermano es hombre velludo, y yo soy lampiño. Quizás me palpe mi padre y me tenga por un farsante, y traiga sobre Mí una Maldición en vez de una Bendición. Su madre le Respondió: --Hijo Mío, sobre Mí recaiga tu Maldición. Tú solamente obedéceme; vé y Tráemelos. Entonces él fue, Tomó los cabritos y se los trajo a su madre. Y ella hizo un potaje como le gustaba a su padre. Luego Rebeca Tomó la ropa Más preciada de Esaú, su hijo mayor, que ella Tenía en casa, y Vistió a Jacob, su hijo menor. Y puso las pieles de los cabritos sobre las manos y sobre el cuello, donde no Tenía vello. Luego puso el potaje y el pan, que Había preparado, en las manos de Jacob su hijo. Y él fue a su padre y le dijo: --Padre Mío. El Respondió: --Heme Aquí. ¿Quién eres, hijo Mío? Jacob Respondió a su padre: --Yo soy Esaú, tu primogénito. He hecho lo que me dijiste. Por favor, Levántate, siéntate y come de mi caza, para que Tú me bendigas. Entonces Isaac Preguntó a su hijo: --¿Cómo es que pudiste hallarla tan pronto, hijo Mío? El Respondió: --Porque Jehovah tu Dios hizo que se encontrase delante de Mí. E Isaac dijo a Jacob: --Por favor, acércate y te palparé, hijo Mío, a ver si Tú eres mi hijo Esaú, o no. Jacob se Acercó a su padre Isaac, quien le Palpó y dijo: --La voz es la voz de Jacob, pero las manos son las manos de Esaú. No lo pudo reconocer, porque sus manos Parecían tan velludas como las manos de su hermano Esaú, y lo bendijo. Le Preguntó: --¿Eres Tú realmente mi hijo Esaú? El Respondió: --Sí, yo soy. Le dijo: --Acércamela; comeré de la caza de mi hijo, para que yo te bendiga. Jacob se la Acercó, e Isaac Comió. Le trajo también vino, y Bebió. Entonces le dijo su padre Isaac: --Acércate, por favor, y bésame, hijo Mío. El se Acercó y lo Besó. Y al percibir Isaac el olor de su ropa, lo bendijo diciendo: --He Aquí, el olor de mi hijo es como el olor del campo que Jehovah ha bendecido. Dios te dé del Rocío del cielo y de lo Más preciado de la tierra: trigo y vino en abundancia. Que los pueblos te sirvan, y las naciones se postren ante ti. Sé señor de tus hermanos, y Póstrense ante ti los hijos de tu madre. Sean malditos los que te maldigan, y benditos los que te bendigan. Y Sucedió luego que Isaac Había terminado de bendecir a Jacob, y cuando apenas Había salido Jacob de la presencia de su padre Isaac, que su hermano Esaú Llegó de cazar. El también hizo un potaje, lo Llevó a su padre y le dijo: --Levántate, padre Mío, y come de la caza de tu hijo, para que Tú me bendigas. Entonces su padre Isaac le Preguntó: --¿Quién eres Tú? El Respondió. --Yo soy Esaú, tu hijo primogénito. Isaac se Estremeció fuertemente y dijo: --¿Quién, pues, es el que vino Aquí, que Cazó y me trajo de comer, y yo Comí de todo antes de que Tú vinieses? ¡Yo lo bendije, y Será bendito! Cuando Esaú Oyó las palabras de su padre, Profirió un grito fuerte y muy amargo. Y dijo a su padre: --¡Bendíceme también a Mí, padre Mío! El dijo: --Tu hermano vino con engaño y se Llevó tu Bendición. El Respondió: --¿No es cierto que llamaron su nombre Jacob? Pues ya me ha suplantado estas dos veces: Se Llevó mi primogenitura, y he Aquí que ahora también se ha llevado mi Bendición. --Y Añadió--: ¿No te queda una Bendición para Mí? Isaac Respondió y dijo a Esaú: --He Aquí, yo lo he puesto por señor tuyo, y le he dado como siervos a todos sus hermanos. Le he provisto de trigo y de vino. ¿Qué, pues, haré por ti, hijo Mío? Esaú dijo a su padre: --¿No tienes Más que una sola Bendición, padre Mío? ¡Bendíceme también a Mí, padre Mío! Y Esaú Alzó su voz y Lloró. Entonces Respondió Isaac su padre y le dijo: --He Aquí, Será favorecido el lugar que habites con los Más preciados productos de la tierra y con el Rocío del cielo arriba. De tu espada Vivirás y a tu hermano Servirás. Pero Sucederá que cuando adquieras dominio, Romperás su yugo de sobre tu cuello. Esaú Aborreció a Jacob por la Bendición con que le Había bendecido su padre, y dijo en su Corazón: "Se acercan los Días de duelo por mi padre; entonces yo mataré a mi hermano Jacob." Fueron dichas a Rebeca las palabras de Esaú, su hijo mayor. Ella Envió a llamar a Jacob, su hijo menor, y le dijo: --He Aquí que Esaú tu hermano planea vengarse de ti, Matándote. Ahora pues, hijo Mío, obedéceme: Levántate y huye a mi hermano Labán, en Harán. Pasa con él Algún tiempo, hasta que el enojo de tu hermano se aplaque, hasta que se aplaque la ira de tu hermano contra ti y se olvide de lo que le has hecho. Entonces yo mandaré a traerte de Allá. ¿Por qué habré de ser privada de vosotros dos en un solo Día? Rebeca dijo a Isaac: --Estoy hastiada de vivir por causa de las mujeres heteas: Si Jacob toma esposa de entre las mujeres heteas, de las mujeres de esta tierra, como éstas, ¿para qué quiero la vida?
Entonces Isaac Llamó a Jacob, lo bendijo y le Mandó diciendo: --No tomes esposa de entre las mujeres de Canaán. Levántate, vé a Padan-aram, a la casa de Betuel, padre de tu madre, y toma Allí mujer de las hijas de Labán, hermano de tu madre. Que el Dios Todopoderoso te bendiga, te haga fecundo y te multiplique hasta que llegues a ser multitud de pueblos. Que él te dé la Bendición de Abraham, lo mismo que a tu descendencia, para que poseas la tierra en que habitas, la cual Dios ha dado a Abraham. Así Envió Isaac a Jacob, quien fue a Padan-aram, a Labán hijo de Betuel el arameo, hermano de Rebeca, madre de Jacob y de Esaú. Esaú vio que Isaac Había bendecido a Jacob y que le Había enviado a Padan-aram para tomar Allí mujer para Sí. Vio también que cuando lo bendijo, le Mandó diciendo: "No tomes esposa de entre las mujeres de Canaán", Jacob Había obedecido a su padre y a su madre, y se Había ido a Padan-aram. Asimismo, vio Esaú que las mujeres de Canaán le Parecían mal a Isaac su padre. Entonces él también se fue a Ismael y Tomó para Sí por mujer a Majalat hija de Ismael, hijo de Abraham, hermana de Nebayot, Además de las otras mujeres que Tenía. Jacob Partió de Beerseba y se fue hacia Harán. Y Llegó a cierto lugar y Pasó Allí la noche, porque el sol ya se Había puesto. Tomó una de las piedras de aquel lugar, la puso como cabecera y se Acostó en aquel lugar. Entonces Soñó, y he Aquí una escalera puesta en la tierra, cuya parte superior alcanzaba el cielo. He Aquí que los ángeles de Dios Subían y Descendían por ella. Y he Aquí que Jehovah estaba en lo alto de ella y dijo: --Yo soy Jehovah, el Dios de tu padre Abraham y el Dios de Isaac. La tierra en que Estás acostado te la daré a ti y a tu descendencia. Tus descendientes Serán como el polvo de la tierra. Te Extenderás al occidente, al oriente, al norte y al sur, y en ti y en tu descendencia Serán benditas todas las familias de la tierra. He Aquí que yo estoy contigo; yo te guardaré por dondequiera que vayas y te haré volver a esta tierra. No te abandonaré hasta que haya hecho lo que te he dicho. Jacob Despertó de su sueño y dijo: --¡Ciertamente Jehovah Está presente en este lugar, y yo no lo Sabía! El tuvo miedo y dijo: --¡Cuán temible es este lugar! No es otra cosa que casa de Dios y puerta del cielo. Jacob se Levantó muy de mañana, Tomó la piedra que Había puesto como cabecera, la puso como memorial y Derramó aceite sobre ella. Y Llamó el nombre de aquel lugar Betel, aunque el nombre antiguo de la ciudad era Luz. Jacob también hizo un voto diciendo: --Si Dios Está conmigo y me guarda en este viaje que realizo, si me da pan para comer y vestido para vestir, y yo vuelvo en paz a la casa de mi padre, Jehovah Será mi Dios. Esta piedra que he puesto como memorial Será una casa de Dios, y de todo lo que me des, sin falta apartaré el diezmo para ti.
Jacob Emprendió su camino y Llegó a la tierra de los orientales. Entonces vio un pozo en el campo, y he Aquí que tres rebaños de ovejas estaban recostados cerca del mismo, porque de aquel pozo daban de beber a los rebaños. Había una gran piedra sobre la boca del pozo. Y cuando eran reunidos Allí todos los rebaños, los pastores Removían la piedra que estaba sobre la boca del pozo y daban de beber a los rebaños. Luego Volvían a colocar la piedra en su lugar sobre la boca del pozo. Entonces Jacob dijo a los pastores: --Hermanos Míos, ¿de Dónde sois vosotros? Ellos le respondieron: --Somos de Harán. El les Preguntó: --¿Conocéis a Labán hijo de Nacor? Ellos le respondieron: --Sí, lo conocemos. El les dijo: --¿Está bien? Ellos le respondieron: --Está bien. Y he Aquí que su hija Raquel viene con el rebaño. El dijo: --He Aquí que Todavía es temprano; Todavía no es tiempo de reunir todo el rebaño. Dad de beber a las ovejas e id a apacentarlas. Ellos le respondieron: --No podemos, hasta que se Reúnan todos los rebaños y sea removida la piedra de encima de la boca del pozo, para que demos de beber a las ovejas. Estando él Aún hablando con ellos, Llegó Raquel con el rebaño de su padre, porque ella era la pastora. Y Sucedió que al ver Jacob a Raquel hija de Labán, hermano de su madre, y al rebaño de Labán, hermano de su madre, se Acercó Jacob y Removió la piedra que estaba sobre la boca del pozo y dio de beber al rebaño de Labán, hermano de su madre. Jacob Besó a Raquel, y alzando su voz Lloró. Jacob dijo a Raquel que él era pariente de su padre y que era hijo de Rebeca. Y ella Corrió y dio las noticias a su padre. En cuanto Labán Oyó las noticias sobre Jacob, hijo de su hermana, Corrió a recibirlo, lo Abrazó, lo Besó y lo Llevó a su casa. El Contó a Labán todas estas cosas, y Labán le dijo: --¡Ciertamente eres hueso Mío y carne Mía! Y Permaneció con él durante un mes entero. Entonces dijo Labán a Jacob: --¿Por ser mi sobrino, me has de servir de balde? Declárame Cuál Será tu salario. Labán Tenía dos hijas: El nombre de la mayor era Lea, y el nombre de la menor, Raquel. Los ojos de Lea eran tiernos, pero Raquel Tenía una bella figura y un hermoso semblante. Y Jacob, que se Había enamorado de Raquel, dijo: --Yo trabajaré para ti siete años por Raquel, tu hija menor. Labán Respondió: --Mejor es que te la dé a ti que Dársela a otro hombre. Quédate conmigo. Así Trabajó Jacob por Raquel siete años, los cuales le parecieron como unos pocos Días, porque la amaba. Entonces Jacob dijo a Labán: --Entrégame mi mujer para que conviva con ella, porque mi plazo se ha cumplido. Entonces Labán Reunió a todos los hombres de aquel lugar e hizo un banquete. Y Sucedió que en la noche Tomó a su hija Lea y se la trajo, y él se Unió a ella. (Labán dio su sierva Zilpa a su hija Lea, como sierva.) Y al llegar la mañana, ¡he Aquí que era Lea! Entonces él dijo a Labán: --¿Por qué me has hecho esto? ¿No he trabajado para ti por Raquel? ¿Por qué, pues, me has engañado? Y Labán Respondió: --No se acostumbra en nuestro lugar dar la menor antes que la mayor. Cumple la semana de ésta, y después se te Dará también la otra por el trabajo que Harás para Mí durante otros siete años. Jacob lo hizo Así; y después de cumplir esa semana, Labán le dio también a su hija Raquel por mujer. (Labán dio su sierva Bilha a su hija Raquel, como sierva.) Jacob se Unió también a Raquel, y la Amó Más que a Lea. Y Trabajó para Labán otros siete años. Viendo Jehovah que Lea era menospreciada, le Concedió hijos. Pero Raquel era estéril. Lea Concibió y dio a luz un hijo, y Llamó su nombre Rubén, pues dijo: "Porque Jehovah ha visto mi Aflicción, ciertamente ahora me Amará mi marido." Concibió otra vez y dio a luz un hijo, y dijo: "Porque Jehovah ha Oído que yo era menospreciada, me ha dado también éste." Y Llamó su nombre Simeón. Concibió otra vez y dio a luz un hijo, y dijo: "Ahora esta vez mi marido se Sentirá ligado a Mí, porque le he dado tres hijos." Por eso Llamó su nombre Leví. Concibió otra vez y dio a luz un hijo, y dijo: "Esta vez alabaré a Jehovah." Por eso Llamó su nombre Judá. Y Dejó de dar a luz.
Viendo Raquel que ella no daba hijos a Jacob, tuvo envidia de su hermana y Decía a Jacob: --¡Dame hijos; o si no, me muero! Entonces se Encendió la ira de Jacob contra Raquel, y le dijo: --¿Estoy yo en lugar de Dios, que te Privó del fruto de tu vientre? Ella le dijo: --He Aquí mi sierva Bilha. Unete a ella, y que dé a luz sobre mis rodillas, para que Así yo también tenga hijos por medio de ella. Le dio a Bilha su sierva por mujer, y Jacob se Unió a ella. Y Bilha Concibió y le dio a luz un hijo a Jacob. Entonces Raquel dijo: "Dios me ha hecho justicia; también ha escuchado mi voz y me ha dado un hijo." Por eso Llamó su nombre Dan. Concibió otra vez Bilha, sierva de Raquel, y dio a luz un segundo hijo a Jacob. Raquel dijo: "¡Grandes conflictos he tenido con mi hermana, y de veras he vencido!" Y Llamó su nombre Neftalí. Viendo Lea que Había dejado de dar a luz, Tomó a Zilpa su sierva y se la dio a Jacob por mujer. Zilpa, sierva de Lea, le dio a luz un hijo a Jacob. Y Lea dijo: "¡Qué afortunada!" Y Llamó su nombre Gad. Zilpa, sierva de Lea, dio a luz un segundo hijo a Jacob. Y dijo Lea: "¡Qué felicidad la Mía! Ahora las mujeres me Llamarán feliz." Y Llamó su nombre Aser. Rubén fue al campo en el tiempo de la siega del trigo, Halló Mandrágoras y se las Llevó a Lea su madre. Y Raquel dijo a Lea: --Por favor, dame algunas de las Mandrágoras de tu hijo. Ella Respondió: --¿Te parece poco que hayas tomado a mi marido para que te quieras tomar también las Mandrágoras de mi hijo? Y Raquel dijo: --Entonces que duerma contigo esta noche a cambio de las Mandrágoras de tu hijo. Cuando Jacob Volvía del campo al atardecer, Lea Salió a su encuentro y le dijo: --¡Haz de unirte a Mí, porque ciertamente yo te he alquilado a cambio de las Mandrágoras de mi hijo! El Durmió con ella aquella noche. Y Dios Escuchó a Lea, y ella Concibió y dio a luz un quinto hijo a Jacob. Y Lea dijo: "Dios me ha dado mi recompensa, porque di mi sierva a mi marido." Y Llamó su nombre Isacar. Lea Concibió otra vez y dio a luz un sexto hijo a Jacob. Y dijo Lea: "Dios me ha dado un buen regalo. Ahora me Honrará mi marido, porque le he dado seis hijos." Y Llamó su nombre Zabulón. Después dio a luz una hija y Llamó su nombre Dina. Entonces se Acordó Dios de Raquel. La Escuchó y le dio hijos. Ella Concibió y dio a luz un hijo, y dijo: "Dios ha quitado mi afrenta." Y Llamó su nombre José, diciendo: "¡Jehovah me añada otro hijo!" Y Aconteció que cuando Raquel dio a luz a José, Jacob dijo a Labán: --Déjame ir a mi lugar, a mi tierra. Dame mis mujeres y mis hijos por quienes he trabajado para ti, y déjame ir. Tú conoces el trabajo que yo he realizado para ti. Labán le Respondió: --Por favor, si he hallado gracia ante tus ojos... He visto que Jehovah me ha bendecido por tu causa. --Y Añadió--: Señálame tu salario, y yo te lo pagaré. El Respondió: --Tú sabes Cómo he trabajado para ti y Cómo ha estado tu ganado conmigo. Pues poco Tenías antes de que yo viniera, y ha crecido abundantemente. Jehovah te ha bendecido con mi llegada. Ahora, ¿Cuándo he de trabajar yo también por mi propia casa? El le Preguntó: --¿Qué te daré? Jacob Respondió: --No me des nada. Pero si haces para Mí lo siguiente, volveré a apacentar y a cuidar tus ovejas: Yo pasaré hoy en medio de todo tu rebaño, poniendo aparte toda oveja pintada o salpicada de diversos colores y todo cordero de color oscuro; y de entre las cabras las salpicadas de diversos colores y las pintadas. Eso Será mi salario. Así Será constatada mi honradez en el futuro, cuando tomes en cuenta mi salario: Toda cabra que no sea pintada o salpicada y toda oveja que no sea de color oscuro, que esté conmigo, Será considerada como robada. Labán dijo: --¡Bien! Que sea como Tú dices. Aquel Día Labán Apartó los machos Cabríos listados o pintados, todas las cabras pintadas o salpicadas de diversos colores, todo lo que Tenía en Sí algo de blanco y todos los corderos de color oscuro; y los Entregó en manos de sus hijos. Estableció una distancia de unos tres Días de camino entre Sí y Jacob, pero Jacob Debía apacentar las otras ovejas de Labán. Entonces Jacob Tomó varas verdes de álamo, de avellano y de castaño, y Descortezó en ellas mondaduras blancas, descubriendo la parte blanca de las varas. Después puso las varas que Había descortezado frente a las ovejas, en las pilas de los abrevaderos de agua donde iban a beber las ovejas, porque éstas se apareaban Allí cuando iban a beber. Las ovejas se apareaban delante de las varas, y después Parían corderos listados, pintados y salpicados de diversos colores. Entonces Jacob apartaba los corderos y Dirigía la vista del rebaño hacia lo listado y a todos los que en el rebaño de Labán eran de color oscuro. Así hizo para Sí un rebaño propio, y no los Ponía con el rebaño de Labán. Y Sucedía que cada vez que se apareaban los animales robustos, Jacob Ponía las varas delante de ellos, en las pilas, para que se aparearan mirando las varas. Pero cuando Venían los animales débiles, no Ponía las varas. De este modo, los débiles eran para Labán, y los robustos para Jacob. Así Prosperó Muchísimo el hombre; y tuvo muchas ovejas, siervas, siervos, camellos y asnos.
Jacob Escuchó las palabras de los hijos de Labán, que Decían: "Jacob ha tomado todo lo que era de nuestro padre; de lo que era de nuestro padre ha adquirido toda esta riqueza." Observaba también Jacob la mirada de Labán, y he Aquí que ya no era para con él como antes. Entonces Jehovah dijo a Jacob: --Vuelve a la tierra de tus padres, a tu parentela, y yo estaré contigo. Jacob Mandó llamar a Raquel y a Lea al campo donde estaban sus ovejas, y les dijo: --Veo que la mirada de vuestro padre ya no es para conmigo como era antes. Pero el Dios de mi padre ha estado conmigo. Vosotras sabéis que he trabajado para vuestro padre con todas mis fuerzas, y que vuestro padre me ha engañado y que ha cambiado mi salario diez veces. Pero Dios no le ha permitido que me hiciera daño. Si él Decía: "Los pintados Serán tu salario", entonces todas las ovejas Parían pintados. Y si Decía: "Los listados Serán tu salario", entonces todas las ovejas Parían listados. Así Dios Quitó el ganado de vuestro padre y me lo dio a Mí. Y Sucedió que en el tiempo en que se apareaban las ovejas, alcé mis ojos y vi en sueños que los machos que Cubrían a las hembras eran listados, pintados y jaspeados. Entonces el ángel de Jehovah me dijo en sueños: "Jacob." Yo dije: "Heme Aquí." Y él dijo: "Por favor, alza tus ojos y mira Cómo todos los machos que cubren a las ovejas son listados, pintados y jaspeados; porque yo he visto todo lo que Labán te ha hecho. Yo soy el Dios de Betel, donde Tú ungiste la piedra y me hiciste un voto. Levántate, sal de esta tierra y vuelve a la tierra de tu nacimiento." Raquel y Lea le respondieron diciendo: --¿Acaso tenemos Todavía parte o heredad en la casa de nuestro padre? ¿No nos considera él ya como extrañas, puesto que nos Vendió y se ha comido del todo nuestro precio? Toda la riqueza que Dios ha quitado a nuestro padre es nuestra y de nuestros hijos. Ahora pues, haz todo lo que Dios te ha dicho. Entonces Jacob se Levantó e hizo subir a sus mujeres y a sus hijos sobre los camellos. Luego condujo todo su ganado y todas las posesiones que Había adquirido, el ganado de su propiedad que Había adquirido en Padan-aram, para ir a su padre Isaac en la tierra de Canaán. Labán se Había ido a esquilar sus ovejas, y Raquel Hurtó los ídolos de su padre. Además Jacob Engañó a Labán el arameo al no decirle que se iba. Huyó, pues, Jacob con todo lo que Tenía. Y Levantándose Cruzó el Río y se Dirigió a la Región montañosa de Galaad. Al tercer Día le informaron a Labán que Jacob Había huido. Entonces Tomó consigo a sus parientes y fue tras él en el camino, por siete Días, y lo Alcanzó en la Región montañosa de Galaad. Pero aquella noche Dios vino en sueños a Labán el arameo, y le dijo: "Ten cuidado, no sea que hables a Jacob bruscamente." Alcanzó, pues, Labán a Jacob, quien Había instalado su tienda en el monte. Y Labán también Instaló sus tiendas en el monte Galaad. Entonces Labán dijo a Jacob: --¿Qué has hecho? ¡Me has engañado al traer a mis hijas como cautivas de guerra! ¿Por qué has huido a escondidas, Engañándome, sin avisarme? Yo te Habría despedido con Alegría y cantares, con Tamborín y con arpa. Ni siquiera me has dado la oportunidad de besar a mis hijos y a mis hijas. Ahora pues, has actuado locamente. Yo tengo poder para haceros mal, pero el Dios de tu padre me Habló anoche diciendo: "Ten cuidado, no sea que hables a Jacob bruscamente." Y ya que te ibas definitivamente porque Tenías tanta nostalgia por la casa de tu padre, ¿por qué me has robado mis dioses? Jacob Respondió a Labán y dijo: --Yo tuve miedo, pensando que Quizás me Arrebatarías a tus hijas. La persona en cuyo poder halles tus dioses, que muera. Reconoce en presencia de nuestros parientes lo que yo tenga que sea tuyo, y llévatelo. Jacob no Sabía que era Raquel quien los Había robado. Entró, pues, Labán en la tienda de Jacob, en la tienda de Lea y en las tiendas de las dos siervas, y no los Halló. Saliendo de la tienda de Lea, fue a la tienda de Raquel. Pero Raquel Había tomado los ídolos, los Había puesto en la montura de un camello y se Había sentado encima de ellos. Labán, pues, Rebuscó toda la tienda y no los Halló. Entonces ella dijo a su padre: --No se enoje mi señor porque no pueda levantarme delante de ti, pues estoy con la regla de las mujeres. Buscó, pues, los ídolos, pero no los Encontró. Entonces Jacob se Enojó y Recriminó a Labán; Respondió Jacob y dijo a Labán: --¿Cuál es mi Transgresión? ¿Cuál es mi pecado para que me hayas perseguido con tanto ardor? Ya que has rebuscado todas mis cosas, ¿qué has hallado de todas las cosas de tu casa? Ponlo Aquí delante de mis parientes y de los tuyos, para que ellos juzguen entre nosotros dos. Estos veinte años que he estado contigo nunca han abortado tus ovejas ni tus cabras; ni yo Comí Ningún carnero de tu rebaño. Jamás te traje los restos del animal despedazado; yo pagaba el daño. Lo robado, tanto de Día como de noche, Tú lo reclamabas de mi mano. De Día me Consumía el calor, y de noche la helada; hasta el sueño Huía de mis ojos. Así he pasado veinte años en tu casa: catorce años trabajé por tus dos hijas y seis por tu ganado; y Tú has cambiado mi salario diez veces. Si el Dios de mi padre, el Dios de Abraham y el Temor de Isaac, no estuviera conmigo, de cierto me Dejarías ir ahora sin nada. Pero Dios ha visto mi Aflicción y el duro trabajo de mis manos; por eso te Reprendió anoche. Labán Respondió y dijo a Jacob: --Las hijas son mis hijas, los hijos son mis hijos y las ovejas son mis ovejas. ¡Todo lo que Tú ves es Mío! ¿Qué puedo hacer hoy a estas hijas Mías o a sus hijos que ellas han dado a luz? Ven, pues, ahora, hagamos un pacto entre Tú y yo, y sirva de testimonio entre Tú y yo. Entonces Jacob Tomó una piedra y la Erigió como memorial. Y Jacob dijo a sus parientes: --Recoged piedras. Ellos tomaron piedras e hicieron un Montón, y comieron Allí junto al Montón. Labán lo Llamó Yegar-sahaduta; y Jacob lo Llamó Galed. Y Labán dijo: --Este Montón es hoy testigo entre Tú y yo. Por eso Llamó su nombre Galed o Mizpa, pues dijo: --Vigile Jehovah entre Tú y yo, cuando nos apartemos el uno del otro. Si Tú maltratas a mis hijas, o si tomas otras mujeres Además de mis hijas, aunque nadie esté con nosotros, recuerda que Dios es testigo entre Tú y yo. --Además, Labán dijo a Jacob--: He Aquí este Montón, y he Aquí el memorial que he levantado entre Tú y yo. Testigo sea este Montón, y testigo sea el memorial, que ni yo pasaré de este Montón hacia ti, ni Tú Pasarás de este Montón y de este memorial hacia Mí, para mal. El Dios de Abraham, Dios de Nacor y Dios de sus padres juzgue entre nosotros. Jacob Juró por el Temor de Isaac, su padre. Entonces Jacob Ofreció un sacrificio en el monte y Llamó a sus parientes a comer. Ellos comieron y pasaron aquella noche en el monte. Y Levantándose muy de mañana, Labán Besó a sus hijos y a sus hijas, y los bendijo. Luego Partió Labán y Regresó a su lugar.
Jacob Continuó su camino, y le salieron al encuentro unos ángeles de Dios. Cuando los vio, Jacob dijo: --¡Este es un campamento de Dios! Y Llamó el nombre de aquel lugar Majanaim. Después Jacob Envió mensajeros delante de Sí a su hermano Esaú, a la tierra de Seír, en los campos de Edom. Y les Mandó diciendo: --Así diréis a mi señor Esaú: "Así dice tu siervo Jacob: 'He residido con Labán, con quien he permanecido hasta ahora. Tengo vacas, asnos, ovejas, siervos y siervas; y Envío a Decírselo a mi señor, para hallar gracia ante sus ojos.'" Los mensajeros volvieron a Jacob, y dijeron: --Fuimos a tu hermano Esaú. El también viene a recibirte acompañado de 400 hombres. Entonces Jacob tuvo mucho temor y se Angustió. Luego Dividió en dos campamentos la gente que Tenía consigo, Así como las ovejas, las vacas y los camellos, pues dijo: "Si Esaú viene contra un campamento y lo ataca, el otro campamento Podrá escapar." Luego dijo Jacob: --Dios de mi padre Abraham, Dios de mi padre Isaac, oh Jehovah, que me dijiste: "Vuelve a tu tierra y a tu parentela, y yo te prosperaré", yo no soy digno de todas las misericordias y de toda la fidelidad con que has actuado para con tu siervo. Con Sólo mi cayado pasé este Jordán, y ahora tengo dos campamentos. Líbrame, por favor, de la mano de mi hermano, de la mano de Esaú, porque le temo. No sea que venga y me mate a la madre junto con los hijos. Tú has dicho: "Yo te prosperaré y haré que tu descendencia sea como la arena del mar, que por ser tan numerosa no se puede contar." Jacob Pasó Allí aquella noche, y Tomó de lo que Tenía a mano un presente para su hermano Esaú: 200 cabras y 20 machos Cabríos, 200 ovejas y 20 carneros, 30 camellas que estaban dando de mamar y sus Crías, 40 vacas y 10 toros, 20 asnas y 10 borriquillos. Entregó cada rebaño a sus siervos por separado, y les dijo: --Id delante de Mí guardando cierta distancia entre rebaño y rebaño. Mandó al primero diciendo: --Cuando Esaú mi hermano te encuentre y te pregunte diciendo: "¿De quién eres Tú? ¿Y Adónde vas? ¿De quién es eso que llevas delante de ti?", le Dirás: "De tu siervo Jacob; es un presente que Envía a mi señor Esaú. Y he Aquí que él también viene Detrás de nosotros." Mandó también al segundo, al tercero, y a todos los que iban Detrás de los rebaños, diciendo: --Así hablaréis a Esaú cuando lo encontréis. También le diréis: "He Aquí que tu siervo Jacob viene Detrás de nosotros." Pues Pensó: "Apaciguaré su ira con el presente que va delante de Mí, para que después pueda yo verle; Quizás él me acepte." Jacob hizo pasar el presente delante de Sí, y él se Quedó a pasar aquella noche en el campamento. Pero Levantándose aquella noche, Tomó a sus dos mujeres, a sus dos siervas y a sus once hijos, y Pasó el vado del Jaboc. Los Tomó y los hizo cruzar el Río junto con todo lo que Tenía. Jacob se Quedó solo, y un hombre Luchó con él hasta que rayaba el alba. Como vio que no Podía con Jacob, le Tocó en el encaje de la cadera, y el encaje de la cadera se le Dislocó mientras luchaba con él. Entonces el hombre le dijo: --¡Déjame ir, porque ya raya el alba! Y le Respondió: --No te dejaré, si no me bendices. El le dijo: --¿Cuál es tu nombre? Y él Respondió: --Jacob. El le dijo: --No se Dirá Más tu nombre Jacob, sino Israel; porque has contendido con Dios y con los hombres, y has prevalecido. Entonces Jacob le Preguntó diciendo: --Dime, por favor, ¿Cuál es tu nombre? Y él Respondió: --¿Por qué preguntas por mi nombre? Y lo bendijo Allí. Jacob Llamó el nombre de aquel lugar Peniel, diciendo: "Porque vi a Dios cara a cara y Salí con vida." El sol Salió cuando él Había partido de Peniel, y cojeaba de su cadera. Por eso los hijos de Israel no comen hasta el Día de hoy el Tendón del muslo, que Está en el encaje de la cadera, porque Tocó a Jacob en el encaje de la cadera, en el Tendón del muslo.
Alzando Jacob sus ojos Miró, y he Aquí que Esaú Venía con los 400 hombres. Entonces él Repartió sus hijos entre Lea, Raquel y sus dos siervas. Puso a las siervas y a sus hijos delante, después a Lea y a sus hijos, y al final a Raquel y a José. El mismo Pasó delante de ellos y se Postró en tierra siete veces, hasta que se Acercó a su hermano. Esaú Corrió a su encuentro, le Abrazó, se Echó sobre su cuello y le Besó. Y lloraron. Alzó sus ojos, vio a las mujeres y a los niños y Preguntó: --¿Quiénes son éstos para ti? Y él Respondió: --Son los hijos que Dios, en su gracia, ha dado a tu siervo. Entonces se acercaron las siervas y sus hijos, y se postraron. También se acercaron Lea y sus hijos, y se postraron. Finalmente se acercaron José y Raquel, y se postraron. Entonces Esaú le Preguntó: --¿Cuál es el Propósito de todos esos grupos que he encontrado? Y él Respondió: --Hallar gracia ante los ojos de mi señor. Esaú le dijo: --Yo tengo suficiente, hermano Mío; sea para ti lo que es tuyo. Y Jacob Respondió: --No, por favor. Si he hallado gracia ante tus ojos, toma mi presente de mis manos, pues el ver tu cara ha sido como si hubiera visto el rostro de Dios, y me has mostrado tu favor. Acepta, pues, mi presente que te ha sido Traído, pues Dios me ha favorecido, porque tengo de todo. El Insistió, y Esaú lo Aceptó. Luego éste dijo: --¡Vamos, partamos! Yo te acompañaré. Jacob le dijo: --Mi señor sabe que los niños son tiernos y que tengo a mi cuidado ovejas y vacas que Están criando. Si se los fatiga, en un Día Morirá todo el rebaño. Por favor, pase mi señor delante de su siervo. Yo avanzaré como convenga, al paso del ganado que va delante de Mí y al paso de los niños, hasta que alcance a mi señor, en Seír. Esaú dijo: --Permite que deje contigo algunos de los hombres que Están conmigo. Y él dijo: --¿Para qué esto? Sólo que halle yo gracia ante los ojos de mi señor. Aquel Día Regresó Esaú por su camino a Seír. Entonces Jacob se Dirigió a Sucot y Edificó Allí una casa para Sí. Hizo también cabañas para su ganado, por eso Llamó el nombre de aquel lugar Sucot. Al volver de Padan-aram, Jacob Llegó en paz a la ciudad de Siquem, en la tierra de Canaán, y Acampó frente a la ciudad. Y la parte del campo donde Instaló su tienda Compró de manos de los hijos de Hamor, el padre de Siquem, por la suma de 100 piezas de dinero. Allí Levantó un altar y Llamó su nombre El-Elohei-Israel.
Entonces Dina, la hija que Lea Había dado a luz a Jacob, Salió para ver a las Jóvenes del lugar. Y la vio Siquem, el hijo de Hamor el heveo, Príncipe de aquella tierra. El la Tomó, se Acostó con ella y la Violó. Pero se Sintió ligado a Dina hija de Jacob; se Enamoró de la joven y Habló al Corazón de ella. Y Siquem Habló con Hamor su padre, diciendo: --Tómame a esta joven por mujer. Cuando Jacob Oyó que Siquem Había mancillado a Dina, su hija, sus hijos estaban en el campo con su ganado. Por ello Jacob Calló hasta que ellos regresaran. Entonces Hamor, padre de Siquem, fue para hablar con Jacob. Cuando los hijos de Jacob lo supieron, regresaron del campo. Los hombres se indignaron y se enfurecieron mucho, porque él Había cometido una vileza en Israel, Acostándose con la hija de Jacob, cosa que no se Debía haber hecho. Hamor Habló con ellos y les dijo: --Mi hijo Siquem se siente Atraído por vuestra hija. Os ruego que se la deis por mujer. Por favor, emparentad con nosotros. Dadnos vuestras hijas, y tomad vosotros las nuestras. Habitad con nosotros; la tierra Está delante de vosotros. Habitad en ella, negociad y estableceos en ella. También Siquem dijo al padre y a los hermanos de ella: --Halle yo gracia ante vuestros ojos, y os daré lo que me Pidáis. Aumentad a cuenta Mía el precio matrimonial y muchos regalos. Yo os daré Cuánto me Pidáis, pero dadme la joven por mujer. Los hijos de Jacob respondieron a Siquem y a su padre Hamor, hablando con engaño, porque Siquem Había violado a Dina, la hermana de ellos. Les dijeron: --No podemos hacer eso de dar nuestra hermana a un hombre incircunciso, porque entre nosotros eso es una Abominación. Sólo con esta Condición accederemos: que Seáis como nosotros, al circuncidarse todos vuestros varones. Entonces os daremos nuestras hijas, y tomaremos nosotros las vuestras. Habitaremos con vosotros y seremos un solo pueblo. Pero si no nos hacéis caso en circuncidaros, tomaremos a nuestra hermana y nos iremos. Sus palabras parecieron bien a Hamor y a su hijo Siquem. No Tardó el joven en hacerlo, porque la hija de Jacob le Había gustado. Además, él era el Más distinguido de toda la casa de su padre. Entonces Hamor y su hijo Siquem fueron a la puerta de la ciudad y hablaron a los hombres de la ciudad, diciendo: --Estos hombres son Pacíficos para con nosotros. Que habiten ellos en la tierra y que negocien en ella, pues he Aquí la tierra es amplia para ellos también. Nosotros tomaremos sus hijas por mujeres y les daremos nuestras hijas. Pero con esta Condición Accederán estos hombres para habitar con nosotros, de modo que seamos un solo pueblo: que se circuncide todo Varón de entre nosotros, Así como ellos son circuncidados. Sus rebaños, sus posesiones y todo su ganado, ¿no Serán Así nuestros? Sólo accedamos a su Condición, y ellos Habitarán con nosotros. Todos los que Salían por las puertas de la ciudad hicieron caso a Hamor y a su hijo Siquem. Circuncidaron a todo Varón, a cuantos Salían por las puertas de la ciudad. Pero Sucedió que al tercer Día, cuando ellos Aún Sentían dolor, dos de los hijos de Jacob, Simeón y Leví, hermanos de Dina, tomaron cada uno su espada, fueron contra la ciudad que estaba desprevenida y mataron a todo Varón. También mataron a filo de espada a Hamor y a su hijo Siquem, y tomando a Dina de la casa de Siquem, se fueron. Y los hijos de Jacob pasaron sobre los muertos y saquearon la ciudad, porque Habían mancillado a su hermana. Tomaron sus ovejas, sus vacas, sus asnos, lo que Había en la ciudad y lo que Había en el campo. Llevaron cautivos a todos sus niños y a sus mujeres, y saquearon todos sus bienes y todo lo que Había en las casas. Entonces Jacob dijo a Simeón y a Leví: --Me habéis arruinado, haciendo que yo sea odioso entre los habitantes de esta tierra, entre los cananeos y los ferezeos. Teniendo yo pocos hombres, se Juntarán contra Mí, me Herirán y me Destruirán a Mí y a mi casa. Y ellos respondieron: --¿Había de tratar él a nuestra hermana como a una prostituta?
Entonces Dios dijo a Jacob: --Levántate, sube a Betel y quédate Allí. Haz Allí un altar a Dios, que se te Apareció cuando Huías de tu hermano Esaú. Entonces Jacob dijo a su familia y a todos los que le acompañaban: --Quitad los dioses extraños que hay entre vosotros. Purificaos y cambiad vuestros vestidos. Levantémonos y subamos a Betel; Allí haré un altar a Dios, que me Respondió en el Día de mi angustia y ha estado conmigo en el camino que he andado. Así entregaron a Jacob todos los dioses extraños que Tenían en su poder, y los aretes de sus orejas, y Jacob los Escondió al pie de la encina que Había junto a Siquem. Cuando partieron, el terror de Dios se Apoderó de los habitantes de las ciudades de sus alrededores, y no persiguieron a los hijos de Jacob. Jacob y toda la gente que le acompañaba llegaron a Luz, es decir, a Betel, en la tierra de Canaán, y Allí Edificó un altar. Llamó al lugar El-betel, porque Allí se le Había revelado Dios cuando Huía de su hermano. Entonces Murió Débora, nodriza de Rebeca, y fue sepultada al pie de Betel, debajo de una encina, la cual fue llamada Alón-bacut. Dios se Apareció otra vez a Jacob después de haber regresado de Padan-aram, y le bendijo. Le dijo Dios: "Tu nombre es Jacob, pero no se Llamará Más tu nombre Jacob. Tu nombre Será Israel." Y Llamó su nombre Israel. También le dijo Dios: "Yo soy el Dios Todopoderoso. Sé fecundo y Multiplícate. De ti Procederán una Nación y un conjunto de naciones; reyes Saldrán de tus lomos. La tierra que he dado a Abraham y a Isaac, te la daré a ti; a tus descendientes después de ti, les daré la tierra." Dios se Apartó de él, del lugar donde Había hablado con él. Entonces Jacob Erigió una piedra en el lugar donde Dios Había hablado con él, una piedra memorial. Sobre ella Derramó una Libación, y Echó sobre ella aceite. Jacob Llamó Betel al lugar donde Dios Había hablado con él. Partieron de Betel, y faltando Aún cierta distancia para llegar a Efrata, Raquel dio a luz tras un parto muy Difícil. Y Aconteció que como Había dificultad en su parto, le dijo la partera: --No temas, porque también Tendrás este hijo. Pero Sucedió que al dar el último suspiro (porque Murió), Llamó el nombre de su hijo Benoní. Pero su padre lo Llamó Benjamín. Así Murió Raquel y fue sepultada en el camino de Efrata, es decir, Belén. Jacob puso sobre su sepulcro una piedra memorial. Este es el memorial del sepulcro de Raquel hasta hoy. Israel Partió e Instaló su tienda Más Allá de Migdal-eder. Y Sucedió mientras habitaba Israel en aquella tierra, que Rubén fue y se Acostó con Bilha, concubina de su padre. Y lo Llegó a saber Israel. Ahora bien, los hijos de Israel fueron doce: Los hijos de Lea: Rubén, el primogénito de Jacob, Simeón, Leví, Judá, Isacar y Zabulón. Los hijos de Raquel: José y Benjamín. Los hijos de Bilha, sierva de Raquel: Dan y Neftalí. Los hijos de Zilpa, sierva de Lea: Gad y Aser. Estos fueron los hijos de Jacob que le nacieron en Padan-aram. Entonces Jacob fue a Isaac su padre, a Mamre, a Quiriat-arba, es decir, Hebrón, donde Habían habitado Abraham e Isaac. Fueron 180 los años de Isaac. E Isaac Falleció y fue reunido con su pueblo, anciano y lleno de años. Y sus hijos Jacob y Esaú lo sepultaron.
Estos son los descendientes de Esaú, el cual es Edom. Esaú Tomó a sus esposas de entre las mujeres de Canaán: a Ada hija de Elón el heteo, a Oholibama hija de Aná, hijo de Zibeón el heveo, y a Basemat hija de Ismael, hermana de Nebayot. De Esaú, Ada dio a luz a Elifaz; Basemat dio a luz a Reuel, y Oholibama dio a luz a Jeús, a Jalam y a Coré. Estos son los hijos de Esaú que le nacieron en la tierra de Canaán. Esaú Tomó a sus mujeres, a sus hijos, a sus hijas, a todas las personas de su casa, sus rebaños, su ganado y todas las posesiones que Había adquirido en la tierra de Canaán, y se fue a una tierra, lejos de Jacob su hermano; porque los bienes de ellos eran muchos, y no Podían habitar juntos. Tampoco Podía mantenerlos la tierra en que habitaban, a causa de sus ganados. Así Habitó Esaú en la Región montañosa de Seír. Esaú es Edom. Estos fueron los descendientes de Esaú, padre de los edomitas, en la Región montañosa de Seír; éstos son los nombres de los hijos de Esaú: Elifaz, hijo de Ada, mujer de Esaú; Reuel, hijo de Basemat, mujer de Esaú. Los hijos de Elifaz fueron: Temán, Omar, Zefo, Gatam y Quenaz. Timna fue concubina de Elifaz hijo de Esaú, y ella le dio a luz a Amalec. Estos fueron los hijos de Ada, mujer de Esaú. Los hijos de Reuel fueron: Najat, Zéraj, Sama y Miza. Estos fueron los hijos de Basemat, mujer de Esaú. Los hijos de Oholibama, mujer de Esaú e hija de Aná, hijo de Zibeón, que ella dio a luz de Esaú, fueron: Jeús, Jalam y Coré. Estos fueron los jefes de entre los hijos de Esaú: Los hijos de Elifaz, primogénito de Esaú, fueron: los jefes Temán, Omar, Zefo, Quenaz, Coré, Gatam y Amalec. Estos fueron los jefes de Elifaz en la tierra de Edom, los cuales fueron hijos de Ada. Estos fueron los hijos de Reuel hijo de Esaú: los jefes Najat, Zéraj, Sama y Miza. Estos fueron los jefes de la Línea de Reuel en la tierra de Edom. Estos hijos le nacieron a Basemat, mujer de Esaú. Estos fueron los hijos de Oholibama, mujer de Esaú: los jefes Jeús, Jalam y Coré. Estos fueron los jefes que nacieron a Oholibama, mujer de Esaú, hija de Aná. Estos fueron, pues, los hijos de Esaú, el cual es Edom; y éstos fueron sus jefes. Estos fueron los hijos de Seír el horeo, habitantes de aquella tierra: Lotán, Sobal, Zibeón, Aná, Disón, Ezer y Disán. Estos fueron los jefes de los horeos, hijos de Seír, en la tierra de Edom. Los hijos de Lotán fueron Hori y Hemam. Timna fue hermana de Lotán. Los hijos de Sobal fueron: Alván, Manajat, Ebal, Sefo y Onam. Los hijos de Zibeón fueron Ayías y Aná. Este Aná fue el que Descubrió las aguas termales en el desierto, cuando apacentaba los asnos de su padre Zibeón. Los hijos de Aná fueron Disón y Oholibama hija de Aná. Los hijos de Disón fueron: Hemdán, Esbán, Itrán y Querán. Los hijos de Ezer fueron: Bilhán, Zaaván y Acán. Los hijos de Disán fueron Uz y Arán. Estos fueron los jefes de los horeos: los jefes Lotán, Sobal, Zibeón, Aná, Disón, Ezer Y Disán. Ellos fueron los jefes de los horeos, Según sus jefaturas en la tierra de Seír. Estos fueron los reyes que reinaron en la tierra de Edom, antes que hubiese rey de los hijos de Israel: Bela hijo de Beor Reinó en Edom. El nombre de su ciudad fue Dinaba. Murió Bela, y Reinó en su lugar Jobab hijo de Zéraj, de Bosra. Murió Jobab, y Reinó en su lugar Husam, de la tierra de los temanitas. Murió Husam, y Reinó en su lugar Hadad hijo de Bedad, el que Derrotó a Madián en el campo de Moab. El nombre de su ciudad fue Avit. Murió Hadad, y Reinó en su lugar Samla, de Masreca. Murió Samla, y Reinó en su lugar Saúl, de Rejobot, que Está junto al Río. Murió Saúl, y Reinó en su lugar Baal-Janán hijo de Acbor. Murió Baal-Janán hijo de Acbor, y Reinó en su lugar Hadad. El nombre de su ciudad fue Pau, y el nombre de su mujer fue Mehetabel, hija de Matred, hija de Mezaab. Estos fueron los nombres de los jefes de Esaú, Según sus familias, sus localidades y sus nombres: los jefes Timna, Alva, Jetet, Oholibama, Ela, Pinón, Quenaz, Temán, Mibzar, Magdiel e Iram. Estos fueron los jefes de Edom, Según las áreas de la tierra de su Posesión. Este es Esaú, padre de los edomitas.
Jacob se Estableció en la tierra donde Había residido su padre, en la tierra de Canaán. Esta es la historia de la familia de Jacob: José, siendo de 17 años, apacentaba las ovejas con sus hermanos; y el joven estaba con los hijos de Bilha y los hijos de Zilpa, mujeres de su padre. Y José informaba a su padre de la mala fama de ellos. Israel amaba a José Más que a todos sus otros hijos porque le Había nacido en la vejez, y le hizo una Túnica de diversos colores. Al ver sus hermanos que su padre lo amaba Más que a todos ellos, le Aborrecían y no Podían hablarle Pacíficamente. José tuvo un sueño y lo Contó a sus hermanos, quienes llegaron a aborrecerle Todavía Más. Les dijo: --Por favor, escuchad lo que he soñado: He Aquí que Atábamos gavillas en medio del campo. Y mi gavilla se levantaba y se Mantenía erguida, mientras que vuestras gavillas la rodeaban y se inclinaban ante la Mía. Sus hermanos le respondieron: --¿Has de reinar Tú sobre nosotros y nos has de dominar? Y le aborrecieron Todavía Más a causa de sus sueños y de sus palabras. Entonces tuvo otro sueño y lo Contó a sus hermanos, diciendo: --He Aquí, he tenido otro sueño: que el sol, la luna y once estrellas se inclinaban ante Mí. El Contó este sueño a su padre y a sus hermanos, pero su padre le Reprendió diciendo: --¿Qué sueño es éste que has tenido? ¿Hemos de venir yo, tu madre y tus hermanos a postrarnos a tierra ante ti? Sus hermanos le Tenían envidia, pero su padre guardaba en mente el asunto. Sus hermanos fueron a apacentar las ovejas de su padre cerca de Siquem, e Israel dijo a José: --Tus hermanos apacientan las ovejas cerca de Siquem. Ven, te enviaré a ellos. Y él le Respondió: --Heme Aquí. El le dijo: --Anda, por favor, y mira Cómo Están tus hermanos y Cómo Están las ovejas, y Tráeme la respuesta. Lo Envió desde el valle de Hebrón, y él Llegó a Siquem. Andando él extraviado por el campo, un hombre lo Encontró. Y aquel hombre le Preguntó diciendo: --¿Qué buscas? Y él Respondió: --Busco a mis hermanos. Dime, por favor, Dónde Están apacentando. Aquel hombre le Respondió: --Ya se han ido de Aquí. Yo les Oí decir: "Vámonos a Dotán." Entonces José fue tras sus hermanos y los Encontró en Dotán. Cuando ellos lo vieron desde lejos, antes de que se acercase, actuaron engañosamente contra él para matarle. Se dijeron el uno al otro: --¡Ahí viene el de los sueños! Ahora pues, venid; matémoslo y echémoslo en una cisterna. Después diremos: "Alguna mala fiera lo Devoró." ¡Veamos en qué van a parar sus sueños! Cuando Rubén Oyó esto, lo Libró de sus manos diciendo: --No le quitemos la vida. --Y Rubén Añadió--: No derraméis sangre. Echadlo en esta cisterna que Está en el desierto, pero no Pongáis la mano sobre él. Era para librarlo de sus manos a fin de hacerlo volver a su padre. Sucedió que cuando José Llegó hasta sus hermanos, ellos despojaron a José de su Túnica, la Túnica de diversos colores que llevaba puesta. Lo tomaron y lo echaron en la cisterna. Pero la cisterna estaba Vacía, sin agua. Después se sentaron a comer, y alzando los ojos miraron, y he Aquí que una caravana de ismaelitas Venía de Galaad con sus camellos cargados de perfumes, Bálsamo y mirra para llevarlos a Egipto. Entonces Judá dijo a sus hermanos: --¿Qué provecho hay en matar a nuestro hermano y en encubrir su sangre? Venid, Vendámoslo a los ismaelitas. No pongamos nuestra mano sobre él, porque es nuestro hermano, nuestra carne. Sus hermanos estuvieron de acuerdo con él. Y cuando pasaban los mercaderes madianitas, sacaron a José, subiéndolo de la cisterna, y lo vendieron a los ismaelitas por 20 piezas de plata. Estos se llevaron a José a Egipto. Cuando Rubén Volvió a la cisterna y no Halló a José Allí, Rasgó sus vestiduras. Volvió a sus hermanos y les dijo: --¡El joven ha desaparecido! Y yo, ¿a Dónde iré? Entonces ellos tomaron la Túnica de José, degollaron un cabrito del rebaño y empaparon la Túnica en la sangre. Después enviaron la Túnica de diversos colores, la trajeron a su padre y le dijeron: --Esto hemos encontrado. Reconoce, pues, si es o no la Túnica de tu hijo. El la Reconoció y Exclamó: --¡Es la Túnica de mi hijo! ¡Alguna mala fiera lo ha devorado! ¡Ciertamente José ha sido despedazado! Entonces Jacob Rasgó sus vestiduras, se Cubrió con cilicio y Guardó duelo por su hijo muchos Días. Todos sus hijos y todas sus hijas fueron para consolarle, pero él Rehusó ser consolado. Y Decía: --¡Enlutado descenderé hasta mi hijo, al Seol! Y su padre lo lloraba. Pero los madianitas lo vendieron en Egipto a Potifar, funcionario del Faraón, Capitán de la guardia.
Aconteció en aquel tiempo que Judá Dejó a sus hermanos y se Dirigió a residir con un hombre adulamita que se llamaba Jira. Judá vio Allí a la hija de un hombre cananeo llamado Súa, y la Tomó y se Unió a ella. Ella Concibió y dio a luz un hijo, y él Llamó su nombre Er. Ella Concibió otra vez y dio a luz otro hijo, y ella Llamó su nombre Onán. Volvió a concebir y dio a luz otro hijo, y ella Llamó su nombre Sela. El estaba en Quezib cuando ella lo dio a luz. Judá Tomó una mujer para Er, su primogénito; ésta se llamaba Tamar. Pero Er, el primogénito de Judá, era malo ante los ojos de Jehovah, y Jehovah le Quitó la vida. Entonces Judá dijo a Onán: --Unete a la mujer de tu hermano; cumple Así con ella tu deber de cuñado, y levanta descendencia a tu hermano. Pero sabiendo Onán que el hijo que le naciera no Sería considerado suyo, Sucedía que cada vez que se Unía a la mujer de su hermano, Vertía en tierra para no dar descendencia a su hermano. Pero lo que Hacía era malo ante los ojos de Jehovah, y también a él le Quitó la vida. Entonces Habló Judá a Tamar su nuera, diciendo: --Permanece viuda en la casa de tu padre hasta que crezca mi hijo Sela. Porque pensaba: "No sea que muera él también como sus hermanos." Y Tamar se fue y Permaneció en la casa de su padre. Pasados muchos años, Murió Bat-Súa, la mujer de Judá. Cuando Judá se Había consolado, Subió a Timnat, a los esquiladores de sus ovejas, él y su amigo Jira el adulamita. Y avisaron a Tamar diciendo: --He Aquí que tu suegro sube a Timnat a esquilar sus ovejas. Entonces ella se Quitó su vestido de viudez, se Cubrió con un velo, se Envolvió con un manto y se Sentó a la entrada de Enaim, que Está junto al camino de Timnat, porque Veía que Sela Había crecido, pero que ella no le Había sido dada por mujer. Entonces la vio Judá y Pensó que era una prostituta, porque Había cubierto su cara. Y se Apartó del camino hacia ella y le dijo: --Por favor, deja que me una a ti. Pues no Sabía que ella era su nuera. Y ella dijo: --¿Qué me Darás si te unes a Mí? El Respondió: --Yo te enviaré un cabrito del rebaño. Ella le dijo: --Tienes que darme una prenda hasta que me lo Envíes. Y él le dijo: --¿Qué prenda te daré? Ella le Respondió: --Tu anillo, tu Cordón y el Bastón que llevas en la mano. El se los dio y se Unió a ella, y ella Concibió de él. Luego ella se Levantó y se fue. Después se Quitó el velo que Tenía sobre Sí y se Vistió de nuevo con su vestido de viudez. Judá Envió el cabrito del rebaño por medio de su amigo el adulamita, para que recuperase la prenda de mano de la mujer, pero él no la Halló. Entonces Preguntó a los hombres de aquel lugar diciendo: --¿Dónde Está la prostituta de Enaim, junto al camino? Ellos le dijeron: --Aquí no hay ninguna prostituta. El se Volvió a Judá y dijo: --No la he hallado. También los hombres del lugar dijeron: "Aquí no hay ninguna prostituta." Y Judá dijo: --¡Que se quede con la prenda! No seamos objeto de burla. He Aquí yo le he enviado este cabrito, pero Tú no la has hallado. Aconteció que después de unos tres meses le informaron a Judá diciendo: --Tu nuera Tamar ha cometido adulterio y Está encinta a consecuencia del adulterio. Y Judá dijo: --¡Sacadla, y que sea quemada! Cuando era sacada, ella Envió a decir a su suegro: --Del hombre a quien pertenecen estas cosas estoy encinta. --Y Añadió--: Mira, pues, de quién son estas cosas: el anillo, el Cordón y el Bastón. Entonces Judá los Reconoció y dijo: --Más justa es ella que yo, porque no se la he dado a mi hijo Sela. Y no Volvió a tener relaciones con ella. Aconteció que al tiempo de dar a luz, he Aquí que Había mellizos en el vientre de Tamar. Y cuando ella daba a luz, Sucedió que uno de ellos Sacó la mano. La partera la Tomó y Ató a su mano un hilo rojo diciendo: --¡Este Salió primero! Pero Sucedió que cuando él Volvió a meter la mano, he Aquí Salió su hermano. Y ella Exclamó: --¡Cómo te abriste brecha! Y Llamó su nombre Fares. Después Salió su hermano, el que Tenía en su mano el hilo rojo, y Llamó su nombre Zéraj.
Llevado José a Egipto, Potifar, un hombre egipcio, funcionario del Faraón y Capitán de la guardia, lo Compró de mano de los ismaelitas que lo Habían llevado Allá. Pero Jehovah estuvo con José, y el hombre tuvo éxito. El estaba en la casa de su señor, el egipcio, quien vio que Jehovah estaba con él y que todo lo que él Hacía, Jehovah lo Hacía prosperar en su mano. Así Halló José gracia ante los ojos de Potifar y le Servía. Potifar le puso a cargo de su casa y Entregó en su poder todo lo que Tenía. Y Sucedió que desde que le puso a cargo de su casa y de todo lo que Tenía, Jehovah bendijo la casa del egipcio por causa de José. Y la Bendición de Jehovah estaba sobre todo lo que Tenía, tanto en la casa como en el campo. El Dejó todo lo que Tenía en mano de José, y teniéndole a él no se preocupaba de nada, excepto del pan que Comía. José era de bella presencia y de hermoso semblante. Y Sucedió después de estas cosas, que la mujer de su señor puso sus ojos en José y le dijo: --Acuéstate conmigo. El Rehusó y dijo a la mujer de su señor: --He Aquí que mi señor, teniéndome a Mí, no se preocupa de nada de cuanto hay en la casa. Ha puesto en mis manos todo cuanto tiene. No hay otro superior a Mí en esta casa; y ninguna cosa se ha reservado, sino a ti, porque eres su mujer. ¿Cómo, pues, Haría yo esta gran maldad y Pecaría contra Dios? Sucedió que ella Insistía a José Día tras Día, pero éste no le Hacía caso para acostarse con ella, ni para estar con ella. Y Sucedió que él Entró un Día en la casa para hacer su trabajo, y ninguno de los hombres de la casa estaba Allí en casa. Entonces ella le Agarró por su manto, diciendo: --Acuéstate conmigo. Pero él Dejó su manto en las manos de ella, se Escapó y Salió afuera. Y Aconteció que al ver ella que el manto Había quedado en sus manos y que él Había escapado afuera, Llamó a los de su casa y les Habló diciendo: --¡Mirad, nos han Traído un hebreo para que se burle de nosotros! Vino a Mí para acostarse conmigo, pero yo grité a gran voz. Y él, viendo que yo alzaba la voz y gritaba, Dejó a mi lado su manto, se Escapó y Salió afuera. Ella puso junto a Sí el manto de José hasta que su señor Volvió a casa. Entonces ella le Repitió a él las mismas palabras diciendo: --El esclavo hebreo que nos trajiste vino a Mí para burlarse de Mí. Pero cuando yo alcé la voz y grité, él Dejó su manto a mi lado y Escapó afuera. Sucedió que cuando su señor Oyó las palabras que le hablaba su mujer, diciendo: "Así me ha tratado tu esclavo", se Encendió su furor. Tomó su señor a José y lo Metió en la Cárcel, en el lugar donde estaban los presos del rey, y José se Quedó Allí en la Cárcel. Pero Jehovah estaba con José; le Extendió su misericordia y le dio gracia ante los ojos del encargado de la Cárcel. El encargado de la Cárcel Entregó en manos de José a todos los presos que Había en la Cárcel; y todo lo que Hacían Allí, José lo Dirigía. El encargado de la Cárcel no se preocupaba de nada de lo que estaba en sus manos, porque Jehovah estaba con José. Lo que él Hacía, Jehovah lo prosperaba.
Aconteció después de estas cosas que el copero y el panadero del rey de Egipto ofendieron a su señor, el rey de Egipto. El Faraón se Enfureció contra sus dos funcionarios, el jefe de los coperos y el jefe de los panaderos, y los puso bajo custodia en la casa del Capitán de la guardia, en la Cárcel donde José estaba preso. El Capitán de la guardia se los Encargó a José, y él les Servía. Estuvieron algunos Días bajo custodia. Y en una misma noche ambos, el copero y el panadero del rey de Egipto que estaban presos en la Cárcel, tuvieron un sueño; cada uno su propio sueño, y cada sueño con su propia Interpretación. Por la mañana José vino a ellos y los vio, y he Aquí que ellos estaban tristes. Preguntó a los funcionarios del Faraón que estaban con él bajo custodia en la casa de su señor, diciendo: --¿Por qué Están tristes vuestras caras hoy? Ellos le dijeron: --Hemos tenido un sueño, y no hay quien nos lo interprete. Entonces José les dijo: --¿Acaso no son de Dios las interpretaciones? Por favor, Contádmelo a Mí. Entonces el jefe de los coperos Contó su sueño a José, diciendo: --En mi sueño Veía delante de Mí una vid. En la vid Había tres ramas. Parecía que ella brotaba, Florecía y sus racimos de uvas maduraban. La copa del Faraón estaba en mi mano, y yo tomaba las uvas, las Exprimía en la copa del Faraón y Ponía la copa en la mano del Faraón. Y José le Respondió: --Esta es su Interpretación: Las tres ramas son tres Días. Dentro de tres Días el Faraón te Hará levantar cabeza y te Restituirá a tu puesto. Volverás a poner la copa en la mano del Faraón, como Solías hacerlo anteriormente, cuando eras su copero. Pero cuando te vaya bien, acuérdate Tú de Mí. Por favor, Actúa con misericordia para conmigo; haz Mención de Mí al Faraón y hazme sacar de esta casa. Porque yo fui secuestrado de la tierra de los hebreos, y nada he hecho Aquí para que me pusieran en la Cárcel. Viendo el jefe de los panaderos que la Interpretación Había sido favorable, dijo a José: --También yo soñaba que Había tres cestas de pan blanco sobre mi cabeza. En la cesta superior Había toda clase de manjares de Pastelería para el Faraón, pero las aves se los Comían de la cesta que estaba sobre mi cabeza. Entonces José Respondió: --Esta es su Interpretación: Las tres cestas son tres Días. Dentro de tres Días el Faraón Quitará tu cabeza de encima de ti. Te Hará colgar en la horca, y las aves Comerán tus carnes. Y Sucedió que al tercer Día fue el cumpleaños del Faraón, y él dio un banquete a todos sus servidores. Entonces Levantó la cabeza del jefe de los coperos y la cabeza del jefe de los panaderos, en medio de sus servidores. Al jefe de los coperos lo Restituyó en su cargo de copero, y éste Volvió a poner la copa en la mano del Faraón. Pero hizo ahorcar al jefe de los panaderos, como José les Había interpretado. Sin embargo, el jefe de los coperos no se Acordó de José, sino que se Olvidó de él.
Aconteció después de dos años completos que el Faraón tuvo un sueño: He Aquí que él estaba de pie junto al Nilo; y del Nilo Subían siete vacas de hermoso aspecto y gordas de carne, y Pacían entre los juncos. Pero he Aquí que otras siete vacas Salían del Nilo, Detrás de ellas, de mal aspecto y flacas de carne. Estas se pusieron junto a las otras vacas a la orilla del Nilo. Entonces las vacas de mal aspecto y flacas de carne devoraron a las siete vacas de hermoso aspecto y gordas. Y el Faraón se Despertó. Se Durmió de nuevo y Soñó por segunda vez; y he Aquí que siete espigas subieron de un solo tallo, gruesas y hermosas. Pero he Aquí que Detrás de ellas brotaron otras siete espigas delgadas y quemadas por el viento del oriente. Entonces las espigas delgadas devoraron a las siete espigas gruesas y llenas. El Faraón se Despertó, y he Aquí que Había sido un sueño. Sucedió que por la mañana su Espíritu estaba perturbado, por lo que Mandó llamar a todos los magos de Egipto y a todos sus sabios. El Faraón les Contó sus sueños, pero no Había quien se los interpretase al Faraón. Entonces el jefe de los coperos Habló al Faraón diciendo: --Ahora haré Mención de una falta Mía. El Faraón se Enojó contra sus siervos y me Echó en la Cárcel de la casa del Capitán de la guardia, junto con el jefe de los panaderos. En una misma noche él y yo tuvimos un sueño, y cada sueño Tenía su propia Interpretación. Y estaba Allí con nosotros un joven hebreo, esclavo del Capitán de la guardia. Se lo contamos, y él Interpretó nuestros sueños; a cada uno le Interpretó su propio sueño. Y Aconteció que tal como él nos lo Interpretó, Así Sucedió: A Mí el Faraón me Restableció en mi puesto y al otro lo hizo colgar. Entonces el Faraón Mandó llamar a José, y le hicieron salir apresuradamente de la Cárcel. Se Afeitó, se Cambió de ropa y vino al Faraón. Entonces el Faraón dijo a José: --He tenido un sueño, y no hay quien me lo interprete. Pero he Oído hablar de ti, que escuchas sueños y los interpretas. José Respondió al Faraón diciendo: --No Está en Mí. Dios Responderá para el bienestar del Faraón. Entonces el Faraón dijo a José: --En mi sueño yo estaba de pie a la orilla del Nilo. Y he Aquí que del Nilo Salían siete vacas gordas de carne y de hermoso aspecto, y Pacían entre los juncos. Pero he Aquí que otras siete vacas Subían Detrás de ellas, delgadas, de muy feo aspecto y flacas de carne. Jamás he visto otras tan feas como aquéllas en toda la tierra de Egipto. Entonces las vacas flacas y feas devoraron a las siete primeras vacas gordas. Estas entraron en su interior, pero no Parecía que hubiesen entrado en ellas, porque su apariencia Seguía siendo tan mala como al comienzo. Y me desperté. Vi también en mi sueño siete espigas que subieron de un solo tallo, llenas y hermosas. Pero he Aquí que Detrás de ellas brotaron otras siete espigas, secas, delgadas y quemadas por el viento del oriente. Entonces las espigas delgadas devoraron a las siete espigas hermosas. Se lo he contado a los magos, pero no hay quien me lo interprete. Entonces José Respondió al Faraón: --El sueño del Faraón es uno solo. Dios ha mostrado al Faraón lo que va a hacer: Las siete vacas hermosas son siete años; y las siete espigas hermosas también son siete años. Se trata de un mismo sueño. Las siete vacas flacas y feas que Salían Detrás de las primeras son siete años, y las siete espigas delgadas y quemadas por el viento del oriente son siete años de hambre. Como dije al Faraón, Dios ha mostrado al Faraón lo que va a hacer. He Aquí que vienen siete años de gran abundancia en toda la tierra de Egipto, pero después de ellos Vendrán siete años de hambre. Toda la abundancia anterior Será olvidada en la tierra de Egipto. El hambre Consumirá la tierra, y aquella abundancia Pasará desapercibida en la tierra, debido al hambre que Vendrá después, porque Será muy grave. El hecho de que el sueño del Faraón haya sucedido dos veces significa que la cosa Está firmemente decidida de parte de Dios, y que Dios se apresura a ejecutarla. Por tanto, provéase el Faraón de un hombre entendido y sabio y Póngalo a cargo de la tierra de Egipto. Haga esto el Faraón: Ponga funcionarios a cargo del País que recauden la quinta parte del producto de la tierra de Egipto durante los siete años de abundancia. Que ellos acumulen todos los alimentos de estos años buenos que vienen, que almacenen el trigo bajo la Supervisión del Faraón, y que los guarden en las ciudades para sustento. Sean guardados los alimentos como reserva para el País, para los siete años de hambre que Vendrán sobre la tierra de Egipto. Así el País no Será arruinado por el hambre. El plan le Pareció bien al Faraón y a todos sus servidores. Entonces el Faraón dijo a sus servidores: --¿Podremos hallar otro hombre como éste, en quien esté el Espíritu de Dios? El Faraón dijo a José: --Puesto que Dios te ha hecho saber todo esto, no hay nadie tan entendido ni sabio como Tú. Tú Estarás a cargo de mi casa, y todo mi pueblo Será gobernado bajo tus órdenes. Solamente en el trono seré yo superior a ti. --El Faraón dijo Además a José--: He Aquí, yo te pongo a cargo de toda la tierra de Egipto. Entonces el Faraón se Quitó el anillo de su mano y lo puso en la mano de José. Le Vistió con vestiduras de lino fino y puso un collar de oro en su cuello. Luego lo hizo subir en su segundo carro, y proclamaban delante de él: "¡Doblad la rodilla!" Así lo puso a cargo de toda la tierra de Egipto, y el Faraón dijo a José: --Yo soy el Faraón, y sin tu Autorización ninguno Alzará su mano ni su pie en toda la tierra de Egipto. El Faraón Llamó a José Zafenat-panéaj, y le dio por mujer a Asenat hija de Potifera, sacerdote de On. Y José Salió a recorrer toda la tierra de Egipto. José Tenía 30 años cuando Empezó a servir al Faraón, rey de Egipto. Saliendo José de la presencia del Faraón, Recorrió toda la tierra de Egipto. La tierra produjo a montones en aquellos siete años de abundancia. El Juntó todas las provisiones de aquellos siete años en la tierra de Egipto y Almacenó los alimentos en las ciudades, llevando a cada ciudad las provisiones de los campos cercanos. José Acumuló trigo como la arena del mar, Tantísimo que Dejó de calcularlo, porque era incalculable. Antes del primer año de hambre, le nacieron a José dos hijos, los cuales le dio a luz Asenat hija de Potifera, sacerdote de On. José Llamó el nombre del primogénito Manasés, porque dijo: "Dios me ha hecho olvidar todo mi sufrimiento y toda la casa de mi padre." Al segundo lo Llamó Efraín, porque dijo: "Dios me ha hecho fecundo en la tierra de mi Aflicción." Se terminaron los siete años de abundancia que hubo en la tierra de Egipto, y comenzaron a llegar los siete años de hambre, tal como José Había anunciado. Había hambre en todos los Países, pero en toda la tierra de Egipto Había qué comer. Pero cuando el hambre se Sentía en toda la tierra de Egipto, el pueblo clamaba al Faraón por alimentos. Entonces el Faraón dijo a todos los egipcios: "Id a José y haced lo que él os diga." El hambre se Extendió a todos los rincones del País. Entonces José Abrió todos los Depósitos de grano y Vendía provisiones a los egipcios, porque el hambre se Había intensificado en la tierra de Egipto. También de todos los Países Venían a Egipto para comprar provisiones a José, porque el hambre se Había intensificado en toda la tierra.
Viendo Jacob que Había provisiones en Egipto, dijo a sus hijos: --¿Por qué os Estáis mirando unos a otros? --Y Añadió--: He Aquí, he Oído que en Egipto hay provisiones. Descended Allá y comprad para nosotros de Allí, para que vivamos y no muramos. Diez de los hermanos de José descendieron a comprar trigo en Egipto. Pero Jacob no Envió con sus hermanos a Benjamín, hermano de José, porque dijo: --No suceda que le acontezca alguna desgracia. Fueron, pues, los hijos de Israel entre los que iban a comprar provisiones, porque Había hambre en la tierra de Canaán. Y José era el gobernador de la tierra, el que Vendía provisiones a todos los pueblos de la tierra. Entonces llegaron los hermanos de José y se postraron ante él con el rostro a tierra. Y al ver José a sus hermanos los Reconoció, pero Simuló serles extraño y les Habló con dureza. Luego les Preguntó: --¿De Dónde habéis venido? Ellos le respondieron: --De la tierra de Canaán, para comprar alimentos. José Reconoció a sus hermanos, pero ellos no le reconocieron a él. Entonces José se Acordó de los sueños que Había tenido acerca de ellos y les dijo: --¡Sois Espías! Para ver los lugares desprotegidos del País habéis venido. Ellos le respondieron: --No, señor nuestro. Tus siervos hemos venido para comprar alimentos. Todos nosotros somos hijos de un mismo hombre. Somos hombres honestos; tus siervos no somos Espías. El les dijo: --No, sino que para ver los lugares desprotegidos del País habéis venido. Ellos respondieron: --Tus siervos somos doce hermanos, hijos de un mismo hombre de la tierra de Canaán; pero el menor se ha quedado ahora con nuestro padre, y el otro ya no Está con nosotros. José les dijo: --Eso es lo que he dicho al afirmar que sois Espías. En esto seréis probados: ¡Vive el Faraón que no saldréis de Aquí, sino cuando venga Aquí vuestro hermano menor! Enviad a uno de vosotros y que traiga a vuestro hermano, y vosotros quedad presos. Así se Comprobarán vuestras palabras, si la verdad Está en vosotros. Y si no, ¡vive el Faraón, que sois Espías! Los puso en la Cárcel por tres Días, y al tercer Día José les dijo: --Haced esto y viviréis. Yo temo a Dios. Si sois hombres honestos, quede preso en vuestra celda uno de vuestros hermanos. El resto id, llevad las provisiones para saciar el hambre de vuestras casas. Pero habéis de traerme a vuestro hermano menor. Así Serán verificadas vuestras palabras, y no moriréis. Ellos lo hicieron Así. Y se Decían el uno al otro: --Verdaderamente somos culpables con respecto a nuestro hermano, pues a pesar de ver la angustia de su alma cuando nos Pedía Compasión, no le escuchamos. Por eso ha venido sobre nosotros esta desgracia. Entonces Rubén les Respondió diciendo: --¿No os hablé yo, diciendo: "No pequéis contra el muchacho", y no me escuchasteis? He Aquí, también su sangre nos es demandada. Ellos no Sabían que José les Entendía, porque él hablaba con ellos por medio de un intérprete. Y Apartándose de ellos, Lloró. Después Volvió a ellos y les Habló; y tomando de entre ellos a Simeón, lo Tomó preso a la vista de ellos. Después José Ordenó que llenaran sus costales de trigo y que a cada uno le devolviesen su dinero, Colocándolo en su costal. También Ordenó que les diesen comida para el camino. Y Así se hizo con ellos. Ellos pusieron sus provisiones sobre sus asnos y se fueron de Allí. Pero al abrir uno de ellos su costal en la posada, para dar comida a su asno, vio su dinero en la boca de su costal, y dijo a sus hermanos: --¡Mi dinero me ha sido devuelto! ¡He Aquí, Está en mi costal! Se les Sobresaltó el Corazón y temblando se dijeron unos a otros: --¿Qué es esto que nos ha hecho Dios? Habiendo venido a Jacob su padre, en la tierra de Canaán, le contaron todo lo que les Había acontecido, diciendo: --Aquel hombre, el señor de la tierra, nos Habló con dureza y nos Tomó por Espías del País. Nosotros le dijimos: "Somos hombres honestos; no somos Espías. Somos doce hermanos, hijos de un mismo padre; uno ya no Está con nosotros, y el menor Está hoy con nuestro padre en la tierra de Canaán." Y aquel hombre, el señor de la tierra, nos dijo: "En esto conoceré si sois hombres honestos: Dejad conmigo a uno de vuestros hermanos, tomad provisiones para saciar el hambre de vuestras casas e id. Pero traedme a vuestro hermano, el menor, para que yo sepa que no sois Espías sino hombres honestos. Entonces os devolveré a vuestro hermano, y podréis negociar en el País." Y Aconteció que al vaciar ellos sus costales, he Aquí en el costal de cada uno estaba su bolsa de dinero. Al ver ellos y su padre las bolsas de dinero, tuvieron temor. Entonces Jacob su padre les dijo: --Vosotros me Estáis privando de mis hijos: José ya no Está con nosotros, ni Simeón tampoco. Y ahora os llevaréis a Benjamín. ¡Contra Mí son todas estas cosas! Rubén Habló a su padre diciendo: --Haz morir a mis dos hijos si no te lo traigo de vuelta. Entrégalo en mi mano, que yo te lo traeré de vuelta. Y él dijo: --No Irá mi hijo con vosotros; pues su hermano Está muerto, y Sólo éste me ha quedado. Si le aconteciera alguna desgracia en el camino por donde vais, Haríais descender mis canas con dolor a la sepultura.
El hambre era grande en la tierra. Y Aconteció que cuando acabaron de consumir las provisiones que trajeron de Egipto, les dijo su padre: --Volved y comprad para nosotros un poco de alimento. Y Judá le Respondió diciendo: --Aquel hombre nos Advirtió Enfáticamente diciendo: "No veréis mi cara a no ser que vuestro hermano esté con vosotros." Si dejas ir a nuestro hermano con nosotros, iremos y te compraremos alimentos. Pero si no lo dejas ir, no iremos; porque aquel hombre nos dijo: "No veréis mi cara a no ser que Traigáis a vuestro hermano con vosotros." Y dijo Israel: --¿Por qué me habéis hecho tanto mal, Declarándole a aquel hombre que Teníais otro hermano? Ellos respondieron: --Aquel hombre nos Preguntó expresamente por nosotros y por nuestra familia, diciendo: "¿Vive Aún vuestro padre? ¿Tenéis Algún otro hermano?" Nosotros respondimos conforme a estas preguntas. ¿Cómo Podíamos saber que nos iba a decir: "Haced venir a vuestro hermano"? Entonces Judá dijo a Israel su padre: --Deja ir al muchacho conmigo. Así nos levantaremos e iremos, para que vivamos y no muramos nosotros, Tú y nuestros niños pequeños. Yo saldré como fiador. A Mí me Pedirás cuentas de él. Si no te lo traigo y lo pongo delante de ti, seré ante ti el culpable para siempre. Si no nos hubiéramos detenido, ahora ya Habríamos vuelto dos veces. Entonces Israel su padre les Respondió: --Si tiene que ser Así, haced esto: Tomad de lo mejor del País en vuestros equipajes y llevadlo a aquel hombre como un presente: un poco de Bálsamo, algo de miel, perfumes, mirra, nueces y almendras. Tomad con vosotros el doble del dinero, y devolved personalmente el dinero que os fue devuelto en la boca de vuestros costales; Quizás fue un error. Tomad también a vuestro hermano. Levantaos y volved a aquel hombre. ¡Que el Dios Todopoderoso os conceda hallar misericordia delante de aquel hombre, y libere a vuestro otro hermano y a Benjamín! Y si yo he de ser privado de mis hijos, que lo sea. Entonces los hombres tomaron el presente. Tomaron también con ellos el doble del dinero, y a Benjamín. Se levantaron y descendieron a Egipto, y se presentaron ante José. Cuando José vio a Benjamín con ellos, dijo al administrador de su casa: --Lleva a esos hombres a casa. Mata un animal y Prepáralo, porque estos hombres Comerán conmigo al Mediodía. El hombre hizo como dijo José y Llevó a los hombres a la casa de José. Los hombres tuvieron temor cuando fueron llevados a la casa de José, y Decían: --Por el dinero que fue devuelto en nuestros costales la primera vez nos han Traído Aquí, para buscar Ocasión contra nosotros, para caer sobre nosotros y tomarnos como esclavos, junto con nuestros asnos. Entonces se acercaron al administrador de la casa de José y le hablaron a la entrada de la casa, diciendo: --¡Por favor, señor Mío! Nosotros en verdad vinimos la primera vez para comprar alimentos. Y Aconteció que cuando llegamos a la posada, abrimos nuestros costales, y he Aquí el dinero de cada uno estaba en la boca de su costal: nuestro dinero en su justo valor. Lo hemos Traído de vuelta con nosotros. También hemos Traído Más dinero con nosotros para comprar alimentos. Nosotros no sabemos quién puso nuestro dinero en nuestros costales. El Respondió: --Paz a vosotros; no Temáis. Vuestro Dios, el Dios de vuestro padre, os puso el tesoro en vuestros costales, puesto que vuestro dinero Llegó a mi poder. Luego les Sacó a Simeón. Así que el hombre Llevó a los hombres a la casa de José. Les dio agua, y ellos se lavaron los pies. Luego dio forraje a sus asnos. Por su parte, ellos prepararon el presente mientras José Venía al Mediodía, porque Habían Oído que iban a comer Allí. Cuando José Llegó a casa, ellos le llevaron el presente que Habían Traído personalmente a la casa y se postraron a tierra ante él. El les Preguntó Cómo estaban y les dijo: --Vuestro padre, el anciano que mencionasteis, ¿Está bien? ¿Vive Todavía? Ellos respondieron: --Tu siervo, nuestro padre, Está bien. El vive Todavía. Ellos se inclinaron ante él y se postraron. Y alzando sus ojos, él vio a su hermano Benjamín, hijo de su madre. Y les Preguntó: --¿Es éste vuestro hermano menor de quien me Habíais hablado? --Y Añadió--: Dios tenga misericordia de ti, hijo Mío. Entonces José se dio prisa, porque se Conmovió profundamente a causa de su hermano y estuvo a punto de llorar. Entró en su Habitación y Lloró Allí. Luego se Lavó la cara, Salió fuera y conteniéndose dijo: --Servid la comida. A José le sirvieron aparte. Y sirvieron por separado a ellos y a los egipcios que Habían de comer Allí, pues los egipcios no pueden comer con los hebreos, porque esto a los egipcios les es una Abominación. Se sentaron en su presencia de esta manera: el primogénito de acuerdo con su rango hasta el Más Jóven de acuerdo con su edad. Y los hombres se miraban Atónitos unos a otros. El Tomó porciones de delante de Sí para ellos, e hizo que la Porción de Benjamín fuese cinco veces mayor que la de los Demás. También bebieron y se alegraron con él.
Después Ordenó José al administrador de su casa diciendo: --Llena de alimentos los costales de estos hombres, todo lo que puedan llevar. Pon el dinero de cada uno en la boca de su costal. Pon también mi copa, la copa de plata, en la boca del costal del menor, junto con el dinero de su trigo. El hizo como le dijo José. Cuando Rayó el alba, fueron despedidos los hombres con sus asnos. Cuando ellos Habían salido de la ciudad y antes de que se alejaran mucho, José dijo al que estaba a cargo de su casa: --Levántate y sigue a esos hombres. Cuando los alcances, diles: "¿Por qué habéis pagado mal por bien? ¿Por qué me habéis robado la copa de plata? ¿No es ésta la copa que mi señor usa para beber y por la que suele adivinar? Habéis actuado mal al hacer esto." Cuando él los Alcanzó, les Repitió estas palabras; y ellos le respondieron: --¿Por qué dice mi señor tales cosas? ¡Tus siervos Jamás Harían tal cosa! Si el dinero que hallamos en la boca de nuestros costales te lo volvimos a traer desde la tierra de Canaán, ¿Cómo, pues, íbamos a robar plata u oro de la casa de tu señor? Aquel de tus siervos en cuyo poder sea hallada la copa, que muera; y nosotros seremos esclavos de mi señor. El dijo: --Sea también ahora conforme a lo que Decís: Aquel en cuyo poder se halle Será mi esclavo. Los Demás quedaréis libres. Entonces ellos se apresuraron a bajar a tierra cada uno su costal, y cada uno Abrió su costal. El Buscó, comenzando por el del mayor y terminando por el del menor, y la copa fue hallada en el costal de Benjamín. Ellos rasgaron sus vestiduras, y después de cargar cada cual su asno, volvieron a la ciudad. Judá vino con sus hermanos a la casa de José, quien Aún estaba Allí, y se postraron a tierra ante él. Y José les dijo: --¿Qué es esto que habéis hecho? ¿No sabéis que un hombre como yo ciertamente sabe adivinar? Entonces dijo Judá: --¿Qué podemos decir a mi señor? ¿Qué hablaremos? ¿Con qué nos justificaremos? Dios ha descubierto la culpa de tus siervos. He Aquí, somos esclavos de mi señor, tanto nosotros como aquel en cuyo poder fue hallada la copa. El Respondió: --¡Nunca haga yo tal cosa! Aquel en cuyo poder fue hallada la copa Será mi esclavo. Los Demás volveos en paz a vuestro padre. Entonces Judá se Acercó a él y le dijo: --¡Ay, señor Mío! Permite que hable tu siervo una palabra a Oídos de mi señor. No se encienda tu ira contra tu siervo, puesto que Tú eres como el mismo Faraón. Mi señor Preguntó a sus siervos diciendo: "¿Tenéis padre o hermano?" Y nosotros respondimos a mi señor: "Tenemos un padre anciano y un muchacho pequeño que le Nació en su vejez. Un hermano suyo Murió. Sólo él ha quedado de su madre, y su padre lo ama." Tú dijiste a tus siervos: "Traédmelo para que lo vea." Y nosotros dijimos a mi señor: "El joven no puede dejar a su padre; porque si le deja, su padre Morirá." Y dijiste a tus siervos: "Si vuestro hermano menor no viene con vosotros, no veréis Más mi cara." Aconteció, pues, que cuando fuimos a tu siervo, mi padre, le contamos las palabras de mi señor. Y nuestro padre dijo: "Volved a comprarnos un poco Más de alimentos." Nosotros respondimos: "No podemos ir, a menos que nuestro hermano menor vaya con nosotros. Porque no podemos ver la cara de aquel hombre si nuestro hermano menor no Está con nosotros." Entonces tu siervo, mi padre, nos dijo: "Vosotros sabéis que mi mujer me dio dos hijos, y que uno de ellos Partió de mi presencia y pienso que de cierto fue despedazado, pues hasta ahora no lo he vuelto a ver. Si Tomáis también a éste de mi presencia y le acontece alguna desgracia, haréis descender mis canas con Aflicción a la sepultura." Ahora pues, cuando llegue yo a tu siervo, mi padre, si el joven no Está conmigo, como su vida Está tan ligada a la de él, Sucederá que cuando vea que no Está con nosotros el muchacho, Morirá. Así tus siervos habremos hecho descender las canas de tu siervo, nuestro padre, con dolor, a la sepultura. Como tu siervo Salió por fiador del joven ante mi padre, diciendo: "Si no te lo traigo de vuelta, entonces yo seré culpable ante mi padre para siempre", permite ahora que tu siervo quede como esclavo de mi señor en lugar del muchacho, y que el muchacho regrese con sus hermanos. Porque, ¿Cómo volveré yo a mi padre si el muchacho no Está conmigo? ¡No podré, para no ver la desgracia que Sobrevendrá a mi padre!
José ya no Podía contenerse Más delante de todos los que estaban en su presencia, y Gritó: --¡Que salgan todos de mi presencia! Nadie Quedó con él cuando se dio a conocer a sus hermanos. Entonces se puso a llorar a gritos, y lo oyeron los egipcios. Y fue Oído también en la casa del Faraón. José dijo a sus hermanos: --Yo soy José. ¿Vive Aún mi padre? Sus hermanos no pudieron responderle, porque estaban aterrados delante de él. Entonces José dijo a sus hermanos: --Acercaos a Mí, por favor. Ellos se acercaron, y él les dijo: --Yo soy José vuestro hermano, el que vendisteis para Egipto. Ahora pues, no os Entristezcáis ni os pese el haberme vendido Acá, porque para Preservación de vida me ha enviado Dios delante de vosotros. Ya han transcurrido dos años de hambre en medio de la tierra, y Todavía quedan cinco años en que no Habrá ni siembra ni siega. Pero Dios me ha enviado delante de vosotros para preservaros posteridad en la tierra, y para daros vida mediante una gran Liberación. Así que no me enviasteis vosotros Acá, sino Dios, que me ha puesto como protector del Faraón, como señor de toda su casa y como gobernador de toda la tierra de Egipto. Apresuraos, id a mi padre y decidle: "Así dice tu hijo José: 'Dios me ha puesto como señor de todo Egipto. Ven a Mí; no te detengas. Habitarás en la zona de Gosén, y Estarás cerca de Mí, Tú, tus hijos, los hijos de tus hijos, tus rebaños, tus vacas y todo lo que tienes. Allí proveeré para ti, pues Todavía faltan cinco años de hambre; para que no Perezcáis de necesidad Tú, tu casa y todo lo que tienes.'" He Aquí que vuestros ojos y los ojos de mi hermano Benjamín ven que es mi boca la que os habla. Informad a mi padre acerca de toda mi gloria en Egipto y de todo lo que habéis visto. Apresuraos y traed a mi padre Acá. Entonces se Echó sobre el cuello de Benjamín su hermano y Lloró. También Benjamín Lloró sobre su cuello. Besó a todos sus hermanos y Lloró sobre ellos. Después de esto, sus hermanos hablaron con él. Se Oyó la noticia en el palacio del Faraón: "Los hermanos de José han venido." Esto Agradó al Faraón y a sus servidores, y el Faraón dijo a José: --Di a tus hermanos: "Haced lo siguiente: Cargad vuestros animales y volved a la tierra de Canaán. Tomad a vuestro padre y a vuestras familias y venid a Mí. Yo os daré lo mejor de la tierra de Egipto, y comeréis sus productos Más preciados." Y Tú dales la orden siguiente: "Haced esto: Tomad de la tierra de Egipto carretas para vuestros niños y para vuestras mujeres. Y tomad a vuestro padre y venid. No echéis de menos vuestras pertenencias, porque lo mejor de toda la tierra de Egipto Será vuestro." Así lo hicieron los hijos de Israel. José les dio carretas, conforme a las órdenes del Faraón, y les dio provisiones para el camino. A cada uno de ellos les dio un vestido nuevo; y a Benjamín le dio 300 piezas de plata y 5 vestidos nuevos. Para su padre Envió lo siguiente: 10 asnos cargados de lo mejor de Egipto y 10 asnas cargadas de trigo, pan y otros alimentos para su padre, para el camino. Cuando Despidió a sus hermanos, y ellos se iban, José les dijo: --No Riñáis en el camino. Subieron de Egipto y llegaron a la tierra de Canaán, a su padre Jacob. Y le dieron la noticia diciendo: --¡José vive Aún! El es el gobernador de toda la tierra de Egipto. Pero él se Quedó pasmado, porque no les Podía creer. Ellos le contaron todas las cosas que José les Había dicho. Y al ver las carretas que José enviaba para llevarlo, el Espíritu de Jacob su padre Revivió. Entonces dijo Israel: --Basta. ¡José, mi hijo, vive Todavía! Iré y le veré antes de que yo muera.
Así Partió Israel con todo lo que Tenía y Llegó a Beerseba, donde Ofreció sacrificios al Dios de su padre Isaac. Y Dios Habló a Israel en visiones de noche y le dijo: --Jacob, Jacob. Y él Respondió: --Heme Aquí. Le dijo: --Yo soy Dios, el Dios de tu padre. No temas descender a Egipto, porque Allí yo haré de ti una gran Nación. Yo descenderé contigo a Egipto y ciertamente yo también te haré subir de Allí. Y la mano de José Cerrará tus ojos. Partió Jacob de Beerseba, y los hijos de Israel hicieron subir a su padre Jacob, a sus niños y a sus mujeres en las carretas que el Faraón Había enviado para llevarlo. Tomaron también sus ganados y sus posesiones que Habían adquirido en la tierra de Canaán. Fueron a Egipto Jacob y toda su descendencia con él. Llevó consigo a Egipto a toda su descendencia: a sus hijos y a los hijos de sus hijos, a sus hijas y a las hijas de sus hijos. Estos son los nombres de los hijos de Israel que entraron en Egipto: Jacob y sus hijos: Rubén, el primogénito de Jacob; y los hijos de Rubén: Hanoc, Falú, Hesrón y Carmi. Los hijos de Simeón: Jemuel, Jamín, Ohad, Jaquín, Zojar y Saúl, hijo de la cananea. Los hijos de Leví: Gersón, Cohat y Merari. Los hijos de Judá: Er, Onán, Sela, Fares y Zéraj. (Er y Onán Habían muerto en la tierra de Canaán.) Los hijos de Fares fueron Hesrón y Hamul. Los hijos de Isacar: Tola, Fúa, Jasub y Simrón. Los hijos de Zabulón: Sered, Elón y Yajleel. Estos fueron los hijos de Lea, que dio a luz a Jacob en Padan-aram, y su hija Dina. El total de las personas de sus hijos y de sus hijas era treinta y tres. Los hijos de Gad: Zifión, Hagui, Suni, Ezbón, Eri, Arodi y Areli. Los hijos de Aser: Imna, Isva, Isvi, Bería y su hermana Sera. Los hijos de Bería fueron Heber y Malquiel. Estos fueron los hijos de Zilpa, sierva que Labán dio a su hija Lea, y que dio a luz estos hijos a Jacob: dieciséis personas. Los hijos de Raquel, mujer de Jacob, fueron José y Benjamín. A José le nacieron, en la tierra de Egipto, Manasés y Efraín, que le dio a luz Asenat, hija de Potifera, sacerdote de On. Los hijos de Benjamín fueron: Bela, Bequer, Asbel, Gera, Naamán, Eji, Ros, Mupim, Hupim y Ard. Estos fueron los hijos de Raquel que le nacieron a Jacob: catorce personas en total. Los hijos de Dan: Husim. Los hijos de Neftalí: Yajzeel, Guni, Jezer y Silem. Estos fueron los hijos de Bilha, la que Labán dio a su hija Raquel, y dio a luz estos hijos a Jacob: siete personas en total. Todas las personas que fueron con Jacob a Egipto, sus descendientes directos, sin contar las mujeres de los hijos de Jacob, todas las personas fueron sesenta y seis. Los hijos de José que le nacieron en Egipto, fueron dos; Así todos los miembros de la familia de Jacob que entraron en Egipto fueron setenta. Entonces Jacob Envió a Judá delante de él a llamar a José para que viniese a encontrarle en Gosén. Mientras tanto, ellos llegaron a la tierra de Gosén. José hizo preparar su carro y fue a Gosén para recibir a Israel su padre. El se dio a conocer, y Echándose sobre su cuello Lloró mucho tiempo sobre su cuello. Entonces Israel dijo a José: --¡Ahora ya puedo morir, puesto que he visto tu cara, y que vives Todavía! Después José dijo a sus hermanos y a la familia de su padre: --Subiré y lo haré saber al Faraón. Le diré: "Mis hermanos y la familia de mi padre que estaban en la tierra de Canaán han venido a Mí. Los hombres son pastores de ovejas, porque poseen ganados. Han Traído sus ovejas y sus vacas y todo lo que tienen." Cuando el Faraón os llame y os diga: "¿Cuál es vuestro oficio?", entonces le diréis: "Tus siervos hemos sido hombres de Ganadería desde nuestra juventud hasta ahora, lo mismo nosotros que nuestros padres." Esto diréis para que habitéis en la tierra de Gosén, porque los egipcios abominan a todo pastor de ovejas.
José fue y lo hizo saber al Faraón diciendo: --Mi padre y mis hermanos, con sus ovejas y sus vacas y todo lo que tienen, han venido de la tierra de Canaán, y he Aquí que Están en la tierra de Gosén. Luego Tomó a cinco de entre sus hermanos y los Presentó ante el Faraón. Y el Faraón Preguntó a sus hermanos: --¿Cuál es vuestro oficio? Ellos respondieron al Faraón: --Tus siervos somos pastores de ovejas, lo mismo nosotros que nuestros padres. --Dijeron, Además, al Faraón--: Hemos venido para residir en esta tierra, porque no hay pasto para las ovejas de tus siervos y el hambre en la tierra de Canaán es grave. Por eso, permite que tus siervos habiten en la tierra de Gosén. Entonces el Faraón Habló a José diciendo: --Tu padre y tus hermanos han venido a ti; la tierra de Egipto Está delante de ti. En lo mejor de la tierra haz habitar a tu padre y a tus hermanos; habiten en la tierra de Gosén. Y si juzgas que hay entre ellos hombres aptos, ponlos como mayorales de mi ganado. Después José trajo a su padre Jacob y se lo Presentó al Faraón. Jacob bendijo al Faraón. Y el Faraón Preguntó a Jacob: --¿Cuántos años tienes? Y Jacob Respondió al Faraón: --Los años de mi Peregrinación son 130 años. Pocos y malos son los años de mi vida, y no alcanzan al Número de los años de la vida de mis padres en su Peregrinación. Jacob bendijo al Faraón; después Salió de su presencia. Así José hizo habitar a su padre y a sus hermanos, y les dio Posesión en la tierra de Egipto, en lo mejor de la tierra, en la tierra de Ramesés, como Mandó el Faraón. Y José Proveía de alimentos a su padre, a sus hermanos y a toda la casa de su padre, Según el Número de los niños pequeños. Ya no Había alimentos en toda la tierra; y el hambre se Había agravado, por lo que Desfallecía de hambre tanto la tierra de Egipto como la tierra de Canaán. Entonces José Recaudó todo el dinero que se hallaba en la tierra de Egipto y en la tierra de Canaán, a cambio de los alimentos que le compraban, y trajo José el dinero al palacio del Faraón. Y cuando se Acabó el dinero en la tierra de Egipto y en la tierra de Canaán, todo Egipto vino a José diciendo: --Danos de comer. ¿Por qué hemos de morir en tu presencia por habérsenos terminado el dinero? José les dijo: --Dad vuestros ganados. Si se os ha terminado el dinero, yo os daré alimentos a cambio de vuestros ganados. Ellos llevaron sus ganados a José. Y José les dio alimentos a cambio de los caballos, el ganado ovejuno, el ganado vacuno y los asnos. Aquel año les Proveyó alimento a cambio de todos sus ganados. Cuando se Acabó aquel año, fueron a él el segundo año y le dijeron: --No necesitamos encubrir a nuestro señor que se ha acabado el dinero y que el ganado ya es de nuestro señor. Nada ha quedado delante de nuestro señor, excepto nuestros cuerpos y nuestras tierras. ¿Por qué hemos de perecer en tu presencia, tanto nosotros como nuestras tierras? Cómpranos a nosotros y nuestras tierras a cambio de alimentos, y nosotros y nuestras tierras seremos siervos del Faraón. Sólo danos semillas para que sobrevivamos y no muramos, y que la tierra no quede desolada. Así Compró José toda la tierra de Egipto para el Faraón, porque los egipcios vendieron cada uno su tierra, ya que el hambre se Había agravado sobre ellos. Así la tierra vino a ser del Faraón. Y él redujo al pueblo a servidumbre, desde un extremo a otro del territorio de Egipto. Solamente no Compró la tierra de los sacerdotes, porque los sacerdotes Tenían Ración de parte del Faraón. Como ellos Comían de la Ración que les daba el Faraón, por eso no tuvieron que vender sus tierras. Entonces José dijo al pueblo: --He Aquí, hoy os he comprado, para el Faraón, a vosotros y vuestras tierras. Aquí tenéis semilla; sembrad la tierra. Y Sucederá que de los productos daréis la quinta parte al Faraón. Las cuatro partes Serán vuestras para sembrar las tierras, para vuestro sustento, para los que Están en vuestras casas y para que coman vuestros niños. Ellos respondieron: --¡Nos has dado la vida! Hallemos gracia ante los ojos de nuestro señor y seremos siervos del Faraón. Entonces José Instituyó como ley en la tierra de Egipto, hasta el Día de hoy, que la quinta parte pertenece al Faraón. Solamente la tierra de los sacerdotes no Llegó a ser del Faraón. Habitó, pues, Israel en la tierra de Egipto, en la tierra de Gosén, y se establecieron en ella. Allí fueron fecundos y se multiplicaron mucho. Jacob Vivió en la tierra de Egipto 17 años; y los Días de Jacob, los años de su vida, fueron 147 años. Cuando se Acercó el Día de la muerte de Israel, éste Llamó a su hijo José y le dijo: --Si he hallado gracia ante tus ojos, por favor, pon tu mano debajo de mi muslo y muéstrame misericordia y verdad; te ruego que no me sepultes en Egipto, sino que cuando repose con mis padres, me Llevarás de Egipto y me Sepultarás en el sepulcro de ellos. José Respondió: --Yo haré como Tú dices. Y él dijo: --¡Júramelo! El se lo Juró. Entonces Israel se Postró sobre la cabecera de la cama.
Sucedió que después de estas cosas se le Informó a José: "He Aquí, tu padre Está enfermo." Entonces él Tomó consigo a sus dos hijos, Manasés y Efraín. Y se lo comunicaron a Jacob diciendo: --He Aquí que tu hijo José ha venido a ti. Entonces Israel se Esforzó y se Sentó sobre la cama. Y Jacob dijo a José: --El Dios Todopoderoso se me Apareció en Luz, en la tierra de Canaán y me bendijo diciéndome: "He Aquí, yo te haré fecundo y te multiplicaré, y haré que llegues a ser una multitud de naciones. Yo daré esta tierra como Posesión perpetua a tu descendencia después de ti." Y ahora, tus dos hijos, Efraín y Manasés, que te nacieron en la tierra de Egipto antes de que yo viniese a ti en la tierra de Egipto, Serán Míos; como Rubén y Simeón Serán Míos. Pero tus descendientes que engendres después de ellos Serán tuyos, y en sus heredades Serán llamados Según el nombre de sus hermanos. Porque cuando yo Venía de Padan-aram, se me Murió Raquel en la tierra de Canaán, en el camino, a corta distancia de Efrata; y Allí la sepulté en el camino de Efrata, es decir, de Belén. Entonces Israel vio a los hijos de José y Preguntó: --¿Quiénes son éstos? José Respondió a su padre: --Son mis hijos, que Dios me ha dado Aquí. Y él dijo: --Por favor, acércamelos para que los bendiga. Los ojos de Israel estaban tan debilitados por la vejez que no Podía ver. Hizo, pues, que ellos se acercaran a él; y él los Besó y los Abrazó. Y dijo Israel a José: --Yo no esperaba ver tu cara, ¡y he Aquí que Dios me ha hecho ver también a tus hijos! Entonces José los Apartó de entre sus rodillas, y se Postró con su rostro a tierra. Luego Tomó José a ambos: a Efraín a su derecha (a la izquierda de Israel), y a Manasés a su izquierda (a la derecha de Israel); y los Acercó a él. Luego Israel Extendió su mano derecha y la puso sobre la cabeza de Efraín, que era el menor, y su izquierda la puso sobre la cabeza de Manasés, cruzando sus manos a Propósito, a pesar de que el primogénito era Manasés. Y bendijo a José diciendo: --El Dios en cuya presencia anduvieron mis padres Abraham e Isaac, el Dios que me pastorea desde que Nací hasta el Día de hoy, el Angel que me redime de todo mal, bendiga a estos Jóvenes. Sean ellos llamados por mi nombre y por los nombres de mis padres Abraham e Isaac, y Multiplíquense abundantemente en medio de la tierra. Al ver José que su padre Ponía su mano derecha sobre la cabeza de Efraín, le Pareció mal, y Tomó la mano de su padre para pasarla de la cabeza de Efraín a la cabeza de Manasés. José dijo a su padre: --Así no, padre Mío, porque éste es el primogénito. Pon tu diestra sobre su cabeza. Pero su padre Rehusó y dijo: --Lo sé, hijo Mío, lo sé. También él Llegará a ser un pueblo y también Será engrandecido. Pero su hermano menor Será Más grande que él, y sus descendientes Llegarán a ser una multitud de naciones. Y los bendijo aquel Día diciendo: --Israel Bendecirá en vuestro nombre, diciendo: "Dios te haga como a Efraín y como a Manasés." Así Nombró a Efraín antes que a Manasés. Luego Israel dijo a José: --He Aquí yo estoy a punto de morir, pero Dios Estará con vosotros y os Hará volver a la tierra de vuestros padres. Yo te doy a ti una parte Más que a tus hermanos, la cual yo tomé de mano del amorreo con mi espada y con mi arco.
Entonces Jacob Llamó a sus hijos y les dijo: "Reuníos, y os declararé lo que os ha de acontecer en los Días postreros. Reuníos y escuchad, hijos de Jacob; escuchad a vuestro padre Israel: "Rubén, mi primogénito: Tú eres mi fortaleza y el principio de mi vigor; principal en dignidad y principal en poder. Porque fuiste inestable como el agua, no Serás el principal. Porque subiste a la cama de tu padre, y al subir a mi lecho lo profanaste. "Simeón y Leví son hermanos; sus armas son instrumentos de violencia. No participe mi alma en su consejo, ni mi honor se adhiera a su asamblea. Porque en su furor mataron hombres, y en su desenfreno lisiaron bueyes. Maldito sea su furor, porque fue fiero, y su ira, porque fue cruel. Yo los dispersaré en Jacob, y los esparciré en Israel. "Judá, tus hermanos te Alabarán. Tu mano Estará sobre el cuello de tus enemigos, y los hijos de tu padre se Postrarán ante ti. Eres un cachorro de León, oh Judá; vuelves de cazar, hijo Mío. Se agacha y se recuesta cual León; y como leona, ¿quién lo Despertará? El cetro no Será quitado de Judá, ni la vara de autoridad de entre sus pies, hasta que venga Siloh; y le Obedecerán los pueblos. Atando a la vid su borriquillo y a la cepa la Cría de su asna, lava en vino su vestidura y en sangre de uvas su manto. Sus ojos Están brillantes por el vino, y sus dientes blancos por la leche. "Zabulón Habitará las costas de los mares. Será puerto de Navíos, y su extremo Llegará hasta Sidón. "Isacar es un asno de fuertes huesos, echado entre dos alforjas. Vio que el lugar de descanso era bueno y que la tierra era placentera, e Inclinó sus hombros para cargar y se Sometió al tributo laboral. "Dan Juzgará a su pueblo como una de las tribus de Israel. Dan Será como serpiente junto al camino, como Víbora junto al sendero, que muerde los cascos del caballo de modo que su jinete caiga hacia Atrás. "¡Espero tu Salvación, oh Jehovah! "Gad: Un Batallón lo Atacará; pero él les Atacará por su espalda. "Aser: Sus alimentos son suculentos; él Producirá manjares dignos de un rey. "Neftalí es una venada suelta que Tendrá hermosos venaditos. "José es un retoño Fructífero, retoño Fructífero junto a un manantial; sus ramas trepan sobre el muro. Los arqueros le causaron amargura; le fueron hostiles los flecheros. Pero su arco Permaneció firme, y sus brazos se hicieron ágiles, por las manos del Fuerte de Jacob; por el nombre del Pastor, la Roca de Israel; por el Dios de tu padre, el cual te Ayudará; y por el Todopoderoso, quien te Bendecirá: con bendiciones del cielo arriba, con bendiciones del océano que se extiende abajo; con bendiciones de los senos y de la matriz. Las bendiciones de tu padre sobrepasan a las de las montañas eternas, y a los deleites de las colinas antiguas. Sean sobre la cabeza de José, sobre la coronilla del Príncipe de sus hermanos. "Benjamín es un lobo rapaz: Por la mañana come la presa, y al atardecer reparte el Botín." Todos éstos llegaron a ser las doce tribus de Israel, y esto fue lo que su padre les dijo al bendecirlos; a cada uno lo bendijo con su respectiva Bendición. Luego les Mandó diciendo: "Yo voy a ser reunido con mi pueblo. Sepultadme con mis padres en la cueva que Está en el campo de Efrón el heteo; en la cueva que Está en el campo de Macpela, frente a Mamre, en la tierra de Canaán, la cual Compró Abraham a Efrón el heteo, junto con el campo, para Posesión de sepultura. Allí sepultaron a Abraham y a Sara su mujer, Allí sepultaron a Isaac y a Rebeca su mujer, y Allí sepulté yo a Lea. El campo y la cueva que Está en él fueron adquiridos de los hijos de Het." Cuando Acabó de dar instrucciones a sus hijos, Recogió sus pies en la cama y Expiró. Y fue reunido con sus padres.
Entonces José se Echó sobre la cara de su padre, Lloró sobre él y lo Besó. José Mandó a sus servidores, los médicos, que embalsamaran a su padre, y los médicos embalsamaron a Israel. Cumplieron con él cuarenta Días, tiempo que duraba el proceso de embalsamamiento, y los egipcios guardaron luto por él setenta Días. Y pasados los Días de su duelo, José Habló a los de la casa del Faraón diciendo: --Si he hallado gracia ante vuestros ojos, por favor, haced llegar a Oídos del Faraón lo siguiente: "Mi padre me hizo jurar diciendo: 'He Aquí, que yo voy a morir; en el sepulcro que cavé para Mí en la tierra de Canaán, Allí me Sepultarás.' Permite, pues, que suba yo ahora, sepulte a mi padre y regrese." El Faraón le Respondió: --Sube y sepulta a tu padre, como él te hizo jurar. Entonces José Subió a sepultar a su padre. Y con él subieron todos los servidores del Faraón, los dignatarios de su corte y todos los dignatarios de la tierra de Egipto, toda la familia de José, sus hermanos y la familia de su padre. Solamente dejaron en la tierra de Gosén a sus niños, sus ovejas y sus vacas. Subieron también con él carros y gente de a caballo, formando un numeroso cortejo. Llegaron hasta la era de Atad, que estaba al otro lado del Jordán, y Allí tuvieron una Lamentación grande y muy fuerte. José hizo duelo por su padre durante siete Días. Al ver los habitantes de la tierra, los cananeos, el duelo en la era de Atad, dijeron: "¡Grande es este duelo de los egipcios!" Por eso fue llamado Abel-mizraim el nombre de ese lugar, que Está al otro lado del Jordán. Hicieron, pues, sus hijos con él, Según les Había mandado Jacob. Sus hijos lo llevaron a la tierra de Canaán y lo sepultaron en la cueva del campo de Macpela, frente a Mamre, la cual, junto con el campo, Abraham Había comprado a Efrón el heteo, como una propiedad para sepultura. Después que Había sepultado a su padre, José Volvió a Egipto junto con sus hermanos y todos los que fueron con él para sepultar a su padre. Y viendo los hermanos de José que su padre Había muerto, dijeron: --Quizás José nos tenga rencor y nos devuelva todo el mal que le ocasionamos. Y enviaron a decir a José: --Tu padre nos Mandó antes de su muerte que te dijéramos: "Así diréis a José: 'Por favor, perdona la maldad de tus hermanos y su pecado, porque te trataron mal.'" Por eso, te rogamos que perdones la maldad de los siervos del Dios de tu padre. José Lloró mientras le hablaban. Entonces lloraron también sus hermanos, y Postrándose delante de él le dijeron: --Aquí nos tienes como siervos tuyos. Pero José les Respondió: --No Temáis. ¿Estoy yo acaso en el lugar de Dios? Vosotros pensasteis hacerme mal, pero Dios lo Encaminó para bien, para hacer lo que vemos hoy: mantener con vida a un pueblo numeroso. Ahora pues, no Tengáis miedo. Yo os sustentaré a vosotros y a vuestros hijos. Así les Confortó y les Habló al Corazón. José se Quedó en Egipto con la familia de su padre. José Vivió 110 años, y vio José a los hijos de Efraín hasta la tercera Generación. También cuando nacieron los hijos de Maquir hijo de Manasés fueron puestos sobre las rodillas de José. Luego José dijo a sus hermanos: --Yo voy a morir, pero Dios ciertamente os Visitará con su favor y os Hará subir de esta tierra a la tierra que Juró dar a Abraham, a Isaac y a Jacob. Entonces José hizo jurar a los hijos de Israel, diciendo: --Ciertamente Dios Vendrá en vuestra ayuda; entonces vosotros haréis llevar de Aquí mis restos. José Murió a la edad de 110 años, y lo embalsamaron y lo pusieron en un Ataúd en Egipto.
Estos son los nombres de los hijos de Israel que entraron en Egipto con Jacob, cada uno con su familia: Rubén, Simeón, Leví, Judá, Isacar, Zabulón, Benjamín, Dan, Neftalí, Gad y Aser. Todas las personas descendientes directos de Jacob eran setenta. José ya estaba en Egipto. Murieron José y sus hermanos, y toda aquella Generación. Pero los hijos de Israel fueron fecundos y se hicieron muy numerosos; se multiplicaron y llegaron a ser muy poderosos. Y la tierra estaba llena de ellos. Después se Levantó un nuevo rey en Egipto que no Había conocido a José, el cual dijo a su pueblo: "He Aquí, el pueblo de los hijos de Israel es Más numeroso y fuerte que nosotros. Procedamos astutamente con él para que no se multiplique; no suceda que, en caso de guerra, también se una a nuestros enemigos, luche contra nosotros y se vaya del País." Entonces les impusieron jefes de tributo laboral que los oprimiesen con sus cargas, y edificaron para el Faraón las ciudades almacenes de Pitón y Ramesés. Pero cuanto Más los Oprimían, tanto Más se multiplicaban y se propagaban, de manera que los egipcios se alarmaron a causa de los hijos de Israel. Entonces los egipcios los hicieron trabajar con dureza, y amargaron sus vidas con el pesado trabajo de hacer barro y adobes, aparte de todo trabajo en el campo; y en todos los tipos de trabajo les trataban con dureza. También el rey de Egipto Habló a las parteras de las hebreas, una de las cuales se llamaba Sifra y la otra Fúa, y les dijo: --Cuando Asistáis a las mujeres hebreas a dar a luz y Veáis en la silla de parto que es niño, matadlo; pero si es niña, dejadla vivir. Pero las parteras Temían a Dios y no hicieron como el rey de Egipto les Mandó, sino que dejaban con vida a los niños varones. Entonces el rey de Egipto hizo llamar a las parteras y les dijo: --¿Por qué habéis hecho esto de dejar con vida a los niños varones? Las parteras respondieron al Faraón: --Las mujeres hebreas no son como las egipcias. Ellas son vigorosas y dan a luz antes de que llegue a ellas la partera. Dios Favoreció a las parteras, y el pueblo se Multiplicó y se Fortaleció Muchísimo. Y Sucedió que, porque las parteras tuvieron temor de Dios, él también les dio a ellas su propia familia. Entonces el Faraón Mandó a decir a todo su pueblo: "Echad al Nilo a todo niño que nazca, pero a toda niña conservadle la vida."
Cierto hombre de la tribu de Leví Tomó por esposa a una mujer levita. Esta Concibió y dio a luz un niño; y al ver que era hermoso, lo tuvo escondido durante tres meses. No pudiendo ocultarlo Más tiempo, Tomó una arquilla de juncos y la Recubrió con asfalto y brea. Colocó en ella al niño y lo puso entre los juncos a la orilla del Nilo. Su hermana se mantuvo a distancia para ver lo que le Acontecería. Entonces la hija del Faraón Descendió al Nilo para bañarse. Y mientras sus doncellas se paseaban por la ribera del Nilo, ella vio la arquilla entre los juncos y Envió a una sierva suya para que la tomase. Cuando la Abrió, vio al niño; y he Aquí que el niño lloraba. Y teniendo Compasión de él, dijo: --Este es un niño de los hebreos. Entonces la hermana del niño Preguntó a la hija del Faraón: --¿Iré a llamar una nodriza de las hebreas para que te Críe al niño? La hija del Faraón Respondió: --Vé. Entonces la muchacha fue y Llamó a la madre del niño. Y la hija del Faraón le dijo: --Llévate a este niño y Críamelo. Yo te lo pagaré. La mujer Tomó al niño y lo Crió. Cuando el niño Creció, ella se lo Llevó a la hija del Faraón. El vino a ser para ella su hijo, y ella le puso por nombre Moisés, diciendo: "Porque de las aguas lo saqué." Aconteció cierto Día, cuando Moisés Había crecido, que fue a sus hermanos y les vio en sus duras tareas. Entonces vio a un egipcio que golpeaba a uno de los hebreos, sus hermanos. El Miró a uno y otro lado, y viendo que no Había nadie, Mató al egipcio y lo Escondió en la arena. Al Día siguiente Salió otra vez, y he Aquí que dos hebreos se estaban peleando. Entonces dijo al culpable: --¿Por qué golpeas a tu Prójimo? Y él le Respondió: --¿Quién te ha puesto a ti por jefe y juez sobre nosotros? ¿Acaso piensas matarme como mataste al egipcio? Entonces Moisés tuvo miedo y Pensó: "Ciertamente el asunto ya es conocido." Cuando el Faraón se Enteró de este hecho, Procuró matar a Moisés. Pero Moisés Huyó de la presencia del Faraón y se fue a la tierra de Madián, y se Sentó junto a un pozo. El sacerdote de Madián Tenía siete hijas, quienes fueron a sacar agua para llenar los abrevaderos y dar de beber a las ovejas de su padre. Pero vinieron unos pastores y las echaron. Entonces Moisés se Levantó y las Defendió, y dio de beber a sus ovejas. Cuando ellas volvieron a Reuel su padre, él les Preguntó: --¿Por qué habéis vuelto tan pronto hoy? Ellas le respondieron: --Un hombre egipcio nos Libró de mano de los pastores, y también nos Sacó agua y dio de beber a las ovejas. El Preguntó a sus hijas: --¿Y Dónde Está? ¿Por qué habéis abandonado a este hombre? Llamadlo para que coma algo. Moisés Aceptó vivir con aquel hombre, y él dio su hija Séfora a Moisés. Ella dio a luz un hijo; y él le puso por nombre Gersón, porque dijo: "Fui forastero en tierra extranjera." Aconteció después de muchos años que el rey de Egipto Murió. Los hijos de Israel Gemían a causa de la esclavitud y clamaron a Dios, y el clamor de ellos a causa de su esclavitud Subió a Dios. Dios Oyó el gemido de ellos y se Acordó de su pacto con Abraham, con Isaac y con Jacob. Dios Miró a los hijos de Israel y Reconoció su Condición.
Apacentando Moisés las ovejas de su suegro Jetro, sacerdote de Madián, Guió las ovejas Más Allá del desierto y Llegó a Horeb, el monte de Dios. Entonces se le Apareció el ángel de Jehovah en una llama de fuego en medio de una zarza. El Observó y vio que la zarza Ardía en el fuego, pero la zarza no se Consumía. Entonces Moisés Pensó: "Iré, pues, y contemplaré esta gran Visión; por qué la zarza no se consume." Cuando Jehovah vio que él se acercaba para mirar, lo Llamó desde en medio de la zarza diciéndole: --¡Moisés, Moisés! Y él Respondió: --Heme Aquí. Dios le dijo: --No te acerques Aquí. Quita las sandalias de tus pies, porque el lugar donde Tú Estás tierra santa es. Yo soy el Dios de tus padres: el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob. Entonces Moisés Cubrió su cara, porque tuvo miedo de mirar a Dios. Y le dijo Jehovah: --Ciertamente he visto la Aflicción de mi pueblo que Está en Egipto, y he Oído su clamor a causa de sus opresores, pues he conocido sus sufrimientos. Yo he descendido para librarlos de la mano de los egipcios y para sacarlos de aquella tierra a una tierra buena y amplia, una tierra que fluye leche y miel, al lugar de los cananeos, heteos, amorreos, ferezeos, heveos y jebuseos. Y ahora, he Aquí que el clamor de los hijos de Israel ha llegado hasta Mí; también he visto la Opresión con que los oprimen los egipcios. Pero ahora, vé, pues yo te Envío al Faraón para que saques de Egipto a mi pueblo, a los hijos de Israel. Entonces Moisés dijo a Dios: --¿Quién soy yo para ir al Faraón y sacar de Egipto a los hijos de Israel? El Respondió: --Ciertamente yo estaré contigo. Esto te Servirá como señal de que yo te he enviado: Cuando hayas sacado de Egipto al pueblo, serviréis a Dios en este monte. Moisés dijo a Dios: --Supongamos que yo voy a los hijos de Israel y les digo: "El Dios de vuestros padres me ha enviado a vosotros." Si ellos me preguntan: "¿Cuál es su nombre?", ¿qué les responderé? Dios dijo a Moisés: --YO SOY EL QUE SOY. --Y Añadió--: Así Dirás a los hijos de Israel: "YO SOY me ha enviado a vosotros." --Dios dijo Además a Moisés--: Así Dirás a los hijos de Israel: "JEHOVAH, el Dios de vuestros padres, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob, me ha enviado a vosotros." Este es mi nombre para siempre; éste Será el nombre con que seré recordado de Generación en Generación. Vé, Reúne a los ancianos de Israel y diles: "Jehovah, el Dios de vuestros padres, el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, se me Apareció y me dijo: 'De cierto yo os he visitado y he visto lo que se os ha hecho en Egipto. Y he dicho que yo os sacaré de la Aflicción de Egipto a la tierra de los cananeos, heteos, amorreos, ferezeos, heveos y jebuseos; a una tierra que fluye leche y miel.'" Ellos Escucharán tu voz, y Tú Irás con los ancianos de Israel al rey de Egipto, y le diréis: "Jehovah, el Dios de los hebreos, ha venido a nuestro encuentro. Ahora permite que vayamos al desierto, a tres Días de camino, para ofrecer sacrificios a Jehovah nuestro Dios." Yo sé que el rey de Egipto no os Dejará ir sin que una poderosa mano lo obligue. Pero yo extenderé mi mano y heriré a Egipto con todas mis maravillas que haré en él, y después de esto os Dejará ir. También daré a este pueblo gracia ante los ojos de los egipcios, de modo que cuando Salgáis no os Vayáis con las manos Vacías. Cada mujer Pedirá a su vecina y a la que habita en su casa, objetos de plata, objetos de oro y vestidos, los cuales pondréis sobre vuestros hijos e hijas. Así despojaréis a los egipcios.
Entonces Respondió Moisés y dijo: --¿Y si ellos no me creen ni escuchan mi voz, sino que dicen: "No se te ha aparecido Jehovah"? Jehovah le Preguntó: --¿Qué es eso que tienes en tu mano? El Respondió: --Una vara. Y él le dijo: --Tírala al suelo. El la Tiró al suelo, y se Convirtió en una serpiente. Y Moisés Huía de ella. Entonces Jehovah dijo a Moisés: --Extiende tu mano y Agárrala por la cola. El Extendió su mano y la Agarró, y Volvió a ser vara en su mano. --Esto es para que crean que se te ha aparecido Jehovah, el Dios de sus padres, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob. --Jehovah también le dijo--: Mete tu mano en tu seno. El Metió su mano en su seno, y al sacarla, he Aquí que su mano estaba leprosa, blanca como la nieve. Entonces le dijo: --Vuelve a meter tu mano en tu seno. El Volvió a meter su mano en su seno; y al volver a sacarla de su seno, he Aquí que Volvió a ser como el resto de su carne. --Y Sucederá que si no te creen ni te escuchan a la primera señal, te Creerán a la segunda señal. Y Sucederá que si no te creen a estas dos señales ni escuchan tu voz, Tomarás agua del Nilo y la Derramarás en tierra seca. El agua que Tomarás del Nilo se Convertirá en sangre sobre la tierra seca. Entonces Moisés dijo a Jehovah: --Oh Señor, yo Jamás he sido hombre de palabras, ni antes ni desde que Tú hablas con tu siervo. Porque yo soy tardo de boca y de lengua. Jehovah le Respondió: --¿Quién ha dado la boca al hombre? ¿Quién hace al mudo y al sordo, al que ve con claridad y al que no puede ver? ¿No soy yo, Jehovah? Ahora pues, vé; y yo estaré con tu boca y te enseñaré lo que has de decir. Y él dijo: --¡Oh Señor; por favor, Envía a otra persona! Entonces el furor de Jehovah se Encendió contra Moisés, y le dijo: --¿No conozco yo a tu hermano Aarón el levita? Yo sé que él habla bien. He Aquí que él viene a tu encuentro; y al verte, se Alegrará en su Corazón. Tú le Hablarás y Pondrás en su boca las palabras. Yo estaré con tu boca y con la suya, y os enseñaré lo que habéis de hacer. El Hablará por ti al pueblo y Será para ti como boca, y Tú Serás para él como Dios. Lleva en tu mano esta vara, con la cual Harás las señales. Entonces Moisés se fue y Volvió a donde estaba su suegro Jetro y le dijo: --Permite que yo vaya y vuelva a mis hermanos que Están en Egipto, para ver si Aún Están vivos. Y Jetro dijo a Moisés: --Vé en paz. Jehovah dijo también a Moisés en Madián: --Vé, vuélvete a Egipto, porque han muerto todos los que procuraban matarte. Entonces Moisés Tomó a su mujer y a sus hijos, los puso sobre un asno y Regresó a la tierra de Egipto. Moisés Tomó también en su mano la vara de Dios. Y Jehovah dijo a Moisés: --Cuando estés de regreso en Egipto, haz en presencia del Faraón todas las señales que he puesto en tu mano. Sin embargo, yo endureceré su Corazón, y él no Dejará ir al pueblo. Entonces Dirás al Faraón: "Así ha dicho Jehovah: 'Israel es mi hijo, mi primogénito. Yo te digo que dejes ir a mi hijo para que me sirva. Si Rehúsas dejarlo ir, he Aquí que yo mataré a tu hijo, a tu primogénito.'" Aconteció en el camino, en una posada, que Jehovah le Salió al encuentro y Procuró matarlo. Entonces Séfora Tomó un pedernal afilado, Cortó el prepucio de su hijo y Tocó con él los pies de Moisés, diciendo: --¡De veras, Tú eres para Mí un esposo de sangre! Entonces le Dejó. Ella Había dicho "esposo de sangre" a causa de la Circuncisión. Entonces Jehovah dijo a Aarón: --Vé al desierto, al encuentro de Moisés. El fue y lo Encontró en el monte de Dios, y lo Besó. Entonces Moisés Refirió a Aarón todas las palabras que Jehovah le enviaba a decir y todas las señales que le mandaba hacer. Moisés y Aarón fueron, y reunieron a todos los ancianos de los hijos de Israel. Aarón Relató todas las cosas que Jehovah Había dicho a Moisés, y éste hizo las señales ante los ojos del pueblo. El pueblo Creyó; y al Oír que Jehovah Había visitado a los hijos de Israel y que Había visto su Aflicción, se inclinaron y adoraron.
Después Moisés y Aarón fueron al Faraón y le dijeron: --Jehovah, el Dios de Israel, dice Así: "Deja ir a mi pueblo para que me celebre una fiesta en el desierto." Pero el Faraón Respondió: --¿Quién es Jehovah para que yo escuche su voz y deje ir a Israel? Yo no conozco a Jehovah, ni tampoco dejaré ir a Israel. Ellos le dijeron: --El Dios de los hebreos ha venido a nuestro encuentro. Permite que vayamos al desierto, a tres Días de camino, para ofrecer sacrificios a Jehovah nuestro Dios, no sea que nos castigue con peste o con espada. Entonces el rey de Egipto les dijo: --¡Moisés y Aarón! ¿Por qué distraéis al pueblo de sus labores? ¡Volved a vuestras tareas! --Dijo también el Faraón--: Ciertamente el pueblo de la tierra es ahora numeroso; no obstante, vosotros les habéis hecho suspender sus labores. Aquel mismo Día el Faraón Mandó decir a los capataces del pueblo y a sus vigilantes: --Ya no daréis paja al pueblo para hacer los adobes, como Hacíais antes. ¡Que vayan ellos y recojan por Sí mismos la paja! Sin embargo, les impondréis la misma cantidad de adobes que Hacían antes. No les disminuiréis nada, porque Están ociosos. Por eso gritan diciendo: "Vayamos y ofrezcamos sacrificios a nuestro Dios." Hágase Más pesado el trabajo de los hombres, para que se ocupen en él y no presten Atención a palabras mentirosas. Los capataces del pueblo y sus vigilantes salieron y hablaron al pueblo diciendo: --Así ha dicho el Faraón: "Yo no os daré paja. Id y recoged por vosotros mismos la paja donde la halléis, pero en nada se Disminuirá vuestra tarea." Entonces el pueblo se Dispersó por toda la tierra de Egipto para recoger rastrojo en lugar de paja. Y los capataces los apremiaban diciendo: --Terminad vuestra tarea, lo de cada Día en su Día, como cuando se os daba paja. Y azotaron a los vigilantes de los hijos de Israel que Habían sido puestos por los capataces del Faraón, y les dijeron: --¿Por qué no habéis completado vuestra cantidad de adobes ni ayer ni hoy, como antes? Los vigilantes de los hijos de Israel fueron al Faraón y se quejaron ante él diciendo: --¿Por qué procedes Así con tus siervos? No se da paja a tus siervos, y con todo nos dicen: "¡Haced adobes!" He Aquí, tus siervos son azotados, cuando la culpa es de tu propio pueblo. El Respondió: --¡Estáis ociosos! ¡Sí, ociosos! Por eso Decís: "Vayamos y ofrezcamos sacrificios a Jehovah." Id, pues, ahora y trabajad. No se os Dará paja, pero habréis de entregar la misma cantidad de adobes. Entonces los vigilantes de los hijos de Israel se vieron en Aflicción, cuando les dijeron: "No se Disminuirá en nada vuestra cantidad diaria de adobes." Cuando ellos Salían del palacio del Faraón, se encontraron con Moisés y Aarón, que estaban Esperándolos, y les dijeron: --Jehovah os mire y os juzgue, pues nos habéis hecho odiosos ante los ojos del Faraón y los de sus servidores, poniendo en sus manos la espada para que nos maten. Entonces Moisés se Volvió a Jehovah y le dijo: --Señor, ¿por qué maltratas a este pueblo? ¿Para qué me enviaste? Porque desde que fui al Faraón para hablarle en tu nombre, él ha maltratado a este pueblo, y Tú no has librado a tu pueblo.
Jehovah Respondió a Moisés: --Ahora Verás lo que yo haré al Faraón, porque Sólo a causa de una poderosa mano los Dejará ir. A causa de una poderosa mano los ha de echar de su tierra. --Además, Dios dijo a Moisés--: Yo soy Jehovah. Yo me Aparecí a Abraham, a Isaac y a Jacob como Dios Todopoderoso; pero con mi nombre Jehovah no me di a conocer a ellos. Yo también Establecí mi pacto con ellos, prometiendo darles la tierra de Canaán, la tierra en la cual peregrinaron y habitaron como forasteros. Asimismo, yo he escuchado el gemido de los hijos de Israel, a quienes los egipcios esclavizan, y me he acordado de mi pacto. Por tanto, di a los hijos de Israel: "Yo soy Jehovah. Yo os libraré de las cargas de Egipto y os libertaré de su esclavitud. Os redimiré con brazo extendido y con grandes actos justicieros. Os tomaré como pueblo Mío, y yo seré vuestro Dios. Vosotros sabréis que yo soy Jehovah vuestro Dios, que os libra de las cargas de Egipto. Yo os llevaré a la tierra por la cual alcé mi mano jurando que la Daría a Abraham, a Isaac y a Jacob. Yo os la daré en Posesión. Yo Jehovah." De esta manera Habló Moisés a los hijos de Israel, pero ellos no escucharon a Moisés, a causa del decaimiento de ánimo y de la dura esclavitud. Entonces Jehovah Habló a Moisés diciendo: --Vé al Faraón rey de Egipto y dile que deje ir de su tierra a los hijos de Israel. Y Moisés Respondió a Jehovah diciendo: --Si los hijos de Israel no me escuchan, ¿Cómo, pues, me Escuchará el Faraón, siendo yo falto de elocuencia? Entonces Jehovah Habló a Moisés y a Aarón, y les dio mandamiento para los hijos de Israel y para el Faraón rey de Egipto, a fin de sacar a los hijos de Israel de la tierra de Egipto. Estos son los jefes de sus casas paternas: Los hijos de Rubén, primogénito de Israel, fueron: Hanoc, Falú, Hesrón y Carmi. Estos son los clanes de Rubén. Los hijos de Simeón fueron: Jemuel, Jamín, Ohad, Jaquín, Zojar y Saúl, hijo de la cananea. Estos son los clanes de Simeón. Estos son los nombres de los hijos de Leví, Según sus generaciones: Gersón, Cohat y Merari. Los años de la vida de Leví fueron 137. Los hijos de Gersón fueron Libni y Simei, Según sus clanes. Los hijos de Cohat fueron: Amram, Izjar, Hebrón y Uziel. Los años de la vida de Cohat fueron 133. Los hijos de Merari fueron Majli y Musi. Estos son los clanes de Leví, Según sus generaciones. Amram Tomó por mujer a Jocabed su Tía, quien le dio a luz a Aarón y a Moisés. Los años de la vida de Amram fueron 137. Los hijos de Izjar fueron: Coré, Néfeg y Zicri. Los hijos de Uziel fueron: Misael, Elzafán y Sitri. Aarón Tomó por mujer a Elisabet hija de Aminadab, hermana de Najsón, quien le dio a luz a Nadab, Abihú, Eleazar e Itamar. Los hijos de Coré fueron: Asir, Elcana y Abiasaf. Estos son los clanes de los Coreítas. Eleazar hijo de Aarón Tomó por mujer a una de las hijas de Putiel, la cual le dio a luz a Fineas. Estos son los jefes de las casas paternas de los levitas, Según sus clanes. Estos son aquel Aarón y aquel Moisés, a quienes Jehovah dijo: "Sacad a los hijos de Israel de la tierra de Egipto, Según sus ejércitos." Ellos son los que hablaron al Faraón rey de Egipto para sacar de Egipto a los hijos de Israel. Estos fueron Moisés y Aarón. Sucedió esto el Día en que Jehovah Habló a Moisés en la tierra de Egipto. Jehovah Habló a Moisés diciendo: --Yo soy Jehovah. Di al Faraón, rey de Egipto, todas las cosas que yo te diga a ti. Moisés Respondió a Jehovah: --He Aquí que yo soy un hombre falto de elocuencia; ¿Cómo, pues, me Escuchará el Faraón?
Entonces Jehovah dijo a Moisés: --Mira, yo te he puesto como dios para el Faraón, y tu hermano Aarón Será tu profeta. Tú Dirás todas las cosas que yo te mande, y Aarón tu hermano Hablará al Faraón para que deje ir de su tierra a los hijos de Israel. Yo endureceré el Corazón del Faraón y multiplicaré mis señales y mis prodigios en la tierra de Egipto. El Faraón no os Escuchará. Pero yo pondré mi mano sobre Egipto y sacaré a mis ejércitos, mi pueblo, los hijos de Israel, de la tierra de Egipto con grandes actos justicieros. Así Sabrán los egipcios que yo soy Jehovah, cuando extienda mi mano sobre Egipto y saque a los hijos de Israel de en medio de ellos. Moisés y Aarón hicieron como Jehovah les Mandó; Así lo hicieron. Moisés Tenía 80 años y Aarón 83 años, cuando hablaron al Faraón. Jehovah Habló a Moisés y a Aarón diciendo: --Cuando el Faraón os responda y diga: "Mostrad señales", Tú Dirás a Aarón: "Toma tu vara y Arrójala delante del Faraón, y ella se Transformará en una serpiente." Fueron, pues, Moisés y Aarón al Faraón, e hicieron como Jehovah les Había mandado: Aarón Echó su vara delante del Faraón y de sus servidores, y se Convirtió en una serpiente. El Faraón también Llamó a los sabios y a los hechiceros, y también ellos, los magos de Egipto, hicieron lo mismo con sus encantamientos. Cada uno Echó su vara, las cuales se convirtieron en serpientes; pero la vara de Aarón se Tragó las varas de ellos. Y el Corazón del Faraón se Endureció, y no los Escuchó, tal como Jehovah Había dicho. Entonces Jehovah dijo a Moisés: --El Corazón del Faraón se ha endurecido, y Rehúsa dejar ir al pueblo. Vé por la mañana al Faraón, cuando él salga al Río. Ponte frente a él a la orilla del Nilo. Toma en tu mano la vara que se Transformó en serpiente, y dile: "Jehovah, el Dios de los hebreos, me ha enviado a ti para decirte: 'Deja ir a mi pueblo para que me sirva en el desierto.' Pero he Aquí que hasta ahora no has querido escuchar. Así ha dicho Jehovah: 'En esto Conocerás que yo soy Jehovah'; he Aquí, con la vara que tengo en mi mano golpearé las aguas del Nilo, y éstas se Convertirán en sangre. Los peces que hay en el Nilo Morirán. El Nilo Apestará, y los egipcios Tendrán asco de beber agua del Nilo." Jehovah dijo también a Moisés: --Di a Aarón: "Toma tu vara y extiende tu mano sobre las aguas de Egipto, sobre sus Ríos, sobre sus canales, sobre sus estanques y sobre todos sus Depósitos de agua; y ellas se Convertirán en sangre." Habrá sangre en toda la tierra de Egipto, hasta en los baldes de madera y en las vasijas de piedra. Moisés y Aarón hicieron como les Mandó Jehovah. Alzó la vara y Golpeó las aguas del Nilo en presencia del Faraón y de sus servidores, y todas las aguas del Nilo se convirtieron en sangre. Los peces que Había en el Nilo murieron. Y el Nilo apestaba, de modo que los egipcios no Podían beber de él. Hubo sangre en toda la tierra de Egipto. Pero los magos de Egipto hicieron lo mismo con sus encantamientos. Y el Corazón del Faraón se Endureció, y no los Escuchó, tal como Jehovah lo Había dicho. Después se Volvió el Faraón y Entró en su casa, y no quiso prestar Más Atención al asunto. Y todos los egipcios hicieron pozos alrededor del Nilo para beber, porque no Podían beber las aguas del Nilo. Pasaron siete Días después que Jehovah Golpeó el Nilo.
Entonces Jehovah dijo a Moisés: --Vé al Faraón y dile que Jehovah ha dicho Así: "Deja ir a mi pueblo para que me sirva. Y si Rehúsas dejarlo ir, he Aquí yo castigaré todo tu territorio con una plaga de ranas. El Nilo se Llenará de ranas, las cuales Subirán y Entrarán en tu casa y en tu dormitorio, y sobre tu cama. Entrarán en las casas de tus servidores y de tu pueblo. Entrarán en tus hornos y en tus artesas de amasar. Las ranas Subirán sobre ti, sobre tu pueblo y sobre todos tus servidores." --Jehovah dijo también a Moisés--: Di a Aarón: "Extiende tu mano con tu vara sobre los Ríos, sobre los canales y sobre los estanques; y haz subir ranas sobre la tierra de Egipto." Entonces Aarón Extendió su mano sobre las aguas de Egipto, y subieron ranas que cubrieron la tierra de Egipto. Pero los magos hicieron lo mismo con sus encantamientos, e hicieron subir ranas sobre la tierra de Egipto. Entonces el Faraón Llamó a Moisés y a Aarón, y les dijo: --Rogad a Jehovah para que quite las ranas de Mí y de mi pueblo, y dejaré ir al pueblo para que ofrezca sacrificios a Jehovah. Y Moisés dijo al Faraón: --Dígnate indicarme Cuándo he de rogar por ti, por tus servidores y por tu pueblo, para que las ranas sean quitadas de ti y de tus casas, y solamente queden en el Nilo. Y él dijo: --Mañana. Y Moisés Respondió: --Se Hará conforme a tu palabra, para que conozcas que no hay otro como Jehovah nuestro Dios. Las ranas se Irán de ti, de tus casas, de tus servidores y de tu pueblo, y solamente Quedarán en el Nilo. Entonces salieron Moisés y Aarón de la presencia del Faraón. Y Moisés Clamó a Jehovah por el asunto de las ranas que Había mandado sobre el Faraón. Jehovah hizo conforme a la palabra de Moisés. Murieron las ranas de las casas, de los patios y de los campos. Las juntaron en muchos montones, y la tierra apestaba. Pero viendo el Faraón que le Habían dado alivio, Endureció su Corazón y no los Escuchó, tal como Jehovah lo Había dicho. Entonces Jehovah dijo a Moisés: --Di a Aarón: "Extiende tu vara y golpea el polvo de la tierra para que se convierta en piojos en toda la tierra de Egipto." Ellos lo hicieron Así. Aarón Extendió su mano con su vara y Golpeó el polvo de la tierra, el cual se Convirtió en piojos, tanto sobre los hombres como sobre los animales. Todo el polvo de la tierra se Convirtió en piojos, en toda la tierra de Egipto. Los magos también intentaron hacer piojos con sus encantamientos, pero no pudieron. Había piojos tanto en los hombres como en los animales. Entonces los magos dijeron al Faraón: --¡Esto es el dedo de Dios! Pero el Corazón del Faraón se Endureció, y no los Escuchó, tal como Jehovah lo Había dicho. Jehovah dijo a Moisés: --Levántate muy de mañana, preséntate ante el Faraón cuando él salga al Río y dile que Jehovah ha dicho Así: "Deja ir a mi pueblo para que me sirva. Porque si no dejas ir a mi pueblo, he Aquí yo enviaré una nube de moscas sobre ti y sobre tus servidores, sobre tu pueblo y dentro de tus casas. Y las casas de los egipcios se Llenarán de moscas, y asimismo la tierra donde ellos estén. Pero el mismo Día yo excluiré la tierra de Gosén, donde habita mi pueblo, para que no vaya Allí la nube de moscas, a fin de que sepas que yo, Jehovah, estoy en medio de la tierra. Yo haré Distinción entre mi pueblo y el tuyo. Mañana Tendrá lugar esta señal." Jehovah lo hizo Así: Vino una densa nube de moscas sobre la casa del Faraón, sobre las casas de sus servidores, y sobre toda la tierra de Egipto. La tierra Quedó devastada a causa de ellas. Entonces el Faraón Llamó a Moisés y a Aarón, y les dijo: --Id, ofreced sacrificios a vuestro Dios, dentro del País. Moisés Respondió: --No conviene que lo hagamos Así, porque Ofreceríamos como sacrificio a Jehovah lo que es una Abominación a los egipcios. Si Sacrificáramos en presencia de los egipcios lo que para ellos es una Abominación, ¿no nos Apedrearían? Iremos a tres Días de camino por el desierto y ofreceremos sacrificios a Jehovah, Según él nos diga. El Faraón dijo: --Yo os dejaré ir para que Ofrezcáis sacrificios a Jehovah vuestro Dios en el desierto, con tal que no os Vayáis demasiado lejos. Rogad por Mí. Respondió Moisés: --He Aquí, al salir yo de tu presencia, rogaré a Jehovah, y él Hará que mañana la nube de moscas se aparte del Faraón, de sus servidores y de su pueblo, con tal que el Faraón no se vuelva a burlar, no dejando ir al pueblo para ofrecer sacrificios a Jehovah. Entonces Moisés Salió de la presencia del Faraón y Oró a Jehovah. Y Jehovah hizo conforme a la palabra de Moisés y Apartó del Faraón, de sus servidores y de su pueblo la nube de moscas, sin que quedara una sola. Pero el Faraón Endureció también esta vez su Corazón, y no Dejó ir al pueblo.
Entonces Jehovah dijo a Moisés: --Vé al Faraón y dile que Jehovah, el Dios de los hebreos, ha dicho Así: "Deja ir a mi pueblo para que me sirva. Porque si Rehúsas dejarlos ir y los sigues deteniendo, he Aquí la mano de Jehovah Traerá una terrible peste sobre tu ganado que Está en el campo: caballos, asnos, camellos, vacas y ovejas. Pero Jehovah Hará Distinción entre el ganado de Israel y el de Egipto, de modo que no muera nada de todo lo que pertenece a los hijos de Israel." --Jehovah Fijó un plazo diciendo--: Mañana Jehovah Hará esto en el País. Al Día siguiente Jehovah hizo esto, y Murió todo el ganado de Egipto. Pero del ganado de los hijos de Israel no Murió ni un solo animal. El Faraón Envió observadores, y he Aquí que del ganado de los hijos de Israel no Había muerto ni un solo animal. Pero el Corazón del Faraón se Endureció, y no Dejó ir al pueblo. Jehovah dijo a Moisés y a Aarón: --Tomad puñados de Hollín de un horno, y que Moisés lo esparza hacia el cielo, en presencia del Faraón. Este se Convertirá en polvo sobre toda la tierra de Egipto, y Ocasionará sarpullido que Producirá úlceras, tanto en los hombres como en los animales, en toda la tierra de Egipto. Tomaron, pues, el Hollín del horno y se pusieron de pie delante del Faraón. Moisés lo Esparció hacia el cielo, y éste se Convirtió en sarpullido que Producía úlceras, tanto en los hombres como en los animales. Y los magos no Podían estar en presencia de Moisés por causa de las úlceras, porque los magos Tenían úlceras, como todos los egipcios. Pero Jehovah Endureció el Corazón del Faraón. Y éste no los Escuchó, tal como Jehovah lo Había dicho a Moisés. Entonces Jehovah dijo a Moisés: --Levántate muy de mañana, preséntate delante del Faraón y dile que Jehovah, el Dios de los hebreos, dice Así: "Deja ir a mi pueblo para que me sirva. Porque yo enviaré esta vez todas mis plagas sobre ti, sobre tus servidores y sobre tu pueblo, para que entiendas que no hay otro como yo en toda la tierra. Porque hasta ahora yo Podría haber extendido mi mano para herirte a ti y a tu pueblo con una plaga tal que ya Habrías sido eliminado de la tierra. Pero por esto mismo te he dejado con vida, para mostrarte mi poder y para dar a conocer mi nombre en toda la tierra. ¿Todavía te insolentas contra mi pueblo para no dejarlos ir? He Aquí, mañana a estas horas yo haré caer granizo tan pesado, como nunca lo hubo en Egipto desde el Día en que fue fundado, hasta ahora. Ordena, pues, que recojan tu ganado y todo lo que tienes en el campo, en un lugar seguro; porque el granizo Caerá sobre todo hombre o animal que se halle en el campo y que no haya sido recogido en casa, y Morirá." De los servidores del Faraón, el que Temió la palabra de Jehovah hizo que sus criados y su ganado huyeran a casa. Pero los que no tomaron en serio la palabra de Jehovah dejaron a sus criados y sus ganados en el campo. Jehovah dijo a Moisés: --Extiende tu mano hacia el cielo para que caiga granizo sobre toda la tierra de Egipto, sobre los hombres, sobre los animales y sobre toda la hierba del campo en la tierra de Egipto. Moisés Extendió su vara hacia el cielo, y Jehovah Envió truenos y granizo. El fuego se Descargó sobre la tierra, y Jehovah hizo llover granizo sobre la tierra de Egipto. Hubo, pues, granizo y fuego centelleante mezclado con el granizo, y era tan pesado que nunca lo hubo como aquél en toda la tierra de Egipto desde que Comenzó a ser Nación. El granizo Destruyó en toda la tierra de Egipto todo lo que estaba en el campo, tanto los hombres como los animales. El granizo también Arruinó toda la hierba del campo y Destrozó todos los árboles del campo. Sólo en la tierra de Gosén, donde habitaban los hijos de Israel, no Cayó granizo. Entonces el Faraón Mandó llamar a Moisés y a Aarón y les dijo: --He pecado esta vez. Jehovah es el justo; yo y mi pueblo somos los culpables. Rogad a Jehovah para que cesen los truenos de Dios y el granizo, y yo os dejaré ir, y vosotros no os detendréis Más. Moisés le Respondió: --Al salir yo de la ciudad, extenderé mis manos a Jehovah, y los truenos Cesarán, y no Habrá Más granizo, para que sepas que la tierra es de Jehovah. Pero yo sé que ni Tú ni tus servidores teméis Todavía la presencia de Jehovah Dios. El lino y la cebada fueron destruidos, porque la cebada estaba en espiga y el lino en flor. Pero el trigo y el centeno no fueron destruidos, pues eran Tardíos. Después de haber salido de la presencia del Faraón y de la ciudad, Moisés Extendió sus manos a Jehovah, y cesaron los truenos y el granizo; y no Cayó Más lluvia sobre la tierra. Entonces, al ver que Habían cesado la lluvia, el granizo y los truenos, el Faraón Volvió a pecar. Tanto él como sus servidores endurecieron su Corazón. El Corazón del Faraón se Endureció, y no Dejó ir a los hijos de Israel, tal como Jehovah lo Había dicho por medio de Moisés.
Jehovah dijo a Moisés: --Vé al Faraón, porque yo he endurecido su Corazón y el Corazón de sus servidores para manifestar entre ellos estas señales Mías, y para que cuentes a tus hijos y a tus nietos las cosas que yo hice en Egipto, las señales que yo hice en medio de ellos, para que Sepáis que yo soy Jehovah. Entonces Moisés y Aarón fueron al Faraón y le dijeron: --Jehovah, el Dios de los hebreos, ha dicho Así: "¿Hasta Cuándo Rehusarás humillarte ante Mí? Deja ir a mi pueblo para que me sirva. Si Rehúsas dejarlo ir, he Aquí mañana yo traeré la langosta a tu territorio; y Cubrirá la superficie de la tierra, de modo que ésta no pueda verse. Devorará el resto de lo que ha escapado, lo que os ha quedado del granizo. Devorará también todos los árboles que crecen en el campo. Y Llenará tus casas, las casas de tus servidores y las casas de todos los egipcios, como nunca vieron tus padres ni tus abuelos desde que existieron sobre la tierra, hasta el Día de hoy." Moisés dio media vuelta y Salió de la presencia del Faraón. Entonces los servidores del Faraón le dijeron: --¿Hasta Cuándo ha de sernos éste una trampa? Deja ir a esos hombres para que sirvan a Jehovah su Dios. ¿Todavía no te das cuenta de que Egipto Está destruido? Moisés y Aarón volvieron a ser Traídos ante el Faraón, quien les dijo: --Id y servid a Jehovah vuestro Dios. ¿Quiénes son los que han de ir? Moisés Respondió: --Hemos de ir con nuestros niños y con nuestros ancianos, con nuestros hijos y con nuestras hijas; hemos de ir con nuestras ovejas y con nuestras vacas, porque tendremos una fiesta de Jehovah. Y él les dijo: --¡Sea Jehovah con vosotros, si yo os dejo ir a vosotros y a vuestros niños! ¡Ved Cómo vuestras malas intenciones Están a la vista! ¡No Será Así! Id vosotros los varones y servid a Jehovah, pues esto es lo que vosotros habéis pedido. Y los echaron de la presencia del Faraón. Entonces Jehovah dijo a Moisés: --Extiende tu mano sobre la tierra de Egipto, para que la langosta suba sobre la tierra de Egipto. Ella Devorará toda la hierba de la tierra y todo lo que ha dejado el granizo. Moisés Extendió su vara sobre la tierra de Egipto, y Jehovah trajo un viento del oriente sobre el País, todo aquel Día y toda aquella noche. Al amanecer, el viento del oriente trajo la langosta. Esta Subió sobre toda la tierra de Egipto y se Posó muy densamente en todos los rincones del País. Nunca antes hubo tal plaga de langosta, ni la Habrá después. Cubrieron la superficie de toda la tierra, de modo que la tierra se Oscureció. Devoraron toda la hierba de la tierra y todo el fruto de los árboles que Había dejado el granizo. En toda la tierra de Egipto no Quedó nada verde, ni en los árboles, ni en la hierba del campo. Entonces el Faraón hizo llamar apresuradamente a Moisés y a Aarón, y les dijo: --He pecado contra Jehovah vuestro Dios y contra vosotros. Pero perdonad, por favor, mi pecado Sólo una vez Más y rogad a Jehovah vuestro Dios para que él aparte de Mí solamente esta mortandad. Moisés Salió de la presencia del Faraón y Oró a Jehovah. Jehovah hizo soplar un Fortísimo viento del occidente que Llevó la langosta y la Arrojó al mar Rojo. Ni una sola langosta Quedó en todo el territorio de Egipto. Pero Jehovah Endureció el Corazón del Faraón, y éste no Dejó ir a los hijos de Israel. Jehovah dijo a Moisés: --Extiende tu mano hacia el cielo para que haya tinieblas sobre la tierra de Egipto, tinieblas que hasta puedan ser palpadas. Moisés Extendió su mano hacia el cielo, y hubo densas tinieblas por toda la tierra de Egipto, durante tres Días. No se Podían ver unos a otros, ni nadie se Movió de su lugar durante tres Días. Pero todos los hijos de Israel Tenían luz en sus moradas. Luego el Faraón hizo llamar a Moisés y le dijo: --Id y servid a Jehovah. Vayan también vuestros niños con vosotros. Solamente que sean dejadas vuestras ovejas y vuestras vacas. Moisés Respondió: --Entonces Tú nos Tendrás que dar animales para sacrificar y ofrecer en holocausto a Jehovah nuestro Dios. ¡También nuestro ganado Irá con nosotros! No Quedará ni una pezuña de ellos, porque de ellos hemos de tomar para servir a Jehovah nuestro Dios. No sabemos con qué hemos de servir a Jehovah, hasta que lleguemos Allá. Pero Jehovah Endureció el Corazón del Faraón, y no quiso dejarlos ir. Y el Faraón dijo a Moisés: --¡Retírate de mi presencia! ¡Guárdate de volver a ver mi cara; porque el Día en que veas mi cara, Morirás! Y Moisés Respondió: --Bien has dicho. ¡Jamás volveré a ver tu cara!
Jehovah dijo a Moisés: --Traeré una sola plaga Más sobre el Faraón y sobre Egipto. Después de esto, él os Dejará ir de Aquí. Cuando os deje ir, él os Echará de Aquí por completo. Habla, pues, al pueblo para que cada hombre pida a su vecino, y cada mujer a su vecina, objetos de plata y de oro. Jehovah dio gracia al pueblo ante los ojos de los egipcios. El mismo Moisés era considerado como un gran hombre en la tierra de Egipto, tanto a los ojos de los servidores del Faraón, como a los ojos del pueblo. Entonces dijo Moisés: --Así ha dicho Jehovah: "Como a la media noche yo pasaré por en medio de Egipto. Y todo primogénito en la tierra de Egipto Morirá, desde el primogénito del Faraón que se sienta en su trono, hasta el primogénito de la sierva que Está Detrás del molino, y todo primerizo del ganado. Habrá un gran clamor en toda la tierra de Egipto, como nunca lo hubo ni lo Habrá. Pero entre todos los hijos de Israel, ni un perro les Ladrará, ni a los hombres ni a los animales, para que Sepáis que Jehovah hace Distinción entre los egipcios y los israelitas." Entonces Vendrán a Mí todos estos tus servidores, y postrados delante de Mí Dirán: "Sal Tú, y todo el pueblo que te sigue." Y después de esto, yo saldré. Salió muy enojado de la presencia del Faraón. Y Jehovah dijo a Moisés: --Faraón no os Escuchará, para que mis maravillas se multipliquen en la tierra de Egipto. Moisés y Aarón hicieron todos estos prodigios delante del Faraón. Pero Jehovah Endureció el Corazón del Faraón, y éste no Dejó ir de su tierra a los hijos de Israel.
Jehovah Habló a Moisés y a Aarón en la tierra de Egipto, diciendo: --Este mes os Será el principio de los meses; Será para vosotros el primero de los meses del año. Hablad a toda la Congregación de Israel, diciendo que el 10 de este mes cada uno tome para Sí un cordero en cada casa paterna, un cordero por familia. Si la familia es demasiado pequeña como para comer el cordero, entonces lo Compartirán él y su vecino de la casa inmediata, de acuerdo con el Número de las personas. Según la cantidad que ha de comer cada uno, repartiréis el cordero. El cordero Será sin defecto, macho de un año; tomaréis un cordero o un cabrito. Lo habréis de guardar hasta el Día 14 de este mes, cuando lo Degollará toda la Congregación del pueblo de Israel al atardecer. Tomarán parte de la sangre y la Pondrán en los dos postes y en el dintel de las puertas de las casas en donde lo han de comer. Aquella misma noche Comerán la carne, asada al fuego. La Comerán con panes sin levadura y con hierbas amargas. No comeréis del cordero nada crudo, ni cocido en agua; sino asado al fuego, con su cabeza, sus piernas y sus entrañas. Nada dejaréis de él hasta la mañana. Lo que quede hasta la mañana habréis de quemarlo en el fuego. Así lo habréis de comer: con vuestros cintos ceñidos, puestas las sandalias en vuestros pies y con vuestro Bastón en la mano. Lo comeréis apresuradamente; es la Pascua de Jehovah. La misma noche yo pasaré por la tierra de Egipto y heriré de muerte a todo primogénito en la tierra de Egipto, tanto de los hombres como del ganado. Así ejecutaré actos justicieros contra todos los dioses de Egipto. Yo, Jehovah. La sangre os Servirá de señal en las casas donde estéis. Yo veré la sangre y en cuanto a vosotros pasaré de largo y cuando castigue la tierra de Egipto, no Habrá en vosotros ninguna plaga para destruiros. Habréis de conmemorar este Día. Lo habréis de celebrar como fiesta a Jehovah a través de vuestras generaciones. Lo celebraréis como estatuto perpetuo. Siete Días comeréis panes sin levadura. El primer Día quitaréis de vuestras casas la levadura, porque cualquiera que coma algo con levadura desde el primer Día hasta el séptimo, esa persona Será excluida de Israel. El primer Día Habrá asamblea sagrada. También en el séptimo Día Habrá asamblea sagrada. Ningún trabajo haréis en ellos, excepto la Preparación de lo que cada uno haya de comer. Sólo eso podréis hacer. Guardaréis la fiesta de los panes sin levadura, porque en este mismo Día habré sacado vuestros ejércitos de la tierra de Egipto. Por tanto, guardaréis este Día como estatuto perpetuo a través de vuestras generaciones. Comeréis los panes sin levadura en el mes primero, desde el Día 14 del mes al atardecer, hasta el Día 21 del mes al atardecer. Durante siete Días no se Hallará en vuestras casas nada que tenga levadura. Cualquiera que coma algo con levadura, sea forastero o natural de la tierra, esa persona Será excluida de la Congregación de Israel. No comeréis ninguna cosa con levadura. En todo lugar donde habitéis comeréis panes sin levadura. Moisés Convocó a todos los ancianos de Israel y les dijo: --Sacad y tomad del rebaño para vuestras familias, y sacrificad el cordero pascual. Tomad luego un manojo de hisopo y empapadlo en la sangre que Está en la vasija, y untad el dintel y los postes de la puerta con la parte de la sangre que Está en la vasija. Ninguno de vosotros salga de la puerta de su casa hasta la mañana. Porque Jehovah Pasará matando a los egipcios, y cuando vea la sangre en el dintel y en los dos postes, Pasará de largo aquella puerta y no Dejará entrar en vuestras casas al destructor para matar. Guardaréis estas palabras como ley para vosotros y para vuestros hijos, para siempre. Cuando Hayáis entrado en la tierra que Jehovah os Dará, como lo Prometió, guardaréis este rito. Y cuando os pregunten vuestros hijos: "¿Qué significa este rito para vosotros?", vosotros les responderéis: "Este es el sacrificio de la Pascua de Jehovah, quien Pasó de largo las casas de los hijos de Israel cuando Mató a los egipcios y Libró nuestras casas." Entonces el pueblo se Inclinó y Adoró. Los hijos de Israel fueron y lo hicieron; como Jehovah Había mandado a Moisés y a Aarón, Así lo hicieron. Aconteció que a la medianoche Jehovah Mató a todo primogénito en la tierra de Egipto, desde el primogénito del Faraón que se sentaba en el trono, hasta el primogénito del preso que estaba en la mazmorra, y todo primerizo del ganado. Aquella noche se levantaron el Faraón, todos sus servidores y todos los egipcios, pues Había un gran clamor en Egipto, porque no Había casa donde no hubiese un muerto. Entonces hizo llamar a Moisés y a Aarón de noche, y les dijo: --¡Levantaos y salid de en medio de mi pueblo, vosotros y los hijos de Israel! Id y servid a Jehovah, como habéis dicho. Tomad también vuestras ovejas y vuestras vacas, como habéis dicho, e idos. Y bendecidme a Mí también. Los egipcios apremiaban al pueblo, Apresurándose a echarlos del País, porque Decían: --¡Todos seremos muertos! La gente llevaba sobre sus hombros la masa que Aún no Tenía levadura y sus artesas envueltas en sus mantos. Los hijos de Israel hicieron también conforme al mandato de Moisés, y pidieron a los egipcios objetos de plata, objetos de oro y vestidos. Jehovah dio gracia al pueblo ante los ojos de los egipcios, quienes les dieron lo que pidieron. Así despojaron a los egipcios. Partieron, pues, los hijos de Israel de Ramesés a Sucot, unos 600.000 hombres de a pie, sin contar los niños. También fue con ellos una gran multitud de toda clase de gente, y sus ovejas y ganado en gran Número. De la masa que Habían sacado de Egipto, cocieron panes sin leudar, porque no le Habían puesto levadura; ya que cuando fueron echados de Egipto, no pudieron detenerse ni para preparar comida. El tiempo que los hijos de Israel habitaron en Egipto fue de 430 años. Pasados los 430 años, en el mismo Día salieron de la tierra de Egipto todos los escuadrones de Jehovah. Esta es noche de guardar en honor de Jehovah, por haberlos sacado de la tierra de Egipto. Todos los hijos de Israel, a través de sus generaciones, deben guardar esta noche en honor de Jehovah. Jehovah dijo a Moisés y a Aarón: --Este es el estatuto acerca de la Pascua: Ningún extranjero Comerá de ella. Pero todo esclavo que alguien haya comprado por dinero Comerá de ella después que lo hayas circuncidado. El que es extranjero y mercenario no la Comerá. Será comida en una casa; no Llevarás de aquella carne fuera de la casa. Tampoco quebraréis ninguno de sus huesos. Toda la Congregación de Israel la Celebrará. Si Algún extranjero que reside entre vosotros quisiera celebrar la Pascua de Jehovah, que sea circuncidado todo Varón de su familia. Entonces Podrá celebrarla, y Será como el natural de la tierra. Pero Ningún incircunciso Comerá de ella. La misma ley Será para el natural y para el extranjero que viva entre vosotros. Así lo hicieron todos los hijos de Israel. Tal como lo Mandó Jehovah a Moisés y a Aarón, Así lo hicieron. Y Sucedió que aquel mismo Día Jehovah Sacó de la tierra de Egipto a los hijos de Israel, por sus ejércitos.
Jehovah Habló a Moisés diciendo: --Conságrame todo primogénito; todo el que abre la matriz entre los hijos de Israel, tanto de los hombres como de los animales, es Mío. Moisés dijo al pueblo: --Conmemorad este Día en el cual habéis salido de Egipto, de la casa de esclavitud; porque Jehovah os ha sacado de Aquí con mano poderosa. Por eso no comeréis nada que tenga levadura. Vosotros Salís hoy, en el mes de Abib. Y cuando Jehovah te haya llevado a la tierra de los cananeos, heteos, amorreos y jebuseos, la cual Juró a tus padres que te Daría, una tierra que fluye leche y miel, celebraréis este rito en este mes. Durante siete Días comeréis panes sin levadura, y el séptimo Día Será fiesta para Jehovah. Durante los siete Días se Comerán los panes sin levadura, y no se Verá contigo nada leudado ni levadura en todo tu territorio. Aquel Día se lo Contarás a tu hijo diciendo: "Esto se hace con motivo de lo que Jehovah hizo conmigo cuando Salí de Egipto. Esto ha de ser para ti como una señal sobre tu mano y como un memorial entre tus ojos, para que la ley de Jehovah esté en tu boca, porque con mano poderosa Jehovah te Sacó de Egipto. Por tanto, Guardarás esta ordenanza en el tiempo fijado, de año en año." Cuando Jehovah te haya introducido en la tierra de los cananeos, y te la haya dado como te Juró a ti y a tus padres, Apartarás para Jehovah todo primogénito que abre la matriz, y también todo primerizo de las Crías de tus animales; los machos Serán de Jehovah. Rescatarás con un cordero todo primerizo de asno; y si no lo rescatas, Romperás su nuca. También Rescatarás todo primogénito de entre tus hijos. Y cuando mañana te pregunte tu hijo diciendo: "¿Qué es esto?", le Dirás: "Con mano poderosa Jehovah nos Sacó de Egipto, de la casa de esclavitud. Cuando el Faraón se Endureció para no dejarnos ir, Jehovah Mató en la tierra de Egipto a todo primogénito, desde el primogénito del hombre hasta el primerizo del animal. Por esta Razón yo ofrezco en sacrificio a Jehovah todo primerizo macho que abre la matriz y rescato a todo primogénito de mis hijos." Esto ha de ser para ti como una señal sobre tu mano y como un memorial entre tus ojos, ya que Jehovah nos Sacó de Egipto con mano poderosa. Cuando el Faraón Dejó ir al pueblo, Dios no lo Guió por el camino de la tierra de los filisteos, aunque era Más corto, porque dijo Jehovah: "No sea que al enfrentarse con la guerra, el pueblo cambie de parecer y se vuelva a Egipto." Más bien, Dios hizo que el pueblo diese un rodeo por el camino del desierto hacia el mar Rojo. Los hijos de Israel salieron de la tierra de Egipto armados. Moisés Tomó también consigo los restos de José, quien Había hecho jurar a los hijos de Israel diciendo: "Ciertamente Dios os Visitará, y haréis llevar de Aquí mis restos, con vosotros." Salieron de Sucot y acamparon en Etam, al borde del desierto. Jehovah iba delante de ellos, de Día en una columna de nube para guiarlos por el camino, y de noche en una columna de fuego para alumbrarles, a fin de que pudieran caminar tanto de Día como de noche. La columna de nube nunca se Apartó de Día de delante del pueblo, ni la columna de fuego de noche.
Jehovah Habló a Moisés diciendo: --Di a los hijos de Israel que den la vuelta y acampen cerca de Pi-hajirot, entre Migdol y el mar, frente a Baal-Zefón; acamparéis en el lado opuesto, junto al mar. Entonces el Faraón Dirá de los hijos de Israel: "Andan errantes por la tierra; el desierto les cierra el paso." Yo endureceré el Corazón del Faraón para que os persiga; pero yo mostraré mi gloria en el Faraón y en todo su ejército, y los egipcios Sabrán que yo soy Jehovah. Ellos lo hicieron Así. Y cuando informaron al rey de Egipto que el pueblo Huía, el Corazón del Faraón y de sus servidores se Volvió contra el pueblo. Y dijeron: --¿Cómo hemos hecho esto de haber dejado ir a Israel, y que no nos sirva? Unció su carro y Tomó consigo a su gente. Tomó 600 carros escogidos y todos los Demás carros de Egipto con los oficiales que estaban al frente de todos ellos. Jehovah Endureció el Corazón del Faraón, rey de Egipto, y él Persiguió a los hijos de Israel; pero éstos salieron osadamente. Los egipcios los persiguieron con toda la Caballería, los carros del Faraón, sus jinetes y su ejército; y los alcanzaron mientras acampaban junto al mar, al lado de Pi-hajirot, frente a Baal-Zefón. Cuando el Faraón se Había acercado, los hijos de Israel alzaron los ojos; y he Aquí que los egipcios Venían tras ellos. Entonces los hijos de Israel temieron Muchísimo y clamaron a Jehovah. Y dijeron a Moisés: --¿Acaso no Había sepulcros en Egipto, que nos has sacado para morir en el desierto? ¿Por qué nos has hecho esto de sacarnos de Egipto? ¿No es esto lo que te hablamos en Egipto diciendo: "Déjanos solos, para que sirvamos a los egipcios"? ¡Mejor nos Habría sido servir a los egipcios que morir en el desierto! Y Moisés Respondió al pueblo: --¡No Temáis! Estad firmes y veréis la Liberación que Jehovah Hará a vuestro favor. A los egipcios que ahora veis, nunca Más los volveréis a ver. Jehovah Combatirá por vosotros, y vosotros os quedaréis en silencio. Entonces Jehovah dijo a Moisés: --¿Por qué clamas a Mí? Di a los hijos de Israel que se marchen. Y Tú, alza tu vara y extiende tu mano sobre el mar, y Divídelo para que los hijos de Israel pasen por en medio del mar, en seco. Y he Aquí, yo endureceré el Corazón de los egipcios para que entren Detrás de ellos, y mostraré mi gloria en el Faraón y en todo su ejército, en sus carros y en sus jinetes. Y los egipcios Sabrán que yo soy Jehovah, cuando yo muestre mi gloria en el Faraón, en sus carros y en sus jinetes. Entonces el ángel de Dios, que iba delante del campamento de Israel, se Trasladó e iba Detrás de ellos. Asimismo, la columna de nube que iba delante de ellos se Trasladó y se puso Detrás de ellos, y se Colocó entre el campamento de los egipcios y el campamento de Israel, constituyendo nube y tinieblas para aquéllos, mientras que alumbraba a Israel de noche. En toda aquella noche no se acercaron los unos a los otros. Entonces Moisés Extendió su mano sobre el mar, y Jehovah hizo que éste se retirase con un fuerte viento del oriente que Sopló toda aquella noche e hizo que el mar se secara, quedando las aguas divididas. Y los hijos de Israel entraron en medio del mar en seco, teniendo las aguas como muro a su derecha y a su izquierda. Los egipcios los persiguieron, y entraron en el mar tras ellos con toda la Caballería del Faraón, sus carros y sus jinetes. Aconteció que a eso de la vigilia de la mañana, Jehovah Miró hacia el ejército de los egipcios, desde la columna de fuego y de nube, y Sembró la Confusión en el ejército de los egipcios. Trabó las ruedas de sus carros, de modo que se desplazaban pesadamente. Entonces los egipcios dijeron: --¡Huyamos de los israelitas, porque Jehovah combate por ellos contra los egipcios! Entonces Jehovah dijo a Moisés: --Extiende tu mano sobre el mar, para que las aguas vuelvan sobre los egipcios, sobre sus carros y sobre sus jinetes. Moisés Extendió su mano sobre el mar, y cuando Amanecía, éste Volvió a su lecho, de modo que los egipcios chocaron contra él cuando Huían. Así Precipitó Jehovah a los egipcios en medio del mar. Las aguas volvieron y cubrieron los carros y los jinetes, junto con todo el ejército del Faraón que Había entrado en el mar tras ellos. No Quedó de ellos ni uno solo. Pero los hijos de Israel caminaron en seco por en medio del mar, teniendo las aguas como muro a su derecha y a su izquierda. Así Libró Jehovah aquel Día a Israel de mano de los egipcios. Israel vio a los egipcios muertos a la orilla del mar. Cuando Israel vio la gran hazaña que Jehovah Había realizado contra los egipcios, el pueblo Temió a Jehovah, y Creyó en él y en su siervo Moisés.
Entonces Moisés y los hijos de Israel cantaron este Cántico a Jehovah, diciendo: "¡Cantaré a Jehovah, pues se ha enaltecido grandemente! ¡Ha arrojado al mar caballos y jinetes! Jehovah es mi fortaleza y mi Canción; él ha sido mi Salvación. ¡Este es mi Dios! Yo le alabaré. ¡El Dios de mi padre! A él ensalzaré. "Jehovah es un guerrero. ¡Jehovah es su nombre! Ha echado al mar los carros y el ejército del Faraón. Fueron hundidos en el mar Rojo sus mejores oficiales. Las aguas profundas los cubrieron; descendieron como piedra a las profundidades. "Tu diestra, oh Jehovah, ha sido majestuosa en poder; tu diestra, oh Jehovah, ha quebrantado al enemigo. Con la grandeza de tu poder has destruido a los que se opusieron a ti; desataste tu furor, y los Consumió como a hojarasca. Por el soplo de tu aliento se amontonaron las aguas; las olas se acumularon como un dique; las aguas profundas se congelaron en medio del mar. Dijo el enemigo: 'Perseguiré, tomaré prisioneros y repartiré el Botín; mi alma se Saciará de ellos; desenvainaré mi espada, y mi mano los Desalojará.' Pero Tú soplaste con tu aliento, y el mar los Cubrió. Se hundieron como plomo en las impetuosas aguas. "¿Quién como Tú, oh Jehovah, entre los dioses? ¿Quién como Tú, majestuoso en santidad, temible en hazañas dignas de alabanza, hacedor de maravillas? Extendiste tu diestra, y la tierra los Tragó. En tu misericordia Guías a este pueblo que has redimido, y lo llevas con tu poder a tu santa morada. "Los pueblos lo oyen y tiemblan; la angustia se apodera de los filisteos. Entonces los jefes de Edom se aterran; los poderosos de Moab son presas del Pánico; se abaten todos los habitantes de Canaán. Sobre ellos caen terror y espanto; ante la grandeza de tu brazo enmudecen como la piedra, hasta que haya pasado tu pueblo, oh Jehovah; hasta que haya pasado este pueblo que Tú has adquirido. Tú los Introducirás y los Plantarás en el monte de tu heredad, en el lugar que has preparado como tu Habitación, oh Jehovah, en el santuario que establecieron tus manos, oh Señor. Jehovah Reinará por siempre Jamás." Cuando la Caballería del Faraón Entró en el mar con sus carros y jinetes, Jehovah Volvió a traer las aguas del mar sobre ellos, mientras que los hijos de Israel caminaron en seco en medio del mar. Entonces María la profetisa, hermana de Aarón, Tomó un pandero en su mano, y todas las mujeres salieron en pos de ella con panderos y danzas. Y María les Dirigía diciendo: "¡Cantad a Jehovah, pues se ha enaltecido grandemente! ¡Ha arrojado al mar caballos y jinetes!" Moisés hizo que Israel partiese del mar Rojo, y ellos se dirigieron al desierto de Shur. Caminaron tres Días por el desierto, sin hallar agua, y llegaron a Mara. Pero no pudieron beber las aguas de Mara, porque eran amargas. Por eso pusieron al lugar el nombre de Mara. Entonces el pueblo Murmuró contra Moisés diciendo: --¿Qué hemos de beber? Moisés Clamó a Jehovah, y Jehovah le Mostró un árbol. Cuando él Arrojó el árbol dentro de las aguas, las aguas se volvieron dulces. Allí dio al pueblo leyes y decretos. Allí lo Probó diciéndole: --Si escuchas atentamente la voz de Jehovah tu Dios y haces lo recto ante sus ojos; si prestas Atención a sus mandamientos y guardas todas sus leyes, ninguna enfermedad de las que envié a Egipto te enviaré a ti, porque yo soy Jehovah tu sanador. Llegaron a Elim, donde Había doce manantiales de agua y setenta palmeras, y acamparon Allí junto a las aguas.
Toda la Congregación de los hijos de Israel Partió de Elim y Llegó al desierto de Sin, que Está entre Elim y Sinaí, el Día 15 del mes segundo después de salir de la tierra de Egipto. Entonces toda la Congregación de los hijos de Israel Murmuró contra Moisés y Aarón en el desierto. Los hijos de Israel les Decían: --¡Ojalá Jehovah nos hubiera hecho morir en la tierra de Egipto, cuando nos Sentábamos junto a las ollas de carne, cuando Comíamos pan hasta saciarnos! Nos habéis sacado a este desierto para matar de hambre a toda esta multitud. Entonces Jehovah dijo a Moisés: --He Aquí, yo haré llover para vosotros pan del cielo. El pueblo Saldrá y Recogerá diariamente la Porción de cada Día; Así lo pondré a prueba, si anda en mi ley o no. Pero en el sexto Día Prepararán lo que han de llevar, que Será el doble de lo que recogen cada Día. Moisés y Aarón dijeron a todos los hijos de Israel: --Al atardecer sabréis que Jehovah os ha sacado de la tierra de Egipto. Y al amanecer veréis la gloria de Jehovah, porque él ha Oído vuestras murmuraciones contra Jehovah. Pues, ¿qué somos nosotros para que murmuréis contra nosotros? --Agregó Moisés--: Jehovah os Dará al atardecer carne para comer y al amanecer pan hasta saciaros, porque Jehovah ha Oído vuestras murmuraciones contra él. Pues, ¿qué somos nosotros? Vuestras murmuraciones no son contra nosotros, sino contra Jehovah. Moisés dijo a Aarón: --Di a toda la Congregación de los hijos de Israel: "Acercaos a la presencia de Jehovah, pues él ha Oído vuestras murmuraciones." Y Sucedió que mientras Aarón hablaba a toda la Congregación de Israel, miraron hacia el desierto; y he Aquí, la gloria de Jehovah se Apareció en la nube. Y Jehovah Habló a Moisés diciendo: --Yo he Oído las murmuraciones de los hijos de Israel. Háblales diciendo: "Al atardecer comeréis carne, y al amanecer os saciaréis de pan, y sabréis que yo soy Jehovah vuestro Dios." Al atardecer vinieron las codornices y cubrieron el campamento. Y al amanecer Había una capa de Rocío alrededor del campamento. Cuando se Evaporó la capa de Rocío, he Aquí que sobre la superficie del desierto Había una sustancia menuda, escamosa y fina como la escarcha sobre la tierra. Al verla, los hijos de Israel se preguntaron unos a otros: --¿Qué es esto? Pues no Sabían lo que era. Entonces Moisés les dijo: --Es el pan que Jehovah os da para comer. Esto es lo que Jehovah ha mandado: "Recoged de ello cada uno Según lo que necesite para comer: un gomer por persona. Cada uno Recogerá Según el Número de las personas que Están en su tienda." Así lo hicieron los hijos de Israel. Unos recogieron Más, y otros menos. Lo midieron por gomer; y al que Recogió mucho no le Sobró, y al que Recogió poco no le Faltó. Cada uno Recogió Según lo que necesitaba para comer. Y Moisés les dijo: --Ninguno guarde nada de ello hasta el Día siguiente. Pero no obedecieron a Moisés, sino que algunos guardaron algo para el Día siguiente; pero Crió gusanos y Hedió. Y Moisés se Enojó contra ellos. Lo Recogían cada mañana, cada uno Según lo que necesitaba para comer; y cuando el sol calentaba, se Derretía. En el sexto Día recogieron doble Porción de comida: dos gomeres para cada uno. Todos los principales de la Congregación fueron a Moisés y se lo hicieron saber. Y él les dijo: --Esto es lo que ha dicho Jehovah: "Mañana es Sábado de reposo, el Sábado consagrado a Jehovah. Lo que Tengáis que cocer al horno, cocedlo hoy; y lo que Tengáis que cocinar, cocinadlo. Y todo lo que sobre, dejadlo a un lado y guardadlo para la mañana." Ellos lo guardaron para la mañana, Según lo Había mandado Moisés, y no Hedió ni Crió gusanos. Y dijo Moisés: --Comedlo hoy, porque es el Sábado de Jehovah. Hoy no lo hallaréis en el campo. Seis Días lo recogeréis; pero el séptimo Día es Sábado, en el cual no Será hallado. Aconteció que algunos del pueblo salieron para recoger en el séptimo Día, y no hallaron nada. Y Jehovah dijo a Moisés: --¿Hasta Cuándo rehusaréis guardar mis mandamientos y mis instrucciones? Mirad que Jehovah os ha dado el Sábado, y por eso en el sexto Día os da pan para dos Días. Permanezca cada uno en su lugar; nadie salga de Allí en el séptimo Día. Así Reposó el pueblo el séptimo Día. La casa de Israel lo Llamó Maná. Era como semilla de cilantro, blanco; y su sabor era como de galletas con miel. Moisés dijo: --Esto es lo que Jehovah ha mandado: "Llenad un gomer de Maná para que sea conservado para vuestras generaciones, a fin de que ellas vean el pan que os di a comer en el desierto, cuando os saqué de la tierra de Egipto." Moisés también dijo a Aarón: --Toma una vasija y pon en ella un gomer lleno de Maná; Colócala delante de Jehovah, para que sea conservado para vuestras generaciones. Y Aarón lo puso delante del Testimonio, para que fuese conservado, como Jehovah Había mandado a Moisés. Los hijos de Israel comieron el Maná durante cuarenta años, hasta que llegaron a tierra habitada. Comieron Maná hasta que llegaron a la frontera de la tierra de Canaán. (Un gomer es la décima parte de un efa.)
Toda la Congregación de los hijos de Israel Partió del desierto de Sin, para continuar sus etapas, Según el mandato de Jehovah; y acamparon en Refidim, donde no Había agua para que el pueblo bebiese. El pueblo Altercó con Moisés diciendo: --¡Danos agua para beber! Moisés les dijo: --¿Por qué Altercáis conmigo? ¿Por qué ponéis a prueba a Jehovah? Así que el pueblo sediento Murmuró Allí contra Moisés diciendo: --¿Por qué nos trajiste de Egipto para matarnos de sed, a nosotros, a nuestros hijos y a nuestro ganado? Moisés Clamó a Jehovah diciendo: --¿Qué haré con este pueblo? Poco falta para que me apedreen. Jehovah Respondió a Moisés: --Pasa delante del pueblo y toma contigo a algunos de los ancianos de Israel. Toma también en tu mano la vara con que golpeaste el Nilo, y vé. He Aquí, yo estaré delante de ti Allí sobre la peña de Horeb. Tú Golpearás la peña, y Saldrá de ella agua, y el pueblo Beberá. Moisés lo hizo Así en presencia de los ancianos de Israel. Y Llamó el nombre de aquel lugar Masá y Meriba, por el altercado de los hijos de Israel y porque pusieron a prueba a Jehovah, diciendo: "¿Está Jehovah entre nosotros, o no?" Entonces vino Amalec y Combatió contra Israel en Refidim. Y Moisés dijo a Josué: --Escoge algunos de nuestros hombres y sal a combatir contra Amalec. Mañana yo estaré sobre la cima de la colina con la vara de Dios en mi mano. Josué hizo como le dijo Moisés y Combatió contra Amalec, mientras Moisés, Aarón y Hur subieron a la cumbre de la colina. Sucedió que cuando Moisés alzaba su mano, Israel Prevalecía; pero cuando bajaba su mano, Prevalecía Amalec. Ya las manos de Moisés estaban cansadas; por tanto, tomaron una piedra y la pusieron debajo de él, y él se Sentó sobre ella. Aarón y Hur Sostenían sus manos, el uno de un lado y el otro del otro lado. Así hubo firmeza en sus manos hasta que se puso el sol. Y Así Derrotó Josué a Amalec y a su pueblo, a filo de espada. Entonces Jehovah dijo a Moisés: --Escribe esto en un libro como memorial, y di claramente a Josué que yo borraré del todo la memoria de Amalec de debajo del cielo. Moisés Edificó un altar y Llamó su nombre Jehovah-nisi. Y dijo: --Por cuanto Alzó la mano contra el trono de Jehovah, Jehovah Tendrá guerra contra Amalec de Generación en Generación.
Jetro, sacerdote de Madián y suegro de Moisés, Oyó todas las cosas que Dios Había hecho a favor de Moisés y de su pueblo Israel, y Cómo Jehovah Había sacado a Israel de Egipto. Y Jetro, suegro de Moisés, Tomó a Séfora, la mujer de Moisés, a quien éste Había enviado; también Tomó a sus dos hijos. (El uno se llamaba Gersón, porque Moisés Había dicho: "Fui forastero en tierra extranjera." El otro se llamaba Eliezer, porque Había dicho: "El Dios de mi padre me Ayudó y me Libró de la espada del Faraón.") Jetro, suegro de Moisés, y la mujer de éste y sus hijos fueron a ver a Moisés en el desierto donde estaba el campamento, junto al monte de Dios. Y Envió a decir a Moisés: "Yo, tu suegro Jetro, vengo a ti con tu mujer y con sus dos hijos." Moisés Salió a recibir a su suegro, se Postró ante él y lo Besó. Se preguntaron el uno al otro Cómo estaban, y entraron en la tienda. Moisés Contó a su suegro todas las cosas que Jehovah Había hecho al Faraón y a los egipcios a favor de Israel, los contratiempos que Habían pasado en el camino, y Cómo los Había librado Jehovah. Se Alegró Jetro de todo el bien que Jehovah Había hecho a Israel, Librándole de la mano de los egipcios. Jetro dijo: --¡Bendito sea Jehovah, que os Libró de mano de los egipcios y de mano del Faraón! El es quien Libró al pueblo de mano de los egipcios. Ahora reconozco que Jehovah es Más grande que todos los dioses, porque Castigó a aquellos que os trataron con arrogancia. Después Jetro, suegro de Moisés, Ofreció un holocausto y sacrificios a Dios. Aarón y todos los ancianos de Israel fueron a comer con el suegro de Moisés delante de Dios. Aconteció que al Día siguiente Moisés se Sentó para administrar justicia al pueblo. Y el pueblo estuvo delante de Moisés desde la mañana hasta la noche. Al ver el suegro de Moisés todo lo que él Hacía por el pueblo, dijo: --¿Qué es esto que haces con el pueblo? ¿Por qué te sientas Tú Sólo, y todo el pueblo Está delante de ti desde la mañana hasta la noche? Moisés Respondió a su suegro: --Porque el pueblo viene a Mí para consultar a Dios. Cuando tienen cualquier asunto, vienen a Mí. Yo juzgo entre uno y otro, y les hago conocer las leyes y las instrucciones de Dios. Entonces el suegro de Moisés le dijo: --No Está bien lo que haces. Te Agotarás del todo, Tú y también este pueblo que Está contigo. El trabajo es demasiado pesado para ti; no Podrás hacerlo Tú solo. Ahora pues, Escúchame; yo te aconsejaré, y Dios Estará contigo. Sé Tú el portavoz del pueblo delante de Dios, y lleva los asuntos a Dios. Enséñales las leyes y las instrucciones, y muéstrales el camino a seguir y lo que han de hacer. Pero selecciona de entre todo el pueblo a hombres capaces, temerosos de Dios, hombres íntegros que aborrezcan las ganancias deshonestas, y ponlos al frente de ellos como jefes de mil, de cien, de cincuenta y de diez, para que juzguen al pueblo en todo tiempo. Todo asunto Difícil lo Traerán a ti, pero ellos Juzgarán todo asunto menor. Así Aliviarás la carga que hay sobre ti, haciendo que otros la compartan contigo. Si haces esto, y Dios Así te lo manda, Tú Podrás resistir; y también todo este pueblo Irá en paz a su lugar. Moisés Escuchó el consejo de su suegro e hizo todo lo que él dijo. Escogió Moisés hombres capaces de entre todo Israel y los puso al frente del pueblo como jefes de mil, de cien, de cincuenta y de diez. Ellos juzgaban al pueblo en todo tiempo. Los asuntos Difíciles los llevaban a Moisés, pero ellos se Hacían cargo de todos los asuntos menores. Entonces Despidió Moisés a su suegro y lo Encaminó a su tierra.
En el mes tercero después de la salida de los hijos de Israel de la tierra de Egipto, en ese mismo Día llegaron al desierto de Sinaí. Partieron de Refidim y llegaron al desierto de Sinaí, e Israel Acampó Allí en el desierto frente al monte. Entonces Moisés Subió para encontrarse con Dios, y Jehovah lo Llamó desde el monte, diciendo: --Así Dirás a la casa de Jacob y Anunciarás a los hijos de Israel: "Vosotros habéis visto lo que he hecho a los egipcios, y Cómo os he levantado a vosotros sobre alas de águilas y os he Traído a Mí. Ahora pues, si de veras Escucháis mi voz y Guardáis mi pacto, seréis para Mí un pueblo especial entre todos los pueblos. Porque Mía es toda la tierra, y vosotros me seréis un reino de sacerdotes y una Nación santa." Estas son las palabras que Dirás a los hijos de Israel. Entonces Moisés Volvió y Llamó a los ancianos del pueblo, y expuso en su presencia todas estas palabras que Jehovah le Había mandado. Todo el pueblo Respondió a una, y dijo: --¡Haremos todo lo que Jehovah ha dicho! Y Moisés Repitió a Jehovah las palabras del pueblo. Jehovah dijo a Moisés: --He Aquí, yo vendré a ti en una densa nube, para que el pueblo oiga mientras yo hablo contigo y te crea para siempre. Y Moisés Repitió a Jehovah las palabras del pueblo. Jehovah dijo a Moisés: --Vé al pueblo y Santifícalos hoy y mañana, y que laven sus vestidos. Que estén preparados para el tercer Día, porque al tercer Día Jehovah Descenderá sobre el monte Sinaí, a la vista de todo el pueblo. Tú Señalarás un Límite al pueblo, alrededor, diciendo: "Guardaos; no Subáis al monte ni toquéis su Límite. Cualquiera que toque el monte, Morirá irremisiblemente. Nadie Pondrá sus manos sobre él, porque ciertamente Será apedreado o muerto a flechazos; sea animal u hombre, no Vivirá. Sólo Podrán subir al monte cuando la corneta suene prolongadamente." Moisés Descendió del monte al encuentro del pueblo y lo Santificó, y ellos lavaron sus vestidos. Entonces dijo al pueblo: --Estad preparados para el tercer Día. Absteneos de relaciones con mujer. Aconteció al tercer Día, al amanecer, que hubo truenos y Relámpagos, una densa nube sobre el monte, y un fuerte sonido de corneta. Y todo el pueblo que estaba en el campamento se Estremeció. Moisés hizo salir al pueblo del campamento al encuentro de Dios, y se detuvieron al pie del monte. Todo el monte Sinaí humeaba, porque Jehovah Había descendido sobre él en medio de fuego. El humo Subía como el humo de un horno, y todo el monte se Estremeció en gran manera. Mientras el sonido de la corneta se intensificaba en extremo, Moisés hablaba, y Dios le Respondía con truenos. Jehovah Descendió sobre el monte Sinaí, sobre la cumbre del monte. Entonces Jehovah Llamó a Moisés a la cumbre del monte, y Moisés Subió. Jehovah dijo a Moisés: --Desciende y advierte al pueblo, no sea que traspasen el Límite para ver a Jehovah y mueran muchos de ellos. Santifíquense también los sacerdotes que se acercan a Jehovah, no sea que Jehovah acometa contra ellos. Moisés dijo a Jehovah: --El pueblo no Podrá subir al monte Sinaí, porque Tú nos has ordenado diciendo: "Señala Límites al monte y Santifícalo." Y Jehovah le dijo: --Vé, desciende y luego sube Tú con Aarón. Pero que los sacerdotes y el pueblo no traspasen el Límite para subir a encontrarse con Jehovah, no sea que él acometa contra ellos. Entonces Moisés Descendió al encuentro del pueblo y se lo dijo.
Y Dios Habló todas estas palabras, diciendo: "Yo soy Jehovah tu Dios que te saqué de la tierra de Egipto, de la casa de esclavitud: "No Tendrás otros dioses delante de Mí. "No te Harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te Inclinarás ante ellas ni les Rendirás culto, porque yo soy Jehovah tu Dios, un Dios celoso que castigo la maldad de los padres sobre los hijos, sobre la tercera y sobre la cuarta Generación de los que me aborrecen. Pero muestro misericordia por mil generaciones a los que me aman y guardan mis mandamientos. "No Tomarás en vano el nombre de Jehovah tu Dios, porque Jehovah no Dará por inocente al que tome su nombre en vano. "Acuérdate del Día del Sábado para santificarlo. Seis Días Trabajarás y Harás toda tu obra, pero el séptimo Día Será Sábado para Jehovah tu Dios. No Harás en él obra alguna, ni Tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu animal, ni el forastero que Está dentro de tus puertas. Porque en seis Días Jehovah hizo los cielos, la tierra y el mar, y todo lo que hay en ellos, y Reposó en el séptimo Día. Por eso Jehovah bendijo el Día del Sábado y lo Santificó. "Honra a tu padre y a tu madre, para que tus Días se prolonguen sobre la tierra que Jehovah tu Dios te da. "No Cometerás homicidio. "No Cometerás adulterio. "No Robarás. "No Darás falso testimonio contra tu Prójimo. "No Codiciarás la casa de tu Prójimo; no Codiciarás la mujer de tu Prójimo, ni su siervo, ni su sierva, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna que sea de tu Prójimo." Todo el pueblo Percibía los truenos, los Relámpagos, el sonido de la corneta y el monte que humeaba. Al ver esto, ellos temblaron y se mantuvieron a distancia. Y dijeron a Moisés: --Habla Tú con nosotros, y escucharemos. Pero no hable Dios con nosotros, no sea que muramos. Y Moisés Respondió al pueblo: --No Temáis, porque Dios ha venido para probaros, a fin de que su temor esté delante de vosotros para que no pequéis. Entonces el pueblo se mantuvo a distancia, y Moisés se Acercó a la densa oscuridad donde estaba Dios. Y Jehovah dijo a Moisés: "Así Dirás a los hijos de Israel: 'Vosotros habéis visto que he hablado desde los cielos con vosotros. No os Hagáis dioses de plata junto a Mí; tampoco os Hagáis dioses de oro.' "Harás para Mí un altar de tierra, y sobre él Sacrificarás tus holocaustos y ofrendas de paz, tus ovejas y tus vacas. En cualquier lugar donde yo haga recordar mi nombre vendré a ti y te bendeciré. Y si me haces un altar de piedras, no lo construyas con piedras labradas; porque si alzas una herramienta sobre él, lo Profanarás. Tampoco Subirás por gradas a mi altar, para que tu desnudez no sea descubierta sobre él.
"Estos son los decretos que Expondrás ante ellos: "Cuando compres un esclavo hebreo, seis años te Servirá; pero al séptimo Saldrá libre, gratuitamente. Si Entró solo, solo Saldrá. Si Tenía mujer, entonces su mujer Saldrá con él. Si su amo le ha dado mujer y ella le ha dado hijos o hijas, la mujer y sus hijos Serán de su amo; y él Saldrá solo. Y si él insiste en decir: 'Yo amo a mi señor, a mi mujer y a mis hijos; no quiero salir libre', entonces su amo lo Acercará ante los jueces, lo Acercará a la puerta o al poste de la puerta y le Horadará la oreja con una lezna. Y le Servirá para siempre. "Cuando alguien venda a su hija como esclava, ésta no Saldrá libre de la misma manera que suelen salir los esclavos varones. Si ella no agrada a su señor, quien la Había destinado para Sí mismo, él ha de permitir que ella sea rescatada. No Tendrá derecho de venderla a un pueblo extranjero, por haberla decepcionado. Pero si la ha tomado para su hijo, Hará con ella como se acostumbra hacer con las hijas. Si él toma para Sí otra mujer, a la primera no le Disminuirá su alimento, ni su vestido, ni su derecho conyugal. Si no le provee estas tres cosas, entonces ella Saldrá libre gratuitamente, sin pagar dinero. "El que hiere a alguien Causándole la muerte Morirá irremisiblemente. Pero si él no lo Premeditó, sino que Dios Permitió que cayera en sus manos, entonces yo te pondré el lugar al cual ha de huir. Pero si alguno se acalora contra su Prójimo y lo mata con Alevosía, lo Quitarás de mi altar para que muera. "El que hiera a su padre o a su madre Morirá irremisiblemente. "El que secuestre a una persona, sea que la venda o que ésta sea encontrada en su poder, Morirá irremisiblemente. "El que maldiga a su padre o a su madre Morirá irremisiblemente. "Cuando algunos hombres peleen y uno hiera al otro con una piedra o con el puño, y éste no muera pero caiga en cama; si se levanta y anda fuera apoyado en su Bastón, entonces el que le Hirió Será absuelto. Solamente le Compensará por el tiempo de inactividad, y se Hará cargo de su Curación. "Cuando alguien golpee a su esclavo o a su esclava con un palo, y muera en sus manos, sin falta Será castigado. Pero si sobrevive uno o dos Días, no Será castigado, porque es propiedad suya. "Cuando algunos hombres peleen y hieran a una mujer encinta y ésta aborte sin mayor daño, el culpable Será multado de acuerdo con lo que le imponga el marido de la mujer y Según lo que establezcan los jueces. Pero si ocurre un daño mayor, entonces Pagará vida por vida, ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie, quemadura por quemadura, herida por herida, golpe por golpe. "Cuando alguien hiera el ojo de su esclavo o el ojo de su esclava y lo destruya, lo Dejará ir libre en Compensación por su ojo. Si ocasiona la pérdida de un diente a su esclavo o un diente a su esclava, le Dejará ir libre en Compensación por su diente." "Cuando un buey acornee a un hombre o a una mujer, y como consecuencia muera, el buey Morirá apedreado, y no se Comerá su carne; pero su dueño Será absuelto. Si el buey era corneador en el pasado y a su dueño se le Había advertido, pero no lo Había guardado, y mata a un hombre o a una mujer, el buey Morirá apedreado; y también Morirá el dueño. Si le es impuesta una multa, entonces Dará en rescate de su vida cuanto le sea impuesto. Si ha acorneado a un hijo o a una hija, se Hará con él conforme a este mismo decreto. Si el buey acornea a un esclavo o a una esclava, el dueño del buey Dará 30 siclos de plata al dueño del esclavo; y el buey Morirá apedreado. "Cuando alguien deje abierta o cave una cisterna, y no la cubra, y Allí caiga un buey o un asno, el dueño de la cisterna Pagará a su dueño su valor en dinero; y el animal muerto Será suyo. "Cuando el buey de alguien hiera al buey de su Prójimo, y muera, entonces Venderán el buey vivo y se Repartirán el dinero. También se Repartirán el buey muerto. Pero si se Sabía que el buey era corneador en el pasado y su dueño no lo Había guardado, Pagará buey por buey; y el buey muerto Será suyo.
"Cuando alguien robe un buey o una oveja y lo degüelle o venda, por aquel buey Pagará cinco bueyes, y por aquella oveja, Pagará cuatro ovejas. Si un Ladrón es hallado forzando una casa, y es herido y muere, no hay castigo. Pero si sucede después de salido el sol, Sí, hay castigo. Al Ladrón le corresponde hacer Restitución, y si no tiene con qué, Será vendido por lo que ha robado. Si lo robado es hallado vivo en su poder, sea buey, asno u oveja, Pagará el doble. "Cuando alguien deje pastar su ganado en un campo o una viña y permita que su ganado pase a otro campo, Pagará con lo mejor de su propio campo y con lo mejor de su viña. "Cuando un fuego se extienda y halle espinos, y sean destruidas las gavillas o la mies o un campo, el que Prendió el fuego, sin falta Pagará el daño del incendio. "Cuando alguien dé a su Prójimo plata u objetos para que los guarde, y éstos sean robados de la casa del hombre; si es hallado el Ladrón, éste Pagará el doble. Pero si no es hallado el Ladrón, entonces al señor de la casa se le Hará comparecer ante los jueces para determinar si ha metido la mano en la propiedad de su Prójimo. "Sobre todo asunto de Posesión ilegal, sea con respecto a buey, asno, oveja, vestido o cualquier propiedad perdida, si uno dice: 'Esto es Mío', la causa de ambos Será llevada ante los jueces. Y aquel a quien los jueces declaren culpable Pagará el doble a su Prójimo. "Cuando alguien entregue a su Prójimo un asno, un buey, una oveja o cualquier otro animal para que lo guarde, y se muera o se lastime, o sea robado sin que nadie lo vea, Tendrá lugar entre ambos un juramento ante Jehovah, de que no ha metido la mano en la propiedad de su Prójimo. El dueño Aceptará su testimonio, y el otro no Hará Restitución. Pero si efectivamente le ha sido robado, él Hará Restitución a su dueño. Y si el animal fue despedazado, él Llevará al dueño evidencia del animal despedazado; y no Hará Restitución. "Cuando alguien pida prestado un animal a su Prójimo y sea lesionado o muerto en ausencia de su dueño, Hará completa Restitución. Pero si el dueño estuvo presente, no la Hará. Si el animal era alquilado, los daños Están incluidos en el alquiler. "Cuando alguien seduzca a una mujer virgen no desposada y se acueste con ella, Deberá pagar el precio matrimonial por ella y la Tomará por mujer. Pero si el padre de ella Rehúsa Dársela, a pesar de ello él Pagará en dinero el precio matrimonial. "No Dejarás que vivan las brujas. "Cualquiera que tiene Cópula con un animal Morirá irremisiblemente. "El que ofrece sacrificio a un dios que no sea Jehovah, Será anatema. "No Maltratarás ni Oprimirás al extranjero, porque también vosotros fuisteis extranjeros en la tierra de Egipto. "No Afligirás a ninguna viuda ni huérfano. Porque si llegas a afligirle y él clama a Mí, ciertamente oiré su clamor, y mi furor se Encenderá, y os mataré a espada; y vuestras mujeres Quedarán viudas, y vuestros hijos huérfanos. "Si das prestado dinero a Algún pobre de mi pueblo que Está contigo, no te Portarás con él como usurero, ni le Impondrás intereses. Si tomas en prenda el manto de tu Prójimo, se lo Devolverás a la puesta del sol. Porque eso es su única cubierta; eso es su vestido para cubrir su cuerpo. ¿Con qué Más ha de dormir? Cuando él clame a Mí, yo le oiré; porque soy misericordioso. "No Maldecirás a los jueces, ni Hablarás mal del gobernante de tu pueblo. "No Demorarás en presentar las primicias de tu cosecha ni de tu lagar. "Me Darás el primogénito de tus hijos. Lo mismo Harás con el de tus vacas y el de tus ovejas. Siete Días Estará con su madre, y al octavo Día me lo Darás. "Me seréis hombres santos. No comeréis la carne de un animal despedazado en el campo. A los perros se la echaréis.
"No Suscitarás rumores falsos, ni te Pondrás de acuerdo con el Impío para ser testigo perverso. "No Seguirás a la Mayoría para hacer el mal. No Testificarás en un pleito, Inclinándote a la Mayoría, para pervertir la causa. Tampoco Harás favoritismo al pobre en su pleito. "Si encuentras extraviado el buey o el asno de tu enemigo, devuélveselo. Si ves Caído debajo de su carga el asno del que te aborrece, no lo dejes abandonado. Ciertamente le Ayudarás con él. "No Pervertirás el derecho del necesitado en su pleito. Te Alejarás de las palabras de mentira, y no Condenarás a morir al inocente y al justo; porque yo no justificaré al culpable. "No Recibirás soborno, porque el soborno ciega a los que ven con claridad y pervierte las palabras de los justos. "No Oprimirás al extranjero; pues vosotros sabéis Cómo es el ánimo del extranjero, porque vosotros habéis sido extranjeros en la tierra de Egipto. "Seis años Sembrarás tu tierra y Recogerás su producto. Pero el séptimo la Dejarás sin cultivar y vacante, para que coman de ella los necesitados de tu pueblo y para que de lo que quede coman también los animales del campo. Lo mismo Harás con tu viña y con tu olivar. "Seis Días te Dedicarás a tus labores; pero en el séptimo Día Cesarás, para que descansen tu buey y tu asno, y renueven fuerzas el hijo de tu sierva y el forastero. "Guardaréis todo lo que os he dicho. No mencionaréis los nombres de otros dioses, ni se los oiga en vuestros labios. "Tres veces al año me Celebrarás fiesta: "Guardarás la fiesta de los panes sin levadura. Siete Días Comerás panes sin levadura, como te he mandado, en el tiempo señalado del mes de Abib; porque en él saliste de Egipto. Y nadie se Presentará delante de Mí con las manos Vacías. "Guardarás también la fiesta de la siega y de los primeros frutos de lo que hayas sembrado en el campo. "También Guardarás la fiesta de la cosecha a la salida del año, cuando hayas recogido del campo el fruto de tus labores. "Tres veces al año se Presentarán todos tus hombres delante de Jehovah el Señor. "No Ofrecerás la sangre de mi sacrificio junto con algo que tenga levadura. "No Quedará el sebo de mi ofrenda hasta la mañana. "Traerás lo mejor de las primicias de tu tierra a la casa de Jehovah tu Dios. "No Cocerás el cabrito en la leche de su madre. "He Aquí, yo Envío un ángel delante de ti, para que te guarde en el camino y te lleve al lugar que yo he preparado. Guarda tu conducta delante de él y escucha su voz. No le resistas, porque él no Perdonará vuestra Rebelión, pues mi nombre Está en él. Pero si en verdad escuchas su voz y haces todo lo que yo te diga, seré enemigo de tus enemigos y adversario de tus adversarios. Porque mi ángel Irá delante de ti y te Llevará a la tierra de los amorreos, heteos, ferezeos, cananeos, heveos y jebuseos, y yo los destruiré. No te Inclinarás ante sus dioses ni les Rendirás culto, ni Harás como ellos hacen. Más bien, los Destruirás del todo y Romperás por completo sus piedras rituales. Pero Servirás a Jehovah tu Dios, y él Bendecirá tu pan y tu agua. Yo apartaré las enfermedades de en medio de ti. No Habrá en tu tierra mujer que aborte ni mujer estéril. Al Número de tus Días yo daré plenitud. "Yo enviaré mi terror delante de ti y traeré Confusión a todo pueblo donde Tú entres. Haré que todos tus enemigos huyan de delante de ti. Yo enviaré delante de ti la avispa, la cual Echará de tu presencia a los heveos, cananeos y heteos. No los echaré de tu presencia en un solo año, para que la tierra no quede desolada ni se multipliquen contra ti las fieras del campo. Poco a poco los echaré de tu presencia, hasta que multipliques y tomes Posesión de la tierra. Yo estableceré tus fronteras desde el mar Rojo hasta el mar de los filisteos; y desde el desierto hasta el Río. Yo entregaré en vuestra mano a los habitantes del País, y Tú los Echarás de tu presencia. No Harás pacto con ellos ni con sus dioses. No Habitarán en tu tierra, no sea que te hagan pecar contra Mí; porque si rindes culto a sus dioses, ciertamente ellos te Harán tropezar."
Dios dijo a Moisés: --Subid ante Jehovah, Tú, Aarón, Nadab, Abihú y setenta de los ancianos de Israel, y os postraréis a distancia. Luego se Acercará Moisés solo a Jehovah; pero no se acerquen ellos, ni suba el pueblo con él. Moisés fue y Refirió al pueblo todas las palabras de Jehovah y todos los decretos, y todo el pueblo Respondió a una voz diciendo: --Haremos todas las cosas que Jehovah ha dicho. Moisés Escribió todas las palabras de Jehovah. Y Levantándose muy de mañana, Erigió al pie del monte un altar y doce piedras Según las doce tribus de Israel. Luego Mandó a unos Jóvenes de los hijos de Israel, y éstos ofrecieron holocaustos y mataron toros como sacrificios de paz a Jehovah. Moisés Tomó la mitad de la sangre y la puso en tazones, y Esparció la otra mitad de la sangre sobre el altar. Asimismo, Tomó el libro del pacto y lo Leyó a Oídos del pueblo, el cual dijo: --Haremos todas las cosas que Jehovah ha dicho, y obedeceremos. Entonces Moisés Tomó la sangre y Roció con ella al pueblo, diciendo: --He Aquí la sangre del pacto que Jehovah ha hecho con vosotros referente a todas estas palabras. Luego Moisés, Aarón, Nadab, Abihú y setenta de los ancianos de Israel subieron, y vieron al Dios de Israel. Debajo de sus pies Había como un pavimento de zafiro, semejante en pureza al mismo cielo. Y no Extendió su mano contra los principales de los hijos de Israel. Ellos vieron a Dios, y comieron y bebieron. Entonces Jehovah dijo a Moisés: --Sube a Mí, al monte, y espera Allí. Yo te daré las tablas de piedra con la ley y los mandamientos que he escrito para enseñarles. Se levantaron Moisés y Josué su ayudante, y Moisés Subió al monte de Dios; y dijo a los ancianos: --Esperadnos Aquí hasta que volvamos a vosotros. He Aquí Aarón y Hur Están con vosotros. El que tenga Algún asunto, acuda a ellos. Entonces Moisés Subió al monte, y la nube Cubrió el monte. La gloria de Jehovah Posó sobre el monte Sinaí, y la nube lo Cubrió por seis Días. Al séptimo Día él Llamó a Moisés de dentro de la nube. Y la apariencia de la gloria de Jehovah en la cumbre del monte era como un fuego consumidor ante los ojos de los hijos de Israel. Moisés Entró en la nube y Subió al monte. Y estuvo Moisés en el monte cuarenta Días y cuarenta noches.
Jehovah Habló a Moisés diciendo: "Di a los hijos de Israel que tomen para Mí una ofrenda; de todo hombre cuyo Corazón le mueva a hacerlo tomaréis mi ofrenda. Esta es la ofrenda que tomaréis de ellos: oro, plata, bronce, material azul, Púrpura, Carmesí, lino, pelo de cabra, pieles de carnero teñidas de rojo, pieles finas, madera de acacia, aceite para la Iluminación, especias Aromáticas para el aceite de la Unción y para el incienso Aromático, piedras de ónice y piedras de engaste para el efod y el pectoral. Que me hagan un santuario, y yo habitaré en medio de ellos. Haréis el diseño del Tabernáculo y el de todos sus accesorios, conforme a todo lo que yo te mostraré. "Harás un arca de madera de acacia. Será de dos codos y medio de largo, de un codo y medio de ancho, y de un codo y medio de alto. La Recubrirás de oro puro; por dentro y por fuera la Recubrirás, y Harás sobre ella una moldura de oro alrededor. Para ella Harás cuatro aros de oro fundido, los cuales Pondrás en sus cuatro patas: dos aros a un lado de ella, y dos aros al otro lado. Harás unas varas de madera de acacia, las cuales Recubrirás de oro; y Meterás las varas por los aros a los lados del arca, para llevar el arca con ellas. Las varas Permanecerán en los aros del arca; no se Quitarán de ella. Pondrás en el arca el testimonio que yo te daré. "Harás un propiciatorio de oro puro. Será de dos codos y medio de largo, y de un codo y medio de ancho. Harás también dos querubines; de oro modelado a martillo los Harás en los dos extremos del propiciatorio. Harás un Querubín en un extremo, y el otro Querubín en el otro extremo. De una sola pieza con el propiciatorio Harás los querubines en sus dos extremos. Los querubines Extenderán las alas por encima, cubriendo con sus alas el propiciatorio. Sus caras Estarán una frente a la otra; las caras de los querubines Estarán mirando hacia el propiciatorio. "Pondrás el propiciatorio sobre el arca, por encima; y dentro del arca Pondrás el testimonio que yo te daré. Allí me encontraré contigo, y desde encima del propiciatorio, de en medio de los querubines que Están sobre el arca del testimonio, hablaré contigo de todo lo que te mande para los hijos de Israel. "Harás una mesa de madera de acacia. Será de dos codos de largo, de un codo de ancho y de un codo y medio de alto. La Recubrirás de oro puro y le Harás una moldura de oro alrededor. Le Harás también un marco alrededor, de un palmo menor de ancho, y al marco le Harás una moldura de oro alrededor. Le Harás cuatro aros de oro, los cuales Pondrás en las cuatro esquinas que corresponden a sus cuatro patas. Próximos al marco Estarán los aros, donde se Colocarán las varas para llevar la mesa. "Harás las varas de madera de acacia y las Recubrirás de oro; con ellas Será llevada la mesa. También Harás sus platos, sus cucharas, sus vasijas y sus tazones para hacer la Libación; los Harás de oro puro. Y Pondrás sobre la mesa el pan de la Presencia, continuamente, delante de Mí. "Harás un candelabro de oro puro modelado a martillo. El candelabro con su base, su tallo, sus Cálices, sus botones y sus flores Será de una sola pieza. Seis brazos Saldrán de sus lados: tres brazos del candelabro de un lado, y tres brazos del candelabro del otro lado. Habrá tres Cálices en forma de flor de almendro en un brazo, con un Botón y una flor; y tres Cálices en forma de flor de almendro en el otro brazo, con un Botón y una flor; Así en los seis brazos que salen del candelabro. En el tallo del candelabro Habrá cuatro Cálices en forma de flor de almendro, con sus botones y sus flores. Habrá un Botón debajo de dos brazos del mismo, otro Botón debajo de otros dos brazos del mismo, y otro Botón debajo de los otros dos brazos del mismo; Así con los seis brazos que salen del candelabro. Sus botones y sus brazos Serán de una sola pieza con él; todo Será una pieza de oro puro modelado a martillo. "Además, le Harás siete Lámparas, y las Pondrás en alto, para que alumbren hacia adelante. También sus despabiladeras y sus platillos Serán de oro puro. Lo Harás de un talento de oro puro, junto con todos estos accesorios. Mira y hazlos conforme al modelo que te ha sido mostrado en el monte.
"Harás el Tabernáculo de diez tapices de lino torcido, de material azul, de Púrpura y de Carmesí. Y los Decorarás con querubines, obra de fina Artesanía. Cada tapiz Será de 28 codos de largo y de 4 codos de ancho. Todos los tapices Tendrán la misma medida. Cinco tapices se Unirán el uno con el otro; y también los otros cinco tapices se Unirán el uno con el otro. Harás lazos de hilo azul en la orilla de cada tapiz del extremo de la Unión, y lo mismo Harás en la orilla del tapiz del extremo en la otra Unión. Harás cincuenta lazos en el primer tapiz, y otros cincuenta en el extremo del tapiz de la otra Unión, estando los lazos contrapuestos, uno frente al otro. También Harás cincuenta ganchos de oro con los cuales Unirás los tapices el uno con el otro, de manera que el Tabernáculo forme un solo conjunto. "Asimismo, Harás tapices de pelo de cabra para la tienda que Estará sobre el Tabernáculo, once tapices en total. Cada tapiz Será de 30 codos de largo y de 4 codos de ancho. Los once tapices Tendrán una misma medida. Unirás cinco tapices en un conjunto, y seis tapices en el otro conjunto. Doblarás el sexto tapiz para que vaya en la parte frontal del Tabernáculo. Harás cincuenta lazos en la orilla del tapiz del extremo, en la primera Unión; y otros cincuenta lazos en la orilla del otro tapiz, en la segunda Unión. Asimismo, Harás cincuenta ganchos de bronce, los cuales Meterás en los lazos, y Juntarás la tienda de manera que forme un conjunto. El sobrante de los tapices de la cubierta, que es de medio tapiz, Colgará hacia la parte posterior del Tabernáculo. Y el codo de un lado y el otro codo del otro lado, que sobran a lo largo de los tapices de la tienda, Colgarán sobre los lados del Tabernáculo, a un lado y al otro, para cubrirlo. "También Harás para el Tabernáculo una cubierta de pieles de carnero teñidas de rojo, y sobre ésta Habrá una cubierta de pieles finas. "Harás para el Tabernáculo tablones de madera de acacia para estar puestos de manera vertical. Cada Tablón Será de 10 codos de largo y de un codo y medio de ancho. Cada Tablón Tendrá dos espigas para ser trabadas una con otra. Así Harás con todos los tablones del Tabernáculo. Harás para el lado sur del Tabernáculo veinte tablones. Harás cuarenta bases de plata para estar debajo de los veinte tablones: dos bases debajo de un Tablón para sus dos espigas, y dos bases debajo de otro Tablón para sus dos espigas. Y para el otro lado del Tabernáculo, el lado norte, Harás otros veinte tablones, con sus cuarenta bases de plata, dos bases debajo de un Tablón y dos bases debajo de otro Tablón. Para el lado posterior del Tabernáculo, al occidente, Harás seis tablones. Harás, Además, dos tablones para las esquinas del Tabernáculo en los dos extremos posteriores, los cuales Estarán unidos por abajo y unidos por arriba con un aro. Así Será con los dos tablones para las dos esquinas. De modo que Habrá ocho tablones con sus bases de plata, dieciséis bases; dos bases debajo de un Tablón y dos bases debajo de otro Tablón. "Harás también travesaños de madera de acacia: cinco para los tablones de un lado del Tabernáculo; cinco travesaños para los tablones del otro lado del Tabernáculo, y cinco travesaños para los tablones del lado posterior del Tabernáculo, al occidente. El travesaño del centro Pasará por la mitad de los tablones, de un extremo al otro extremo. Recubrirás de oro los tablones. Harás también de oro sus aros en los cuales se han de meter los travesaños. También Recubrirás de oro los travesaños. Y Levantarás el Tabernáculo conforme al modelo que te ha sido mostrado en el monte. "Harás también un velo de material azul, de Púrpura, de Carmesí y de lino torcido, decorado con querubines, obra de fina Artesanía. Lo Pondrás sobre cuatro pilares de madera de acacia recubiertos de oro, con sus ganchos de oro sobre las cuatro bases de plata. Harás colgar el velo de los ganchos. Introducirás Detrás del velo el arca del testimonio. Aquel velo os Servirá de Separación entre el lugar santo y el lugar Santísimo. Pondrás el propiciatorio sobre el arca del testimonio, en el lugar Santísimo. "Pondrás la mesa fuera del velo, y el candelabro frente a la mesa, en el lado sur del Tabernáculo. Y Pondrás la mesa en el lado norte. "Harás para la entrada del Tabernáculo una cortina de material azul, de Púrpura, de Carmesí y de lino torcido, obra de bordador. Harás para la cortina cinco pilares de madera de acacia, y los Recubrirás de oro. Sus ganchos Serán de oro; y les Harás cinco bases de bronce fundido.
"Harás un altar de madera de acacia. Será cuadrado, de 5 codos de largo, de 5 codos de ancho y de 3 codos de alto. Le Harás cuernos en sus cuatro esquinas; los cuernos Serán de una misma pieza. Y lo Recubrirás de bronce. También Harás sus bandejas para las cenizas, sus palas, sus tazones para la Aspersión, sus tenedores y sus baldes. Harás de bronce todos sus utensilios. Le Harás una rejilla de bronce en forma de red, y sobre la red Harás cuatro aros de bronce en sus cuatro extremos. Y la Pondrás por debajo y alrededor del borde del altar. La red Llegará hasta la mitad del altar. "Harás varas para el altar, varas de madera de acacia, y las Recubrirás de bronce. Las varas se Meterán por los aros. Esas varas Estarán a los dos lados del altar cuando sea transportado. Harás el altar hueco, hecho de tablas. De la manera que te fue mostrado en el monte, Así lo Harán. "Harás el atrio del Tabernáculo. En el lado sur el atrio Tendrá mamparas de lino torcido a lo largo de 100 codos, por un lado. Sus veinte pilares y sus veinte bases Serán de bronce. Los ganchos de los pilares y sus bandas Serán de plata. De la misma manera, en el lado norte Habrá mamparas a lo largo de 100 codos, con sus veinte pilares y sus veinte bases de bronce. Los ganchos de los pilares y sus bandas Serán de plata. "El ancho del atrio en el lado occidental Tendrá 50 codos de mamparas. Sus pilares Serán diez, con sus diez bases. El ancho del atrio al frente, es decir, al este, Será de 50 codos. Las mamparas de un lado Tendrán 15 codos, con sus tres pilares y sus tres bases. Al otro lado las mamparas Tendrán 15 codos, y sus pilares y sus bases también Serán tres. "En la entrada del atrio Habrá una cortina de 20 codos, de material azul, de Púrpura, de Carmesí y de lino torcido, obra de bordador. Sus pilares y sus bases Serán cuatro. Todos los pilares alrededor del atrio Estarán ceñidos de plata. Sus ganchos Serán de plata, y sus bases de bronce. El atrio Será de 100 codos de largo, de 50 codos de ancho y de 5 codos de alto. Sus mamparas Serán de lino torcido; y sus bases, de bronce. "Todos los utensilios para el servicio del Tabernáculo, Así como todas sus estacas y las del atrio, Serán de bronce. "Tú Mandarás a los hijos de Israel que te traigan aceite de olivas claro y puro para la Iluminación, a fin de hacer arder continuamente las Lámparas. Aarón y sus hijos las Dispondrán delante de Jehovah, en el Tabernáculo de Reunión, fuera del velo que Está delante del testimonio, desde el anochecer hasta el amanecer. Este es un estatuto perpetuo de los hijos de Israel, a través de sus generaciones.
"Harás que se acerque a ti, de entre los hijos de Israel, tu hermano Aarón y sus hijos con él, para que Aarón y sus hijos Nadab, Abihú, Eleazar e Itamar me sirvan como sacerdotes. Harás vestiduras sagradas para tu hermano Aarón, que le den gloria y esplendor. Tú Hablarás a todos los sabios de Corazón, a quienes he llenado de Espíritu de Sabiduría, y ellos Harán las vestiduras de Aarón, para consagrarlo a fin de que me sirva como sacerdote. Las vestiduras que Serán confeccionadas son las siguientes: el pectoral, el efod, la Túnica, el vestido a cuadros, el turbante y el Cinturón. Harán las vestiduras sagradas para tu hermano Aarón y para sus hijos, a fin de que me sirvan como sacerdotes. "Tomarán oro, material azul, Púrpura, Carmesí y lino; y Harán el efod de oro, de material azul, de Púrpura, de Carmesí y de lino torcido, obra de fina Artesanía. Tendrá dos hombreras que se junten a sus dos extremos, para poderse unir. Su ceñidor para ajustar el efod, que Estará sobre éste, Será de su misma hechura y de los mismos materiales: oro, azul, Púrpura, Carmesí y lino torcido. Tomarás dos piedras de ónice y Grabarás en ellas los nombres de los hijos de Israel: seis de sus nombres en una piedra y los nombres de los seis restantes en la otra piedra, conforme al orden de su nacimiento. Por mano de grabador en piedra y con grabadura de sello, Harás grabar aquellas dos piedras con los nombres de los hijos de Israel, y les Harás engastes de oro alrededor. Y Pondrás aquellas piedras sobre las hombreras del efod, como piedras memoriales para los hijos de Israel. Aarón Llevará sus nombres delante de Jehovah, sobre sus dos hombreras, como memorial. Harás engastes de oro, y dos cadenillas de oro puro, trenzadas como Cordón, y Fijarás en los engastes las cadenillas trenzadas como Cordón. "Harás el pectoral del juicio, obra de fina Artesanía; lo Harás como la hechura del efod: de oro, de material azul, de Púrpura, de Carmesí y de lino torcido. Será cuadrado y plegado; Será de un palmo de largo y de un palmo de ancho. Lo Llenarás con los engastes de piedras, con cuatro hileras de piedras: La primera hilera Tendrá un Rubí, un topacio y un berilo. La segunda hilera Tendrá una turquesa, un zafiro y un diamante. La tercera hilera Tendrá un jacinto, un ágata y una amatista. La cuarta hilera Tendrá un Crisólito, un ónice y un jaspe. Estas piedras Estarán montadas en engastes de oro. Las piedras Corresponderán a los nombres de los hijos de Israel; Serán doce como sus nombres. Corresponderán a las doce tribus, como grabaduras de sello, cada una con su nombre. "Harás sobre el pectoral cadenillas trenzadas como Cordón, de oro puro. Harás también sobre el pectoral dos anillos de oro, los cuales Pondrás en los dos extremos del pectoral. Meterás los dos cordones de oro en los dos anillos, en los extremos del pectoral. Los dos extremos de ambos cordones Fijarás sobre los dos engastes, y los Fijarás a las hombreras del efod en su parte delantera. "Harás también otros dos anillos de oro, los que Pondrás en los dos extremos del pectoral, en el borde que Está al lado interior del efod. Harás también otros dos anillos de oro y los Fijarás en la parte inferior de las dos hombreras del efod, en su parte delantera, frente a su Unión sobre el ceñidor del efod. Así Atarán el pectoral por sus anillos a los anillos del efod con un Cordón azul, para que esté sobre el ceñidor del efod y para que el pectoral no se desprenda del efod. Y cuando Aarón entre en el santuario, Llevará los nombres de los hijos de Israel en el pectoral del juicio sobre su Corazón, para memorial continuo delante de Jehovah. "Y Pondrás el Urim y el Tumim en el pectoral del juicio, para que estén sobre el Corazón de Aarón cuando entre a la presencia de Jehovah. Así Llevará continuamente Aarón el juicio de los hijos de Israel sobre su Corazón, en presencia de Jehovah. "Harás la Túnica del efod toda de material azul. En medio de ella, en la parte superior, Habrá una abertura que Tendrá un borde alrededor. Será obra de tejedor, como la abertura de una coraza de cuero, para que no se rompa. En sus bordes inferiores Harás granadas de material azul, de Púrpura y de Carmesí; y entre ellas y alrededor de sus bordes Harás campanillas de oro: campanilla de oro y granada, luego campanilla de oro y granada, alrededor de los bordes de la Túnica. Aarón las Llevará cuando ministre. Su sonido se Oirá cuando entre en el santuario delante de Jehovah, y cuando salga, para que no muera. "Harás de oro puro una Lámina en forma de flor, y Grabarás en ella con grabadura de sello: 'Consagrado a Jehovah.' La Colocarás sobre un Cordón azul, y Estará sobre el turbante; Estará en la parte delantera del turbante. Estará sobre la frente de Aarón, y Aarón Cargará con la culpa relacionada con las cosas sagradas que los hijos de Israel hayan consagrado, todos sus obsequios sagrados. Estará continuamente sobre su frente para que hallen gracia delante de Jehovah. "Tejerás a cuadros un vestido de lino y Harás un turbante de lino. Harás también un Cinturón, obra de bordador. También Harás vestidos y cinturones para los hijos de Aarón, y les Harás turbantes para gloria y esplendor. Con ellos Vestirás a tu hermano Aarón, y con él a sus hijos. Los Ungirás, los Investirás y los Consagrarás para que me sirvan como sacerdotes. "También les Harás pantalones de lino para cubrir su desnudez desde la cintura hasta los muslos. Aarón y sus hijos Estarán vestidos con ellos cuando entren en el Tabernáculo de Reunión, o cuando se acerquen al altar para servir en el santuario; no sea que carguen con la culpa y mueran. Este es un estatuto perpetuo para él y para sus descendientes después de él.
"Esto es lo que Harás para consagrarlos, para que me sirvan como sacerdotes: Toma un novillo, dos carneros, sin defecto; panes sin levadura, tortas sin levadura amasadas con aceite y galletas sin levadura untadas con aceite. Harás estas cosas de harina fina de trigo. Las Pondrás en una cesta, y los Ofrecerás en la cesta, junto con el novillo y los dos carneros. Harás que Aarón y sus hijos se acerquen a la entrada del Tabernáculo de Reunión, y los Lavarás con agua. Tomarás las vestiduras y Vestirás a Aarón con el vestido, la Túnica del efod, el efod y el pectoral, y lo Sujetarás con el ceñidor del efod. Pondrás el turbante sobre su cabeza, y sobre el turbante Pondrás la diadema sagrada. Luego Tomarás el aceite de la Unción y lo Derramarás sobre su cabeza; Así lo Ungirás. Luego Harás que se acerquen sus hijos y los Vestirás con los vestidos. Ceñirás los cinturones a Aarón y a sus hijos, y les Pondrás los turbantes, y Tendrán el sacerdocio por estatuto perpetuo. Así Investirás a Aarón y a sus hijos. "Luego Acercarás el novillo delante del Tabernáculo de Reunión, y Aarón y sus hijos Pondrán sus manos sobre la cabeza del novillo. Degollarás el novillo delante de Jehovah, a la entrada del Tabernáculo de Reunión. Tomarás parte de la sangre del novillo y la Pondrás con tu dedo sobre los cuernos del altar; y Derramarás el resto de la sangre al pie del altar. Tomarás también todo el sebo que cubre las Vísceras, el sebo que Está sobre el Hígado y los dos riñones con el sebo que los cubre, y lo Harás arder sobre el altar. Pero Quemarás en el fuego fuera del campamento la carne, la piel y el estiércol del novillo. Es un sacrificio por el pecado. "Asimismo, Tomarás uno de los carneros, y Aarón y sus hijos Pondrán sus manos sobre la cabeza del carnero. Degollarás el carnero, Tomarás su sangre y la Rociarás encima y alrededor del altar. Cortarás el carnero en pedazos, Lavarás sus Vísceras y sus piernas, y las Pondrás con sus pedazos y con su cabeza. Harás arder todo el carnero sobre el altar. Es holocausto de grato olor a Jehovah, ofrenda quemada a Jehovah. "Luego Tomarás el otro carnero, y Aarón y sus hijos Pondrán sus manos sobre la cabeza del carnero. Degollarás el carnero, y Tomarás parte de su sangre y la Pondrás sobre el Lóbulo de la oreja derecha de Aarón, sobre el Lóbulo de la oreja derecha de sus hijos, sobre el dedo pulgar de sus manos derechas y sobre el dedo pulgar de sus pies derechos. Derramarás el resto de la sangre encima y alrededor del altar. Luego Tomarás parte de la sangre que Está sobre el altar y del aceite de la Unción, y los Rociarás sobre Aarón y sus vestiduras, y sobre sus hijos y sus vestiduras. Así Serán consagrados Aarón y sus vestiduras, y con él sus hijos y sus vestiduras. "Luego Tomarás el sebo del carnero, la rabadilla, el sebo que cubre las Vísceras, el sebo que Está sobre el Hígado, los dos riñones con el sebo que los cubre y el muslo derecho, porque es el carnero de la investidura. También Tomarás de la cesta de los panes sin levadura que Está delante de Jehovah, un pan, una torta de pan amasada con aceite y una galleta. Pondrás todas estas cosas en las manos de Aarón y en las manos de sus hijos, y las Mecerás como ofrenda mecida delante de Jehovah. Después las Tomarás de sus manos y las Harás arder en el altar, sobre el holocausto, como grato olor delante de Jehovah. Es una ofrenda quemada a Jehovah. "Entonces Tomarás el pecho del carnero de la investidura de Aarón, y lo Mecerás como ofrenda mecida delante de Jehovah. Esta Será tu Porción. Apartarás el pecho de la ofrenda mecida y el muslo de la ofrenda alzada, lo que fue mecido y lo que fue alzado del carnero de la investidura, de lo que era para Aarón y para sus hijos. Esto Será para Aarón y para sus hijos de parte de los hijos de Israel, por estatuto perpetuo, porque es ofrenda alzada. Será una ofrenda de parte de los hijos de Israel, de sus sacrificios de paz como ofrenda alzada para Jehovah. "Las vestiduras sagradas de Aarón Serán para sus hijos después de él, para que con ellas sean ungidos y para que con ellas sean investidos. El hijo suyo que sea sacerdote en su lugar y que entre al Tabernáculo de Reunión para servir en el santuario, las Vestirá durante siete Días. "Tomarás el carnero de la investidura y Cocerás su carne en un lugar santo. Aarón y sus hijos Comerán la carne del carnero y el pan que Está en la cesta, a la entrada del Tabernáculo de Reunión. Ellos Comerán aquellas cosas con las cuales se hizo Expiación para investirlos y consagrarlos; pero Ningún extraño Comerá de ellas, porque son sagradas. Si sobra algo de la carne de la investidura y del pan hasta la mañana, Quemarás al fuego lo que haya sobrado. No se Comerá, porque es cosa sagrada. "Así Harás a Aarón y a sus hijos, conforme a todas las cosas que yo te he mandado. Durante siete Días los Investirás. Y cada Día Ofrecerás un toro como sacrificio por el pecado, para hacer Expiación. Purificarás el altar al hacer Expiación por él, y lo Ungirás para santificarlo. Durante siete Días Expiarás el altar y lo Santificarás; Así Será un altar Santísimo. Todo lo que toque al altar Será santificado. "Esto es lo que Ofrecerás sobre el altar cada Día, continuamente: dos corderos de un año. Ofrecerás uno de los corderos al amanecer, y el otro cordero lo Ofrecerás al atardecer. Además, con cada cordero Ofrecerás la décima parte de un efa de harina fina, mezclada con la cuarta parte de un hin de aceite puro de olivas. La Libación Será de la cuarta parte de un hin de vino. "Ofrecerás el otro cordero al atardecer. Con él Presentarás una ofrenda vegetal como la de la mañana, y del mismo modo su Libación, como grato olor. Es una ofrenda quemada a Jehovah. "Esto Será, a través de vuestras generaciones, el holocausto continuo delante de Jehovah, a la entrada del Tabernáculo de Reunión, donde me encontraré contigo para hablarte Allí. También me encontraré Allí con los hijos de Israel, y el lugar Será santificado por mi gloria. Santificaré el Tabernáculo de Reunión y el altar. Asimismo, santificaré a Aarón y a sus hijos para que me sirvan como sacerdotes. Yo habitaré en medio de los hijos de Israel, y seré su Dios. Y Conocerán que yo soy Jehovah su Dios, que los saqué de la tierra de Egipto para habitar en medio de ellos. Yo, Jehovah, su Dios.
"Harás asimismo un altar para quemar incienso. Lo Harás de madera de acacia. Será cuadrado, de un codo de largo, de un codo de ancho y de dos codos de alto. Sus cuernos Serán hechos de la misma pieza. Lo Recubrirás de oro puro, tanto su cubierta como sus paredes alrededor y sus cuernos. Le Harás alrededor una moldura de oro. Le Harás también dos aros de oro debajo de su moldura en sus dos costados, en sus dos lados, donde se Colocarán las varas con que Será transportado. Harás las varas de madera de acacia y las Recubrirás de oro. "Pondrás el altar delante del velo que Está junto al arca del testimonio y delante del propiciatorio que Está sobre el testimonio, donde yo me encontraré contigo. Aarón Quemará incienso Aromático sobre él; lo Quemará cada mañana cuando prepare las Lámparas. Cuando encienda las Lámparas al anochecer, también Quemará incienso delante de Jehovah, continuamente, a través de vuestras generaciones. No ofreceréis sobre el altar incienso extraño, ni holocausto, ni ofrenda vegetal. Tampoco derramaréis Libación sobre él. Una vez al año Aarón Hará Expiación sobre los cuernos del altar. Con la sangre de la Víctima para la Expiación por el pecado, Hará Expiación sobre él, una vez al año, a través de vuestras generaciones. Será muy sagrado a Jehovah." Jehovah Habló a Moisés diciendo: "Cuando Hagáis el censo para obtener el Número de los hijos de Israel, Según los que sean contados de ellos, cada uno Dará a Jehovah el rescate por su persona. Así no Habrá mortandad entre ellos, cuando hayan sido contados. Esto Dará todo el que sea contado: medio siclo conforme al siclo del santuario. El siclo tiene 20 geras. La mitad de un siclo Será la ofrenda alzada para Jehovah. Cada uno que sea contado, de veinte años para arriba, Dará esta ofrenda alzada para Jehovah. Al entregar la ofrenda alzada para Jehovah a fin de hacer Expiación por vuestras personas, el rico no Dará Más, ni el pobre Dará menos del medio siclo. Tomarás de los hijos de Israel el dinero de las expiaciones y lo Darás para el servicio del Tabernáculo de Reunión. Ello Será un memorial a los hijos de Israel, delante de Jehovah, para hacer Expiación por vuestras personas." Jehovah también Habló a Moisés diciendo: "También Harás una fuente de bronce para lavarse, con su base también de bronce. La Pondrás entre el Tabernáculo de Reunión y el altar, y Pondrás en ella agua. Aarón y sus hijos se Lavarán en ella sus manos y sus pies. Cuando entren en el Tabernáculo de Reunión, se Lavarán con agua, para que no mueran. Cuando se acerquen al altar para servir y presentar la ofrenda quemada a Jehovah, también se Lavarán las manos y los pies, para que no mueran. Esto Será un estatuto perpetuo, tanto para él como para sus descendientes, a través de sus generaciones." Jehovah también Habló a Moisés diciendo: "Toma especias Aromáticas: de mirra granulada de primera, 500 siclos; de canela Aromática, la mitad, es decir, 250; de Cálamo Aromático, 250; de casia, 500, Según el siclo del santuario; y un hin de aceite de oliva. Con esto Prepararás el aceite de la santa Unción. Será un ungüento combinado, obra de perfumador, el cual Será el aceite de la santa Unción. Con él Ungirás el Tabernáculo de Reunión y el arca del testimonio, la mesa con todos sus utensilios, el candelabro con sus utensilios, el altar del incienso, el altar del holocausto con todos sus utensilios y la fuente con su base. Así los Consagrarás, y Serán cosas muy sagradas. Todo lo que los toque Será santificado. "También Ungirás a Aarón y a sus hijos, y los Consagrarás, para que me sirvan como sacerdotes. Y Hablarás a los hijos de Israel, diciendo: 'Este Será mi aceite de la santa Unción a través de todas vuestras generaciones. No Será vertido sobre el cuerpo de Ningún hombre, ni haréis una Composición similar. Sagrado es, y sagrado Será para vosotros. Cualquiera que prepare un ungüento similar y cualquiera que ponga de él sobre una persona extraña Será excluido de su pueblo.'" Jehovah dijo también a Moisés: "Toma especias: estacte, uña Aromática, Gálbano e incienso puro; igual peso de cada cosa. Haz con ello el incienso Aromático, obra de perfumador, salado, puro y santo. Molerás una parte de él muy fina y la Pondrás delante del testimonio, en el Tabernáculo de Reunión, donde yo me encontraré contigo. Será para vosotros cosa muy sagrada. No os haréis incienso de una Composición similar. Te Será cosa sagrada para Jehovah; cualquiera que haga una Composición similar para olerla Será excluido de su pueblo."
Jehovah Habló a Moisés diciendo: "Mira, yo he llamado por nombre a Bezaleel hijo de Uri, hijo de Hur, de la tribu de Judá, y lo he llenado del Espíritu de Dios, con Sabiduría, entendimiento, conocimiento y toda habilidad de artesano, para hacer diseños Artísticos y para trabajar en oro, plata y bronce; en el tallado de piedras para engastar, en el tallado de madera y para realizar toda clase de labor. "He Aquí, yo he escogido con él a Oholiab hijo de Ajisamac, de la tribu de Dan. También he puesto Sabiduría en el Corazón de toda persona sabia de Corazón, para que realicen todo lo que te he mandado: el Tabernáculo de Reunión, el arca del testimonio y el propiciatorio que Está sobre ella. También todos los utensilios del Tabernáculo: la mesa y sus utensilios, el candelabro de oro puro y todos sus utensilios, el altar del incienso, el altar del holocausto y todos sus utensilios, la fuente y su base, las vestiduras de material tejido, las vestiduras sagradas para el sacerdote Aarón, las vestiduras de sus hijos, para servir como sacerdotes, el aceite de la Unción y el incienso Aromático para el santuario. Lo Harán conforme a todo lo que te he mandado." Jehovah Habló Además a Moisés diciendo: "Tú Hablarás a los hijos de Israel y les Dirás: 'Ciertamente guardaréis mis Sábados, porque esto es una señal entre yo y vosotros a través de vuestras generaciones, para que Sepáis que yo soy Jehovah, el que os santifico. Guardaréis el Sábado, porque es sagrado para vosotros; el que lo profane Morirá irremisiblemente. Cualquiera que haga Algún trabajo en él Será excluido de en medio de su pueblo. Seis Días se Trabajará, pero el séptimo Día Será Sábado de reposo consagrado a Jehovah. Cualquiera que haga Algún trabajo en el Día del Sábado Morirá irremisiblemente.' "Los hijos de Israel Guardarán el Sábado, Celebrándolo como pacto perpetuo a través de sus generaciones. Será señal para siempre entre yo y los hijos de Israel. Porque en seis Días Jehovah hizo los cielos y la tierra, y en el séptimo Día Cesó y Reposó." Y cuando Acabó de hablar con él en el monte Sinaí, dio a Moisés dos tablas del testimonio, tablas de piedra escritas con el dedo de Dios.
Al ver el pueblo que Moisés tardaba en descender del monte, ellos se congregaron ante Aarón y le dijeron: --Levántate, haz para nosotros dioses que vayan delante de nosotros; porque a este Moisés, el hombre que nos Sacó de la tierra de Egipto, no sabemos qué le haya acontecido. Aarón les Respondió: --Quitad los aretes de oro que Están en las orejas de vuestras mujeres, de vuestros hijos y de vuestras hijas, y traédmelos. Entonces todos los del pueblo se quitaron los aretes de oro que Tenían en sus orejas, y los trajeron a Aarón. El los Recibió de sus manos e hizo un becerro de Fundición, modelado a buril. Entonces dijeron: --¡Israel, éste es tu dios que te Sacó de la tierra de Egipto! Al ver esto, Aarón Edificó un altar delante del becerro y Pregonó diciendo: --¡Mañana Habrá fiesta para Jehovah! Al Día siguiente madrugaron, ofrecieron holocaustos y trajeron sacrificios de paz. Luego el pueblo se Sentó a comer y a beber, y se Levantó para divertirse. Entonces Jehovah dijo a Moisés: --Anda, desciende, porque tu pueblo que sacaste de la tierra de Egipto se ha corrompido. Se han apartado Rápidamente del camino que yo les mandé. Se han hecho un becerro de Fundición, lo han adorado, le han ofrecido sacrificios y han dicho: "¡Israel, éste es tu dios que te Sacó de la tierra de Egipto!" --Le dijo, Además, a Moisés--: Yo he visto a este pueblo, y he Aquí que es un pueblo de dura cerviz. Ahora pues, deja que se encienda mi furor contra ellos y los consuma, pero yo haré de ti una gran Nación. Entonces Moisés Imploró el favor de Jehovah su Dios, diciendo: --Oh Jehovah, ¿por qué se ha de encender tu furor contra tu pueblo que sacaste de la tierra de Egipto con gran fuerza y con mano poderosa? ¿Por qué han de hablar los egipcios diciendo: "Los Sacó por maldad, para matarlos sobre los montes y para exterminarlos sobre la faz de la tierra"? Desiste del ardor de tu ira y cambia de parecer en cuanto a hacer mal a tu pueblo. Acuérdate de Abraham, de Isaac y de Israel tus siervos, a quienes juraste por ti mismo y les dijiste: "Yo multiplicaré vuestra descendencia como las estrellas del cielo, y daré a vuestra descendencia toda esta tierra de la cual he hablado. Y ellos la Tomarán como Posesión para siempre." Entonces Jehovah Cambió de parecer en cuanto al mal que dijo que Haría a su pueblo. Entonces Moisés se Volvió y Descendió del monte trayendo en sus manos las dos tablas del testimonio, tablas escritas por ambos lados; por uno y otro lado estaban escritas. Las tablas eran obra de Dios, y la escritura era escritura de Dios, grabada sobre las tablas. Al Oír Josué el estruendo del pueblo que gritaba, dijo a Moisés: --¡Estruendo de batalla hay en el campamento! Pero Moisés Respondió: --No es estruendo de victoria ni estruendo de derrota. Yo escucho estruendo de cantares. Aconteció que cuando Llegó al campamento y vio el becerro y las danzas, la ira de Moisés se Encendió, y Arrojó las tablas de sus manos y las Rompió al pie del monte. Y Tomó el becerro que Habían hecho y lo Quemó en el fuego. Luego lo Molió hasta reducirlo a polvo, lo Esparció sobre el agua, y lo hizo beber a los hijos de Israel. Y Moisés dijo a Aarón: --¿Qué te ha hecho este pueblo, para que hayas Traído sobre él un pecado tan grande? Y Aarón Respondió: --No se encienda la ira de mi señor. Tú conoces al pueblo, que es inclinado al mal. Ellos me dijeron: "Haz para nosotros dioses que vayan delante de nosotros; porque a este Moisés, el hombre que nos Sacó de la tierra de Egipto, no sabemos qué le haya acontecido." Y yo les Respondí: "Los que tengan oro, que se lo quiten." Ellos me lo dieron, y lo arrojé al fuego; y Salió este becerro. Al ver que el pueblo se Había desenfrenado, pues Aarón les Había permitido el desenfreno, de modo que llegaron a ser una vergüenza entre sus enemigos, Moisés se puso de pie a la entrada del campamento y dijo: --¡Quien esté de parte de Jehovah únase conmigo! Y se unieron con él todos los hijos de Leví. Y él les dijo: --Así ha dicho Jehovah, el Dios de Israel: "¡Cíñase cada uno su espada, y pasad y volved, de entrada a entrada del campamento! ¡Matad cada uno a su hermano, a su amigo y a su pariente!" Entonces los hijos de Leví hicieron conforme al dicho de Moisés, y aquel Día cayeron del pueblo como 3.000 hombres. Entonces Moisés dijo: --Hoy os habéis investido a vosotros mismos para Jehovah, cada uno a costa de su hijo o de su hermano, para que él os dé hoy Bendición. Al Día siguiente Moisés dijo al pueblo: --Vosotros habéis cometido un gran pecado. Pero yo subiré ahora hacia Jehovah; Quizás yo pueda hacer Expiación por vuestro pecado. Moisés Regresó a Jehovah y le dijo: --¡Ay! Este pueblo ha cometido un gran pecado al haberse hecho dioses de oro. Pero ahora perdona su pecado; y si no, por favor, Bórrame de tu libro que has escrito. Jehovah Respondió a Moisés: --¡Al que ha pecado contra Mí, a ése lo borraré de mi libro! Vuelve, pues; conduce a este pueblo al lugar que te he dicho; he Aquí que mi ángel Irá delante de ti. Pero en el Día del castigo yo les castigaré por su pecado. Y Jehovah Hirió al pueblo con una plaga por lo que Habían hecho con el becerro que Aarón Formó.
Después Jehovah dijo a Moisés: --Vé, sube de Aquí, Tú con el pueblo que sacaste de la tierra de Egipto, a la tierra acerca de la cual juré a Abraham, a Isaac y a Jacob, diciendo: "A tus descendientes la daré." Yo enviaré un ángel delante de vosotros y arrojaré a los cananeos, amorreos, heteos, ferezeos, heveos y jebuseos. Sube a la tierra que fluye leche y miel, pero yo no subiré en medio de ti, no sea que te consuma en el camino, porque eres un pueblo de dura cerviz. Al Oír el pueblo esta mala noticia, ellos hicieron duelo. Ninguno se Atavió con sus joyas. Entonces Jehovah dijo a Moisés: --Di a los hijos de Israel: "Vosotros sois un pueblo de dura cerviz; si yo estuviese un solo instante en medio de vosotros, os Consumiría. Ahora pues, quitaos vuestras joyas, y yo sabré qué he de hacer con vosotros." Y los hijos de Israel se desprendieron de sus joyas a partir del monte Horeb. Entonces Moisés Tomó una tienda y la Levantó fuera del campamento, a considerable distancia. A esta tienda la Llamó: tienda de Reunión. Y Sucedía que todo el que buscaba a Jehovah, iba a la tienda de Reunión que estaba fuera del campamento. Cuando Moisés se Dirigía a la tienda de Reunión, todo el pueblo se levantaba y se Ponía de pie junto a la entrada de su propia tienda. Miraban a Moisés hasta que él entraba en la tienda. Cuando Moisés entraba en la tienda, la columna de nube Descendía y se Detenía a la entrada de la tienda; y Dios hablaba con Moisés. Al ver la columna de nube, que se Detenía a la entrada de la tienda, todo el pueblo se levantaba y se postraba, cada uno a la entrada de su propia tienda. Entonces Jehovah hablaba a Moisés cara a cara, como habla un hombre con su amigo. Después regresaba Moisés al campamento; pero el joven Josué hijo de Nun, su ayudante, no se apartaba de la tienda. Moisés dijo a Jehovah: --Mira, Tú me dices a Mí: "Saca a este pueblo." Pero Tú no me has dado a conocer a quién has de enviar conmigo. Sin embargo, dices: "Yo te he conocido por tu nombre y también has hallado gracia ante mis ojos." Ahora, si he hallado gracia ante tus ojos, por favor muéstrame tu camino, para que te conozca y halle gracia ante tus ojos; considera también que esta gente es tu pueblo. Jehovah le dijo: --Mi presencia Irá contigo, y te daré descanso. Y él Respondió: --Si tu presencia no ha de ir conmigo, no nos saques de Aquí. ¿En qué, pues, se Conocerá que he hallado gracia ante tus ojos, yo y tu pueblo? ¿No Será en que Tú vas con nosotros y en que yo y tu pueblo llegamos a ser diferentes de todos los pueblos que Están sobre la faz de la tierra? Jehovah dijo a Moisés: --También haré esto que has dicho, por cuanto has hallado gracia ante mis ojos y te he conocido por tu nombre. Entonces Moisés dijo: --Por favor, muéstrame tu gloria. Y le Respondió: --Yo haré pasar toda mi bondad delante de ti y proclamaré delante de ti el nombre de Jehovah. Tendré misericordia del que tendré misericordia y me compadeceré del que me compadeceré. --Dijo Además--: No Podrás ver mi rostro, porque Ningún hombre me Verá y Quedará vivo. --Jehovah dijo también--: He Aquí hay un lugar junto a Mí, y Tú te Colocarás sobre la peña. Sucederá que cuando pase mi gloria, yo te pondré en una hendidura de la peña y te cubriré con mi mano hasta que yo haya pasado. Después apartaré mi mano, y Verás mis espaldas. Pero mi rostro no Será visto.
Jehovah dijo, Además, a Moisés: --Lábrate dos tablas de piedra como las primeras, y escribiré sobre esas tablas las palabras que estaban en las primeras, que rompiste. Prepárate para la mañana, sube de mañana al monte Sinaí y preséntate Allí delante de Mí sobre la cumbre del monte. No suba nadie contigo, ni nadie sea visto en todo el monte. No pasten ovejas ni bueyes frente a ese monte. Moisés Labró dos tablas de piedra como las primeras. Y Levantándose muy de mañana Subió al monte Sinaí, como le Mandó Jehovah, y Llevó en sus manos las dos tablas de piedra. Entonces Descendió Jehovah en la nube, y se Presentó Allí a Moisés; y éste Invocó el nombre de Jehovah. Jehovah Pasó frente a Moisés y Proclamó: --¡Jehovah, Jehovah, Dios compasivo y clemente, lento para la ira y grande en misericordia y verdad, que conserva su misericordia por mil generaciones, que perdona la iniquidad, la Rebelión y el pecado; pero que de ninguna manera Dará por inocente al culpable; que castiga la maldad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos, sobre la tercera y sobre la cuarta Generación! Entonces Moisés se Apresuró a bajar la cabeza hacia el suelo, y se Postró diciendo: --Oh Señor, si he hallado gracia ante tus ojos, vaya por favor el Señor en medio de nosotros, aunque éste sea un pueblo de dura cerviz. Perdona nuestra iniquidad y nuestro pecado, y acéptanos como tu heredad. Jehovah le dijo: --He Aquí, yo hago un pacto frente a todo tu pueblo: Haré maravillas como nunca fueron hechas en toda la tierra y en ninguna de las naciones. Todo el pueblo, en medio del cual Estás, Verá la obra de Jehovah; porque algo temible haré para con vosotros. Guarda lo que yo te mando hoy. He Aquí, yo echaré de tu presencia a los amorreos, cananeos, heteos, ferezeos, heveos y jebuseos. Guárdate, no sea que hagas alianza con los habitantes de la tierra a donde vas, de manera que eso sea de tropiezo en medio de ti. Ciertamente derribaréis sus altares, romperéis sus Imágenes y eliminaréis sus árboles rituales de Asera. Porque no te Postrarás ante otro dios, pues Jehovah, cuyo nombre es Celoso, es un Dios celoso. No sea que hagas alianza con los habitantes de aquella tierra, y cuando ellos se prostituyan tras sus dioses y les ofrezcan sacrificios, te inviten, y Tú comas de sus sacrificios; o que al tomar Tú sus hijas para tus hijos y al prostituirse ellas tras sus dioses, hagan que tus hijos se prostituyan tras los dioses de ellas. No te Harás dioses de Fundición. Guardarás la fiesta de los panes sin levadura. Siete Días Comerás panes sin levadura, como te he mandado, en el tiempo señalado del mes de Abib; porque en el mes de Abib saliste de Egipto. Todo primerizo que abre la matriz es Mío; de tu ganado Consagrarás el primerizo que sea macho de vaca o de oveja. Pero Rescatarás con un cordero el primerizo del asno; y si no lo rescatas, le Romperás la nuca. También Rescatarás todo primogénito Varón de tus hijos, y nadie se Presentará delante de Mí con las manos Vacías. Seis Días Trabajarás, pero en el séptimo Día Descansarás. Aun en el tiempo de la siembra y de la siega Descansarás. Celebrarás la fiesta de Pentecostés, es decir, la de las primicias de la siega del trigo, y también la fiesta de la cosecha a la vuelta del año. Tres veces al año se Presentarán todos tus hombres delante del Señor Jehovah, Dios de Israel. Porque yo expulsaré las naciones de tu presencia y ensancharé tus territorios. Nadie Codiciará tu tierra mientras Tú vayas tres veces al año para presentarte delante de Jehovah tu Dios. No Ofrecerás la sangre de mi sacrificio junto con algo que tenga levadura. No Quedará nada del sacrificio de la fiesta de la Pascua hasta la mañana. Traerás lo mejor de las primicias de tu tierra a la casa de Jehovah tu Dios. No Cocerás el cabrito en la leche de su madre. Entonces Jehovah dijo a Moisés: --Escribe estas palabras, porque conforme a ellas he hecho pacto contigo y con Israel. Moisés estuvo Allí con Jehovah cuarenta Días y cuarenta noches. No Comió pan ni Bebió agua. Y en las tablas Escribió las palabras del pacto: los diez mandamientos. Aconteció que al descender Moisés del monte Sinaí con las dos tablas del testimonio en su mano, mientras Descendía del monte, Moisés no Sabía que la piel de su cara Resplandecía por haber estado hablando con Dios. Aarón y todos los hijos de Israel miraron a Moisés, y he Aquí que la piel de su cara era resplandeciente, y temieron acercarse a él. Moisés los Llamó. Entonces Aarón y todos los jefes de la Congregación volvieron a él, y Moisés les Habló. Después de esto, se acercaron todos los hijos de Israel, y Moisés les Mandó todas las cosas que Jehovah le Había dicho en el monte Sinaí. Y cuando Moisés Terminó de hablar con ellos, puso un velo sobre su cara. Cuando entraba a la presencia de Jehovah para hablar con él, se quitaba el velo hasta que Salía. Entonces cuando Salía, hablaba con los hijos de Israel lo que él le mandaba. Al ver los hijos de Israel que la piel de su cara Resplandecía, Moisés Volvía a poner el velo sobre su cara, hasta que entraba para hablar con Jehovah.
Moisés hizo reunir a toda la Congregación de los hijos de Israel y les dijo: "Estas son las cosas que Jehovah ha mandado que Hagáis: 'Seis Días se Trabajará; pero el séptimo Día os Será sagrado, Sábado de reposo consagrado a Jehovah. Cualquiera que haga Algún trabajo en él Morirá. No encenderéis fuego en ninguna de vuestras moradas en el Día de Sábado.'" Moisés Habló a toda la Congregación de los hijos de Israel, diciendo: "Esto es lo que Jehovah ha mandado: 'Tomad de entre vosotros una ofrenda para Jehovah. Todo hombre de Corazón generoso traiga una ofrenda para Jehovah: oro, plata, bronce, material azul, Púrpura, Carmesí, lino, pelo de cabra, pieles de carnero teñidas de rojo, pieles finas, madera de acacia, aceite para la Iluminación, especias Aromáticas para el aceite de la Unción y para el incienso Aromático, piedras de ónice y piedras de engaste para el efod y el pectoral. "'Todo hombre que entre vosotros sea sabio de Corazón venga y haga todas las cosas que Jehovah ha mandado: el Tabernáculo, su tienda, su cubierta, sus ganchos, sus tablones, sus travesaños, sus pilares y sus bases; el arca y sus varas, el propiciatorio y el velo de Protección; la mesa y sus varas, todos sus utensilios y el pan de la Presencia; el candelabro para la Iluminación y sus utensilios, sus Lámparas y el aceite para la Iluminación; el altar del incienso y sus varas; el aceite de la Unción y el incienso Aromático; la cortina de la puerta para la entrada del Tabernáculo; el altar del holocausto, su rejilla de bronce, sus varas y todos sus utensilios; la fuente y su base; las mamparas del atrio, sus pilares, sus bases y la cortina de la entrada del atrio; las estacas del Tabernáculo, las estacas del atrio y sus cuerdas; las vestiduras de material tejido, para servir en el santuario, las vestiduras sagradas del sacerdote Aarón y las vestiduras de sus hijos, para servir como sacerdotes.'" Entonces toda la Congregación de los hijos de Israel Salió de la presencia de Jehovah. Y todo aquel a quien le Impulsó su Corazón y todo aquel a quien su Espíritu le Movió a la generosidad trajeron la ofrenda de Jehovah, para la obra del Tabernáculo de Reunión, para todo su servicio y para las vestiduras sagradas. Tanto hombres como mujeres, toda persona de Corazón generoso vino trayendo prendedores, aretes, anillos, collares y toda clase de objetos de oro. Todos presentaron a Jehovah una ofrenda de oro. Todos los que Poseían material azul, Púrpura, Carmesí, lino, pelo de cabra, pieles de carnero teñidas de rojo y pieles finas, los trajeron. Todos los que hicieron ofrenda de plata o de bronce trajeron la ofrenda para Jehovah. Todos los que Tenían madera de acacia la trajeron para la labor de la obra. Además, todas las mujeres sabias de Corazón hilaban con sus manos y Traían lo hilado: material azul, Púrpura, Carmesí y lino. Todas las mujeres cuyo Corazón les Impulsó con Sabiduría tejieron pelo de cabra. Los jefes trajeron piedras de ónice y piedras de engaste para el efod y el pectoral. También trajeron las especias Aromáticas y el aceite para la Iluminación, para la Unción y para el incienso Aromático. Los hijos de Israel, todos los hombres y mujeres cuyo Corazón les Movió a la generosidad para ofrendar para toda la obra que Jehovah Había mandado por medio de Moisés que se hiciera, trajeron una ofrenda voluntaria a Jehovah. Entonces Moisés dijo a los hijos de Israel: --Mirad, Jehovah ha llamado por nombre a Bezaleel hijo de Uri, hijo de Hur, de la tribu de Judá, y lo ha llenado del Espíritu de Dios, con Sabiduría, entendimiento, conocimiento y toda habilidad de artesano, para hacer diseños Artísticos y para trabajar en oro, plata y bronce, en el tallado de piedras para engastar, en el tallado de madera y para realizar toda clase de labor Artística. El ha puesto en su Corazón la capacidad para enseñar, tanto él como Oholiab hijo de Ajisamac, de la tribu de Dan. Los ha llenado con Sabiduría de Corazón para realizar toda obra de artesano, diseñador y bordador de material azul, Púrpura, Carmesí y lino, y de tejedor; para que realicen toda labor y hagan diseños Artísticos.
Bezaleel, Oholiab y todos los sabios de Corazón en quienes Jehovah ha puesto Sabiduría y entendimiento para saber hacer toda la obra de la Construcción del santuario, Harán todas las cosas que ha mandado Jehovah. Entonces Llamó Moisés a Bezaleel, a Oholiab y a todo hombre sabio de Corazón en cuyo Corazón Jehovah Había puesto Sabiduría, y todos aquellos cuyo Corazón les Impulsó para acercarse y llevar a cabo la obra. Y ellos tomaron de delante de Moisés toda la ofrenda que los hijos de Israel Habían Traído, para que se llevara a cabo la obra de la Construcción del santuario. Como el pueblo continuaba trayendo ofrenda voluntaria cada mañana, todos los maestros que Hacían toda la obra del santuario dejaron cada uno su trabajo y hablaron con Moisés diciendo: --El pueblo trae mucho Más de lo necesario para llevar a cabo la obra que Jehovah ha mandado que se haga. Entonces Moisés Mandó pregonar por el campamento, diciendo: --Nadie, hombre o mujer, haga nada Más como ofrenda para el santuario. Así se le Impidió al pueblo seguir trayendo; pues ya Había material suficiente para hacer toda la obra, y aun sobraba. Todos los sabios de Corazón de entre los encargados de la obra hicieron el Tabernáculo con diez tapices de lino torcido, de material azul, de Púrpura y de Carmesí. Y los hizo con querubines, obra de fina Artesanía. Cada tapiz era de 28 codos de largo y de 4 codos de ancho. Todos los tapices Tenían la misma medida. El Unió cinco tapices el uno con el otro; y también Unió los otros cinco tapices el uno con el otro. También hizo lazos de material azul en la orilla del tapiz del extremo, en una Unión. Lo mismo hizo en la orilla del otro tapiz del extremo, en la otra Unión. Hizo cincuenta lazos en un tapiz, e hizo cincuenta lazos en la orilla del tapiz de la otra Unión, estando los lazos contrapuestos, uno frente al otro. Hizo también cincuenta ganchos de oro con los cuales Unió los tapices el uno con el otro, de manera que el Tabernáculo Formó un solo conjunto. Hizo también tapices de pelo de cabra para la tienda que Está sobre el Tabernáculo, once tapices en total. Cada tapiz era de 30 codos de largo y de 4 codos de ancho. Los once tapices Tenían la misma medida. Unió cinco tapices en un conjunto, y seis tapices en el otro conjunto. Hizo también cincuenta lazos en la orilla del tapiz del extremo, en la primera Unión; y cincuenta lazos en la orilla del otro tapiz, en la segunda Unión. Hizo también cincuenta ganchos de bronce para unir la tienda, de manera que formara un solo conjunto. Hizo para el Tabernáculo una cubierta de pieles de carnero teñidas de rojo, y sobre ésta puso una cubierta de pieles finas. Hizo también para el Tabernáculo los tablones de madera de acacia, para estar puestos de manera vertical. Cada Tablón era de 10 codos de largo y de un codo y medio de ancho. Cada Tablón Tenía dos espigas para ser trabadas una con otra. Así hizo para todos los tablones del Tabernáculo. Hizo, pues, los tablones para el Tabernáculo, veinte tablones para el lado sur. Hizo también cuarenta bases de plata debajo de los veinte tablones: dos bases debajo de un Tablón para sus dos espigas, y dos bases debajo de otro Tablón para sus dos espigas. Y para el otro lado, el lado norte del Tabernáculo, hizo veinte tablones, con sus cuarenta bases de plata: dos bases debajo de un Tablón y dos bases debajo de otro Tablón. Hizo seis tablones para el lado posterior del Tabernáculo, al occidente. Para las esquinas del Tabernáculo, en los dos extremos posteriores, hizo dos tablones, los cuales estaban unidos por abajo y unidos por arriba con un aro. Así hizo con los dos en las dos esquinas. Eran, pues, ocho tablones con sus bases de plata, dieciséis bases; dos bases debajo de cada Tablón. Hizo también los travesaños de madera de acacia: cinco para los tablones de un lado del Tabernáculo, cinco travesaños para los tablones del otro lado del Tabernáculo, y cinco travesaños para los tablones del lado posterior del Tabernáculo, al occidente. Hizo que el travesaño del centro pasase por la mitad de los tablones, de un extremo al otro extremo. Recubrió de oro los tablones; y también hizo de oro los aros en los cuales se Habían de meter los travesaños. También Recubrió de oro los travesaños. Hizo también el velo de material azul, de Púrpura, de Carmesí y de lino torcido. Y los hizo con querubines, obra de fina Artesanía. Para el velo hizo cuatro pilares de madera de acacia y los Recubrió de oro. Sus ganchos eran de oro, y Fundió para ellos cuatro bases de plata. Hizo también la cortina para la entrada del Tabernáculo, de material azul, de Púrpura, de Carmesí y de lino torcido, obra de bordador. También hizo sus cinco pilares y sus ganchos. Recubrió de oro la parte superior de sus columnas y sus bandas, y sus cinco bases eran de bronce.
Bezaleel hizo también el arca de madera de acacia. Era de dos codos y medio de largo, de un codo y medio de ancho y de un codo y medio de alto. La Recubrió de oro puro por dentro y por fuera, y le hizo una moldura de oro alrededor. Le hizo, Además, cuatro aros de oro fundido para sus cuatro patas: dos aros a un lado de ella, y dos aros al otro lado. También hizo las varas de madera de acacia y las Recubrió de oro. Y Metió las varas por los aros a los lados del arca, para llevar el arca. Hizo también el propiciatorio de oro puro. Era de dos codos y medio de largo y de un codo y medio de ancho. También hizo los dos querubines; de oro modelado a martillo los hizo en los dos extremos del propiciatorio. Un Querubín estaba en un extremo, y el otro Querubín en el otro extremo. De una sola pieza con el propiciatorio hizo los querubines en sus dos extremos. Los querubines Extendían las alas por encima, cubriendo con sus alas el propiciatorio. Sus caras estaban una frente a la otra; las caras de los querubines estaban mirando hacia el propiciatorio. Hizo también la mesa de madera de acacia. Era de dos codos de largo, de un codo de ancho y de un codo y medio de alto. La Recubrió de oro puro y le hizo una moldura de oro alrededor. Le hizo también un marco alrededor, de un palmo menor de ancho, y al marco le hizo una moldura de oro alrededor. Le hizo cuatro aros de oro fundido y los puso en las cuatro esquinas que corresponden a sus cuatro patas. Próximos al marco estaban los aros donde se colocaban las varas para llevar la mesa. Hizo también las varas de madera de acacia, para llevar la mesa, y las Recubrió de oro. También hizo de oro puro los utensilios que Habrían de estar sobre la mesa: sus platos, sus cucharas, sus tazones y sus vasijas para hacer la Libación. Hizo también el candelabro de oro puro modelado a martillo. El candelabro con su base, su tallo, sus Cálices, sus botones y sus flores era de una sola pieza. Seis brazos Salían de sus lados: tres brazos del candelabro de un lado, y tres brazos del candelabro del otro lado. En un brazo Había tres Cálices en forma de Botón y flor de almendro, y en su otro brazo Había tres Cálices en forma de Botón y flor de almendro; Así en los seis brazos que Salían del candelabro. En el tallo del candelabro Había cuatro Cálices en forma de flor de almendro, con sus botones y sus flores. Había un Botón debajo de dos brazos del mismo, otro Botón debajo de otros dos brazos del mismo, y otro Botón debajo de los otros dos brazos del mismo; Así con los seis brazos que Salían de él. Sus botones y sus brazos eran de una sola pieza con él; todo era una pieza de oro puro modelado a martillo. Hizo también de oro puro sus siete Lámparas, sus despabiladeras y sus platillos. Hizo el candelabro y todos sus accesorios de un talento de oro puro. Hizo también de madera de acacia el altar del incienso. Era cuadrado, de un codo de largo, de un codo de ancho y de dos codos de alto. Sus cuernos estaban hechos de la misma pieza. Lo Recubrió de oro puro, tanto su cubierta como sus paredes alrededor y sus cuernos. Le hizo alrededor una moldura de oro. También hizo dos aros de oro debajo de su moldura en sus dos costados, en sus dos lados, donde se colocaban las varas con que Sería transportado. Hizo las varas de madera de acacia y las Recubrió de oro. Hizo también el aceite de la santa Unción y el incienso Aromático puro, obra de perfumador.
Hizo también el altar del holocausto de madera de acacia. Era cuadrado, de 5 codos de largo, de 5 codos de ancho y de 3 codos de alto. Le hizo cuernos en sus cuatro esquinas; los cuernos eran de una misma pieza. Y los Recubrió de bronce. También hizo todos los utensilios del altar: bandejas, palas, tazones para la Aspersión, tenedores y baldes. Hizo de bronce todos sus utensilios. También hizo para el altar la rejilla de bronce, en forma de red, que puso por debajo del borde del altar, hasta la mitad del altar. También hizo de bronce fundido cuatro aros en los cuatro extremos de la rejilla de bronce, donde se colocaban las varas. Hizo también las varas de madera de acacia y las Recubrió de bronce. Metió las varas por los aros de los lados del altar, para transportarlo con ellas. El altar era hueco, hecho de tablas. Hizo también la fuente de bronce con su base de bronce, de los espejos de las mujeres que prestaban servicio a la entrada del Tabernáculo de Reunión. Hizo también el atrio. En el lado sur el atrio Tenía mamparas de lino torcido a lo largo de 100 codos. Sus veinte pilares con sus veinte bases eran de bronce. Los ganchos de los pilares y sus bandas eran de plata. El lado norte también Tenía 100 codos. Sus veinte pilares con sus veinte bases eran de bronce. Los ganchos de los pilares y sus bandas eran de plata. El lado occidental Tenía 50 codos de mamparas con sus diez pilares y sus diez bases. Los ganchos de los pilares y sus bandas eran de plata. Al frente, es decir, al este, también Tenía 50 codos. A un lado Había 15 codos de mamparas con sus tres pilares y sus tres bases; asimismo al otro lado. A uno y a otro lado de la entrada del atrio Había 15 codos de mamparas con sus tres pilares y sus bases. Todas las mamparas alrededor del atrio eran de lino torcido; y las bases de los pilares, de bronce. Los ganchos de los pilares y sus bandas eran de plata. Los capiteles de sus pilares también estaban recubiertos de plata, y todos los pilares del atrio Tenían bandas de plata. La cortina de la entrada del atrio era obra de bordador hecha de material azul, de Púrpura, de Carmesí y de lino torcido. Tenía 20 codos de largo por 5 codos de alto, como las mamparas del atrio. Sus cuatro pilares con sus cuatro bases eran de bronce. Sus ganchos eran de plata, y el revestimiento de sus capiteles y sus bandas era de plata. Todas las estacas del Tabernáculo y del atrio alrededor eran de bronce. Estas son las cantidades de materiales usados para el Tabernáculo, el Tabernáculo del testimonio, que por orden de Moisés fueron escritas en un registro por los levitas, bajo la Dirección de Itamar, hijo del sacerdote Aarón. Bezaleel hijo de Uri, hijo de Hur, de la tribu de Judá, hizo todo lo que Jehovah Había mandado a Moisés, junto con Oholiab hijo de Ajisamac, de la tribu de Dan, quien era Artífice, diseñador y bordador en material azul, en Púrpura, en Carmesí y en lino. Todo el oro empleado en la obra, en toda la obra del santuario, era oro de la ofrenda, y fue 29 talentos y 730 siclos, Según el siclo del santuario. La plata de los inscritos de la asamblea fue de 100 talentos y 1.775 siclos, Según el siclo del santuario. Esto representaba el medio por persona, es decir, el medio siclo, Según el siclo del santuario, de todos los contados de veinte años para arriba, los cuales fueron 603.550. Los 100 talentos de plata fueron fundidos para hacer las bases del santuario y las bases del velo, 100 bases por 100 talentos, un talento por base. De los 1.775 siclos hizo los ganchos de los pilares, Revistió sus capiteles y les puso sus bandas. El bronce de la ofrenda fue 70 talentos y 2.400 siclos. Con él hizo las bases de la entrada del Tabernáculo de Reunión, el altar de bronce y su rejilla de bronce; todos los utensilios del altar, las bases del atrio alrededor, las bases de la entrada del atrio, todas las estacas del Tabernáculo y todas las estacas del atrio alrededor.
Hicieron las vestiduras tejidas de material azul, de Púrpura y de Carmesí, para servir en el santuario. Hicieron las vestiduras sagradas para Aarón, como Jehovah Había mandado a Moisés. Hicieron el efod de oro, de material azul, de Púrpura, de Carmesí y de lino torcido. Extendieron Láminas de oro e hicieron hilos para tejerlos junto con el material azul, la Púrpura, el Carmesí y el lino, obra de fina Artesanía. Le hicieron hombreras que se juntaban sobre él en sus dos extremos, para poderse unir. Su ceñidor para ajustar el efod, el cual Está sobre éste, era de la misma hechura y de los mismos materiales: oro, azul, Púrpura, Carmesí y lino torcido, como Jehovah Había mandado a Moisés. Labraron las piedras de ónice con engastes de oro alrededor. Fueron grabadas con grabadura de sello, con los nombres de los hijos de Israel. Y las pusieron sobre las hombreras del efod, como piedras memoriales para los hijos de Israel, como Jehovah Había mandado a Moisés. Hicieron también el pectoral, obra de fina Artesanía como la hechura del efod: de oro, de material azul, de Púrpura, de Carmesí y de lino torcido. Era cuadrado y plegado; hicieron el pectoral de un palmo de largo y de un palmo de ancho, plegado. Engastaron en él cuatro hileras de piedras: La primera hilera Tenía un Rubí, un topacio y un berilo. La segunda hilera Tenía una turquesa, un zafiro y un diamante. La tercera hilera Tenía un jacinto, un ágata y una amatista. La cuarta hilera Tenía un Crisólito, un ónice y un jaspe. Estas piedras estaban montadas en engastes de oro. Estas piedras Correspondían a los nombres de los hijos de Israel; eran doce como sus nombres. Correspondían a las doce tribus, como grabaduras de sello, cada una con su nombre. Hicieron también sobre el pectoral las cadenillas trenzadas como Cordón, de oro puro. Asimismo, hicieron los dos engastes de oro y los dos anillos de oro, y pusieron los anillos en los dos extremos del pectoral. Metieron los dos cordones de oro en los dos anillos en los extremos del pectoral, y fijaron los dos extremos de los dos cordones en los dos engastes y los fijaron sobre las hombreras del efod, en su parte delantera. Hicieron otros dos anillos de oro que pusieron en los dos extremos del pectoral, en el borde que Está al lado interior del efod. Hicieron otros dos anillos de oro y los fijaron en la parte inferior de las dos hombreras del efod, en su parte delantera, frente a su Unión sobre el ceñidor del efod. Después ataron el pectoral por sus anillos a los anillos del efod con un Cordón azul, para que estuviese sobre el ceñidor del efod y para que el pectoral no se desprendiese del efod, como Jehovah Había mandado a Moisés. Hizo también la Túnica del efod, obra de tejedor, toda de material azul. La Túnica Tenía una abertura en medio de ella como abertura de coraza de cuero, con un borde alrededor de la abertura, para que no se rompiera. En los bordes inferiores de la Túnica hicieron las granadas de material azul, de Púrpura, de Carmesí y de lino torcido. También hicieron las campanillas de oro puro, y las pusieron entre las granadas alrededor de los bordes de la Túnica: campanilla y granada, luego campanilla y granada, alrededor de los bordes de la Túnica, para servir, como Jehovah Había mandado a Moisés. También hicieron para Aarón y sus hijos el vestido de lino, obra de tejedor. Hicieron de lino el turbante y los adornos de los otros turbantes. Y los pantalones fueron hechos de lino torcido. También el Cinturón era de lino torcido, de material azul, de Púrpura y de Carmesí, obra de bordador, como Jehovah Había mandado a Moisés. Asimismo, hicieron de oro puro una Lámina en forma de flor para la diadema sagrada, y con grabadura de sello inscribieron en ella: "Consagrado a Jehovah." Sobre ella pusieron un Cordón azul, para colocarla en alto sobre el turbante, como Jehovah Había mandado a Moisés. Así fue acabada toda la obra de la morada, el Tabernáculo de Reunión. Los hijos de Israel hicieron conforme a todo lo que Jehovah Había mandado a Moisés; Así lo hicieron. Llevaron a Moisés el Tabernáculo, la tienda y todos sus accesorios: sus ganchos, sus tablones, sus travesaños, sus pilares, sus bases, la cubierta de pieles de carneros teñidas de rojo, la cubierta de pieles finas, el velo de Separación; el arca del testimonio, sus varas y el propiciatorio; la mesa con todos sus utensilios y el pan de la Presencia; el candelabro de oro puro, su hilera de Lámparas y todos sus utensilios; el aceite para la Iluminación; el altar de oro, el aceite de la Unción, el incienso Aromático, la cortina de la entrada del Tabernáculo; el altar de bronce con su rejilla de bronce, sus varas y todos sus utensilios; la fuente y su base, las mamparas del atrio, sus pilares, sus bases, la cortina de la entrada del atrio, sus cuerdas, sus estacas y todos los utensilios para el servicio en la morada, el Tabernáculo de Reunión; las vestiduras de material tejido, para servir en el santuario, las vestiduras sagradas para el sacerdote Aarón y las vestiduras de sus hijos, para servir como sacerdotes. Los hijos de Israel hicieron todo el trabajo conforme a todo lo que Jehovah Había mandado a Moisés. Moisés vio toda la obra, y he Aquí que la Habían hecho como Jehovah Había mandado; Así la Habían hecho. Y Moisés los bendijo.
Jehovah Habló a Moisés diciendo: "El primer Día del mes primero Harás levantar la morada, el Tabernáculo de Reunión. Pondrás Allí el arca del testimonio y la Cubrirás con el velo. Meterás la mesa y la Pondrás en orden. Meterás también el candelabro y Encenderás sus Lámparas. Pondrás el altar de oro para el incienso delante del arca del testimonio, y Pondrás la cortina a la entrada del Tabernáculo. "Después Pondrás el altar del holocausto delante de la entrada de la morada, el Tabernáculo de Reunión. Colocarás la fuente entre el Tabernáculo de Reunión y el altar, y Pondrás agua en ella. Finalmente Pondrás el atrio alrededor y la cortina a la entrada del atrio. "Luego Tomarás el aceite de la Unción, y Ungirás el Tabernáculo y todo lo que Está en él. Así lo Consagrarás junto con todos sus utensilios, y Será santo. Ungirás también el altar del holocausto y todos sus utensilios. Así Consagrarás el altar, y el altar Será Santísimo. Asimismo, Ungirás la fuente y su base, y la Consagrarás. "Después Harás que Aarón y sus hijos se acerquen a la entrada del Tabernáculo de Reunión, y los Lavarás con agua. Vestirás a Aarón con las vestiduras sagradas, lo Ungirás y lo Consagrarás, para que me sirva como sacerdote. Luego Harás que sus hijos se acerquen, los Vestirás con las vestiduras y los Ungirás como ungiste a su padre. Así me Servirán como sacerdotes. Su Unción les Servirá para un sacerdocio perpetuo a través de sus generaciones." Moisés hizo conforme a todo lo que Jehovah le Había mandado; Así lo hizo. Y el Tabernáculo fue levantado el primer Día del mes primero del segundo año. Moisés hizo levantar el Tabernáculo y Asentó sus bases, puso sus tablones, Colocó sus travesaños, Levantó sus pilares, Extendió la tienda sobre el Tabernáculo y Colocó la cubierta encima del Tabernáculo, como Jehovah Había mandado a Moisés. Después Tomó el testimonio y lo puso dentro del arca. Colocó las varas en el arca, y encima de ella puso el propiciatorio. Introdujo el arca en el Tabernáculo, puso el velo de Protección y Cubrió el arca del testimonio, como Jehovah Había mandado a Moisés. Después puso la mesa en el Tabernáculo de Reunión, en el lado norte del Tabernáculo, fuera del velo. Colocó sobre ella en orden el pan delante de Jehovah, como Jehovah Había mandado a Moisés. Colocó el candelabro en el Tabernáculo de Reunión, frente a la mesa, en el lado sur del Tabernáculo. Luego Encendió las Lámparas delante de Jehovah, como Jehovah Había mandado a Moisés. Luego Colocó el altar de oro en el Tabernáculo de Reunión, delante del velo. Y Quemó sobre él incienso Aromático, como Jehovah Había mandado a Moisés. Puso, asimismo, la cortina a la entrada del Tabernáculo. Colocó el altar del holocausto a la entrada de la morada, el Tabernáculo de Reunión, y sobre él Ofreció el holocausto y la ofrenda vegetal, como Jehovah Había mandado a Moisés. Colocó la fuente entre el Tabernáculo de Reunión y el altar, y puso en ella agua para lavarse. Moisés, Aarón y sus hijos lavaban en ella sus manos y sus pies. Cuando entraban en el Tabernáculo de Reunión y cuando se acercaban al altar, se lavaban, como Jehovah Había mandado a Moisés. Finalmente, hizo levantar el atrio alrededor del Tabernáculo y del altar, y puso la cortina a la entrada del atrio. Y Así Moisés Acabó la obra. Entonces la nube Cubrió el Tabernáculo de Reunión, y la gloria de Jehovah Llenó la morada. Moisés no Podía entrar en el Tabernáculo de Reunión, porque la nube estaba sobre él, y la gloria de Jehovah Había llenado la morada. En todas sus etapas, cuando la nube se levantaba del Tabernáculo, los hijos de Israel Partían; pero si la nube no se levantaba, no Partían hasta el Día en que ella se levantaba. Porque en todas sus etapas, la nube de Jehovah estaba de Día sobre el Tabernáculo; y el fuego estaba Allí de noche, a la vista de toda la casa de Israel.
Jehovah Llamó a Moisés y Habló con él desde el Tabernáculo de Reunión, diciendo: "Habla a los hijos de Israel y diles que cuando alguno de vosotros presente una ofrenda a Jehovah, ésta Será del ganado vacuno u ovino. Si su ofrenda es holocausto del ganado vacuno, Ofrecerá un macho sin defecto. Lo Ofrecerá voluntariamente delante de Jehovah a la entrada del Tabernáculo de Reunión. Pondrá su mano sobre la cabeza de la Víctima, la cual Será aceptada para hacer Expiación por él. Entonces Degollará el novillo en presencia de Jehovah, y los sacerdotes hijos de Aarón Ofrecerán la sangre Rociándola por encima y alrededor del altar que Está a la entrada del Tabernáculo de Reunión. Después Desollará la Víctima del holocausto y la Cortará en pedazos. Luego los hijos del sacerdote Aarón Pondrán fuego sobre el altar y Acomodarán la leña sobre el fuego. Después los sacerdotes hijos de Aarón Acomodarán los pedazos, la cabeza y el sebo encima de la leña que Está en el fuego sobre el altar. Y el sacerdote Lavará con agua las Vísceras y las piernas, y las Hará arder todas sobre el altar. Es un holocausto, una ofrenda quemada de grato olor a Jehovah. "Si su ofrenda para el holocausto es del rebaño, ya sea de las ovejas o de las cabras, Ofrecerá un macho sin defecto. Lo Degollará delante de Jehovah, al lado norte del altar; y los sacerdotes hijos de Aarón Rociarán su sangre por encima y alrededor del altar. El sacerdote lo Cortará en pedazos y los Acomodará, junto con la cabeza y el sebo, encima de la leña que Está en el fuego sobre el altar. El sacerdote Lavará con agua las Vísceras y las piernas; las Ofrecerá todas y las Hará arder sobre el altar. Es un holocausto, una ofrenda quemada de grato olor a Jehovah. "Pero si su ofrenda para Jehovah es un holocausto de aves, Presentará su ofrenda de Tórtolas o de pichones de paloma. El sacerdote la Llevará al altar, le Arrancará la cabeza, la Hará arder sobre el altar y Exprimirá su sangre sobre un lado del altar. Le Quitará el buche y las plumas, y los Echará en el lugar de las cenizas que Está al lado este del altar. El sacerdote la Partirá por las alas, pero sin dividirla en dos, y la Hará arder encima de la leña que Está en el fuego sobre el altar. Es un holocausto, una ofrenda quemada de grato olor a Jehovah.
"Cuando alguien presente como ofrenda a Jehovah una ofrenda vegetal, ésta Será de harina fina, sobre la cual Derramará aceite y Pondrá incienso. La Traerá a los sacerdotes hijos de Aarón. El sacerdote Tomará un puñado de la harina fina de la ofrenda y parte del aceite, con todo su incienso, y Hará arder sobre el altar la Porción memorial de ella. Es una ofrenda quemada de grato olor a Jehovah. Lo que sobre de la ofrenda Será para Aarón y para sus hijos. Es lo Más sagrado de las ofrendas quemadas a Jehovah. "Cuando presentes una ofrenda vegetal cocida al horno, ésta Será de tortas de harina fina sin levadura, amasadas con aceite, y galletas sin levadura untadas con aceite. Si presentas una ofrenda cocida en sartén, Será de harina fina sin levadura y amasada con aceite, la cual Partirás en pedazos, y Derramarás aceite sobre ella. Es una ofrenda vegetal. "Si presentas la ofrenda cocida en cacerola, Será de harina fina con aceite. Traerás a Jehovah la ofrenda hecha de estas cosas y la Presentarás al sacerdote, el cual la Llevará al altar. El sacerdote Tomará de la ofrenda la Porción memorial de ella y la Hará arder sobre el altar. Es una ofrenda quemada de grato olor a Jehovah. Lo que sobre de la ofrenda Será para Aarón y para sus hijos. Es lo Más sagrado de las ofrendas quemadas a Jehovah. "Ninguna ofrenda vegetal que presentéis a Jehovah Tendrá levadura, pues no Presentarás ofrenda quemada a Jehovah de cosa que contenga levadura o miel. Estas cosas las podréis presentar a Jehovah como ofrenda de los primeros frutos, pero no Serán puestas sobre el altar como ofrenda de grato olor. "Toda ofrenda vegetal tuya la Sazonarás con sal. Jamás Permitirás que la sal del pacto de tu Dios falte de tu ofrenda. Ofrecerás sal con todas tus ofrendas. "Si presentas a Jehovah una ofrenda vegetal de las primicias, Será de espigas tostadas al fuego. Presentarás el grano fresco desmenuzado como ofrenda de tus primicias, poniendo sobre ella aceite e incienso. Es una ofrenda vegetal. El sacerdote Hará arder la Porción memorial del grano desmenuzado y del aceite, con todo el incienso. Es una ofrenda quemada a Jehovah.
"Si su ofrenda es un sacrificio de paz, y si la ofrece del ganado vacuno, macho o hembra, sin defecto la Ofrecerá delante de Jehovah; Pondrá su mano sobre la cabeza de la Víctima, y la Degollará a la entrada del Tabernáculo de Reunión. Luego los sacerdotes hijos de Aarón Rociarán la sangre por encima y alrededor del altar. Después Ofrecerá de la Víctima del sacrificio de paz, como ofrenda quemada a Jehovah, el sebo que cubre las Vísceras y todo el sebo que Está sobre las Vísceras, los dos riñones con el sebo que Está sobre ellos, junto a los costados; y con los riñones Extraerá el sebo que cubre el Hígado. Los hijos de Aarón los Harán arder en el altar, sobre el holocausto que Está encima de la leña, en el fuego. Es una ofrenda quemada de grato olor a Jehovah. "Si su ofrenda como sacrificio de paz a Jehovah es del rebaño, sea macho o hembra, sin defecto lo Ofrecerá. Si trae un cordero como su ofrenda, lo Presentará delante de Jehovah, Pondrá su mano sobre la cabeza de la Víctima y la Degollará delante del Tabernáculo de Reunión. Luego los hijos de Aarón Rociarán la sangre por encima y alrededor del altar. Del sacrificio de paz Presentará, como ofrenda quemada a Jehovah, el sebo y toda la rabadilla Extraída desde la Raíz del espinazo, el sebo que cubre las Vísceras y todo el sebo que Está sobre las Vísceras, los dos riñones con el sebo que Está sobre ellos, junto a los costados; y con los riñones Extraerá el sebo que cubre el Hígado. El sacerdote los Hará arder sobre el altar como alimento. Es una ofrenda quemada a Jehovah. "Si su ofrenda es una cabra, la Presentará delante de Jehovah, Pondrá su mano sobre la cabeza de la Víctima y la Degollará delante del Tabernáculo de Reunión. Luego los hijos de Aarón Rociarán la sangre por encima y alrededor del altar. Después Ofrecerá de ella, como su ofrenda quemada a Jehovah, el sebo que cubre las Vísceras y todo el sebo que Está sobre las Vísceras, los dos riñones con el sebo que Está sobre ellos, junto a los costados; y con los riñones Extraerá el sebo que cubre el Hígado. El sacerdote los Hará arder sobre el altar como alimento. Es una ofrenda quemada de grato olor a Jehovah. Todo el sebo es para Jehovah. "Este Será un estatuto perpetuo a través de vuestras generaciones. En cualquier lugar que habitéis, no comeréis nada de sebo ni nada de sangre."
Jehovah Habló a Moisés diciendo: "Habla a los hijos de Israel y diles que cuando alguna persona peque por inadvertencia contra alguno de los mandamientos de Jehovah respecto a cosas que no se deben hacer, y hace alguna de ellas; si el que peca es el sacerdote ungido, lo cual resulta en culpabilidad para el pueblo, él Ofrecerá a Jehovah un novillo sin defecto, como sacrificio por el pecado, por su pecado cometido. Traerá el novillo a la entrada del Tabernáculo de Reunión delante de Jehovah, Pondrá su mano sobre la cabeza del novillo y lo Degollará delante de Jehovah. Después el sacerdote ungido Tomará parte de la sangre del novillo y la Llevará al Tabernáculo de Reunión. Y mojando su dedo en la sangre, Rociará siete veces delante de Jehovah, hacia el velo del santuario. Luego el sacerdote Pondrá parte de la sangre sobre los cuernos del altar del incienso Aromático, que Está delante de Jehovah en el Tabernáculo de Reunión, y Derramará el resto de la sangre del novillo al pie del altar del holocausto que Está a la entrada del Tabernáculo de Reunión. Tomará del novillo del sacrificio por el pecado todo el sebo, el sebo que cubre las Vísceras y todo el sebo que Está sobre las Vísceras, los dos riñones con el sebo que Está sobre ellos, junto a los costados; y con los riñones Extraerá el sebo que cubre el Hígado, de la manera que se los quita del novillo del sacrificio de paz. Luego el sacerdote los Hará arder sobre el altar del holocausto. Pero la piel del novillo y toda su carne, con su cabeza, sus piernas, sus Vísceras y su estiércol --el novillo entero-- los Sacará fuera del campamento a un lugar purificado, donde se echan las cenizas, y los Quemará en el fuego sobre la leña. Será quemado en el lugar donde se echan las cenizas. "Si toda la asamblea de Israel peca por inadvertencia, siendo el asunto ignorado por la Congregación, y transgrede alguno de los mandamientos de Jehovah respecto a cosas que no se deben hacer, son culpables. Luego que tengan conocimiento del pecado que cometieron, la Congregación Ofrecerá un novillo como sacrificio por el pecado y lo Traerán delante del Tabernáculo de Reunión. Los ancianos de la Congregación Pondrán sus manos sobre la cabeza del novillo delante de Jehovah, y Degollarán el novillo delante de Jehovah. El sacerdote ungido Llevará al Tabernáculo de Reunión parte de la sangre del novillo; y mojando su dedo en la sangre, el sacerdote Rociará siete veces delante de Jehovah, hacia el velo. También Pondrá parte de la sangre sobre los cuernos del altar que Está delante de Jehovah en el Tabernáculo de Reunión. Derramará el resto de la sangre al pie del altar del holocausto, que Está a la entrada del Tabernáculo de Reunión. Después le Quitará todo el sebo y lo Hará arder sobre el altar. Hará con este novillo como hizo con el novillo del sacrificio por el pecado; lo mismo Hará con él. Así el sacerdote Hará Expiación por ellos, y Serán perdonados. Después Sacará el novillo fuera del campamento y lo Quemará, como Quemó el primer novillo. Este es el sacrificio por el pecado de la Congregación. "Si un dirigente peca y transgrede por inadvertencia alguno de los mandamientos de Jehovah su Dios respecto a cosas que no se deben hacer, es culpable. Luego que se le haga conocer el pecado que Cometió, Presentará como su ofrenda un macho Cabrío sin defecto. Pondrá su mano sobre la cabeza del macho Cabrío, y lo Degollará en el lugar donde se degüella el holocausto, delante de Jehovah. Este es el sacrificio por el pecado. El sacerdote Tomará con su dedo parte de la sangre de la Víctima por el pecado, la Pondrá sobre los cuernos del altar del holocausto y Derramará el resto de la sangre al pie del altar del holocausto. Quemará todo el sebo sobre el altar, como se hace con el sebo del sacrificio de paz. Así el sacerdote Hará Expiación por él, por su pecado, y Será perdonado. "Si alguno del pueblo de la tierra peca por inadvertencia, transgrediendo alguno de los mandamientos de Jehovah respecto a cosas que no se deben hacer, es culpable. Luego que se le haga conocer el pecado que Cometió, Presentará como su sacrificio por su pecado cometido una cabra, una hembra sin defecto. Pondrá su mano sobre la cabeza de la Víctima por el pecado y la Degollará en el lugar del holocausto. El sacerdote Tomará con su dedo parte de la sangre, la Pondrá sobre los cuernos del altar del holocausto y Derramará el resto de la sangre al pie del altar. Después le Extraerá todo el sebo, como extrajo el sebo del sacrificio de paz, y el sacerdote lo Hará arder sobre el altar como grato olor a Jehovah. Así el sacerdote Hará Expiación por él, y Será perdonado. Si trae una oveja como su sacrificio por el pecado, Traerá una hembra sin defecto. Pondrá su mano sobre la cabeza de la Víctima por el pecado y la Degollará como sacrificio por el pecado en el lugar donde se degüella el holocausto. Después el sacerdote Tomará con su dedo parte de la sangre de la Víctima por el pecado, la Pondrá sobre los cuernos del altar del holocausto y Derramará el resto de la sangre al pie del altar. Le Extraerá todo el sebo, como extrajo el sebo del cordero del sacrificio de paz, y el sacerdote lo Hará arder encima del altar sobre las ofrendas quemadas para Jehovah. Así el sacerdote Hará Expiación por él, por su pecado cometido, y Será perdonado.
"Cuando una persona peque porque, habiendo Oído la advertencia del juramento y siendo ella testigo que lo vio o lo supo, no lo denuncie, Será considerada culpable. De la misma manera, el que haya tocado cualquier cosa inmunda, sea el Cadáver de un animal inmundo no doméstico, o el Cadáver de un animal doméstico inmundo, o el Cadáver de un reptil inmundo, aunque no se haya dado cuenta de ello, Será impuro y culpable. Si alguien, sin darse cuenta, toca alguna impureza humana, sea cual sea la impureza con que se contamine, aunque no se haya dado cuenta de ello, cuando llegue a saberlo, Será culpable. También la persona que descuidadamente jura hacer algo, sea malo o bueno, respecto a cualquier asunto por el cual se jura, como se acostumbra a jurar sin pensar, cuando llegue a saberlo, Será culpable por cada una de estas cosas. "Y Sucederá que cuando alguien peque respecto a cualquiera de estas cosas, Confesará aquello en que Pecó, y Traerá a Jehovah como su sacrificio por la culpa, por su pecado cometido, una hembra del rebaño, sea oveja o cabra, como sacrificio por el pecado. El sacerdote le Hará Expiación por su pecado. "Si no tiene lo suficiente para una oveja, Traerá a Jehovah como sacrificio por la culpa, por aquello en que Pecó, dos Tórtolas o dos pichones de paloma, el uno para sacrificio por el pecado y el otro para holocausto. Los Traerá al sacerdote, quien Ofrecerá primero el que es para el sacrificio por el pecado. Le Arrancará la cabeza por el cuello, pero sin separarla totalmente. Rociará parte de la sangre del sacrificio por el pecado sobre la pared del altar y lo que sobre de la sangre lo Exprimirá al pie del altar. Este es el sacrificio por el pecado. Luego Ofrecerá el segundo en holocausto, de acuerdo con lo establecido. Así el sacerdote Hará Expiación por él, por su pecado cometido, y le Será perdonado. "Si no tiene lo suficiente para dos Tórtolas o dos pichones de paloma, por aquello en que Pecó, Traerá como su ofrenda la décima parte de un efa de harina fina como ofrenda por el pecado. No Pondrá sobre ella aceite ni incienso, porque es una ofrenda por el pecado. La Traerá al sacerdote, y éste Tomará de ella un puñado como Porción memorial, y lo Hará arder en el altar sobre las ofrendas quemadas a Jehovah. Este es el sacrificio por el pecado. Así el sacerdote Hará Expiación por él, por su pecado cometido respecto a cualquiera de estas cosas, y le Será perdonado. Lo que sobre Será para el sacerdote, como en el caso de la ofrenda vegetal." Además, Jehovah Habló a Moisés diciendo: "Si alguien comete una falta y peca por inadvertencia con respecto a las cosas sagradas de Jehovah, Traerá a Jehovah por su culpa, como sacrificio por la culpa, un carnero del rebaño, sin defecto, evaluado por ti en siclos de plata, Según el siclo del santuario. El Restituirá aquello que haya defraudado de las cosas sagradas, Añadirá a ello la quinta parte y lo Dará al sacerdote. El sacerdote Hará Expiación por él con el carnero del sacrificio por la culpa, y le Será perdonado. "Si alguien peca transgrediendo alguno de los mandamientos de Jehovah respecto a cosas que no deben hacerse, aun cuando no llegue a saberlo, Será culpable y Cargará con su culpa. El Traerá al sacerdote como sacrificio por la culpa un carnero del rebaño, sin defecto, evaluado Según Tú lo estimes. El sacerdote Hará Expiación por él, por su pecado cometido por inadvertencia, y le Será perdonado. Este es el sacrificio por la culpa, pues ciertamente es culpable ante Jehovah."
Jehovah Habló a Moisés diciendo: "Cuando una persona peque y Actúe con infidelidad contra Jehovah, negando a su Prójimo lo que éste le Había encomendado o dejado en su poder, o si roba y extorsiona a su Prójimo, o si hallando algo que se Había perdido lo niega, o jura con engaño respecto a cualquier cosa en que la gente suele pecar, Sucederá que habiendo pecado y siendo culpable, Deberá restituir aquello que Robó o Extorsionó, o el Depósito que se le Encomendó, o la cosa perdida que Halló, o todo aquello sobre lo que haya jurado falsamente. Lo Restituirá por entero y Añadirá a ello la quinta parte. Todo esto lo Pagará a quien se lo deba, el Día en que presente su sacrificio por la culpa. Además, Traerá al sacerdote para Jehovah su sacrificio por la culpa, un carnero del rebaño, sin defecto, conforme a tu Estimación, como sacrificio por la culpa. El sacerdote Hará Expiación delante de Jehovah por esa persona, y Será perdonada de cualquiera de las cosas que hizo, por las que se ha hecho culpable." Jehovah Habló a Moisés diciendo: "Manda a Aarón y a sus hijos diciéndoles que éstas son las instrucciones para el holocausto: El holocausto se Quemará sobre el altar toda la noche, hasta la mañana; y el fuego del altar Arderá en él. El sacerdote se Pondrá su vestimenta de lino y Vestirá pantalones de lino sobre su cuerpo. Cuando el fuego haya consumido el holocausto, él Apartará las cenizas de encima del altar y las Pondrá a un lado del altar. Después se Quitará sus vestiduras y se Pondrá otras vestiduras para llevar las cenizas fuera del campamento, a un lugar purificado. El fuego encendido sobre el altar no Será apagado. El sacerdote Hará arder leña en él cada mañana. Acomodará sobre el altar el holocausto y Quemará sobre él el sebo de los sacrificios de paz. El fuego ha de arder permanentemente en el altar; no se Apagará. "Estas son las instrucciones para la ofrenda vegetal: Los hijos de Aarón han de ofrecerla frente al altar, delante de Jehovah. El sacerdote Tomará un puñado de la harina fina de la ofrenda, y parte del aceite con todo el incienso que Está sobre la ofrenda; y los Hará arder sobre el altar como grato olor, como una Porción memorial para Jehovah. Lo que sobre de ella lo Comerán Aarón y sus hijos. Sin levadura Será comida en un lugar santo; en el atrio del Tabernáculo de Reunión lo Comerán. No Será cocida con levadura. Yo la he dado como Porción para ellos de mis ofrendas quemadas. Es cosa muy sagrada, como el sacrificio por el pecado y el sacrificio por la culpa. Todos los varones de los hijos de Aarón Podrán comer de ella. Esta es una Provisión perpetua a través de vuestras generaciones, respecto a las ofrendas quemadas a Jehovah. Todo lo que las toque Será santificado." Jehovah Habló a Moisés diciendo: "Esta es la ofrenda que Aarón y sus hijos Presentarán a Jehovah el Día en que sean ungidos: la décima parte de un efa de harina fina como ofrenda vegetal perpetua, la mitad al amanecer y la mitad al anochecer. Será preparada con aceite en la sartén, y la Traerás mezclada. Partirás la ofrenda en pedazos y la Ofrecerás como grato olor a Jehovah. La Ofrecerá el sacerdote que de entre sus hijos sea ungido en su lugar. Esto es un estatuto perpetuo de Jehovah. Será quemada por completo. Toda la ofrenda vegetal del sacerdote Será quemada por completo; no se Comerá." Jehovah Habló a Moisés diciendo: "Habla a Aarón y a sus hijos y diles que éstas son las instrucciones para el sacrificio por el pecado: En el lugar donde se degüella el holocausto Será degollada la Víctima por el pecado, delante de Jehovah. Es cosa muy sagrada. El sacerdote que la ofrezca como sacrificio por el pecado la Comerá. Será comida en un lugar santo, en el atrio del Tabernáculo de Reunión. Todo lo que toque su carne Será santificado. Si su sangre salpica en el vestido, Lavarás en un lugar santo aquello sobre lo cual haya salpicado. "El utensilio de barro en que sea cocida Será roto. Si es cocida en utensilio de metal, éste Será frotado y lavado con agua. Todo Varón de entre los sacerdotes la Podrá comer. Es cosa muy sagrada. Pero no se Comerá de ninguna Víctima por el pecado, cuya sangre se haya introducido en el Tabernáculo de Reunión para hacer Expiación en el santuario; Será quemada al fuego.
"Estas son las instrucciones para el sacrificio por la culpa. Es cosa muy sagrada. En el lugar donde degüellan el holocausto, Degollarán la Víctima por la culpa, y él Rociará su sangre por encima y alrededor del altar. Luego Ofrecerá de ella todo el sebo, la rabadilla, el sebo que cubre las Vísceras, los dos riñones con el sebo que Está sobre ellos junto a los costados; y con los riñones Extraerá el sebo que cubre el Hígado. El sacerdote los Hará arder sobre el altar como ofrenda quemada a Jehovah. Este es el sacrificio por la culpa. Todo Varón de entre los sacerdotes la Podrá comer; Será comida en un lugar santo. Es cosa muy sagrada. Como el sacrificio por el pecado, Así es el sacrificio por la culpa; las mismas instrucciones Habrá para ambos. Será para el sacerdote que con ellos haga Expiación. "Si un sacerdote ofrece en holocausto la ofrenda de alguno, la piel del animal ofrecido Será para el sacerdote. Asimismo, toda ofrenda vegetal que se cueza en horno y toda la que sea preparada en sartén o en cacerola Será para el sacerdote que la ofrezca. Toda ofrenda vegetal mezclada con aceite, o seca, Pertenecerá a todos los hijos de Aarón, a todos por igual. "Estas son las instrucciones para el sacrificio de paz que se Ofrecerá a Jehovah: Si es ofrecido en Acción de gracias, con el sacrificio de Acción de gracias Ofrecerá tortas sin levadura amasadas con aceite, galletas sin levadura untadas con aceite y harina fina mezclada con aceite. Junto con las tortas de pan con levadura Ofrecerá su sacrificio de paz en Acción de gracias. "De cada ofrenda Presentará una parte como ofrenda alzada a Jehovah, la cual Será para el sacerdote que esparza la sangre de los sacrificios de paz. La carne del sacrificio de paz en Acción de gracias se Comerá el Día que sea ofrecida; no Dejarán nada de ello hasta la mañana. Pero si el sacrificio de su ofrenda es por motivo de un voto o es una ofrenda voluntaria, se Comerá en el Día que sea ofrecida, y lo que quede de ella Será comido también al Día siguiente. Pero si queda parte de la carne del sacrificio para el tercer Día, Será quemada en el fuego. Si se come parte de la carne del sacrificio de paz al tercer Día, el que lo ofrezca no Será aceptado, ni le Será tenido en cuenta. Eso Será considerado inmundo, y la persona que coma de ella Cargará con su culpa. "La carne que toque alguna cosa inmunda no Será comida; Será quemada al fuego. En cuanto a aquella carne, toda persona pura Podrá comerla. Si una persona que estando impura come la carne del sacrificio de paz, que pertenece a Jehovah, tal persona Será excluida de su pueblo. Y si una persona toca cualquier cosa inmunda, ya sea impureza de hombre, o un animal inmundo, o cualquier cosa abominable e inmunda, y come de la carne del sacrificio de paz, que pertenece a Jehovah, tal persona Será excluida de su pueblo." Jehovah Habló a Moisés diciendo: "Habla a los hijos de Israel y diles: 'No comeréis Ningún sebo de toro, de cordero o de cabra. El sebo de un animal mortecino y el sebo de un animal despedazado Podrán usarse para cualquier otro uso, pero en Ningún caso los comeréis. Cualquiera que coma sebo de animal, del cual se ofrece a Jehovah ofrenda quemada, esa persona que lo coma Será excluida de su pueblo. Tampoco comeréis sangre, ni de aves ni de fieras, en Ningún lugar en que habitéis. Cualquier persona que coma sangre Será excluida de su pueblo.'" Jehovah Habló a Moisés diciendo: "Habla a los hijos de Israel y diles que el que ofrezca un sacrificio de paz a Jehovah Traerá su ofrenda a Jehovah de su sacrificio de paz. Con sus propias manos Traerá la ofrenda que se ha de quemar para Jehovah. Traerá el sebo junto con el pecho, para que el pecho sea mecido delante de Jehovah como ofrenda mecida. El sacerdote Hará arder el sebo sobre el altar, pero el pecho Será para Aarón y sus hijos. También daréis al sacerdote, como ofrenda alzada, el muslo derecho de vuestros sacrificios de paz. La Porción del muslo derecho Será para aquel que de entre los hijos de Aarón ofrezca la sangre y el sebo del sacrificio de paz. Yo he tomado de los sacrificios de paz de los hijos de Israel el pecho de la ofrenda mecida y el muslo de la ofrenda alzada, y se los he dado al sacerdote Aarón y a sus hijos, como Provisión perpetua de los hijos de Israel." Esta es la Porción que corresponde a Aarón y la Porción que corresponde a sus hijos de las ofrendas quemadas a Jehovah, desde el Día en que él los Consagró para ser sacerdotes de Jehovah. Esto Ordenó Jehovah el Día en que los Ungió, que les diesen de parte de los hijos de Israel como Provisión perpetua, a través de sus generaciones. Estas son las instrucciones para el holocausto, para la ofrenda vegetal, para el sacrificio por el pecado, para el sacrificio por la culpa, para la ofrenda de la Consagración y para el sacrificio de paz, las cuales Ordenó Jehovah a Moisés en el monte Sinaí cuando Mandó a los hijos de Israel que presentaran sus ofrendas a Jehovah en el desierto de Sinaí.
Jehovah Habló a Moisés diciendo: "Toma a Aarón y con él a sus hijos, y las vestiduras, el aceite de la Unción, el novillo para el sacrificio por el pecado, los dos carneros y la cesta de los panes sin levadura. Reúne luego a toda la Congregación a la entrada del Tabernáculo de Reunión." Moisés hizo como Jehovah le Mandó, y la Congregación se Reunió a la entrada del Tabernáculo de Reunión. Entonces Moisés dijo a la Congregación: "Esto es lo que Jehovah ha mandado hacer." Luego Moisés hizo que se acercaran Aarón y sus hijos, y los Lavó con agua. Puso sobre Aarón el vestido y lo Ciñó con el Cinturón. Después le Vistió con la Túnica, puso sobre ella el efod, lo Ciñó con el ceñidor del efod y lo Sujetó con él. Después le puso encima el pectoral, y sobre el pectoral puso el Urim y el Tumim. Puso el turbante sobre su cabeza; y sobre aquél, en la parte delantera, puso la Lámina de oro en forma de flor, la diadema sagrada, como Jehovah Había mandado a Moisés. Después Moisés Tomó el aceite de la Unción, Ungió el Tabernáculo y todas las cosas que estaban en él; y las Santificó. Roció con él el altar siete veces; Ungió el altar y todos sus utensilios, y la fuente con su base, para santificarlos. Luego Derramó parte del aceite de la Unción sobre la cabeza de Aarón, y lo Ungió para consagrarlo. Después Moisés hizo que se acercaran los hijos de Aarón. Les Vistió con las vestiduras, les Ciñó con los cinturones y les puso los turbantes, como Jehovah Había mandado a Moisés. Después hizo que trajeran el novillo del sacrificio por el pecado. Aarón y sus hijos pusieron sus manos sobre la cabeza del novillo del sacrificio por el pecado. Moisés lo Degolló, Tomó parte de la sangre, la puso con su dedo sobre los cuernos del altar en derredor y Purificó el altar. Derramó el resto de la sangre al pie del altar y lo Santificó para hacer Expiación por él. Entonces Tomó todo el sebo que estaba sobre las Vísceras, el sebo del Hígado y los dos riñones con el sebo que los cubre, y Moisés los hizo arder sobre el altar. Pero el resto del novillo--su piel, su carne y su estiércol-- lo Quemó en el fuego fuera del campamento, como Jehovah Había mandado a Moisés. Después hizo que trajesen el carnero del holocausto, y Aarón y sus hijos pusieron sus manos sobre la cabeza del carnero. Moisés lo Degolló y Roció la sangre por encima y alrededor del altar. Después Cortó el carnero en pedazos e hizo arder la cabeza, los pedazos y el sebo. Lavó luego con agua las Vísceras y las piernas, e hizo arder todo el carnero sobre el altar. Es holocausto de grato olor, ofrenda quemada a Jehovah, como Jehovah Había mandado a Moisés. Después hizo que acercaran el otro carnero, el carnero de la investidura. Aarón y sus hijos pusieron sus manos sobre la cabeza del carnero, y Moisés lo Degolló. Luego Tomó parte de su sangre y la puso sobre el Lóbulo de la oreja derecha de Aarón, sobre el dedo pulgar de su mano derecha y sobre el dedo pulgar de su pie derecho. Hizo que se acercaran los hijos de Aarón y puso parte de la sangre sobre el Lóbulo de su oreja derecha, sobre el pulgar de su mano derecha y sobre el pulgar de su pie derecho. Luego Derramó el resto de la sangre por encima y alrededor del altar. Después Tomó el sebo, la rabadilla, el sebo que cubre las Vísceras, el sebo del Hígado, los dos riñones con el sebo que los cubre y el muslo derecho. De la cesta de los panes sin levadura que estaba delante de Jehovah, Tomó un pan sin levadura, una torta de pan con aceite y una galleta, y los puso sobre el sebo y sobre el muslo derecho. Puso todo esto en las manos de Aarón y en las manos de sus hijos, y lo hizo mecer como ofrenda mecida delante de Jehovah. Después las Tomó Moisés de sus manos y las hizo arder en el altar sobre el holocausto. Estos son los sacrificios de la investidura, para grato olor. Es una ofrenda quemada a Jehovah. Después Moisés Tomó el pecho y lo Meció como ofrenda mecida delante de Jehovah. Esta parte del carnero de la investidura Correspondía a Moisés, como Jehovah Había mandado a Moisés. Luego Moisés Tomó parte del aceite de la Unción y de la sangre que estaba sobre el altar, y Roció a Aarón y sus vestiduras, y con él a sus hijos y sus vestiduras. Así Consagró a Aarón y sus vestiduras, y con él a sus hijos y sus vestiduras. Entonces Moisés dijo a Aarón y a sus hijos: "Coced la carne a la entrada del Tabernáculo de Reunión. Comedla Allí con el pan que Está en la cesta de la investidura, como lo mandé diciendo: 'Aarón y sus hijos la Comerán.' Lo que sobre de la carne y del pan lo quemaréis en el fuego. No saldréis de la entrada del Tabernáculo de Reunión durante siete Días, hasta que se cumpla el plazo de vuestra investidura, porque durante siete Días se os Investirá. Lo que se ha hecho hoy es lo que Jehovah ha mandado que se haga para hacer Expiación por vosotros. A la entrada del Tabernáculo de Reunión estaréis Día y noche durante siete Días, y cumpliréis la ordenanza de Jehovah, para que no Muráis; porque Así me ha sido mandado." Aarón y sus hijos hicieron todas las cosas que Jehovah Había mandado por medio de Moisés.
En el octavo Día Moisés Llamó a Aarón y a sus hijos, y a los ancianos de Israel. Y dijo a Aarón: "Toma para el sacrificio por el pecado un becerro del ganado, y para el holocausto, un carnero sin defecto; y ofrécelos delante de Jehovah. Después Hablarás a los hijos de Israel, diciendo: 'Tomad un macho Cabrío para el sacrificio por el pecado, y un becerro y un cordero, sin defecto, los dos de un año, para el holocausto. Asimismo, tomad un toro y un carnero para el sacrificio de paz, que Sacrificarás delante de Jehovah, y una ofrenda vegetal mezclada con aceite; porque Jehovah se Aparecerá hoy a vosotros.'" Llevaron al frente del Tabernáculo de Reunión lo que Moisés Mandó, y toda la asamblea se Acercó y estuvo de pie delante de Jehovah. Entonces Moisés dijo: "Esto es lo que ha mandado Jehovah. Hacedlo, y la gloria de Jehovah se os Aparecerá." Moisés dijo a Aarón: "Acércate al altar y ofrece tu sacrificio por el pecado y tu holocausto, y haz Expiación por ti y por el pueblo. Presenta también la ofrenda del pueblo y haz Expiación por ellos, como ha mandado Jehovah." Entonces Aarón se Acercó al altar y Degolló el becerro del sacrificio por su propio pecado, y los hijos de Aarón le llevaron la sangre. Mojó su dedo en la sangre y la puso sobre los cuernos del altar, y Derramó el resto de la sangre al pie del altar. Hizo arder sobre el altar el sebo, los riñones y el sebo del Hígado de la Víctima por el pecado, como Jehovah Había mandado a Moisés. Pero Quemó al fuego la carne y la piel, fuera del campamento. Asimismo, Degolló la Víctima del holocausto. Luego los hijos de Aarón le presentaron la sangre, y él la Derramó por encima y alrededor del altar. Después le presentaron en pedazos la Víctima del holocausto, junto con la cabeza, y los hizo arder sobre el altar. Luego Lavó las Vísceras y las piernas, y las hizo arder sobre el holocausto en el altar. Ofreció también la ofrenda del pueblo. Tomó el macho Cabrío para el sacrificio por el pecado del pueblo, lo Degolló y lo Ofreció por el pecado, como el anterior. Después Ofreció el holocausto y lo hizo de acuerdo con lo establecido. Asimismo, Presentó la ofrenda vegetal, llenando con ella su mano, y la hizo arder sobre el altar, Además del holocausto de la mañana. Degolló también el toro y el carnero como sacrificios de paz por el pueblo. Los hijos de Aarón le presentaron la sangre, y él la Esparció por encima y alrededor del altar. Asimismo, los sebos del toro y del carnero (la rabadilla, el sebo que cubre las Vísceras, los riñones y el sebo del Hígado); y pusieron los sebos junto con los pechos. El hizo arder los sebos sobre el altar, pero Aarón Meció el pecho y el muslo derecho como ofrenda mecida delante de Jehovah, como Jehovah Había mandado a Moisés. Después Aarón Alzó sus manos hacia el pueblo y lo bendijo. Y Descendió después de ofrecer el sacrificio por el pecado, el holocausto y los sacrificios de paz. Luego Moisés y Aarón entraron en el Tabernáculo de Reunión. Al salir, bendijeron al pueblo, y la gloria de Jehovah se Apareció a todo el pueblo. Entonces Salió fuego de la presencia de Jehovah y Consumió el holocausto y los sebos sobre el altar. Al ver esto, todo el pueblo Gritó de gozo, y se postraron sobre sus rostros.
Nadab y Abihú, hijos de Aarón, tomaron cada uno su incensario, pusieron en ellos fuego, pusieron sobre él incienso y ofrecieron delante de Jehovah fuego extraño que él no les Había mandado. Entonces Salió fuego de la presencia de Jehovah y los Consumió. Y murieron delante de Jehovah. Entonces Moisés dijo a Aarón: --Esto es lo que Habló Jehovah diciendo: "Me he de mostrar como santo en los que se acercan a Mí, y he de ser glorificado en presencia de todo el pueblo." Y Aarón Calló. Luego Moisés Llamó a Misael y a Elzafán, hijos de Uziel, Tío de Aarón, y les dijo: --Acercaos y llevaos a vuestros hermanos de delante del santuario fuera del campamento. Ellos se acercaron y los llevaron con sus vestiduras fuera del campamento, como dijo Moisés. Entonces Moisés dijo a Aarón y a sus hijos Eleazar e Itamar: --No dejéis suelto el cabello de vuestras cabezas, ni rasguéis vuestras vestiduras, para que no Muráis ni haya ira sobre toda la asamblea. Pero vuestros hermanos, toda la casa de Israel, Llorarán a los quemados, a quienes Jehovah Quemó. Tampoco Salgáis de la entrada del Tabernáculo de Reunión, no sea que Muráis; porque el aceite de la Unción de Jehovah Está sobre vosotros. Ellos hicieron conforme a la palabra de Moisés. Entonces Jehovah Habló a Aarón diciendo: --Ni Tú ni tus hijos contigo beberéis vino ni licor, cuando Hayáis de entrar en el Tabernáculo de Reunión, para que no Muráis. Esto Será un estatuto perpetuo a través de vuestras generaciones, para hacer diferencia entre lo santo y lo profano, entre lo impuro y lo puro, y para enseñar a los hijos de Israel todas las leyes que Jehovah os ha dicho por medio de Moisés. Moisés dijo a Aarón y a sus hijos Eleazar e Itamar, que Habían quedado: --Tomad la ofrenda vegetal que queda de las ofrendas quemadas a Jehovah, y comedla sin levadura junto al altar; porque es cosa muy sagrada. Habéis de comerla en un lugar santo, pues esto os corresponde para siempre a ti y a tus hijos, de las ofrendas quemadas a Jehovah, porque Así me ha sido mandado. Comeréis también en un lugar limpio, Tú y tus hijos y tus hijas contigo, el pecho de la ofrenda mecida y el muslo derecho de la ofrenda alzada, porque éstos os corresponden a ti y a tus hijos, de los sacrificios de paz de los hijos de Israel. Con las ofrendas de los sebos que se han de quemar, Traerán el muslo que Será alzado y el pecho que Será mecido, como ofrenda mecida delante de Jehovah. Estos os Corresponderán para siempre a ti y a tus hijos contigo, como Jehovah ha mandado. Después Moisés Pidió con insistencia el macho Cabrío para el sacrificio por el pecado, y he Aquí que ya Había sido quemado. El se Enojó contra Eleazar e Itamar, los hijos de Aarón que Habían quedado, y dijo: --¿Por qué no comisteis la ofrenda por el pecado en un lugar santo? Es cosa muy sagrada, y él os la dio a vosotros para cargar con la culpa de la Congregación, a fin de hacer Expiación por ella delante de Jehovah. Puesto que su sangre no fue llevada al interior del santuario, entonces debisteis haberla comido en un lugar santo, como yo mandé. Aarón Respondió a Moisés: --He Aquí que ellos han ofrecido hoy su sacrificio por el pecado y su holocausto delante de Jehovah, y a Mí me han acontecido estas cosas. Si yo hubiera comido hoy de la ofrenda por el pecado, ¿Habría sido acepto a los ojos de Jehovah? Moisés Oyó esto, y le Pareció bien.
Jehovah Habló a Moisés y a Aarón diciendo: "Hablad a los hijos de Israel y decidles que éstos son los animales que podréis comer entre todos los Cuadrúpedos de la tierra: Podréis comer cualquier animal que tiene pezuñas partidas, hendidas en mitades, y que rumia. Pero de los que rumian o de los que tienen la pezuña partida, no comeréis éstos: el camello, porque rumia pero no tiene la pezuña partida, Será para vosotros inmundo. El conejo, porque rumia pero no tiene la pezuña partida, Será para vosotros inmundo. La liebre, porque rumia pero no tiene la pezuña partida, Será para vosotros inmunda. El cerdo, porque tiene las pezuñas partidas, hendidas en mitades, pero no rumia, Será para vosotros inmundo. No comeréis la carne de éstos, ni tocaréis sus cuerpos muertos; Serán para vosotros inmundos. "De todos los animales Acuáticos podréis comer éstos: todos los que tienen aletas y escamas, tanto de las aguas del mar como de los Ríos. Pero todos los que no tienen aletas ni escamas, tanto en el mar como en los Ríos, Así como cualquier otra criatura Acuática y cualquier otro ser viviente que hay en el agua, Serán para vosotros detestables. Os Serán detestables; no comeréis su carne y detestaréis sus cuerpos muertos. Todos los que en las aguas no tienen aletas ni escamas Serán para vosotros detestables. "De las aves, las que detestaréis y no comeréis por ser detestables son: el águila, el quebrantahuesos, el azor, el Falcón y el milano, Según sus especies; todo cuervo Según sus especies; el avestruz, el Corvejón, la gaviota y el Halcón, Según sus especies; la lechuza, el somormujo, el Búho, el Calamón, el Pelícano, el gallinazo, la cigüeña y la garza, Según sus especies; la abubilla y el murciélago. "Todo insecto alado que se desplaza sobre cuatro patas os Será detestable. Pero de entre todos los insectos que se desplazan sobre cuatro patas, y que tienen piernas unidas a sus patas para saltar con ellas sobre la tierra, podréis comer los siguientes: Comeréis la langosta Según sus especies, el Langostín Según sus especies, el grillo Según sus especies y el saltamontes Según sus especies. Todo otro insecto alado de cuatro patas os Será detestable. Por ellos quedaréis impuros; cualquiera que toque sus cuerpos muertos Quedará impuro hasta el anochecer. Cualquiera que cargue algo de sus cuerpos muertos Lavará su ropa y Quedará impuro hasta el anochecer. "Todo animal que tiene pezuñas no partidas, que no las tiene hendidas en mitades, o que no rumia, os Será inmundo. Todo el que los toque Quedará impuro. De todos los animales que andan sobre cuatro patas os Serán inmundos